Historia de Valdepeñas


    LEYENDAS EN VALDEPEÑAS

A parte de mi afición a la historia, también me encanta el mundo del misterio y aquí lo que os presento es un reflejo de la recopilación de historias misteriosas que he recogido a modo de Iker Jiménez, presentador de Cuarto Milenio.


Sobre las leyendas, ya anteriormente el cronista de Valdepeñas don Cecilio Muñoz Fillol se lamentaba de no encontrar ninguna, al menos de las tradiciones populares que se transmitían de generación en generación y que sin embargo en el Campo de Montiel esta repleto de ellos. Los únicos escasos que pudo tener noticias son sucesos de duendes, fantasmas y hechos sobrenaturales, que Cecilio indicó que no quedó como tradición arraigada en la localidad y solo siendo hechos olvidados como eco en el tiempo. Comenta que tampoco existen leyendas referentes a ningún personaje importante, para exaltar los atributos de estos " heroes" y que tampoco servían los personajes de la guerra de la Independencia valdepeñeros por estar relativamente cercanos en el tiempo.

El autor apostilla que el único culpable de la inexistencia sustancial de leyendas en Valdepeñas es que la superstición las absorbió, anulandolas de plano, considerando el curanderismo y el espiritismo una mera estupidez que gracias a la ciencia se va dejando de lado(1).

La verdad ningún historiador se ha centrado en recoger el legado mitológico de Valdepeñas, que forma parte integra de su historia, no sólo para entender los hechos acaecidos en tiempos remotos, sino para entender y comprender la mentalidad más profunda de la Valdepeñas antigua, seria como adentrarse en el espíritu y alma de nuestra localidad, que en este caso si nos centramos meramente en la crónica de hechos, lo hace sólo de forma parcial.

Las leyendas y mitos nacen para explicar sucesos y orígenes de algún elemento o suceso del que no queda constancia real del conocimiento empírico de las mismas, o para resaltar los atributos de algún personaje histórico en cuestión, mezclando historia y leyenda, decir como ejemplo el Cid Campeador.

En esas leyendas queda reflejado a fuego la mentalidad y creencias de nuestros ancestros del que hay que tomar en cuenta para hacer un estudio de la evolución de esa mentalidad y como no de la cultura de tiempos antiguos.

La superstición se ha relacionado con la incultura y analfabetismo imperantes en siglos pasados para la inmensa mayoría de la población que por desgracia no tuvieron la oportunidad ni de aprender a leer. Ahora se da el caso contrario, la cultura ha hecho que mucha gente que se considera racional y que todo se opera a través de la lógica, de que la creencia en cualquier religión por un lado y por otro de seres de otro mundo forman parte de mentalidades débiles y sugestionables. Pero olvidan una cosa importante y de ahí caen en la arrogancia narcisista de saberlo todo, de que ninguno de ellos me pueden explicar el sentido de la vida y el significado de la muerte, y por lo tanto toda su teoría se derrumba en su propia adolicion.

Mientras nadie tenga el argumento suficiente con pruebas para responder a las preguntas más profundas del ser humano, no tiene derecho pleno de considerarse dios del conocimiento absoluto para rebatir nada de la misma, y por otro lado la ciencia teme a seres espirituales no creyendo en ellos debido a que lo queremos tener todo controlado con la lógica y que no dependemos de ningún Dios ni nada, en realidad si reflexionamos no sabemos nada y muchas cosas y sucesos se escapan de esa logica véase simplemente la explicación de la física cuántica, que quizás tenga la clave de entender esta realidad. Por ello la mejor opción es no creer ni dejar de creer, es decir ser imparcial y no asegurar ni su existencia ni su ausencia, y que todo nuestra forma de pensar de cada uno esta regido por un lado de lo que hemos experimentado, y por otro las influencias culturales imperantes en cada momento histórico. Por ello yo he aprendido a que contra más conocimiento obtengo, más ignorante me siento, ya que muchas cosas se nos escapa del entendimiento en este vasto universo de realidad.

Eso sí sobre las leyendas hay que tener claro que muchas de los elementos son mitológicos y que explican algo, ya que el ser humano siempre ha intentado entender por sus medios, al menos las mentes reflexivas, de todo lo que le rodea.

Sobre Valdepeñas he recogido algunas leyendas y sucesos extraños acaecidos en la misma, eso sí sin base empírica ni contrastable por lo que es dudable su realidad, mezclando verdad y fantasia, reservandome en este caso la explicación logica de los mismos para darle un toque misterioso y mágico al asunto. En este apartado he seleccionado para este blog varias de las que he visto oportuno citarlas de entre las que recogí ya que necesitaría un libro entero para poder insertarlas y no existen ni tiempo ni espacio para abarcarlas y seria tedioso para los lectores, resumiendo los que escribo lo más corto posible.

Aquí os presento un pequeño compendio del mismo, para los amantes del misterio y de historias tenebrosas, recogidas algunos de documentos y otros de medio oral. Que lo disfrutéis con los pelos en punta y con las carnes de gallina.

1 TIEMPO, LA LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, ESPIRITUS HAMBRIENTOS Y ALMAS EN PENA, LOS FANTASMAS.

Valdepeñas tiene sus fantasmas, más como medio particular que popular, de lo que hemos recogido para esta sección algunas interesantes. La creencia en los fantasmas en tiempos remotos era común en la población, ya que era superstición cotidiana y la muerte se veía como un tránsito al más allá.

Comenzaremos por el suceso apodado "El Cuento del Hortelano" en el que un hortelano de la huerta de la ermita de San Nicasio, dejó su puesto o cargo, pues le comentó al Padre Ministro Trinitario que en la temporada de verano durmiendo en la huerta veía una sombra oscura, mientras otras noches veía un perro negro más grande que un borrico, que él lo atribuyó al mismísimo Diablo.



Este cuento se extendió por todo Valdepeñas y comarca, dándose debido a ello mil versiones distintas para esta leyenda. De hecho poco antes de esta circunstancia, se había enterrado en el convento al administrador del Marqués de Santa Cruz, y que murió de forma trágica, murmurandose asimismo que su alma en pena vagaba durante la noche por la huerta, asegurando las gentes del pueblo que los demonios aparecidos reclamaron su cadáver y que del asombro enfermaron todos los frailes, siendo la causa de deshabitar la ermita y el hospital contiguo a San Nicasio para irse al actual convento.

El siguiente suceso nos lleva a la creencia de que ciertos espíritus se encuentran en el limbo, pudiendo contactar con los vivos para pedir algo, para poder terminar su función en la tierra y asi irse en paz, es decir cumplir las últimas voluntades pendientes en vida del difunto, o si no ha recibido digna sepultura el cadáver como manda la iglesia, o para los que murieron de forma violenta, etc. Se creía asimismo que algunos difuntos se quedaban entre los vivos para protegerlos a sus seres queridos, como última instancia para redimir su culpabilidad.

Tenemos el testimonio de una familia en Valdepeñas y de cuyos nombres los he falsificado para no comprometerlos. Sucedió entre los años 1990-1991, momento en el que ocurrió extraños casos en sus experiencias. El origen del mismo fue a raíz de la muerte de Marta Hurtado, en el que poco antes su hijo Tomás Aguirre, le prometió que sufragaria el coste de la tumba que le iban a hacer, ya que su pobre madre no podía costearselo y no quería que fuera en sepultura temporal del ayuntamiento. Al mes y medio falleció y sus restos fueron a parar al cementerio municipal un dia de noviembre de 1990.

Su hijo tal y como le prometió no lo cumplió. Todo parecía tranquilo y quedo como anécdota sin importancia hasta que a los tres meses después comenzaron a suceder hechos sobrenaturales para los que la ciencia no tiene aún explicación. En la casa de Tomás Aguirre empezó a ser testigo de objetos que se movían de lugar, persianas que se bajaban solos, cuadros y muebles temblaron etc, generando una psicosis en el entorno familiar que no daba crédito a lo que veían sus ojos y decidieron pedir ayuda a una bruja, quien les comentó que en su casa habitaba un espíritu que pedía cumplir las deudas que tenia pendiente con un vivo, con lo que Tomás cayó inmediatamente en la cuenta de su promesa a su madre difunta, por lo que decidió pagar la tumba con los ahorros que tenia y fue entonces cuando desapareció los extraños sucesos.

Otro de los hechos relacionados con fantasmas y necrofagia incluido, ocurridos en Valdepeñas proceden de la tradición oral titulado "las asauras del muerto" donde una madre y su hija estaban cenando en torno al una mesa en la noche de los finaos y la niña hambrienta llora la muerte de su mejor amiga, por lo que la madre se dirige al cementerio le saca las asauras a la amiga muerta y se los da de comer a su hija, que tras la cena comenzaron a oír ruidos, siendo la muerta que viene a pedir cuentas.

Otra de las tradiciones sobre aparecidos, es en el cementerio viejo, en el camino de las tejeras, en el que se veían en noches cerradas luces azules y brillantes tenues, atribuyendo el vulgo a las almas de los condenados ya que este cementerio servía para enterrar a los no católicos y criminales que estaban pagando sus culpas en la ultratumba.

2  TIEMPO, LA FE MUEVE MONTAÑAS, APARICIONES RELIGIOSAS.

No faltaron sucesos extraños o apariciones de seres religiosos y vírgenes a los diferentes Trinitarios a lo largo de la historia del Convento valdepeñero.

El primero de ellos fue la aparición de la virgen a los Trinitarios en este caso al reformador de la descalcez trinitaria, San Juan Bautista de la Concepción. En el año 1596, cuando estaba en la vivienda de recoletos en la ermita de San Nicasio. Este hecho fue recogido en un lienzo antiguo que se expuso en la iglesia conventual. En ella indicaba que estando en oración Juan Bautista de la Concepción, y ante tantas tribulaciones y dificultades para llevar a buen puerto esa reforma necesaria para combatir los cambios cristianos que se estaban sucediendo disgregandose la Cruz unitaria, se le apareció la Virgen Maria para darle consuelo y protección para llevarlo a cabo.

En la villa de Valdepeñas muchas personas estaban de acuerdo con la forma de actuar de este Santo, pero algunos no, considerándole un falsarío y denunciandolo a la inquisición, que tomó cartas en el asunto. Se le acusó de hablar con la virgen, y el Santo oficio le incitó de que no era la virgen sino el Diablo quien le comunicaba esas cosas disfrazado de Virgen para confundir su alma. San Juan Bautista le contesto con una elocuencia inusual y con una iluminación en sus ojos, que hizo que hasta el inquisidor tuviera más miedo que él de ser atormentado el pobre santo. Al final en el juicio contra él celebrado en Andujar, y con las pruebas sobre la mesa le permitió la inquisición seguir con la reforma que estaba llevando a cabo, y el caso de la virgen, lo resolvió como meras ilusiones frailinas, absolviendolo de toda culpabilidad y del sambenito.


Otro de los milagros seleccionados para este blog, es el caso del ministro fray Alonso de Jesús Maria, hombre extremadamente altruista hacia los pobres y defensor de los pecadores arrepentidos.En el año 1665 hubo una gran sequía y hambre que azotaba en todos los sectores sociales y el daba a los demás lo que tenia para que comieran, a lo que los trinitarios no estaban de acuerdo con esta decisión, pues podía peligrar la vida del ministro por inanición. Al llegar el verano no hubo nada para segar y el convento estaba en absoluta pobreza, y los trinitarios le llegaron a echar en cara ese gesto caritativo del ministro, con lo que éste contestó, que Dios devuelve con creces a sus hijos que se comportan como Él, con lo que los trinitarios no dando crédito a lo que decía le re contestaron que si piensa así al final se arrepentirá de lo que pensaba por no haber nada para la boca, con lo que el ministro hizo solo un gesto de mueca. Al mes siguiente a pesar de no haber llovido, los frutos brotaron milagrosamente del suelo y pudo haber siega con lo que quedaron perplejos ante tal hecho, por lo que el ministro les dijo "ya os lo decia yo, hombres de poca fe"

3 TIEMPO, DIOS PENALIZA SIN DAR VOCES, LOS CASTIGOS DIVINOS.

En Valdepeñas también se han recogido casos en los que el mal vuelve a su creador como enmienda de su arrogancia y altanería, al creerse como Dios. Para esta sección hemos recogido un caso titulado "El confesor chismoso".

Este fue un sacerdote de la iglesia parroquial, perteneciente al cabildo dentro de la centuria del XVII. Este individuo no tuvo mejor idea que pregonar a los cuatro vientos y sobretodo en misa, lo que le confesaba el pueblo, poniendo verde o rojo, según como se mire, a más de uno. A pesar de todo ello no se le quito la potestad de poder confesar por parte de otros sacerdotes y de la Diócesis Toledana a la que dependía. Solamente recibió avisos de otros sacerdotes de que era una falta gravisima lo que estaba haciendo, que lo que le confesaban no podía ni decir ni mu, pues Dios podría castigarle, por aprovecharse así de la pobre gente, que con todo corazón se arrepienten de sus debilidades cotidianas, y que él no es quien para juzgar que para eso está Dios que tiene potestad absoluta por ser el creador y por ser perfecto. Pero el ni corto ni perezoso hizo caso omiso a estas recomendaciones pues se creía mejor que nadie a la altura de los mejores santos y sobre los ángeles. Como un justiciero hambriento señalaba sin pudor las faltas cometidas por otros. Esto de sobremanera no podía continuar así dando un toque de atención al Marqués de Santa Cruz de lo que estaba sucediendo considerándolo alterador de masas y del orden público por sus insolentes comportamientos por parte de otros eclesiásticos, con lo que el Marqués contesto que no se lo tuvieran en cuenta ya que siente con pasión el don de la moralidad. Hasta fue denunciado por la inquisición no tomándolo en cuenta, situación un poco extraña la verdad.

Perdonado sus faltas por los hombres no fue en este caso para el Altísimo, que a pesar de ser misericordioso colmó su magna paciencia. Un buen día creyéndose omnipotente, llamó imbecil a un feligrés porque simplemente se equivocó al poner la peana sin previamente saber para la colocación de un Santo, e incluso en más de una ocasión llegó a las manos con maltrato hacia los sirvientes, una personalidad arrogante y siempre enfadado pagaba su mala suerte con los demás. Una tarde estando en el confesionario una mujer vino a confesarse por los pecados principalmente de la infidelidad con el amante, lo que al señor cura le puso de un enfado ilimitado maldiciendo al la pobre mujer y jugando con sus sentimientos, con lo que ella se fue corriendo a llanto puro del confesionario, lo que se prometió tras ello el sacerdote de decírselo al marido para que recibiese un buen escarmiento.

Pero de pronto una voz que no procedía de ningún sitio y de todos a la vez retumbando no en sus oídos sino en lo más profundo de su alma le dijo " de aquí en adelante escucharás pero no hablaras, oirás pero no comentarás" con lo que al cerciorarse de que no era un agente físico el señor cura y en vez de tomarlo como un aviso de Dios le empezó a retarle de que está a su altura y de que es un cobarde por no manifestarse abiertamente, con lo que no recibió respuesta.

Por cuestión del destino con el paso de los días se le presentó una enfermedad que le dejó sin poder hablar y tetraplegico, sufriendo un derrame cerebral estando postrado en una cama hasta el fin de sus días, uno que se creía un dios y termino siendo simplemente un peso en vida.

4 BRUJERIA Y HECHICERIA

Para terminar y cerrar con estas historias, a través de los diferentes documentos custodiados en el Archivo Histórico Nacional sección Inquisición he podido recoger varios casos de acusaciones de brujería. La creencia en ellas estaba fuertemente arraigado en épocas antiguas, atribuyendo las toda clase de maleficios a una sociedad, cuyas prácticas fueron demonizadas por la iglesia y que a pesar de ello tenían una clientela aceptable y recurrían a ellas sobretodo mujeres para atenderlas en los diversos problemas que tenían de salud, dinero o amor, idéntico a lo que ocurre hoy día.

Comenzaremos por dos amigas valdepeñeras pero vecinas de Borox llamadas Catalina Moreno alias Mari Hilacha y de Maria Calandaya que trabajaban de la costura y tenían una magnífica red de clientes ya que preparaban todo tipo de pócimas y brebajes, para curar diversos males.

El mundo supersticioso no tiene límites en cuanto imaginación se refiere, tal y como conocemos en el caso de Josefa Gómez Caminero, acusada de hechicera por robar hostias consagradas del templo para dárselas como amuleto a los soldados que pasaban por Valdepeñas, ya que se creía que servía de protección para salir ileso en las batallas que acontecían.

5 LA RELIGIÓN CRISTIANA BEBE DEL PAGANISMO MÁS ANTIGUO, SÍMBOLOS CRIPTICOS Y MITOLOGICOS EN LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN.

Y como no en la arquitectura del templo de la Asunción podemos observar en cada una de sus esquinas y rincones diversos tallas de seres mitológicos y símbologia con carácter críptico,  que con un lenguaje subliminal y encriptado nos comunica algún detalle que para la inmensa mayoría de los mortales pasa ya desapercibido. El gótico concebido como arquitectura en su época más tardía en la iglesia en su nave principal nos han dejado ese legado que no hay que olvidar, cuya herencia nos la trae del románico y de un toque de evolución que le ha proporcionado Juan De Guas, con el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo.

Símbologia lo podemos ver tanto en los contrafuertes como en el paramento, ya así también en las arquivoltas donde sendas cardinas nos da la bienvenida a la entrada del templo como seres mitológicos coronando toda la moldura al más puro estilo gótico de reminiscencias platerescas, indicándonos la lucha eterna del bien y del mal con diferentes significados en la reflexión final del mismo.

Para esta sección nos centraremos en la mitología de las gárgolas, que podemos observar en la cornisa y en los aleros de la fachada del templo, que tenían la finalidad de ahuyentar los malos espíritus según culturas antiguas, observándose a uno defecando y otro orinando como ejemplo. También hasta hace poco en los yugos de las tres campanas, sagrado Corazón de Jesús,  Consolación y Asunción tenían el reflejo simbólico de las gárgolas,  realizados por los talleres Vicente Roses en TorredonJimeno (Jaén) en 1942.



 

        INTRODUCCION.

Sobre los molinos en Valdepeñas se han hecho pocos trabajos rigurosos que traten al detalle el devenir histórico de los mismos.

Los estudios llevados a cabo en el caso de los molinos de agua, que a partir de ahora denominaremos aceñas, los podemos ver en Ciudad Real, Tierra de molinos, de Domingo Melero Cabañas, que de forma resumida trata sobre los restos de aceñas existentes en el Jabalón, aparte de todo el territorio provincial, que en nuestro caso, centrados en Valdepeñas actualizaremos.

Por otro lado sobre los molinos de viento del cerro de San Blas no se tienen estudios nada más que promovido por Domingo Fernández, en la primera revista de la UNED, con el título ORISOS, en la parte del título, Molinos: Los gigantes ignorados de Valdepeñas, realizadas de forma encomiable por dos expertas investigadoras, Maria Angeles Rubio Morales y Maria Eloisa García Verdejo, han querido no en vano legarnos su trabajo, asimismo con esa base principal, cual fue su intención para un futuro, este trabajo arrojará más datos de los mismos.

Tres largos años, de duro trabajo de investigación de mi tiempo libre, da ahora sus frutos, y al decir verdad me siento satisfecho, completo en poder compartirlo con todos ustedes que decidáis leerlo e incluso estudiarlo. No es el método más ortodoxo de publicar un trabajo de investigación en un blog, pero también debo de decir que este es un prototipo resumido de otro más amplio y exhaustivo, que en un libro si me podría explayar.

 Me reservo hasta entonces ciertas documentos y estudios profesionales que aquí suprimiré, y solo lo dejaré en formato,  como hasta ahora lo he hecho en el blog, meramente amateur. Pues comencemos el viaje.

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        EL DEVENIR HISTORICO DE LAS ACEÑAS.

La antigüedad de estos edificios en Valdepeñas, datan desde el siglo XVI, aunque es lógico pensar que ya existía antes, debido a la necesidad de transformar el trigo en harina para abastecer a la población valdepeñera que en el siglo XV iba en auge.

Del año 1507 al 1510 según Corchado(1), consta la venta de dos molinos en el Jabalón, dentro de la dehesa de Corralrubio, los cuales pagaban censo al comendador de Valdepeñas por la licencia para edificarlos. Echando un vistazo al Archivo Histórico Nacional, se sabe que entre las pertenencias de la encomienda de Valdepeñas, se cita que " tiene la dehesa de Corralrubio con sus censales que son quatro pares de gallinas y el diezmo de dos molinos que están en la dicha dehesa"(2).

Más adelante en la documentación del Archivo, se presenta entre las pertenencias de la iglesia parroquial en el año 1537, la existencia de la mitad de la propiedad del haza del molino de Andrés Hernández, que tenía una capacidad de cuatrocientas fanegas de trigo, siendo doscientas la que posee la iglesia. Se sabe que este molino sin duda ubicado a orillas del Jabalón estaba por aquel entonces lindando con el terreno de Francisco Martínez del Olmo y Pedro Martín Crespo, pastor. Además a parte de estos poseía otro molino, con una distancia de media legua del pueblo, que tenía dos fanegas de trigo de sembradura,  alinde de Martin Martínez Chicharro y de haza de Hernan Crespo(3).

En el caso de las cofradías que existían en aquella época no se mencionan entre sus propiedades a ningún molino. Entre la documentación de las capellanías que en el año 1537 se daba, se cita que en la donación de la iglesia se halla tres hazas de tierra al lado del molino de Andrés Hernández, cerca del río.

El inventario de la cofradía de San Andrés indica que tenia una tierra o terreno al lado del molino de Pedro González Redondo (4). Con todo ello, de los escritos que hemos extractado solo hemos recogido la existencia de dos molinos en la dehesa de Corralrubio, como otros molinos que en este caso pertenecen en Andrés Hernández, de Pedro González Redondo y otra perteneciente a la iglesia, juntando un total de cinco molinos que hemos podido encontrar en aquella época en la ribera del río Jabalón.
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Consultando las Relaciones de los pueblos de los alrededores como Santa Cruz de Mudela, Torrenueva, Cozar, Torre de Juan Abad, Alcubillas, Villanueva de los Infantes, La Solana, Alhambra, Membrilla, Manzanares no he encontrado nada al respecto sobre un molinero valdepeñero trabajando en el término de otras poblaciones(5). En algunas poblaciones detalla los molinos que existían en sus jurisdicciones, pero en otros no, solo mencionando que se realiza dicha labor, por la que no es un documento fidedigno para sacar una conclusión satisfactoria en cuanto a lo expuesto, sobre los molinos de la villa trabajando en otras localidades.

Sobre la documentación de la venta de Valdepeñas en 1575, como el informe de discrepancias de la misma no se menciona nada sobre los molinos harineros en el término de Valdepeñas. Al carecer Valdepeñas de una fuente importantisima como las Relaciones Topográficas que sin duda hubieran llenado nuestras dudas o preguntas con respuestas fáciles, concisas y directas, tendremos que conformarnos con un formato más indirecto. Podría habernos sacado de dudas el hecho de la rentabilidad de los molinos, que de los pueblos de los alrededores van desde cincuenta fanegas anuales hasta los seiscientos, en este caso en la pregunta 22 de Villanueva de los Infantes se cita lo siguiente: " Hay otros muchos molinos en este río Jabalón que están en las jurisdicciones y términos de otros pueblos deste partido a los cuales toca la declaración de ellos, comúnmente se suelen arrendar cada uno de estos molinos en sesenta o setenta o ochenta fanegas de trigo poco más o menos unos años con otros"(6).

Para hacernos una idea de la eficacia de estos molinos durante todo el año, habremos que consultar las Relaciones del Viso del Marqués para obtenerlo indicando que " no muelen en los agostos ni tiempos secos". Viendo que el Jabalón tiene idénticas características de cauce que los ríos Fresnedas y el arroyo de despeñaperros del Viso del Marqués,  es más que probable que esto suceda con la primera, no teniendo agua suficiente en tiempos secos y en verano. En cambio en los ríos del Viso siendo en este caso Robredo y Serna si muelen en 1575 sus molinos en agosto, quizás debido a que en los acuíferos de este arroyo, surte de agua al mismo, cosa que no se da en el Jabalón, aunque tiene el suministro de agua en el embalse de la Cabezuela que viene también del acuífero 24 (7), (8).
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Sobre las rentas de la Encomienda de Valdepeñas en el que concierne al la labor de estos molinos lo tenemos en la visita de 1509 en el que se dice " renta más la dicha Encomienda en cada un año del diezmo del pan de la dicha dehesa de lo que en ella se labran quinientas fanegas de todo pan, trigo e cebada e centeno, poco más o menos"(9).

Con ello aclaramos bastante las cosas sobre la riqueza que genera los molinos harineros en Valdepeñas. En el trabajo de Lopez (10), vemos que en el siglo XVI no se daba el monocultivo cerealista, y que el valor del trigo en su producción agraria era de 13333 fanegas con un precio de 4323667 maravedíes correspondiente al 36,34% de todo el valor total.

En cuanto al valor de las rentas percibidas por el Estado de Santa Cruz a principios del siglo XVII, tenemos los diezmos de trigo que en 887,67 fanegas equivalía a un valor de 442,549 maravedíes, obteniendo por ello el 11,94% de todas las rentas (11). Hay que decir que en el año 1584 se padeció una crisis que se recuerda la peor, pues no se dio a producir ninguna fanega de trigo, no pudiéndose exportar nada hacia otras poblaciones y Valdepeñas era el granero de La Mancha.

Del siglo XVII, tenemos información aunque no detallada sobre los molinos harineros del Jabalón. Para ello consultamos el manuscrito de Felipe Mexia de Valdivieso, en el que el sobre el río Jabalón indica lo siguiente " se puede ver en su cauce y orillas lleno de molinos, viñas huertas y árboles con muy grandes fértiles y espaciosas vegas.

Pero no queda ahí la cosa, también menciona que en el arroyo del Peral se encuentran " quatro molinos y un batán"(12), lo que denota que la actividad harinera y molinera en Valdepeñas era uno de las labores de primer orden. En el caso del batán, este es una máquina que utiliza la energía del agua para golpear y unir los tejidos separados, dentro de la labor textil claro está.
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No existe otra documentación que enumere los molinos harineros de agua que había en el Jabalón a lo largo del siglo XVII, que ni siquiera lo hace los documentos personales de los Marqueses de Santa Cruz, que no olvidemos pertenecía Valdepeñas a su señorío desde 1582.

Pero los datos detallados y que es de gran interés para nuestro estudio de lo que podría haber sido las Relaciones Topográficas de 1575, en este caso si tenemos referencias de Valdepeñas en 1752 por el Catastro del Marqués de la Ensenada. En la pregunta 17 del interrogatorio se dice lo siguiente:

" y sobre el río Jabalón inmediato a la villa hoy existen diez molinos harineros que muelen con aguas corrientes en tiempos regulares, el uno es arca cubo y los demás son rodeos y regulan el producto anual de cada uno, hecha regulación por un quinquenio;

El molino que pertenece a don Juan León cura de Santa Cruz y de ntra Sra de las Virtudes, le regulan veinte y cinco fanegas de trigo.

Otro molino que llaman del cuervo, que corresponde a Juan Martín Gavilán, le regulan cada año hecho cómputo por un quinquenio quince fanegas de trigo

Otro perteneciente a don Fernando Sandoval, vecino de Santa Cruz con una piedra se le regulan anualmente hecha cuenta por un quinquenio quince fanegas de trigo.

Otro nombrado el molino nuevo que pertenece a don Vicente de la Torre le regulan cada año veinte y cinco fanegas de trigo.

Otro llamado el de Media legua perteneciente a Alphonso Sánchez de Vinares se regula cada año y por el mismo cómputo en veinte fanegas de trigo.

Otro llamado del licenciado perteneciente a don Miguel Durango se le regula su producto anual hecha regulación por quinquenio treinta fanegas de trigo.

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Otro llamado el molino de los frailes el que tiene por prenda pretoria la fábrica de Ntra Sra del Prado y administra don Joseph Curruchaga se le considera a su producto anual hecha regulación por quinquenio treinta fanegas de trigo.

Otro llamado el molino del Palomar perteneciente a doña Rosa Jigon produce anualmente veinte y cinco fanegas de trigo.

Otro llamado el molino de Belmonte perteneciente a don Andrés Muñoz se le regula a su producto anual veinte fanegas de trigo.

Otro llamado el molino de Chaves perteneciente a Joseph Maria Herreros produce anualmente bajo del mismo cómputo treinta fanegas de trigo".

Asimismo hay otros molinos harineros en el arroyo y cañada del Peral.

" El uno pertenece a don Pedro Thomas de Castellanos el que muele con agua de represa su producto anual hecha regulación por quinquenio es de ocho fanegas de trigo.

El otro pertenece a doña Catalina de Mendoza al que no se le considera produción alguna por hallarse arruinado.

Asimismo posee doña Catalina de Mendoza otro sitio del molino en el sitio de las huertas del molinillo en el que se halla enteramente arruinado"(13).

Del estudio de Salazar podemos ver que atravesar del catastro del Marqués de la Ensenada, la riqueza de Valdepeñas a mediados del siglo XVIII en cuanto a los molinos harineros es de 2784 en secular y 1230 en eclesiástico, que son desdeluego ganancias mediana en aquella época contados en reales de vellón.

De la estructura profesional del catastro salen 7 molinos harineros y un molinero de sirviente. De la pregunta 33 del catastro nos encontramos con; " A los molineros taoneros de harina que se aplican en el tiempo que falta el agua en el río a los taones, que son siete se les regula de utilidad un jornal diario a quatro reales cada uno"
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Sobre los panaderos indica su numeración en "veinte y dos para el abasto común de pan cocido y se regula su jornal diario a dos reales"

Así que en el catastro vemos la existencia de diez molinos harineros en la vega del Jabalón y dos en la cañada del Peral, que uno es arruinado. En la documentación del catastro, en nuestro estudio, es el primero que cita expresamente el número de molinos en el Jabalón y además su renta y a quién pertenecía. Por ello no podemos decir si se incrementa la actividad harinera en el Jabalón o si por el contrario disminuyen, aunque en nuestro parecer nos decantamos por el primero. De lo que si podemos aseverar es el número de molinos en la cañada del Peral, que de haber cuatro y un batán en 1645, baja al siglo posterior a tan sólo uno que producía y otro en ruinas.

Otra cuestión a tener en cuenta por lo comentado por Fernandez, arqueólogo, que realizando un proyecto de investigación para la carta Municipal de Valdepeñas, no ha identificado actualmente ninguna de las estructuras ni cimientos de antiguos molinos en la ribera de la cañada del Peral, debido a la manipulación del hombre, realizando labores agrícolas y edificaciones en el entorno del Peral, por lo que se supone que el deterioro de los molinos de harina en el Peral comenzase en el siglo XVII y fueran desapareciendo por el paso del tiempo y a su abandono paulatino(14).

Vemos que en el catastro queda solo uno funcionando en el Peral, aunque a finales de esta centuria del siglo XVIII, extractada del diccionario de Tomás Lopez(15), que Messias de la Puerta, alcalde de Valdepeñas por aquel entonces cita lo siguiente, " En el cauce del Jabalón se elevan siete molinos harineros y dos en el arroyo del Peral", lo que se vislumbra que tres molinos del Ja balón fueron arruinados, si lo que cuenta Messia es cierto y tuvo cuidado de realizar el estudio de la zona en comparación con lo que había cuarenta años antes. Menciona dos molinos en el arroyo del Peral, lo que es posible que el molino arruinado volviera a funcionar o fuera otro el que se erigiera, ya que no tenemos datos de sus propietarios.
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Del siglo XIX hemos buscado datos en el diccionario de Madoz donde indica sin especificar nada, que en Valdepeñas existían " nueve lagares de aceite y otros tantos harineros", lo que dejaba descafeinado nuestra búsqueda sobre los molinos valdepeñeros. Pero será el trabajo de Ambroz el que nos saque de dudas. Este señor cita en el río Jabalón nueve molinos con los nombres siguientes:

" El de la Virgen a legua y media, el de la Capitana a cinco cuartos de legua, el Nuevo a tres cuartos de legua, el llamado de Media Legua, el del Ratón a un cuarto de legua, el de los Frailes a ídem,  el del Palomar a media legua, el del Belmonte a una legua, el de Chaves a dos leguas"(16).

Además nos indica el mismo documento que en el arroyo de la veguilla existía también un molino harinero (17).

Del año 1863, tenemos los datos del Nomenclátor de Valdepeñas. No podemos dejar pasar por alto las advertencias que en el número 5 dice sobre los molinos de agua en la Provincia de Ciudad Real:

" En cuanto al los molinos harineros aquellos que tienen por montar las aguas del río Guadiana son unos edificios generalmente espaciosos y sólidos de sos o tres pisos, con habitaciones para los industriales que lo explotan, quienes moran en ellos constantemente; pero los que se hallan situados sobre riachuelos o arroyos intermitentes consisten en edificios de escasa importancia que se habita solo durante las temporadas que funciona"

Al respecto haremos unas consideraciones generales sobre el río Ja balón. Ésta en siglos pasados era más caudalosos que hoy día, debido al la explotación de acuíferos desde donde brota el agua de forma intensiva en el tiempo. Con ello al menos en ocho o diez meses del año, excepto en épocas de sequía, funcionaban estos molinos que se podían permitir el lujo de realizarse acechas o caz, que desde una represa se desviaba el agua hasta el molino.
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Hoy día estos ingenios serian inservibles por el bajo caudal que tiene actualmente el río Ja balón,  afluente del río Guadiana.

Del Nomenclátor podemos sacar la localización de los molinos de agua que existían en aquella época,  de los diferentes lugares con sus respectivos nombres.

. En el barco existían dos molinos.
.En Corralrubio otros dos molinos.
.En la Vega serian también dos molinos.

De los molinos de agua solo hemos recogido seis en la vega del Jabalón,  lo que denota que durante los últimos veinte años que van desde 1843 a 1863, cuatro molinos de agua o aceñas fueron abandonados, y en el Peral se ve que ya no existía ninguna aceña. En la dehesa de Corralrubio éste todavía mantenía sus molinos desde el siglo XVI, que seguían funcionando.

Tenemos que destacar que la llegada del ferrocarril supuso un cambio cualitativo y cuantitativo en cuanto a las industrias. Los molinos de agua tradicionales eran cada vez menos productivos, ya que en los albores de la modernidad eran ineficaces y no cumplían con las expectativas de la demanda de los productos.

A raíz de entonces el decaimiento de los mismos se van sucediendo tal y como lo podemos ver en diferentes documentos. En el itinerario fluvial de 1883 se mencionan cinco molinos harineros siendo el de la Virgen, de la Media Legua, el del Palomar, el de La Martina y el molino de Genaro, y se mantendrán los mismos en el año 1905, cuando son citados cinco dueños de esos molinos. En el año 1923 se censaron tan sólo tres molinos, al igual que hablan de las ruinas en 1953 de éstos.

Todo ello viene motivado por la creación de fábricas de harinas, como la popular Panificadora de Valdepeñas en 1908, la de Consolación por la primera década del siglo XX, y la de Santa Teresa en 1917, haciendo una verdadera sombra a los tradicionales molinos harineros, por lo que el abandono paulatino de los mismos no se hizo esperar.

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Actualmente se presentan dos molinos con restos visibles de sus antiguas estructuras, como la de la Virgen y de la Media
Restos del molino de la Media Legua
Legua, y otros menores en el que solo se conservan los cimientos siendo el de Genaro y el del Palomar.













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LOS MOLINOS DE VIENTO EN VALDEPEÑAS.

De la existencia de molinos de viento en Valdepeñas, según se comenta en la hipótesis, los que se encuentran ahora en el cerro de San Blas, fueron construidos a raíz de una sequía que azotó a La Mancha en el siglo XVI durante cerca de treinta largos años, bajando enormemente el caudal de los ríos y haciendo inservibles las aceñas, por lo que se tuvo que recurrir a otro medio alternativo para la molienda del trigo, utilizando otro recurso de la naturaleza,  la fuerza del viento.

Es cierto y verdad que a partir de entonces se dará mayor impulso en la construcción de estos edificios en muchas poblaciones por esta circunstancia, como pasará en Consuegra o Campo de Criptana, donde en las lomas de sus cerros se divisaron a estos gigantes del Quijote.

No obstante en Valdepeñas falta documentación fidedigna para afirmar con certeza dicha hipótesis. A decir de Domingo Fernández, es viable su existencia en el siglo XVI, pero por diversas situaciones de recuperación hidrológica de la zona, estos cayeron pronto en desuso a partir del siglo XVII.

En este caso según mi opinión, no necesariamente tuvo que suceder así, ya que aunque habría períodos de dificultades de abastecimiento de harina, también tendríamos que tener en cuenta los medios de manutención de estos molinos, y no son muy frecuentes en el Campo de Calatrava, por motivo de diferentes leyes de explotación de recursos naturales y económicos, siendo menos abusivos ante el yugo que debían soportar los campesinos y a ciertos privilegios que concedían los fueros.

Ciñéndonos a la base documental, tenemos los datos aportados por Felipe Mexia en 1645, en que no menciona ningún molino de viento en el cerro de San Cristobal, solo la ermita de su nombre. Tampoco aparece en el Catastro del Marqués de la Ensenada del año 1752 y en la de Madoz de 1845, aunque en este último solo menciona los molinos que estaban funcionando, por lo que necesariamente no significa que no existiera.

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Debido al modo de construcción de estos dos molinos ubicados en el cerro, su origen podríamos datarlo anterior al siglo XX. En el año 1792 por el diccionario de Tomás López, este no menciona ningún molino de viento, por lo tanto todavía en esta época no existirían, llegando al año 1852, donde entre las desamortizaciones de los bienes de los Trinitarios se hace alusión a un molino de viento, por lo que este debería de construirse entre 1790 a 1823, esta última fecha coincidiendo con los expulsión de los Trinitarios del convento de la localidad e incluso podemos reducir la construcción del molino anterior a la guerra de la Independencia ( 1808-1813), ya que a partir de entonces los Trinitarios tendrían muchos problemas en el convento que difícilmente haría que se aventurasen a construir un artilugio como estos, para costearse la molienda y sacar beneficio de ello.

El otro molino del que estaba más cercano a la parte más alta del cerro, y por tanto de la antigua ermita de San Cristóbal,  pertenecía junto al eremitorio a la familia Barreda de la Fuente, que ante la desaparición de la cofradía que llevaba dicha ermita, se creó una capellanía por parte de los Barreda de la Fuente para mantener el edificio. Entre los descendientes de los Barreda de la Fuente, Alfonso Barreda de la Fuente crearía otra capellanía a su muerte en 1773 en el que entre sus memorias está la construcción de un molino de viento en el cerro de San Cristóbal ( ahora de San Blas) (18).

Esto no se llevaría a efecto hasta en torno al año 1792 cuando la capellanía no conseguiría los suficientes fondos para realizar dicho edificio, por lo que sería construido ente los años 1792-1826. Ante la supresión de las capellanías en 1826, la propiedad del molino seria traspasado al poder Municipal, tal y como lo refleja en 1852 el Boletín Provincial(19). Pero es posible que ese traslado fuera en realidad una venta de esta familia, ya que no podía mantener el citado molino.
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El por qué de la construcción tan tardía de los dos molinos en el cerro de San Blas, sin duda se debe a la bajada del nivel del río Jabalón por lo que la producción de las aceñas no eran tan rentables como lo era antes, además de que coincide a nivel regional con el impulso de este tipo de construcción de últimos del siglo XVIII, teniéndose la necesidad de realizar nuevas construcciones alternativas de la molienda en el periodo español de las prefabricas.

En la subasta de las desamortizaciones observamos que no aparece ninguna venta de ninguno de los molinos, por lo que suponemos serian abandonados y empezarían su posterior ruina.
En el nomenclátor del año 1863, se menciona en la zona de Peña del Cuervo, los dos molinos de viento y una ermita, aunque indican que están entre 4 y 8 Km del ayuntamiento, lo que denota claramente que es una equivocación del Nomenclátor, pues dicha

                                                          ermita y los dos molinos se encuentran tan sólo a 1 Km del distrito Municipal y en el antiguo cerro de San Cristobal.

Con la llegada del siglo XX y el avance de las industrias, con la creación en la localidad de las panificadoras de Consolación, Panificadora " LA PANI" y Santa Teresa, dio con el traste de los molinos, decayendo más en desuso y deterioro.

Ya a mediados del siglo XX con la conservación del Patrimonio Historico, el ayuntamiento de Valdepeñas empieza e intenta una reconstrucción de los mismos. El primero es una misiva del Gobernador Civil D. José Maria del Moral, con fecha de 17 de Noviembre de 1502, en el que incita al alcalde D. Guillermo Santa Maria Merlo, para la restauración de los molinos con el patrocinio del Régimen Franquista, siendo aprobado por el ayuntamiento en uno de sus Plenos, días posteriores a 3 de diciembre de 1952 con las oportunas certificaciones, enviando uno al Excelentísimo Señor Gobernador Civil de la Provincia por tener esta idea (20).

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Por cuestiones desconocidas esta idea no se llevó a efecto, bien por falto de economía necesaria para llevarlo a cabo. No se tiene más noticias hasta el año 1976, cuando existe un informe por parte del ayuntamiento al aparejador de un proyecto de reconstrucción del molino en ruinas del cerro de San Blas. Dichos molinos pasaron a pertenecer al consistorio en torno al año 1970.

Al final solo uno de los molinos fue reconstruido, llevado a


cabo dicha empresa por Carlos Muñoz, natural de Valdepeñas y presidente de la Asociación Trascacho en Barcelona, decidiendo costear a título personal el molino más cercano a la antigua ermita de San Cristóbal, llevándose a efecto en el año 1980, denominándose con el nombre de la Asociación y inaugurado en 1981, teniendo el respaldo de la Asociación Trascacho y del ayuntamiento.




Sobre el molino más deteriorado esta conforme se quedo desde el siglo XIX, aunque en mayo de 1990 se encarga un presupuesto de Restauración del molino por la Escuela Taller de Valdepeñas, quien realizó el estudio arquitectónico Gloria Ciudad Río Pérez, en el que estima que dicha restauración costaría unas 11650000 ptas, incluyendo salario de los trabajadores, coste de materiales de las obras etc, cosa que al final no se llevó a efecto.

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En los años 90 el molino del Trascacho fue abandonado, en el que a partir de entonces la maleza, el deterioro de su estructura como la caída de sus aspas que ha sido objeto de chatarreros oportunistas, la escalera interior de madera arrancada como también los grafitos que están pintados en sus paredes la hace más deteriorada, lo que unido al otro no reconstruido en el que se conserva pero por poco tiempo, con el muro agrietado y  punto del desplome que se ha acelerado por las voladuras que se han llevado a cabo en los cerros cercanos, denota un paisaje triste y abandonado.

También hay que resaltar que con el plan de urbanización del cerro San Blas, el actual alcalde tiene pensado restaurarlos para darles un aire novedoso y quijotesco a Valdepeñas, que unido al molino de Gregorio Prieto , construido entre 1950-1953 en honor al pintor por su lucha y entrega a evitar el olvido de estas construcciones, siendo el primer museo de la localidad, sin duda como parte integrante de La Mancha como es Valdepeñas, el entorno de nuestra región alcanzará sin duda el ambiente manchego a nuestro pueblo(21).
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EL ARROYUELO DE LA VEGUILLA, BRAZO DE AGUA QUE CORTA A VALDEPEÑAS.

La veguilla, afluente del río Jabalón, es un arroyo de poco caudal que recoge las aguas procedentes de varios cerros situados al lado este de la urbe de Valdepeñas. Varios arroyos vierten su agua a la veguilla, de La Jarosa,; cuyo origen se sitúa en el cerro de su mismo nombre, del Pozo de los Trevolares, La Cañada de las Peñuelas originario del cerro La Vereda, y otros brazos de agua de menor factura, todos ellos convergen en el afluente jabalíano. Aunque sus aguas mansas y de poca cantidad, ha hecho menospreciar y no respetar su paso por la mano del hombre, la verdad es que de vez en cuando, y propio de estos lugares donde se dan esporádicamente lluvias torrenciales, la tranquila veguilla se transforma en una feroz corriente que arranca y se lleva lo que existe a su paso, no frenandolo ningún obstáculo,  como el ocurrido tristemente en la riada de 1979.

En toda la historia de Valdepeñas, la veguilla en periodos de fuertes tormentas ha causado algún que otro estrago, sobretodo a partir de la urbanización de la parte sur de la localidad, que no olvidemos hasta el siglo XVI, éste resultaba ser el límite sur de la misma. Por otro lado, la deforestación de la veguilla ha conseguido que las riadas tornasen más violentas, ya que de forma natural la exuberancia vegetal de su contorno servía de freno al paso rápido del agua.

Pues bien, antes de comenzar por las hecatombes provocadas del desbordamiento de la veguilla en su historia, diremos cual ha sido el papel de ésta en el factor urbano poblacional. Servía de abrevadero de animales, como también de zona e regadío, para las huertas que existían en la población y de las plantas silvestres frutales de su entorno.

De entre los documentos que se conserva, vemos que la veguilla a finales del siglo XV estaba repleta de pozos, indicando los visitadores lo siguiente:

" E con esto fisiedes pregonar que cualquiera que tuviese pozos en la veguilla les pusiese brocales o los cegase"

Más adelante se menciona una acequia por mitad de la veguilla desde el canto de los Barreros hasta la huerta de Juan García Caballero,  para almacenar el agua y servir de regadio (1), y que iba a Cantarranas en su prolongación.

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El mandato de cerrar los pozos venia del peligro de mantenerlos en esta situación y en el año 1493, ordena con premura su realización, pues caería pena de mil maravedíes con destino a la Cámara de sus altesas (2). En el año 1502 se menciona de entre las riquezas de la Encomienda dos hazas de la veguilla (3). Para cruzarla se construyeron dos puentes, una al este que correspondería con la calle de las Correderas  y la otra dando a la de la virgen con cierta  resistencia y mejor acondicionados.  Los demás serian de piedra y madera. Desdeluego el cauce y su caudal seria menos profundo y ancho, tal y como se podía ver anterior al año de 1979, aunque más despejado.

La preocupación por el arroyo de la veguilla seguirá siendo latente incluso en el año 1577, donde Felipe II, recoge a petición del procurador de Valdepeñas, quien expone que en la villa:

" Hay un arroyo que se hizo la veguilla y media el agua. Dentro en el término d Torre de Juan Abad, hay unas fuentes ciegas. El agua que de ellos sólo viene a dar en el dicho arroyo de la veguilla.  Y de causa de no limpiarse ni hacer acequias, los vecinos de esta villa no corre el agua, ni hay aprovechamiento que hubiera y habrá estando limpio e abiertos las fuentes.

Por ende que unos suplicaban atentos que todas las heredades que están en el dicho arroyo en donde se ha de abrir las dichas fuentes son de los vecinos de la dicha villa de Valdepeñas y reciben muchos beneficios de abrirse las dichas fuentes e hacer acequias, de la cual así los vecinos que tienen las dichas heredades como todos los demás de ella reciben el dicho beneficio porque pondrán del agua que corriere  por el dicho arroyo aprovecharse para riegos de huertas y de panes e abrebaderos de ganados de lo que en la dicha villa dice que padecen muy gran necesidad por no haber cañas no hay en tiempo de agosto adonde poder dar agua a ganados, mandamos dar licencia para que en el dicho ayuntamiento a su costa puede abrir las dichas fuentes e que los vecinos que tienen heredades hay en acequias en ellos y si no los hicieren que a su costa se hagan"(4)
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Cuando ya acabaron los interrogatorios, el juez convocó al ayuntamiento un concejo, en el que acudieron el alcalde Martín Sánchez Tercero junto a Pedro Jiménez Santo, Juan de Cuellar, Pedro Hernández, Juan de Sevilla y Roque Alonso Maldonado. Estando todos ellos juntos, escrutaron los votos comprobando que los que más poseían eran Alonso de la Torre (35 votos), Diego Flores Tercero (28 votos) y Bartolome Sánchez de Madrid (25 votos). Ante lo cual, el alcalde Mayor del campo de Calatrava, doctor Pedro de Andrade, ordena que se limpie las fuentes y se abran las acequias, éstas por los vecinos y personas que tienen hazas. La veguilla junto a su valor que hemos mencionado, tenia añadido una función social en cuanto a zona de paseo, dado que en verano aportaría una temperatura más fresca a causa del agua y la vegetación.

Por su parte, Felipe Mexia, en 1645, nos ilustra del uso que tenia la veguilla y de la situación de su entorno. En ella podemos observar lo siguiente:

" (En Valdepeñas), en ella cruza por medio de ella un arroyo que llaman la veguilla que antes de llegar riega con una cequia de agua perenne una hermosa ribera de huertas de árboles frutales de todos géneros y también de sabrosas hortalizas de que dentro de la veguilla hay muchas y toda la tierra por donde pasa es muy fértil y de gran valor. Es muy llana y extendida y abundante llena de campiña y labores donde se coje grande abundancia de pan, vino y aceite y se crían muchos géneros de ganados mayores y menores"(5).

También la veguilla sirvió de fuente de energía motriz rudimentaria para fábricas que se asentaban en sus aledaños, como los batanes en el lado este de la población, siendo uno de ellos propiedad del Marqués de Santa Cruz.

Más adelante,  en el diccionario de Madoz a mediados del siglo XIX, comenta que las aguas de este arroyo servía para regadio. Por su parte, el doctor Ambroz nos habla de la veguilla en estos terminos; "...que divide a la población de saliente a poniente y cuyo nacimiento pobre, pero perenne esta a distancia de media legua de la villa y desagua en el Jabalón, teniendo en su corriente un pequeño molino harinero, fertilizando con sus aguas una muy pequeña parte de su terreno".
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Pero no todo era agradable en la veguilla,  los moradores más cercanos a ella, aparte de padecer de algunas inundaciones,  su salud también mermaba por la cantidad de humedad que reinaba en el ambiente siendo objeto de enfermedades óseas como la  artritis, infecciones pulmonares o el tabardillo,  como el que lo padecieron los trinitarios cuando estuvieron asentados en la ermita de San Nicasio, que por ello se trasladaron a la de San Cristóbal.


CATASTROFES ACAECIDAS A LO LARGO DE LOS TIEMPOS EN LA VEGUILLA.

A lo largo de los siglos, varios sucesos catastróficos han tenido lugar en la ve guilla, y que varios cronistas lo han ido recopilando y citando, del primero que lo hizo fue Eusebio Vasco, basándose de las notas de José García Ortiz Maroto, datando se el primero desde el año 1723.

Pero antes de ésta,  tenemos noticias de otra anterior, del año 1680. La información la obtenemos a partir de una carta que la hermana Sor Angela Maria de la Concepción, perteneciente a las Recoletas Trinitaria de la Concepción y San Juan de El Toboso, envió a su hermano el 12 de octubre de ese año. En ella nos dice que una semana antes una riada en Valdepeñas se había llevado sesenta casas por delante(7).

Otra posterior es la que antes citamos, la de 1723. Durante dos años hasta esa fecha se habían producido fuertes hambrunas por la sequía que asoló la región. El 8 de septiembre lo que no llovió antes lo descargó en ese día,  inundando la parte baja de la población, derribando las tapias de las huertas inmediatas como casas o fincas, pero por suerte no hubo que lamentar pérdidas humanas(8).

La siguiente acontece un 13 de junio de 1759, y hasta el año 1979 fue conocida como la peor riada de la historia. El detalle exhaustivo de este hecho está en una carta que don León Martínez de Armazan le envía al IX Marques de Santa Cruz, don Joaquín de Silva y Sarmiento, y que lo descubrió en su día el cronista Antonio Brotons. No alargándome mucho sobre el mismo y remitiendome a su libro en el que lo copió, lo recogeré en líneas generales.
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 En ella indica que un miércoles 13 de junio, entre las doce y la una se presentó una tempestad de relámpagos y truenos convirtiéndose en una fuerte tromba de agua. A las dos de la tarde comenzó crecer el agua de la veguilla pasando por toda la avenida destruyendo algunas tapias, siendo el preámbulo de otra mayor que se avecinaba y que fue el que devastó con su furia. Algunos vecinos viendo lo que se avecinaba leyendo las señales naturales abandonaron sus casas y otros no haciendo caso, tuvieron que ser sacados de sus hogares antes de que fueran devorados por las aguas a través de caballos.

La mayor tromba de agua sucedió a las cuatro de la tarde llegando las aguas a mucha altura; comenzando arruinarse casas unas tras otra. Algunas personas con sus mulas y caballos sacaban a personas rodeados de las aguas. Se rogó a Cristo y la virgen para que no ocurriese mayor desgracia. 114 casas quedaron arruinadas, 13 personas ahogadas entre niños y mayores. Muchas personas perdieron sus pertenencias, se perdieron asimismo el vino y aguardiente de las cuevas por estar inundadas. Las pérdidas se estimaron en tres millones de reales(9).
En el librico de curiosidades, nos dice además, que al día siguiente se ofició una misa de réquiem en la que participaron los frailes y colegiados del convento en el altar de Jesús.

La siguiente hecatombe de la que tenemos noticia sucedió en la nochebuena de 1821, reduciendo a escombros dos posadas y veintitrés viviendas, y además ( añadió Eusebio Vasco), fueron destruidas numerosas aceñas de la vega del Jabalón y se cortó el terraplén del puente de San Miguel, impidiendo el paso de la carretera durante doce días(10). En el mismo articulo de este autor nos informa que el 25 de mayo de 1839, el agua hizo inundar el Parador Nuevo de la calle Ancha, arrastrando la corriente las tinajas de un vecino de la calle virgen, llamado "Juancho" al río Jabalon.

Tiempo después, justo también en la nochebuena del año 1859, Valdepeñas fue víctima de otra nueva inundación. Las campanas de la torre de la Asunción tocaron alertando de la subida de las aguas, para que la gente no pereciese, siendo numerosas personas rescatadas de sus hogares. Ésta destruyó una posada inmediata al puente de la calle virgen.
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Otra inundación ocurrió en el año 1888, dando origen a una leyenda. Ocurrió en la vega del río Jabalon inundandose con una anchura de dos kilómetros. Uno de los molinos de ese río, llamado de Genaro quedó encerrado por las aguas, teniendo sus molineros que subirse al tejado y pedir auxilio. Numeroso publico se acercaron a ver lo que sucedía pero no había barcas para socorrerles. Un joven se atrevió a salvarles con una yegua que pidió prestada a un panadero llamado Zafra. Colocó una cuerda a manera de dogal al cuello del animal para ir agarrado. A nado el joven y amarrado a esa cuerda salvó en dos viajes a los molineros. Después de ello, el valiente joven fue vitoreado y llevado a hombros hacia el pueblo. A los pocos días, y ésto dio origen a un refrán, el panadero Zafra que prestó la yegua murió, quedándose el dicho de " llueve más que cuando murió Zafra" conocida en toda la región(12).
Pocos años después, otra catástrofe de agua se ceba con Valdepeñas, sucediendo el 8 de marzo de 1892, destrozando varias casas inmediatas al arroyo(13).

El 12 de septiembre de 1897 ocurrió la siguiente. Según las memorias de la época, era a todas luces un verano totalmente seco. Pero en el día mencionado, entre las doce y la una de la tarde, descargó una fortísima tormenta de granizo, lo que desembocó en una inundación en un área de 200 metros de anchura por 2 kilómetros de largo, habiendo quedado destruido las casas comprendidas en ese lugar. Además con un valor de un millon de pesetas, se destruyeron muchas bodegas cuevas donde reposaba el vino, aparte de las pérdidas de propiedades de los vecinos de las zonas arrasadas. Pero tuvo también su contrapartida, su lado más humano ante la devastación,  con gestos de solidaridad por parte de la guardia civil, de vecinos del pueblo, como Juan Moreno Agudo y Aniceto Fernández o el farmacéutico don Domingo Molina, salvando con riesgos de sus vida a muchas personas y destacando entre los héroes A Gasparillo, que con una simple carreta logro socorrer a sus paisanos. A pesar de ello perecieron tres mujeres familia de un concejal, llamado Juan Diezmas, siendo su madre, su hija de 14 años y una sobrina de 10, según las crónicas de aquel momento.
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Debido a esta riada, no debemos olvidar el poco interés humano entonces como ahora tiene la política ante estas situaciones, en el que la historia, consejera de la experiencia, nos ha confirmado que si aportan alguna vez algo es por sumo beneficio de aparentar al pueblo. De ello tuvo lugar el 23 de marzo de 1898, en el que se reparten los fondos recaudados en Valdepeñas para las víctimas personales y materiales de la misma, no contribuyendo para nada el gobierno.

No tardará en efectuarse otros desastres en la veguilla, como el acaecido el 16 de agosto de 1899 de las tres a las cinco de la mañana, anegando numerosas casas. Tres días más tarde, los vecinos en señal de manifestación en contra de estos hechos, derriban el puente de la calle 6 de junio, por temor a nuevas inundaciones. Esto no evitaría la siguiente el 2 de septiembre de ese año, habiendo una inundación por la tarde. Tras esta catástrofe, se procedió a limpiar la veguilla con su consecuente ensanche, construyéndose puentes en las calles 6 de junio, Virgen y Fábrica(15). Así queda reflejado en la guía de 1907 cuando dice:

"... la veguilla que cruza la población casi por su centro, de E a O. cuyo arroyo que ha producido varias inundaciones, está hoy encauzado convenientemente y tiene dos magníficos puentes de hierro que facilitan el paso en las calles de la Virgen y Ancha(16).

También hemos de destacar y que ningún historiador lo ha recogido, salvo Antonio Merlo, la inundación sucedida en el año 1924, en un 2 de junio, en el que solamente inundó levemente las calles de su circuito, no habiendo pérdidas materiales de importancia ni personales.
 Si nos atenemos a lo largo de la historia, podemos ver que el número de riadas total desde 1680 hasta 1924 fueron 12, de las que se tienen por ahora constancia documental.
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ANTECEDENTES DE LA RIADA MÁS MORTIFERA DE VALDEPEÑAS DE 1979, EL MOTIVO DE SU DEVASTACION.

Para adentrarnos de lleno en la riada de 1979, debemos de tener en cuenta los antecedentes de la misma, ya que una serie de negligencias una detrás de otra, con errores sin sentido y fácilmente solucionables, provocó que la cantidad de agua que recibió Valdepeñas en ese fatídico día, fuera aun mayor.

Ya a principios del siglo XX, las riadas de menor alcance, en una simple lluvia, hacia desbordar el poco caudal que tenia el arroyo menospreciado de la veguilla,  inundando las zonas bajas de las viviendas. Por ello Eusebio Vasco, en uno de sus artículos indicaba que: "raro es el año que no se inundan las inmediaciones de la veguilla, hasta el punto que seria prolijo enumerar las inundaciones presenciada por los que hoy vivimos" Siguiendo adelante en su trabajo, menciona que cincuenta años antes del año 1897, se había paulatinamente estrechado el cauce de la veguilla,  construyéndose sobre lo que antes eran huertos y zonas e pastos. Por tanto la senda de la veguilla había casi desaparecido. Un gran error, construir sobre riachuelos, infravalorando la voluntad natural, lo que desemboca en destrucción. Se construían edificios para estar así más cerca de los "padres" cuando se emancipaban los hijos, diversas industrias buscaron el arroyo de la veguilla para verter en él los desperdicios que creaban. Con ello contaminaban la veguilla, que junto al vertido de desechos fecales, hacían que los moradores más cercanos a ella, tuvieran una serie de enfermedades. Por otra parte esto hacia que con tantos obstáculos se formaran más fácilmente riadas que en tiempos pretéritos.


Vasco recomendó el derribo de los puentes existentes y se construyeran otros de hierro, para que el caudal de agua pudiera pasar sin ningún atasco, quizás esto provocó el estallido de protesta del derribo por parte de los valdepeñeros del puente de la calle 6 de junio. Había que eliminar los recodos del río y consiguiendo una anchura de sesenta metros, sumando a ello, que a ambos lados de la veguilla discurriese un paseo de arbolado, con bancos y con monumentos de diversas personalidades locales. Todo sufragado por eventos de fiestas y la reducion de los gastos del ayuntamiento.
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Todo ello quedó al final en papel mojado, y solo se hizo una limpieza general de la veguilla, ensachando su cauce y construyendo tres puentes de hierro. Todo aquello de las riadas con el paso del tiempo se fue olvidando, quedando reducidas a pequeñas historias que cuentan los mayores. Parece irónico que en un cauce que de nuevo fue asediada por nuevas construcciones, industrias, suciedades y porquerías producto de los desperdicios de chatarra y demás que estaban acumulándose en el cauce, solo provocase una pequeña riada en 1924. Parece que el destino quiso que la nebulosa del tiempo hiciese olvidar el peligro que atañe esta forma inadecuada de la veguilla, preparando una hecatombe sin precedentes cuando menos se espera. La veguilla por tanto encerrada dentro del casco urbano, quiso ser olvidada, profanando su espacio natural. Además las diferentes administraciones locales, preocupados más por las ganancias que por los peligros, fueron aprobando licencias de obras, por las que algunas empresas y particulares construyeron sobre él.

Esta fue la situación en la que se encontraba a mediados del siglo XX, y siendo por entonces cronista oficial, Antonio Merlo Delgado, a través de la historia se percató del peligro de la veguilla, y en 1956, en el Boletín Municipal publicó en el mes de febrero el aviso de una posible tromba de agua conforme se encontraba el arroyo, donde no se respetaba su cauce, con escombros y porquerías en él, advirtiendo en su crónica "el peligro de la veguilla" con muchas formas de obstáculos había en él según explicaba, además debemos de tener en cuenta que era un colector a cielo abierto, siendo un nicho de basura, animales muertos y otras inmundicias, según informe de la Empresa de anhidrico sulfuroso Coromina Industrial, el 15 de junio de 1947.

En ese informe, el responsable de esta empresa, don Tiburcio Merlo, presentaba una licencia para verter escombros del derribo de viejas edificaciones  en el terreno que quedaba
Coromina Industrial vista aérea.
entre el colector y la fachada sur de la finca, situada en la calle Norte. Para conseguir su propuesta, dijo que la solución del colector era echarle escombros en él,  preparándolo para futuras edificaciones, aprobandolo el ayuntamiento.

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Tres meses más tarde, don Tiburcio pidió licencia para la ampliación de la industria, hacia la parte de la veguilla, la esquina de la calle Norte y Acera del Cristo.

El 25 de junio de 1948 el aparejador municipal dio razones para el arreglo del colector y su impermeabilidad evitando inundaciones de los sótanos colindantes. Por ello en el año 1948, don Luis Madrid Sánchez se queja por vez primera de esta situación de estrechar el cauce, pasando el agua a través de un pequeño canal, aunque el ayuntamiento no le dio la razón. El 18 de enero de 1950, don Juan Quintana, como jefe de Coromina,  indica la realización de un puente en la calle del Cristo con rejas de hierro tanto encima como debajo de dicho puente para el paso del agua.

Otro proyecto de Coromina, coincide con la segunda queja de Luis Madrid, en el que indica debido al cerramiento del cauce por la empresa, de asiduas inundaciones en esta parte de metro y medio en las casas colindantes y en la propia Coro mina. Luis Madrid puso como ejemplo las riadas de Valencia, del que podía ocurrir en Valdepeñas sino mejorase la situación.

Por su parte, el ya citado Antonio Merlo, divertía no con poco acierto del problema, de la posibilidad de una fácil riada debido al penoso estado del arroyo. Algunas advertencias de este cronista dice:

" yo quisiera, y este es el proyecto que me anima a escribir esta crónica, que la que en ella voy a exponer sirva de provechosa lección a cuantos consideran en la actualidad a la ve guilla como manso y pacífico arroyuelo, seco la mayor parte del año y oliendo a lo que huele, que no es a rosas precisamente"

Para los que recuerdan a la veguilla antes de la catástrofe, esta era estrecha, sinuosa hasta no más poder, y en la que servía como vertedero, en ella se formaban charcos de vertidos inmundos que en días de mucho calor provocaban fuertes olores nauseabundos.

Merlo escribiendo su artículo sigue mencionando que a parte del poco caudal del agua del arroyo, ésta de tarde en tarde podía producir los mismos estragos que los ríos más caudalosos.

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Advierte de esta forma;

" Es una lección trágica y fatal, que deben aprender, muy principalmente aquellos que han obstaculizado el cauce natural de éste arroyo dentro de la población, con graves riesgos de vidas y haciendas. Ya veremos, según vaya escribiendo, como los hechos demuestran y aconsejan la rectificación de lo que estimo graves errores, sufridos tan sólo por la ignorancia del pasado(...), al ver la serie de obstáculos que se van acumulando en el cauce de la ve guilla,  obstáculos que han de entorpecer el discurrir de las aguas el día, que Dios no lo quiera para bien de todos, una nueva riada amenace Valdepeñas(...), aún es tiempo para remediar lo que después ha de ser irremediable (...), Más hasta ese día, nuestro pueblo vivirá, bajo la amenaza constante de esa espada de Damocles que es para sus moradores la veguilla"(19).

También otras voces junto al cronista y don Luis Madrid se sumaron a la protesta, viendo el peligro de la veguilla, y que al final quedaría en papel mojado, ya que el ayuntamiento y las fuerzas políticas de Valdepeñas hicieron caso omiso a este asunto, siendo al final la misma naturaleza la que dio la lección. Ya para los años 70, el cauce de la ve guilla se había convertido en un vertedero de todo tipo de basuras, lo que hizo que el aparejador municipal tomara medidas de saneamiento que se llevó a efecto de forma deficiente

        1 DE JULIO, DÍA TRÁGICO PARA VALDEPEÑAS.

Los días anteriores al ese dramático día,  fueron de tormentas de tarde típicas. Pero en ese día,  a la una y veinte de la tarde comenzó a llover con suavidad ligeras gotas. Al poco tiempo las descargas eléctricas incontables hicieron acto de presencia, aunque aún la lluvia no era alarmante. Seria las 15:10, cuando el cielo se rompió,  descargando una gran tromba de agua, originada por cambios bruscos cíclicos de la atmósfera de temperatura convirtiéndose en gota fría., fenómeno que en La Mancha solo ocurre una veintena de veces por siglo, y en Valdepeñas una o dos.

Por las sierras de Cozar, del Peral fueron víctimas de este suceso atípico, lo que provocó una subida rápida de las aguas, con 150 metros cúbicos precipitados por segundo, desbordan-
----------------------------------------------11----------------------------------------------(19). (AMV). Fondo Antonio Merlo, Boletín Municipal febrero año 1957.
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do los arroyos de la Jarosa y la Veguilla, y comenzando un viaje de riada hacia Valdepeñas. Valdepeñas misma sufrió el desastre desde el cielo, que como consecuencia el cerro de San Blas ante esa cantidad de fiereza acuática, provocó los corrimientos de tierra de la misma, lodando los barrios de la Virgen de La Cabeza y San Juan.

En cuanto a la veguilla, toda la broza acumulada en el campo, fueron los primeros obstáculos que el agua atravesó arrancando todo a su paso y llevándose cultivo y ganado. Al acercarse a la población, toda los escombros arrastrados, y en un cauce estrechado por la urbanización u huertas de las afueras hizo que la inmensa cantidad de agua rebosara muy por encima de lo que el estrecho cauce permitía.


Por tanto, las aguas del arroyo tomaron la plaza de San Nicasio, siguiendo calle Bataneros, con una fuerza casi suprema, levantando todo tipo de objetos, coches, camiones, como animales muertos e incluso se comenzaban a atisbar  cadáveres. Las propias casas sirvieron de presa haciendo subir las aguas hasta casi tres metros de altura en algunos puntos bajos de la población. Los puentes de hormigón sirvieron de dique, lo que subió más las aguas. Esa cantidad desmesurada hizo tomar las calles Correderas, Zarzas, Fabrica, Cristo, Virgen, Seis de Junio, Cuberos, Paseo de Luis Palacios, Cantarranas, Tejera, Norte, Acera del Cristo, Príncipe, Juan Vacas, Arcipreste de Hita y Juan Toledo. Igual mente quedarían afectadas por el cerro de San Blas, las calles Libertad, General Margallo, Montaña, Reina y Victoria.

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En la zona norte de la población, en lo que se llama "Cañá Romero" también fue víctima de riada, cortando las carreteras de La Solana y San Carlos del Valle. La suerte fue que en aquella época no estaba urbanizado, por lo que no se tuvo que lamentar más pérdidas humanas.


El panorama en Valdepeñas era de lo más dantesco que se pueda imaginar. Las aguas arrastraron multitud de objetos, por lo que se podían ver coches flotando, tinajas de barro, camiones, electrodomésticos, chatarras, animales muertos y cadáveres. Algunas casas no resistieron la envestida y cedieron, contabilizándose un total de 150 viviendas derruidas 472 deterioradas y 100 familias sin hogar.

Hasta al menos las 6 de la tarde, cualquier intento de ayuda era infructuoso. Las aguas bajo cero lo hacía intransitable sin lancha u otro medio por agua. La zona devastada quedo sin luz ni teléfono., y el programa emitido de Fantástico fue interrumpido para dar la espantosa noticia, por lo que valdepeñeros de zonas a salvo se enteraron por este medio del suceso de su pueblo.

Desde el consistorio comenzarzan a organizarse voluntarios para cooperar en el rescate, y se pidió ayuda a cuerpos de bomberos de otras localidades, Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Municipal, ejército,  ambulancias... En ese duro caos, algunas familias para ponerse a salvo utilizaban sus armas para abrir boquetes en los techos y así aceder a los tejados para librarse del agua, esperando al rescate de helicópteros procedentes de Albacete, desde zonas más seguras.

Todo era rescate de heridos o fallecidos y limpieza de zonas catastróficas. En el ayuntamiento se prepararon provisionalmente estancias para familias sin techo, y algunos hasta recibieron cobijo de vecinos solidarios.

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En los momentos de recuperación de cadáveres,  en las inmediaciones de la veguilla en su zona oeste, también se hizo con los animales, echándole estos últimos cal viva para evitar infecciones y olores putrefactos y abriéndose zanjas fuera de la población para enterrarlos. A las 8:20 cesó por completo la lluvia, y es cuando se agilizaron más los trabajos al bajar el caudal de agua.


Ese día trágico se contabilizó 20 las personas fallecidas,  todos por ahogamiento a excepción de un cadáver que fue por fractura de cráneo. Los heridos se contó a medio centenar. A los dos días apareció otro cadáver, perteneciente a Carmen Núñez Barrios.


Las víctimas mortales fueron enterrados al día siguiente tras un funeral comunitario celebrado en la iglesia Parroquial de la Asunción, presidido por el obispo diocesano y acompañado por 25 sacerdotes, ministros, corporación municipal, autoridades provinciales..., uniéndose al pésame. Esos féretros tuvieron que ser trasladados por camiones. Hubo varios mensajes de apoyo y duelo por las víctimas de importantes personajes políticos y monárquicos del momento.

El ministro de obras públicas,  cuyo titular entonces era Manuel Sánchez Rof, se trasladó al siguiente día por orden del presidente, Adolfo Suárez,  para ver la viabilidad de realizar las obras de casas prefabricadas al lado del parque municipal, por la empresa M.O.P.U, de forma provisional, mientras se construíanj las definitivas en el nuevo barrio de los Llanos.

Los daños se contabilizaron en mil quinientos millones de pesetas, dos mil cabezas de ganado y quince mil hectáreas de cultivo. La solidaridad de la gente tanto de empresas públicas como privadas se sumaron a la ayuda, menos la vergonzosa actuación de un cargo de H.B en Pamplona,  que manifestó que prefería ayudar en la inundada India. Por los que ayudaron,  los cerca de 500 damnificados pudieron seguir adelante.

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La resistencia de la Seguridad social preparó 150 comidas para los perjudicados y el ejército montó dos comedores, uno en el colegio Público Luis Palacios, y otro en los Trinitarios. En definitiva los socorros estuvieron perfectamente organizados y los envíos de víveres y materiales de construcción no se hizo esperar.

A pesar de que todo el ambiente era desolador, hubo serenidad y entrega por recuperar esa parte de nuestra ciudad perdida, para que pronto resurgiera de sus escombros.
Hubo una verdadera ayuda y solidaridad cooperativa entre valdepeñeros y foráneos circundantes que se sumaron a ese plan, para devolver ese explendor que la caracterizaba. Una semana justa después de la catástrofe, la zona valdepeñera fue declarada zona catastrófica, y se recuperó el último cadáver, perteneciente Antonio Sánchez Rodríguez,  de 57 años de edad, encontrándose a quinientos metros de su domicilio, cubierto de escombros y lodo y en avanzado estado de descomposición(20).

También, como en todo, hubo valdepeñeros inhumanos que se quisieron aprovechar de la situación,  percibiendo indemnizaciones de las ayudas que no les pertenecía, a costa de los perjudicados.

También paralelamente, a la construcción de nuevos bloques en los Llanos, se procedió al saneamiento y construcción de la veguilla, como canal. Se hizo un enderezamiento de recodos como entre las calles de la Virgen y Fabrica. Se encauzó el arroyo dotándola de mayor profundidad y anchura, cuyas medidas son 6 metros de alto por 20 de ancho a lo largo de sus dos kilómetros de urbanización. Las paredes y suelo son impermeables, siendo una acequia de hormigón en forma de plataforma, dotadas de puentes de estructura mucho más resistente, con barandillas de metal en su parte superior. El agua que puede aguantar alcanza las 140 metros cúbicos por segundo y 25 toneladas, necesarios a pesar de lo poco estético, para no sufrir apenas inundación en trombas de agua.
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Eso sí en las zonas cercanas a la policía local, se ha ido desquebrajando y hundiendo, con el paso del tiempo, debido a subidas bruscas de las aguas en determinados momentos, como la ocurrida en 1995 en plena sequía, el 21 de mayo de 1998, en el que los daños el canal hizo hundir parte de ella, e inundar algunos sótanos cercanos. Entre 2000-2001 se hicieron varias intervenciones para aderezarlo. Sin embargo el 18 de mayo de 2001, otra tromba de agua causó estragos a inmediaciones del canal, como también el 8 de diciembre del año 2009.

Pero a pesar del peligro de esas trombas como a la ocurrida en 1979, por lo que el canal con toda su infraestructura no es 100% seguro. Si sucediera otra vez, en un buen aguacero y algún día tendrá que hacerlo, inundación habra de existir, pero no llegará las cuotas de subida de las aguas como ese fatídico día. El peor lugar y el que puede haber desgracias es en el norte en " Cañá Romero", que espero no sean graves ni lamentables, que se suavizará debido al los colectores implantados. Al estar Valdepeñas asentado en un valle, esa son las consecuencias de ocupar un lugar de aguas.

En 2003, para terminar, se construyeron bulevares en el canal para embellecer el entorno, que no se completó en todo su tramo urbano.


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LISTA DE FALLECIDOS, VICTIMAS 1DE JULIO.

Marcelino Abad Simon, 43 años.
Antonio García Abad, 51 años.
Linarejos Pedrero Muñoz, 75 años.
Ana Gómez González, 78 años.
Vicente Cerros de la Torre, 38 años.
Angela Pérez Sánchez, 54 años.
Maria del Rosario Escribano Felguera, 85 años.
Victoria González Hervás, 60 años.
Juan Pedro Bellon López, 62 años.
Engracia Diaz Lara, 61 años.
Gregorio Sánchez Rodríguez.
Amparo Perez de la Hoz, 73 años.
Vicenta Pérez de la Hoz, 68 años.
Bernardina Gallego Jiménez, 39 años.
José García Mora, 66 años.
Felipa Cejudo Ruiz, 70 años.
Jeronimo González Arena.
Luisa Martínez Ramón, 70 años.
Carmen Núñez Barrios.
Eugenia Bautista Carrasco, 3 años.
Maria del Carmen Antequera Salida, 2 años.
Antonio Sánchez Rodríguez,  57 años.

PERDIDAS MATERIALES.
39 industrias
85 comercios y almacenes.
472 viviendas.
193 vehículos.
1500 millones ptas,
1230 en enseres de menor tamaño.
2900 cabezas de ganado.
15000 hcs de cultivo.

               EL LUGAR ORIGINARIO DE LA VIRGEN, LA ZONA DE LAS ABERTURAS.

    El lugar de las aberturas, donde actualmente se asienta el pequeño núcleo poblacional de La Consolación, ha sido habitado ya desde la época romana, a tenor de los estudios realizados arqueológicamente en la zona, hallándose vestigios de dicha época, como utensilios, lagares y diversos cimentos, datados desde el siglo II al IV y publicado en un trabajo de arqueología al cual me remito(1). Mas adelante en el tiempo no se tiene constancia de asentamiento urbano, aunque es viable que el lugar por sus idóneas condiciones de ser habitado al menos tuviera una especie de cortijadas dispersas dedicadas a la ganadería mayormente, tal y como se cita en la leyenda del origen del culto a la virgen que posteriormente mencionaré. No obstante de lo que si se tiene ya noticias es después de la batalla de las Navas de Tolosa, dentro del periodo de la reconquista, en el que el lugar fue habitado por una población medieval con una iglesia que se le dedicaría a la virgen María, A pesar de que los diversos documentos no la mencionan como el acuerdo de la divisoria efectuada entre la orden de Santiago y la de Calatrava en 1239, o varios legajos de la Orden de Santiago en particular al tratar del territorio asignado a Alhambra, una de las cabeceras de dicha Orden en la época y la que las Aberturas pertenecería, no significa necesariamente su inexistencia, aunque es curioso la no mención en los legajos.

De los estudios realizados por Almagro Vidal en su tesis doctoral, la primera documentación directa que menciona Las Aberturas es en un legajo de la sentencia dictada por el maestre Pedro Muñoz en 1384 en el que lo soluciona haciendo que los moradores de Valdepeñas pueden utilizar los pastos y dehesas de las Aberturas como también por parte de los de Aberturas para el termino de Valdepeñas estableciéndose una delimitación entre las dos poblaciones, " desde la fuente del peral por la vertiente de las Aguzaderas hasta la hoya del Zote y donde el cavezo mas alto de la hortecilla de la sierra". Cincuenta años después se vuelve a producir otra sentencia, esta vez contra la villa de Almagro dictado por el maestre del campo de calatrava, en el que unas vacas pastaron en los Lavajos Rubios cerca del Marañón, creyendo los almagreños que era el lugar perteneciente a Manzanares, pero los Aberturenses aseguraron que eran suyo, la cual se confirmó en dicha sentencia, por el que el limite septentrional de las Aberturas era "desde el mojón de la Media Legua que está entre la Membrilla del Tocón y las Aberturas y donde en adelante como mas derecho al Navajo del campo, de los Machorros y hasta la dehesa de Siles hasta la Mesnera". Aquí se ve configurado el limite territorial de las Aberturas, pero al no participar su concejo con los de Manzanares y Membrilla, es probable que a finales de la centuria del XIV, ya no tuviera auge y su población empezase a deshabitarse a favor de otras poblaciones con mayor prosperidad, como eran Valdepeñas o Manzanares. Así en torno a 1430 queda denominada como dehesa y a partir de entonces otras poblaciones cercanas, Membrilla, Manzanares, Moral y Valdepeñas van a luchar por ella en diversos litigios para aprovechamientos efectuados en cada momento histórico.

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Se conoce que las cuatro poblaciones pagaban el arrendamiento de la dehesa a la Orden de Calatrava durante al menos todo el siglo XV, y con el pago obtenido en diezmo tenia para pagar los gastos del culto de la ermita, que perduró sobre la anterior parroquia en el mismo lugar, La memoria de este lugar como poblado queda reflejada en las relaciones topográficas de Manzanares y Membrilla en el que cita en el primero en el capitulo 14 al indicar la población existente al sur de la misma que es Valdepeñas  " dista cuatro leguas grandes camino derecho, el cual pasa por el termino que dicen Averturas, que antiguamente era pueblo y agora esta despoblado y es termino común de Valdepeñas, Manzanares y Moral" como de Membrilla en su capitulo 45 " y los pueblos de Moratalaz y Averturas fueron poblados en otro tiempo y la presente no hay memoria de cosa alguna mas de haber muchos villares de como fueron poblados"(3).

Del primer litigio importante que podemos ver sobre el aprovechamiento de la dehesa de aberturas es en el año 1501 en el que las villas de Valdepeñas y Manzanares emprenden duros pleitos por adjudicarse legalmente la posesión del termino de las Aberturas consiguiéndolo finalmente Valdepeñas mediante fallo del Consejo Real. Todo ello será una constante relacionadas sobre la explotación del territorio, sobre su forma de hacerlo y de la ejecución de los pastos del lugar.

Adentrándonos en la ermita, ésta se sostenía con las limosnas que daban los pueblos circundantes que lo tenían en su posesión. para su manutención y para la cual cada pueblo nombraba a su mayordomo lo que la administración debía de dar cuenta a los concejos y visitadores de la Orden. En el año 1534 se hizo una visita por parte de la orden de Calatrava en el que vieron la ermita hundida y deteriorada, y aunque se reformó los materiales no eran idóneos y no duró mucho, por lo que el mayordomo Pedro Crespo tenía pensado demolerla y construir una nueva solicitando a la orden licencia para vender el ejido y con lo recaudado poder llevarlo a cabo concediéndole potestad la orden para hacerlo. Tres años después los visitadores describen que de la ermita solo quedan las paredes, ordenando que se repare la techumbre " de buena madera y teja" y de la forma más breve(4).    

En el año 1549 Valdepeñas pleiteo contra la villa del Moral, y Valdepeñas obtiene la jurisdicción eclesiástica del mismo mas no de su ejido manteniéndolo intacto el aprovechamiento de su dehesa y que Moral no respetaba ni se hacia cargo del suyo, alegando los valdepeñeros que no debía pertenecer a dicha villa, y mientras tanto la ermita aún amenazaba ruina porque los pleitos realizados por las poblaciones hacían desatender su edificio en cuanto a reparos. Durante este tiempo los pleitos entre Valdepeñas y Manzanares coexistían y en el año 1551 Frey Tello Ramirez de Guzmán, comendador de Moratalaz y Fray Pedro de Merlo, prior de Fuencaliente decretaron la reparación de la ermita, tomando cuenta los mayordomos para evitar disputas que se ocasionaban anualmente en cuestión de presidencia, mandando por tanto que se reuniesen los concejos de Valdepeñas y Moral y sorteasen al alcalde del estado Noble, alternando la presidencia entre las villas cada año y en otros puntos de la ordenanza cita la forma de pastar en el término, de las edificaciones del sitio etc...


En el año 1554, Frey Iñigo de Ayala comendador de Calatrava la Vieja y Frey Lorenzo Suárez de Figueroa Prior de Alcañiz como visitantes dijeron sobre Aberturas

" estando en la visitacion de los bienes propios y rentas de Ntra Sra Santa Maria de las Aberturas que es algo cargo de proveer al voX los concejos de las villas del Moral y de Valdepeñas por ser y estar los términos donde está fundada la dicha ermita e mandamos blanquear la dicha ermita, hacer una reja de madera muy bien hecha, para dividir el cuerpo de la iglesia de la capilla porque es muy larga, y poner una vertiente de piedra labrada en la entrada y enladrillar todo el suelo de ella de ladrillo de la torre villa y poner unas muy buenas puertas recias y bien hechas con su cerrojo y llave y hacer un retablo de la traza que tiene hecha para ello Pedro de Montenegro entallador, que quedó igualado en 500 reales y en hacer una campana y el campanario donde se ha de poner (...) y hacer una casa para santero que tenga a cargo de la dicha ermita"

La obra costó mucho ya que " no se podía dar con recurso ordinario y se pidió a las dos justicias la ayuda para poder llevarlo a cabo"(6).

Ya en el siglo XVII, Valdepeñas para demostrar que la virgen de Consolación que se veneraba en las Aberturas era de su propiedad dijeron que en los días de calamidad la trasladaban a la villa para su procesión. Aparte de ello indica que "a sus expensas han hecho un camarin muy suntuoso, un retablo excelente y diferentes ornamentos y de sus devotos vecinos muchos de ellos están sumamente pobres por haber ofrecido con rendimiento su caudal de limosna"

En el año 1698, Simón Rojas, vecino de Getafe solicitó licencia a los dos ayuntamientos para construir unas habitaciones junto a la ermita y cercar una huerta, comprometiéndose a la asistencia del santuario, siempre que fuera mantenido por sus derechos usufructo por cuatro años. Con ello se levantó una hospedería para viajeros y que tuvo éxito a partir de realizarse el trazado via Andalucia del camino que se dirigia de Manzsnares a Valdepeñas en 1752, utilizándose para los postas de Andalucía, construyéndose a su alrededor una plaza de toros el cual se menciona en el índice geográfico del año 1772.

En el año 1701, los gobernadores de Almagro y Granada dieron sentencia firme a favor de Valdepeñas sobre la plena posesión de la misma ratificada dos años después, terminándose con duros pleitos efectuados por las tres villas. Pero todavía después de esa fecha, la encomienda de Manzanares percibía los diezmos de Aberturas, según las visitas realizadas en el año 1742 por D.M.Verdes de Montenegro, y las fiestas que cada 8 de Septiembre se hacía en honor a la Virgen, se acercaban los ayuntamientos de Valdepeñas y Moral. Pero a pesar de la devoción desplegada por otros pueblos, ya por entonces la Virgen de Consolación queda afiliada a Valdepeñas como su patrona, en el que la imagen iba a Valdepeñas cada 9 de septiembre quedándose 15 días en la iglesia de la Asunción.

Durante el siglo XVIII se hicieron varias reformas en la ermita de Aberturas bajo el sufragio por parte de la cofradía de Consolación creada en 1719,  existiendo una carta fechada en 7 de junio de 1765, en la que los vocales de la cofradia de Consolación indican al Marqués de Santa Cruz la re edificación de un nuevo santuario por amenazar ruina la existente, en especial la media naranja que coronaba su abside como ciertos ornamentos de interés del templo(7). Asimismo con el paso del monarca Carlos III por las Aberturas, éste ordena cambiar su nombre por el de Consolación.
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 La ermita de las Aberturas pervivio hasta la Guerra de la Independencia(1808-1813), en el que los franceses la utilizan como nave de munición saqueando y profanando todo su interior. En el año
1811, la santera que estaba a cargo del santuario apodada "La Fraila", en venganza por la muerte de su hijo Juan Ramón en manos francesas, el cual se alistó como guerrillero bajo el mando de Francisco Abad Moreno " Chaleco", su madre hizo prender la pólvora de un cargamento que se encontraba dentro de la ermita, inmolandose ella y matando a más de 50 soldados napoleónicos que se encontraban durmiendo, quedando la ermita destruida por completo. Con el transcurrir de los tiempos se reedificó un nuevo templo inaugurado el 27 de enero de 1822 trasladándose la imagen a la misma, que no próspero siendo abandonado desde su principio, pues la imagen de la virgen se quedó en la iglesia de la Asunción de forma permanente.

En el año 1826 la ermita estaba ya edificada tal y como señala Sebastián Miñano en dicho año en el que al citar las Aberturas dice " se halla la casa de postas y parada de diligencias con 11 caballos y la venta y ERMITA de Consolación" Veinte años después Pascual Madoz dice que la ermita está arruinada, desaparecida la plaza de toros y varias casas que hubieron indicando que solo se conserva la de postas que sirve para correos y diligencias y la casa de los peones camineros. Pero para tener unos datos más precisos nos servimos del Nomenclátor del año 1859, en el que menciona la existencia del lugar de " 25 casas, estando 7 habitadas constantemente 17 temporalmente y solo 1 deshabitada. De ellas 21 son de una planta y 4 de dos, contando también con un albergue o chozo"

Ya a principios del siglo X X hubo varios intentos de reconstrucción de la ermita, como el impreso que repartió la cofradía de Consolación a fecha de 12 de enero de 1905, anunciando a los valdepeñeros para una re edificación que al final no tuvo éxito, ya que la devoción a la virgen por parte de los feligreses decidieron dejar la imagen ostentando el retablo de la iglesia de la Asunción.
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A mediados del siglo X X el lugar que fue ocupado por la antigua ermita de las Aberturas y de algunos caseríos, se construirá un poblado bajo orden del Estado en crear poblaciones colonizadores y reconstruir las que fueron devastadas en guerra, con el pretexto de enaltecer los modelos arquitectónicos del " Nuevo Estado" imperantes de la época. Con ello se pretendía que familias que no tenían techo las pudiera obtener con este medio, facilitándoles una vivienda y parcela para dedicarse a la agricultura y evitar el masivo éxodo rural que se estaba dando. Se dice que debido al la distancia entre Manzanares a Valdepeñas, Franco en una de sus visitas decidió fundar en las antiguas Aberturas una población.

Villanueva de Franco como así se bautizará se construyó en 1949 por parte del Instituto Nacional de la Vivienda bajo proyecto del arquitecto provincial, Don Arturo Fernández Roldan. Su arquitectura se diferencia de otros núcleos coloniales del franquismo de la provincia debido a que su construcción fue llevada a cabo por el Instituto Nacional de Vivienda y éste no tenia los medios de prevision economica para un desarrollo poblacional, como tampoco de hacer aldeas enteras por falto de recurso de organización, aunque lo intentaron emular, trabajando ellos hasta esa fecha en reconstrucción de viviendas rurales que hicieron en el Viso del Marqués. Por ello durante quince años fue inviable su
boceto de don Arturo fernández en el archivo provincial.
habitabilidad, hasta que pasó a ser competencia del Instituto Nacional de Colonización, la cual lo dotó de los medios necesarios para llevarlo a cabo(10).

En cuanto a la arquitectura, ésta se desarrolla en planta semicircular por medio de tres vías con céntricas donde se disponen las viviendas y dependencias principales. En la zona central del semicírculo se localiza la iglesia parroquial con dos altas torres a sus laterales conforme mira hacia la autovía, y detrás de ella el ayuntamiento que da de pórtico de entrada a la aldea.

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DEVOCION Y COFRADIA DE NTRA SRA DE LA CONSOLACION.

El origen de la devoción de la virgen de Consolación habría que buscarlo en su primigenia denominación de virgen de la Correa. Santa Mónica, la madre de San Agustín, angustiada por el mal camino de su hijo, seguidor del Maniqueísmo, pidió con fervor a la virgen su ayuda y su aparición, por lo que su anhelo se hizo realidad mostrándose la virgen con un vestido negro ceñido a una correa de cuero. Le entregó la correa y le prometió proteger a todos aquellos que tuvieran una correa de la misma forma, atando lo en un vestido negro en nombre y símbolo de ella. Esta correa fue la salvación de San Agustín. Desde entonces San Agustín tras esta aparición se convirtió al cristianismo manteniendo su devoción a la virgen de la Correa, utilizando al principio hábito blanco, pero por consejo de su madre empezó a usar el negro para así tener el amparo de Maria Santísima. Con ello se creó la orden de San Agustín.

En las leyendas de la virgen, en el siglo XII y XIII en las cruzadas a tierra Santa, los templarios trajeron a occidente la expansión de la devoción a la virgen y de ahí sus historias,  que en muchas ocasiones eran de origen europeo, como la regla de San Agustín, pero que fue escrita de la tradición en el siglo XIV, debido a la forma de vestir y de actuar de los eremitas Agustinos.

Hasta el año 1244, en el pontificado de Inocencio IV, no se establecería la orden religiosa mendicante y su unión definitiva en honor a San Agustín,  heredando el culto a la virgen de la Correa y defendieron el culto a Maria. Antes de ésto,  también existía una advocación no definida en una imagen sobre la virgen de Consolación, ya que ella significa " Consoladora de los Afligidos" rezado en el rosario en las virtudes marianas y que llevan su origen en su defensa en el Apocalipsis. Las Agustinas, en su veneración de la virgen de la Correa le agregaron las advocaciones del rosario de gracia y consolación. Ya por tanto se perfila una iconografía hacia el camino de la virgen de Consolación, derivado de la Correa. Así en el siglo XV en el norte de Italia, los agustinos veneraban una imagen a la virgen de Consolación y en 1575, se fundó una cofradía en Bolonia de Santa Mónica con el nombre de los cinturados de San Agustín y Santa Mónica., bajo la advocación de la Consolación. En esta iconografía se puede apreciar la virgen de Consolación con el niño, con una correa en la mano y flanqueados por San Agustín y Santa Mónica. A partir de entonces la advocación de Consolación se hizo popular.

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En el caso de Valdepeñas, esta denominación hunde sus raíces en la antigua advocación de la Aberturas. Hemos visto que éste era un poblado medieval con iglesia dedicada a Santa Maria, y que al despoblarse perduró este templo como ermita bajo propiedad de los cuatro pueblos que la circundan. El paraje denominado de las Aberturas, donde la llanura manchega esta libre de sierras del Peral al este y de sierra Prieta al oeste hizo que la virgen tomara el nombre del lugar donde se ubicaba no siendo así de Consolación, pues la denominaciones de virtudes marianas es posterior.

Vemos en La Mancha Ilustrada, que la devoción hacia la Virgen de las Aberturas estaba muy arraigado por los cuatro pueblos, teniendo un culto muy importante ya en el siglo XV. No tenemos información concisa desde cuando se le añade a la advocación de las Aberturas el sobrenombre de Consolación, pero podemos aventurarnos sin equivocarnos que de forma paulatina se le agrega esa denominación a lo largo del siglo XVI, bajo las influencias imperantes del renacimiento italiano, lugar donde es el origen de la regla de San Agustín. También es viable que por alguna calamidad los valdepeñeros la implorasen consuelo y protección, gestándose el origen de su nombre por esta circunstancia, tal y como opinaba Don Cecilio Muñoz Fillol.

A partir de aquí es donde comienza a gestarse entre los vecinos el origen de la devoción de la virgen de Consolación,  para explicar el motivo de su advocación. Es posible que de forma sutil existiera antes, pero ahora toma cuerpo y forma definitiva. De los datos orales que recogió Antonio José Vasco Santa maría a mediados del siglo XIX, tenemos una hermosa leyenda, relacionada con el milagro del niño ciego. En ella habla de la invasión sarracena en la antigua ciudad de Oreto por el año 711, y la escapada de ese lugar por un grupo familiar que recorren la ribera del río Jabalón llevando consigo el mayor tesoro que llevaban, una imagen de la virgen sedente. Después de mucho andar un día entero hicieron alto en una pequeña aldea en la zona de las Aberturas. Pidieron a una familia de humildes pastores pernoctar la noche en su choza, accediendo los pastores gustosos. Les dieron cobijo agua y un poco de comida y pasaron la noche hablando alrededor de una hoguera. La familia de pastores tenían la desgracia de tener a uno de sus hijos ciego. Los caminantes contaron que se dirigían al norte y que llevaban consigo una talla de la Madre del Señor, envuelta y se la enseñaron a sus hospedadores. Después todos cansados decidieron dormir y la virgen velaba por el descanso de ellos consolado les de sus desdichas cotidianas. Al día siguiente, los caminantes emprenden su camino con la talla, el niño ciego se despierta pero esta vez sus ojos son testigos de luz, a lo que el padre reconoció que fue un milagro realizado por la virgen. Sin más dilación corre detrás de los caminantes y arrodillado les súplica que les de la imagen de la virgen, concediéndole tal deseo desapareciendo a la nada los supuestos caminantes que en realidad eran ángeles enviados por el señor. Así desde entonces la talla de la virgen se quedó para siempre en las Aberturas.

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Siguiendo con el documento citado, continúa diciendo que:

" agradecido el pastor por el singular beneficio recibido de Maria no quiso que saliera de su casa y nombró a la hermosa imagen como virgen de Consolación.  La cabaña de pastores de modo improvisado fue transformada en una modesta ermita en el que los viajeros y los vecinos del lugar conociendo lo sucedido acudieron a rezarla

La imagen de pequeña talla policromada algo desgastada por el tiempo fue puesta en un altar que era una simple mesa de la estancia que en un principio sirvió como comedor"

Más adelante nos comenta que conociéndose las noticias de la invasión mora, decidió la familia trasladar la imagen a una cueva, guarida de lobos para salvarla y la rezaron enterrando la en ese lugar. La virgen no quiso ser descubierta por los mahometanos hasta que después de la conquista cristiana fue hallada y en honor a su descubrimiento se levantó la ermita de la Virgen de las Aberturas(14).

Todo esto es la crónica que así lo entendieron los autores de la leyenda de la virgen, para construir su historia desde sus orígenes.

Siguiendo con la devoción que los valdepeñeros le profesaban a la virgen, tenemos noticias más antiguas de una cofradía de su nombre, de Ntra Sra de las Aberturas, la cual sabemos que en el siglo XVI tenían por costumbre decir misa de difuntos que dejan sus bienes a la ermita, como también sus cofrades, dando vigilias y otros obsequios en nombre de ellos, y asimismo hacer su fiesta solemne cada 8 de septiembre(15). Aunque a decir verdad, mientras la ermita se caía a pedazos, sus cofrades estaban más afanados en hacer pomposas fiestas(16).

A pesar de la gran devoción que la virgen de las Aberturas despertaba entre los valdepeñeros, ésta parece ser que en un principio no era considerada Patrona de Valdepeñas, siéndolo en este caso San Lorenzo a raíz de salvar a la población de la pandemia de la peste que azotó Europa en 1330 , y a cuyo Santo se le dedicó la nave que lleva su nombre en la fachada norte del templo parroquial de la Asunción

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De todas formas, el fervor desplegado por la población valdepeñera a su virgen, haria que con el paso del tiempo eclipsase a la de San Lorenzo, y éste ya en el periodo de los últimos Austrias perdiera el rango que le caracterizó en un principio.

En el momento en el que el ejido de las Aberturas pasa a propiedad integra de Valdepeñas en 1703, la virgen de Consolación de las Aberturas, como se denominaba aquel entonces, ya era Patrona principal de la localidad, y en su nombre se fundaria una cofradía, (heredera de la anterior de las Aberturas, que desapareció en el siglo XVII por problemas internos), a fecha del 2 de septiembre del año 1719. Antonio José Vasco, antes citado, recogió la situación por la que vivió Valdepeñas al enterarse de tan magnífica noticia:

" Al saber el resultado del litigio los valdepeñeros, su entusiasmo fue grande y no conoció límite y al instante el municipio la proclamó solemnemente a Ntra Sra de Consolación, Patrona de valdepeñas, edificandole en aquel lugar un hermoso templo y estableciendo una gran cofradía cuyas constituciones fueron aprobados por el consejo de Castilla"(18).

En el año de 1761, en el inventario de cofradías que se realizó , figura la de Ntra Sra de Consolación, en el que indica:

" Tiene ordenanzas aprobadas por el Concejo de la Gobernación en dos de septiembre de mil setecientos y diez y nueve, de diversos hermanos en forma de soldadesca hacen su ofertorio en cada un año por los días ocho de septiembre en su ermita y distante a dos leguas d esta villa y su producto se convierte en los gastos de la función de bisperas de misa y demás gastos en reparación de la ermita y decencia del culto de esta imagen, no teniendo otro gasto los oficiales de la hermandad, que el voluntario, bien fuese hombres pudientes, gastarán de su bolsillo cada uno ochocientos reales y los que nombran esquadras a cuatrocientos"(19).

Más adelante en el tiempo se realiza a fecha de 15 de mayo del año 1768 las Indulgencias a la cofradía de parte del Sumo Pontífice Clemente XII y dos meses después el 28 de julio de ese mismo año, en Toledo se lleva a cabo el Sumario de dichas Indulgencias para los cofrades de Ntra Sra de Consolación. Del encabezamiento del mismo dice lo siguiente:

" Sumario de la Indulgencias concedidas por la Santidad de N.M.S.P. Clemente XIII, a todas las personas de ambos sexos que se alistasen por cofrades o ex clavos de la cofradía de NTRA SRA de la Consolación de las Aberturas, que se veneraba en su ermita dos leguas distante de la villa de Valdepeñas de la Mancha, y hoy en la iglesia parroquial de la misma, el que está pasado por el señor Comisario general de la Cruzada y la dicha cofradía se ha abierto por el Emmo. Sr. Arzobispo de Toledo, para que todas las personas de ambos sexos puedan entrar en ella sin limitación alguna. Su data en Toledo a 28de julio de 1768"

Dando a continuación instrucciones para poder recibir esas Indulgencias y ciertos ejercicios que tenían que realizar los cofrades.

Sobre las procesiones llevadas a cabo en septiembre a nuestra Patrona, cuya costumbre se realizaba antes de la guerra de la Independencia, recogemos los datos aportados por Antonio José Vasco quién nos ilustra una vez más de esta forma:

"...cuando llegase la época de la festividad de la virgen se ponían en alegre movimiento los entusiastas religiosos, cofrades y numeroso gentio que en unión de los capellanes se dirigían a la ermita de Ntra Sra distantes dos leguas de la población. Tomaban en andas a la Sagrada Imagen y los sacerdotes con dulce acento entonaban el Santo Rosario que era contestado devotamente por los fieles y se ponían en marcha la procesión con el mayor orden. Cuando la comitiva daba vista a Valdepeñas desde la Aguzadera e picaban las campanas que anunciaban al cabildo y el ayuntamiento que la consoladora patrona viene a hacer su entrada triunfal. Al llegar a la calle Real era ya de noche y las luminarias y festejos se repartían sin cesar entonando todo el pueblo el himno de Ave Maria Stella, y al día siguiente empezaba el novenario. Al final de las fiestas se volvía a llevar a la Sagrada Imagen a su santuario, con la misma pompa con que había venido. Y así ocurría años tras año hasta que definitivamente la imagen de la virgen se quedó en Valdepeñas".

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Asimismo también se hacían procesiones extraordinarias cuando surgía alguna calamidad en los campos. De las informaciones proporcionadas por un testigo de los hechos, Don José García Ortiz Maro to,  y que tuve la fortuna de consultar, a lo largo del siglo XVIII tenemos datos más o menos concisos, cuyas situaciones serian similares en otros momentos históricos antiguos cuando había algún problema. Ampliando de el trabajo realizado por Francisco Fernandez (21) que nos da unas pinceladas históricas de la virgen y su devoción, vamos a desgranar lo que nos documenta el citado testigo de los acontecimientos.

En la misma nos dice que a fecha de 1748 se sufre una terrible langosta. Por ello el 17 de mayo de dicho año se sacó en procesión a la virgen de Consolación en conjunto con san Agustín, san Antonio de Padua,  san Pantaleón y Jesús Nazareno en rogativas hasta el lugar del Pocico. Una vez allí se hizo plegarias para retornar después a la iglesia parroquial. La langosta siguió y el 2 de junio se hizo otra procesión de la patrona.

Al año siguiente se hizo otra procesión de rogativas por la langosta. El 11 de julio de 1749 sacaron a la patrona y echaron cohetes con tal mala fortuna que uno de ellos impactó en el chapitel de la torre parroquial haciéndolo arder y reduciéndolo a amasijo derretido y destruyendo parte del campanario, sacándose todas las imágenes del interior del templo a toda prisa. Los vecinos del pueblo se fueron a las eras ya que por que al hacer mucho viento corría riesgo las casas de ser pasto de las llamas. La suerte hizo que solo la torre sufriera daño, atribuyendo los vecinos a intervención divina.

El 13 de mayo de 1757 se hizo otra rogativa a la patrona por la mucha langosta existente. El día 20 de abril del año 1772, en el segundo día de Pascua de Resurrección, acordó la villa de Valdepeñas y su concejo llevarse la patrona a su ermita pues los del Moral tenían facultad de hacer su función principal el 1 de mayo de cada año, comenzando a llover a cántaros destrozando las cosechas.
También el 8 de septiembre de 1793, en las fiestas de la virgen trajeron la imagen al pueblo, habiendo diferentes funciones preparadas para esta ocasión. De pronto una tormenta oscureció el día provocando una lluvia torrencial con granizo del tamaño de una cabeza, rezando los valdepeñeros a su patrona, y de pronto dejó de llover.

Con estas notas nos hacemos una idea de la devoción que los valdepeñeros le tenían a su preciada Patrona, en el que en un mundo donde lo religioso era cotidiano cualquier cosa que ocurría tenia conexión con la intervención divina y de ahí su fervor en las plegarias.

El fervor asimismo también se vio en el día del acto heroico del 6 de junio de 1808, en el que los valdepeñeros se encomendaron a ella para infundirles valor en la batalla contra los franceses. Días antes de este suceso para ser salvada de manos francesas se llevó al templo parroquial el 31 de mayo desde su ermita, que desde entonces jamás retornaria a ésta,  quedándose en la localidad. De este hecho se realizó una leyenda que tiene dos versiones, con la intención de indicar a otras poblaciones que la querían, que la patrona eligió su sitio que le correspondía, Valdepeñas. Según las mismas, antes de la batalla, la virgen varias noches se aparecía sola en el templo parroquial de la Asunción desde las Aberturas para ser mejor resguardada del invasor. Otra versión dice que la virgen para indicar el lugar donde deseaba ir, la imagen miraba hacia esa zona , al sur, donde se localizaba Valdepeñas.

De los diversos sucesos ocurridos a lo largo del siglo XIX, una centuria marcada por inestabilidades políticas y problemas económicos en conjunto con transiciones sociales como el cambio del Antiguo Régimen al liberalismo, las procesiones de Ntra Patrona van a seguir su curso con más o menos suerte, pero no debemos olvidar el suceso ocurrido el 22 de agosto de 1822, cuando en ese día se trasladaba la imagen de la virgen con repique de campanas,  los liberales que tomaban la fe como algo absurdo, antipatriotico, los del bando religioso no los veían con buenos ojos. Pues bien imponiendo sus ideales y no contentos con respetar el fervor popular, el altercado ocurrió en un ambiente caldeado por si mismo, golpeándose a los liberales y tirando a la gente de arma blanca. Y cuando la virgen hacia su paseo por las inmediaciones de la población, unos cien hombres a caballo destrozaron el altar preparado para recibir a la patrona, llevándose tres candeleros, y gritando viva la virgen y muera la Constitución. La vanguardia de la caballería era ordenada por el diácono don Juan Molina, hermano de don Antonio José Molina, ex inquisidor.
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Así las cosas en un ambiente turbio y difícil para la iglesia en la política de entonces, y apoyada por la masa de la población que todavíal tenían aferrados los principios del Catolicismo en la vida cotidiana, llegamos ya a épocas más avanzadas, concretamente al 8 de septiembre de 1898. En este día en la procesión de la Patrona tuvo lugar por vez primera el desfile con luz eléctrica artificial, decorandose todo para tal evento(24).

Por último en la parte de la devoción a la virgen diremos que en el año 1891 se imprimió de parte de la imprenta de Castro Pérez y Pozo la novena a Maria Santísima de Consolación, escrita por un devoto anónimo.

CRONOLOGIA DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE CONSOLACION.

En este apartado me resulta un gran problema al tratar sobre la diacronia de la talla de la virgen desde sus orígenes,  ya que no existen documentos fiables escritos sobre la misma y solo me podría decantar por grabados de épocas anteriores. Por tanto tengo la idéntica dificultad como ya lo tuvo el devoto de la virgen al escribir su novena:

" con mucho gusto daría aquí mismo alguna breve noticia de esta Sagrada imagen, si hubieran llegado a mi poder los instrumentos necesarios"(25).

Hoy en día los medios son mucho mayores, pero las noticias referentes a su sagrada imagen desde sus principios no se encuentran como es evidente por ningún sitio, salvo ciertas noticias que realizaban los visitadores de las Órdenes en época del siglo XVI o informaciones del Diocesano, que por desgracia yo no he encontrado. Tampoco podemos valernos de los documentos ofrecidos por don Antonio José Vasco, ya que lo recoge de la tradición oral y de un mito para explicar el origen de su devoción(25).

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(24). Sobre la llegada de la luz eléctrica a Valdepeñas, esta tuvo lugar con una serie de obras acaecidas entre los años 1897-1898.
A fecha de 7 de septiembre de 1897, el notario don Juan Benito Molina otorga escritura para iniciar el proyecto, colocándose las palomillas el 17 de diciembre de ese mismo año. El 27 de agosto de1898 se realizó la feria del alumbrado eléctrico,  realizandose una solemne inauguración de la misma el 31 de ese mismo mes. Para la iluminación general de Valdepeñas esta tuvo lugar el 8 de noviembre, junto con el alumbrado del reloj de la torre de la iglesia. Desde entonces las noches en Valdepeñas no fueron las mismas.
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Atendiendonos a ser más realistas, es probable que la primitiva talla, en este caso sedente, propia del románico, estuviese presidiendo la antigua parroquia de las Aberturas. Con el devenir de los tiempos al despoblarse las Aberturas, la antigua parroquia pasa a rango de ermita, dependiente de los cuatro pueblos que la circundan, perviviendo el fervor hacia la virgen.

Ya en la época renacentista, la imagen de la virgen comienza a ser de candelero como lo es actualmente, una imagen de vestir, en el  que solo ésta formada las manos y la cabeza, muchas veces de madera y sujetados por un bastidor que simula el cuerpo y que es ocultada bajo las ropas.


Por entonces se la representa como una mujer joven, con cabellos naturales y las manos juntas, sin la presencia del niño Jesús. Su imaginaria responde al estilo castellano. Al aparecer con las manos juntas y vestida con ricos brocados demuestra que la Inmaculada Concepción estaba implantado en la España del siglo XVI. Es una suponer que debido al paso del tiempo y con las condiciones ambientales, la imagen tuviera varios retoques con mayor o menor fortuna haciéndola variar en diferentes perfiles, unido todo ello al cambio del arte de cada época y a la moda estética imperante de las mismas con diferentes vestidos acorde con cada momento histórico, estudiado en los grabados que tenemos de la virgen. En todos ellos hay un denominador común,  la imagen de una virgen sacada del libro del Apocalípsis 12;

"  Una gran señal apareció en el cielo, una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza"

Esta es la tónica general de todos los grabados estudiados. A finales del siglo XVI, se impuso la moda de revestir las imágenes marianas con ricos tejidos y brocados.

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En los mismos grabados en el siglo XVIII, existen dos, una al principio y otra al final de la centuria. en el primero se puede vislumbrar la cara de la virgen enmarcado por un rostrillo, quizás de plata. es vestida en azul posee la media luna en sus pies y tiene una corona de doce estrellas, todo con un estilo barroco y exuberante.
 Al final de la centuria, ésta es una imagen mas sencilla, el rostrillo desaparece y da paso a un velo, mantiene su corona y entre sus manos posee una rama de azucenas que también tendría la anterior.





En el grabado del siglo XIX, en el que se recoge las indulgencias del Papa Pio IX, se nos muestra la virgen sobre las andas procesionales con balda quino. El velo dio paso a la peluca de tirabuzones de estilo valenciano, mostrándose así en diferentes fotografías del siglo XIX. Se sabe que en el año 1815 se retocó la imagen con fortuna teniendo una estética muy parecida a la actual, tal y como lo podemos ver en un grabado del año 1871, por encargo de la cofradía a un fotógrafo francés para tarjeta. En ella aparece con tirabuzones mas cortos que los actuales.


En 1894 se hizo otra intervención, a mi parecer chapucero, pues la suavidad de sus lineas la redujeron a un corte más tosco, reduciendo el volumen de sus mejillas y alargó mas el rostro, tal y como se puede observar en la fotografía de al lado anterior a la guerra.

En fecha de 1 de noviembre del año 1900, se convocó por parte de la parroquia, la invitación para recaudar limosnas, con destino de un nuevo manto para la virgen. Casi un año mas tarde, el 27 de julio de 1901, se cerró la suscripción popular con destino para manto de la virgen de Consolación. Este magnifico manto real con decoración de corpiño y saya, fue realizado por la casa de García Mustieles de Madrid costando 13148,20 pesetas. Fue depositado en las casas de las camareras de la virgen, señoritas Dña Dolores y Dña Josefa de Elola en la ermita del Buen Suceso. Posteriormente a la defunción de éstas, pasó el 13 de enero de 1935 a casa de la señora Dña María Fernández Yañez de Noblejas, camarera de la virgen.
                                            
El mayor destrozo que sufrió la virgen fue en la fatídica guerra civil española(1936-1939). En la iglesia parroquial, que fue utilizado como almacén de guerra destrozándose gran parte de su retablistica e imágenes, la virgen seria victima del asedio fanático de los republicanos. Siendo vilmente maltratada, dentro de la iglesia, arrancándole los ojos y mutilada las manos. Se utilizaron como objeto de escarnio y castigo las abrazaderas de argolla y un puñal clavada en el pecho como señal de rebeldía, mientras que se mofaban de ella insultándola, y rociándola de desechos inmundos, según un testigo que vio con dolor lo que le estaban haciendo. Fue sacada del templo a través de la argolla lo que le provocó mayores daños en su cabeza y llevada a las antiguas bodegas Bilbainas a un deposito habilitado donde eran dirigidos los despojos de las iglesias y todos los objetos de ser destruidos.

 La suerte hizo que el historiador don Eusebio Vasco la rescatase con audacia y astucia. en un principio la llevó a su casa en la calle Buensuceso, donde él vivía, pero intuyendo el peligro que corría ya que los milicianos sabían donde se localizaba, secretamente y por medio de terceros se la llevarían a escondidas a la calle del paseo de la estación, trasladándose en una galera y envuelta en unas mantas. Parece ser que mandó hacer otra cabeza para despistar su paradero original. La cabeza de la virgen fue metida en un deposito habilitado emparedándola en otra casa de Don Eusebio Vasco.

Cuando terminó la guerra, la familia Vasco la sacan de su escondite y la encargan a una empresa de Valencia su restauración, siendo admirablemente realizado por los talleres Tena. Las antiguas manos y los ojos de la virgen fueron recogidos por un vecino anónimo y entregado a los Vasco quienes la conservan actualmente. Esta familia se hizo cargo de los gastos de la obra de la talla de la virgen siendo traída a últimos de agosto de 1939. Fue llevada a la casa de la calle Buensuceso donde se encontraba ya muy enfermo don Eusebio Vasco, siendo testigo la virgen de su óbito el día 7 de septiembre de ese año, justo el día anterior  de la festividad de la patrona. Por casualidad del destino ese día en su procesión mientras la virgen bajaba a la plaza para recorrer las calles de Valdepeñas con el clamor de los valdepeñeros, don Eusebio Vasco en su féretro se dirigía al lado contrario hacia el cementerio, como un medio que tenia la virgen de agradecerle por haberla salvado, despidiéndose ambos de esta forma.



Desde después de la guerra la estética de la virgen sigue las mismas directrices tal y como está en la actualidad. En los primeros años de la década de los cuarenta, la preciosa corona abierta se le puso en su cabeza tal y como hoy día lo lleva. En el año 1958, su hermandad, en conmemoración  al año mariano, le ofreció una nueva corona que es la que ostenta en sus fiestas patronales.

En cuanto al camarín donde preside, el nuevo fue bendecido el 25 de agosto de 2006, en mármol verde y decorado con estrellas de plata, en lo que fue el ventanal por donde entraba luz.

Como hecho histórico reseñable también diremos que el día 12 de octubre de 2013 la virgen junto con otras imágenes importantes marianas de la localidad hicieron una solemne procesión de Magna Mariana en conmemoración del año de la Fe dedicada a la Virgen Maria, pilar de los creyentes.

Asimismo con motivo del año jubilar de la hermandad de Santo Cristo por sus 300 años, la virgen procesionará en andas el día 30 y 31 de mayo de 2016, pernoctando la noche en el templo del santo Cristo realizándose diversos actos en el día de Castilla la Mancha en su nombre. para poder llevarla en andas convenientemente, el manto centenario que tiene en sus procesiones patronales es muy pesado y grande, por lo que un grupo de valdepeñeros devotos de la virgen de forma privada e improvisada le sufragan un nuevo manto que le fue entregado a la hermandad el 28 de mayo. Este nuevo manto, confeccionado por el bordador Mateo López Crespo en su taller de La Carolina en Jaén, es la que estrenará para tal evento. La misma consiste en pieza de color azul celeste, y la saya y el corpiño de color hueso, con tisú de plata bordadas en oro de técnica de aplicación.

En fin, a parte de su historicidad, la virgen de Consolación recibe por parte de sus fieles un caluroso fervor y su devoción se le demuestra en sus fiestas patronales del 8 de septiembre, en el que desde 1952 se involucra en las fiestas del vino, pero éste ya es otra historia.

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                                   HISTORIA DE LA VINICULTURA EN VALDEPEÑAS


                                    INTRODUCCIÓN

Con este trabajo, que es el primero en la línea metodológica exhaustiva sobre la diacronia de la vid en la zona valdepeñas ya que hasta ahora se ha realizado de forma escueta, forma parte de manera intrínseca y arraigada a la tradición e historia de Valdepeñas. En un viaje de esta primera parte del estudio que abarca desde los Iberos hasta el siglo XVII inclusive, podemos observar la evolución de la elaboración del vino en sus diferentes etapas, aclarando de forma algo más acertada del cultivo de la vid en época musulmana, llegando al periodo de la reconquista en que las Órdenes introducen la variedad de Borgoña en nuestros campos y esta forma parte importante en la economía de la zona estudiado por las leyes de Fueros y cartas pueblas, aunque se inclinaron más por la ganadería a pesar de ello. Veremos asimismo el impulso que tendrá los viñedos con la llegada de los Reyes Católicos y ya especialmente con los Austrias, que la promocionarán en la capital del país, provocando con esto disenso entre ganaderos y labradores por el aumento de cultivo vinicola y con leyes de ordenanzas para evitar pastar en ellos.





                                          PROTOHISTORIA.
                                                 

                                                          1 LOS ÍBEROS.

           Las primeras alusiones al vino en la zona de Valdepeñas surge con el mundo íbero. Aunque su lengua no la conocemos, hecho que ha dificultado que no tengamos conocimiento ni de su religión, ni de sus ídolos ni nada referente a sus status entre otros, sino por medios indirectos a través de la interpretación arqueológica , no nos ha sido posible llevar un estudio más exhaustivo del mismo. Guiados por tanto solo por el factor de los métodos de prospección arqueológico y su interpretación ha sido suficiente para indicarnos la evolución de su sociabilización y el método de progreso en sus diferentes áreas cotidianas con el devenir de los siglos, movido por diferentes factores de influencia orientalizante con otros pueblos.

En la búsqueda arqueológica y su datación dentro del periodo del bronce, podemos observar ya ciñéndonos en la historia de Valdepeñas la existencia de yacimientos en diversos puntos de su actual término. Todos estos yacimientos no tenían una dinámica similar en cuanto a la construcción de sus poblados, asentándose estos en lugares escarpados de las laderas de los cerros y cercano a brazos de agua para el abastecimiento tanto de consumo humano como de regadío para el cultivo y de la conservación de ciertos alimentos en frescas condiciones. Así tenemos vestigios de asentamientos en el cerro de los muertos, en sierra Prieta, Nava Incosa, Castilnuevo, casa Rana, Santa Maria de las Flores, Nava del Conejo, El Peral o el Alamillo todos contemporáneos menos el primero al poblado Cerro de las Cabezas, núcleo más importante donde se dio mayor tasa de población.

De este enclave es donde hemos encontrado mayor vestigio de la elaboración de la producción de vino en la zona. Se conoce que desde oriente, en Irán o Georgia entre los años 6000 y 5000 a.c y de Sumeria, Antiguo Egipto en 3000 a.c procede la planta de la vid que en la península ibérica llegó en torno al año 2000 a 800 a.c.

Los abundantes hallazgos de vasijas de barro cocido para el almacenamiento y transporte de estos
caldos, los útiles de labranza y otros aperos o enseres aparecidos en las excavaciones arqueológicas realizadas en los yacimientos iberos de los alrededores de Valdepeñas así parecen confirmarlo. En el Peral, Santa María de las Flores y Cerró de las Cabezas, especialmente encontrados en este último,  nos hablan del conocimiento de la vid y la obtención del vino por parte de aquellos pobladores. Se encuentra entre los hallazgos ánforas, toneles y pateras ( para las libaciones de vino). Con ello se asevera la presencia del vino en nuestra tierra, entrando el cultivo de la vid por las incursiones de los primeros pueblos que la invadieron , siendo los fenicios y los griegos que desembarcaron por la costa mediterránea los que impulsaron la labor de trabajar la vid.




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Con los fenicios el comercio, entre unas zonas y otras que de modo mutuo se facilitaban los productos en intercambios, lo que la convirtió muy pronto en una actividad lucrativa generadora de riqueza en sí misma.  Por ello en la piel de toro se van realizando una vasta Red de rutas, puertos y ciudades que facilitaban la expansión del mismo. Así en este contexto se enmarca el desarrollo económico de ciertos lugares en base a la riqueza que se produce y la facilidad de comunicación de estos con los centros de consumo.

                                                  2 ETAPA ROMANA.

             En la época romana, Valdepeñas o en la zona en la que actualmente se enclava fue invadida por este imperio en el siglo II a.c, sometiendo a los pueblos autóctonos del lugar a estar bajo el mandato del invasor. Algunos se resistieron y llegaron a ser hasta masacrados desapareciendo poblados iberos del territorio valdepeñero tales como Sierra Prieta, Casa Rana, Castilnuevo ( aunque se asegura que fue antes), chozas del Águila y el cerro de las Cabezas, aunque en este último se descubrió recientemente un plato de sigillata itálica que servía de pira de cremación con una inscripción que data de época romana(1), lo que denota que es muy posible que de una manera u otra pervivirá algún poblado cercano cuando en el mismo cerro de las Cabezas ya que las estratificaciones arqueológicas han estudiado que el yacimiento conocido no fue romanizado siendo su final en el s. IIa.c en el mismo periodo aproximado a la invasión de Roma.

Las poblaciones que antes se construían en las laderas y faldas de los cerros con nuevas fortificaciones y torres atalaya vigía en sus alrededores para tener mayor visibilidad del entorno y poder entablar comunicación geovisual de avisos de posibles acometidas enemigas cambiaron radicalmente con la cultura romana, donde sus urbes comienzan a localizarse más al llano, cosa que sucede por ejemplo en la zona del puente de San Miguel.

En la piel de toro bautizado como Hispania empiezan a surgir divisiones territoriales debido a la política de la cultura romana. Así la zona de Valdepeñas empieza a pertenecer a la Oretania con núcleo principal en Oreto ( actual Granatula de Calatrava). En el territorio valdepeñero, tal y como sucede en el resto de la península, las poblaciones tienen diferentes rangos según su importancia. Empiezan a asomar los núcleos poblacionales de la zona de Aberturas, la del puente de San Miguel con el rango de vicus, y Mata de Valnoliva como municipium. Otros puntos con rango de Algar era el sitio de la Alameda, Argamasilla, Santa Maria de las Flores, Nava Incosa, el Peral y una re fundación en la zona de Castilnuevo,  que aprovecharon partes más idóneas o zonas que corresponderían adecuadamente a la estrategia de Roma de asentar poblaciones en un núcleo de zona concreto. Algunas de estas poblaciones serian tributarios de ciudades más importantes con rango de villa romana ( siendo libres de cargas con ciertos privilegios), como lo eran Oretun al oeste del término valdepeñero que ya comentamos que era la actual Granátula de Calatrava y Lamínium ( Alhambra) al oeste de la misma.
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Con los romanos llegaron nuevas formas de explotar los recursos en la producion de cereal y el vino (mejorando el comercio y la introduccion del arado de vertedera). De hecho fueron ellos los que mejoraron el cultivo y la elaboración del vino, en el que en todos los territorios ocupados se plantaron viñas, teniendo como novedad tecnológica el injerto como técnica de cultivo de cepas de vid. Ya se comienza a conocer variedades de vides procedentes de la cepa Mater " vitis vinifera" y sus diferentes elaboraciones a partir de cada uno de ellos para la creación de diferentes vinos dependiendo asimismo del lugar en el que se encuentre en cuestión de terreno y climatología en el que las diferentes cepas se adaptaban.

Otro factor fue que los romanos se copiaron de la tradición egipcia de almacenar y transportar el vino en ánforas selladas, pero comenzaron a hacer su aparición las cubas de madera, siendo este más común por su baratez de coste, aparte de que eran más fáciles de transportar sin sufrir roturas y que el vino aguantaba mucho más tiempo almacenado.

Por tanto, en las diversas poblaciones que conformaron en la época romana el actual territorio valdepeñero, de una forma u otra utilizarían los recursos del terreno para usarlo en el cultivo de la vid y su posterior elaboración de vino haciendo uso de cuevas y subterráneos para su fermentación y conservación.  Esos vinos serian utilizados en momentos de celebración muy habituales en dicha cultura, sobretodo en honor al dios Baco. De los últimos estudios arqueológicos realizados en el término, en el lugar de Aberturas se descubrió utensilios y yacimientos de época clásica, oscilando el rango de ocupación en 120 años ( de mediados del siglo. II. a.c al IV a.c) en la interpretación de los mismos y de la aparición de monedas romanas que entran dentro de ese marco histórico(2).

Pues ciñéndonos al descubrimiento de elementos de elaboración y conservación del vino en esa intervención arqueológica llevada a cabo comí catación debido a unas obras de mejora de construcción de 3 nuevos carriles de incorporación a la autovía procedentes de dos nuevas rotondas, se han hallado lagares y silos relacionados con la tradición vitivinícola. El lagar se descubrió junto a un silo tapado con lajas de caliza, tratándose de una pileta excavada en roca con planta circular (1,15 m de diámetro) y una profundidad 28 cm, con una ligera pendiente de su fondo hacia el oeste, de donde parte un canal corto que comunicaba la piqueta con un pequeño receptáculo abierto situado al oeste asimismo de la pileta y de forma irregular en su base. No se aprecian más datos de su estructura debido a que en el momento de la excavación muchos materiales y el terreno lo deformaron unido al paso del tiempo, pero a pesar de ello se puede observar que se trata de un torco irregular en su planta (56x40 cm) con una profundidad media conservado en el momento del hallazgo de 16 cms. Por ello es interpretado como lagar rupestre encontrándose en la zona 1 de Aberturas.


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La pileta como el torco estaban rellenas de un único estrato, pero en el torco ni dentro del canal se encontraron materiales arqueológicos, dentro de la pileta si lo fueron, siendo materiales cerámicos de gran interés; dos galbas y un asa con decoración monocroma pintada en óxido de hierro, cuya datación se realizó entre los siglos IX y X, depositándose dentro del lagar rotas junto con tierra de tapar el hoyo, por lo que los musulmanes no hicieron uso del mismo y el lagar fue reutilizado como escombrera.

Este lagar tiene una estructura típica coincidente con otros encontrados en otras zona. Se compone de una pileta, que era la superficie de pisado para la obtención del primer jugo o mosto, un estrecho canal para su salida y un toro para recogerlo, probablemente en vasijas de barro o en pellejos de piel, que serían transportados en las viviendas de los viticultores. El vino posteriormente será realizado en casa del que vendimia,  siendo estos dueños de una parcela más o menos amplia de viñas. Por medio de jarras el jugo del fruto se sacaba del locus y era vertido en el dolmen. Los dolía eran almacenados en la celia vinaria ( bodega), lugar en el que se envejecida los vinos y que sería tapado con toldo, para poder disminuir en lo posible de esa variación térmica de diferentes épocas estivales. Este tipo de bodega a modo de silo seria el antecedente de los grandes cuevas subterráneas manchegas de siglos posteriores. El silo mencionado tiene forma de tinaja estrecho en sus extremos y en el medio más ancho haciendo un modo de "panza". De los encontrados en Aberturas, ninguno de ellos tienen igual tamaño (3). Este tipo de forma de elaboración y/ o conservación del vino en los hallazgos arqueológicos descubiertos en otras zonas evidencian idéntico artificio en el modo de la obtención del vino tal y como se han descrito en Aberturas. Asimismo en la zona 2 de Aberturas se han descubierto vasijas de almacenaje que servirían algunos para el transporte del vino, pero era más común utilizar las rudimentarias barricas, de los que no han quedado vestigios de estos últimos,  debido por lógica a la pérdida por descomposición de la madera con el paso de los siglos.

De otros yacimientos cercanos de época romana de momento no se han descubierto ningún lagar y silo para la elaboración del caldo, aunque si vasijas y otros elementos de transporte de los mencionados en época romana en líneas anteriores. Según nos cuenta la historia oficial Valdepeñas fue ocupada según algunos historiadores por Luparia y otros afirman que fue Matxía por una lápida encontrada en San Nicasio sobre Norbanna Matxienxe, cuyo marido le pagó el entierro y la sepultura llamado Lucio Accinippo (del que significa el apellido grano de uva), pero no se han descubierto ningún hallazgo arqueológico  dentro de la urbe para admitir dicha existencia.

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                                         3 ETAPA VISIGODA Y MUSULMANA.

     Ya pasando el siglo II con la caída del Imperio Romano, la península ibérica va a ser conquistada por los pueblos bárbaros del norte de Europa,, siendo estos diversos pueblos que con el paso del tiempo, la hegemonía y el dominio lo tendría lo más sofisticados de tos los grupos, los visigodos. De los enclaves que todavía subsistan en el término valdepeñero según la arqueología seria el poblado en el puente de San Miguel, en la zona de casa Rana, en el Peral y en las Aberturas, dependientes todos ellos de la ciudad de Oreto. Sus pobladores utilizarían los recursos de los terrenos arcillosos de la zona para plantar vides y crear el vino, símbolo de la cultura cristiana de la sangre de Cristo. No tenemos por desgracia muchos datos al respecto ni documental ni por otro medio, solo el reflejo de datación arqueológica a través de los materiales encontrados sobre el terreno. Todas las técnicas de cultivo y elaboración del vino la heredaron de los romanos.

De lo único que tenemos noticias de medio escrito referentes a la época es el libro de Gregorio de Tours en el año 584, que menciona que desde un lustro una plaga venia propagándose por la Carpeta nía alcanzando las provincias con lindantes hasta llegar al sur de La Mancha donde hoy se encuentra Valdepeñas, en la que señala que la situación era tan angustiosa que no quedaba; "viña, árbol, fruto ni hierva que no hubiera sido devorado por los insectos" (5).

Así que atendiéndonos en la historia de la dominación visigoda se concluye que la zona fue cargada de continuas contiendas bélicas y de despiadadas plagas que afectaron el campo, causando grandes estragos y sometiendo a declive la historia del vino.

En el periodo de decadencia de los visigodos coincide con el momento decisivo de la invasión árabe en el 711 entrando por la península, derrotando al rey don Rodrigo en la batalla de Guadalupe ese mismo año y alcanzando los Pirineos en 732 siendo derrotados por Carlos Martel,  por el que se repliegan y solamente se quedan con la piel de toro en la que bautizaron como Al- Andalus.

Durante esta etapa del que tampoco quedan vestigios testimoniales ni documentales de diversa índole,  solamente nos servimos de la arqueología y de la historia española. Los musulmanes no eran muy dados a establecerse en pequeños grupos de población, por lo que se concentraban en grandes urbes. En caso de existir pequeños caseríos, serian estos chozas o cabañas para pasar una temporada estival, cuando mejor calidad de pasto se daba, ya que solamente salían de las urbes los pastores nómadas. El lugar de Valdepeñas va a sufrir un despoblamiento cuando no progresivo si de forma paulatina según los recursos y explotaciones que en ellos demandaba para su sustento. Se conoce que núcleos pequeños en el Peral, en Aberturas y de casa Rana desaparecen cercano a la fecha de asedio sarraceno. En la zona del puente de San Miguel perdurará algún tiempo después hasta el siglo II.  De hecho en la zona se descubrieron tumbas de esta época en el que los restos miraban hacia el este ( Meca) de colocación fetal contabilizándose un total de 140 sepulcros, lo que denota la existencia de un pequeño núcleo poblacional en dicho lugar

Sobre la explotación de los recursos naturales para la elaboración del vino por parte de la cultura mahometana, algunos historiadores indican que se frena el cultivo de la vid en todo el territorio Hispano, en base de la prohibición del consumo de vino que establece el Corán, diciendo taxativamente que " en cada uva de un racimo habita el demonio"(7). Los preceptos religiosos Islámicos prohíben la in gesta del vino, pasando a ser una bebida tabú, por el motivo que la " embriaguez anula la plena voluntad de uno y está bajo merced de Satán y sus secuaces siendo más fácil la posesión y generando problemas en uno y en los demás". Pero a pesar de tal prohibición y sus motivos religiosos, el consumo del vino no desaparece del todo, estando utilizada en su mínima expresión. Por ello algunos otros historiadores discrepan de que en la época musulmana no se produjese el cultivo de la vid y el consumo del vino, ya que sin pruebas constata bles se afirma que los árabes obtuvieron una bula del califato de Córdoba por el que se autorizaba el cultivo de la viña y la manipulación del vino ya que su producto lo valoraban mucho sobretodo los de alta alcurnia, y que según la tradición ora se dice que " se dejaba beber vino siempre y cuando fuera de Valdepeñas" comí lo recogió en su día Antonio Brotóns. No obstante no se ha recuperado esa supuesta bula del califato para otorgar potestad de utilización del cultivo de la vid y por otro los valdepeñeros se equivocan al decir que se dejaba beber solo el vino de Valdepeñas, ya que la localidad como tal aun no existía y tiene este dicho un fin de enaltecer y ensalzar el pasado de la trayectoria histórica de los vinos de Valdepeñas sin fundamento empírico.

Lo que si es más palpable y objetivo es indicar que los musulmanes de una u otra forma si cultivaron vides, ya que era rentable y económico para la riqueza del califato que a pesar de lo costoso del trabajo y de la manutención de la vid esta al final saca un buen rendimiento en rentabilidad que con otros cultivos, aparte de que se podía abandonar y recuperar la siembra o resistían mejor las incursiones de batallas que en ellos se producían,  asegurando mejor eficacia. Dentro de la gastronomía musulmana, se producían uvas para hacerlos pasas elaborando un mosto cocido, teniendo una consistencia de jarabe denominándose rubb (arrope). Por otro lado elaboraban el escabeche a raíz de la utilización del vinagre, por lo que necesariamente se haría vino previamente. En ciertos sectores sociales se bebía vino en celebraciones, pero en mínima cantidad, ya que era un delito la embriaguez " que llega a anular los sentidos y la voluntad" teniendo multa leve de quien no cumpliera el acatamiento de la ley del Corán.

Los viñedos para estos menesteres se ubicaron sobretodo cercanos a las grandes urbes y poblaciones cercanas al actual termino de Valdepeñas que si tuvieron asentamientos musulmanes, Alhambra Al medina o Membrilla, todos pertenecientes posteriormente al campo de Montiel y que poseyera más o menos auge y prosperidad. Hay que decir que en La- Mannxta musulmana los tres núcleos más importantes fueron a tenor de Hervas y Buendía, Al medina, Almodovar del Campo y Calatrava la


-----------------------------------------------------------6--------------------------------------------(7).Sagrado CORAN. Quedan reflejado en este libro los preceptos de prohibición del consumo de vino tal y como lo cita la Sura 2:(219) de sobre los embriagantes y juegos de azar en el que " ambos hay un gran prejuicio y también algunos beneficios para los hombres; pero el perjuicio que causan es mayor que el beneficio", en el 5:(90). ¡ oh vosotros que habéis llegado a creer! Los embriagantes,  los juegos de azar, las prácticas idólatras y la adivinación del futuro son una abominación,  obra de Satan!  Evitados,  pues para que así alcancen la felicidad!.


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Vieja ( Aldea del Rey)(8). Por tanto los recursos naturales al ser una tierra árida de ahí el nombre bautizado por los árabes " La- Mannxta" el cultivo de la vid, en conjunto con el olivo y el cereal fue la trilogía por el que se sustentaba la economía de la zona, desde mucho tiempo atrás y posteriormente con la llegada de los cristianos siguieron esa línea estratégica de explotación territorial. El territorio de Valdepeñas zona de paso de transeúntes pastores nómadas fue mas bien lugar de pasto y pocos cultivos realizarian por lo que la vid es probable que en ciertos periodos se produjera dependiendo de las necesidades económicas de los árabes al ampliar el ratio de cultivo de este ejemplar. De ello trató de investigar Martínez al hablar sobre los viñedos en la zona de la cultura musulmana afirmando que "el cultivo de la vid se mantuvo en el sur a pesar de la prohibición alcoránica que fue muy poco respetada por los seguidores poderosos de Mahoma en el Al- Andalus. El refinamiento de las clases altas de los musulmanes hispánicos les inducia a mantener todo aquello que pudiera contribuir a dulcificar la vida"(9).

Todo ello se concluye que de una forma u otra a pesar de los pocos medios constatables con el que contamos, se nos ha legado de forma indirecta la licenciosa modo de vida que tenían los musulmanes para con el vino, hasta que en época de Al Hasan II en torno al año 950 fueron arrasadas muchas variedades de vides cuyo origen fue asiático, acabando con el 80% de todas las cosechas y sus tipos de uvas para la producción de caldos de diferentes estilos, debido a que la alta alcurnia árabe se embriagaban sin hacer caso al Corán.

                               4 ÉPOCA DE LA RECONQUISTA Y EDAD MEDIA


Conforme fue avanzando la reconquista en la zona sur de La Mancha, los musulmanes para hacer frente a la invasión cristiana desde el norte, van a ir sembrando estas tierras de castillos y fortalezas, muchas de ellas reutilizadas posteriormente por los cristianos para bloquear las acometidas sarracenas. Comienzan a aparecer los castillos de Alcubillas, Del Tocón en Membrilla, Las Mesneras en Manzanares, de Moratalaz, de Salvatierra en Calzada de Calatrava, de Fresnedas en Viso del Marqués y de Eznavexore en Villamanrique, en los alrededores del termino jurisdicional de Valdepeñas y quizás asumible que en el lugar de la actual plaza de España de nuestra localidad se asentase una torre vigía de origen mahometano como así lo atestiguan algunos escritos de historiadores valdepeñeros.

La parte de estos campos con las sucesivas batallas acontecidas a partir del siglo XI, los cultivos y el uso de la tierra se harían menos evidentes. replegándose los pobladores musulmanes hacia zonas mas
seguras del sur de la península, mientras que estos territorios estarían ocupados por militares que estaban al frente utilizando esas atalayas y castillos para conformar una linea defensiva lo mas férrea posible. Todo ello ocurrido a partir del mandato de Alfonso VI en el año 1085 en la que conquista Toledo y establece sus fronteras al sur de Consuegra. La debilidad de los Emiratos y sus disputas internas, permitió que la reconquista tomara rumbo mas eficaz y mermaron la buena relación poblacional y agrícola en su prosperidad.

Los Templarios llegan en torno al año 1150 por el rey Alfonso VI estableciéndose en la zona al entregar a los caballeros grandes extensiones de tierra manchega, en el que se refleja la entrega de viñas y todas sus heredades con el portazgo a quinto de los hornos de pan y vino. Cuando esta Orden hace acto de presencia, traen consigo nuevas técnicas de cultivo como el arado de vertedera, la sustitución de los bueyes por los caballos, el abono de la tierra y una racionalización del cultivo de la vid. Se conoce que las antiguas cepas de la zona fueron arrasadas durante el reinado musulmán de Al-Hasan II en el siglo XI, lo que hizo que la Orden del Cister implantase de nuevo cepas provenientes de Borgoña de la zona francesa para poder producir vino en las nuevas zonas conquistadas. De hecho los Templarios en su fundación de monasterios o defensa, cercanos a ellos cultivaban vides para luego ser utilizados su vino en banquetes de celebración religiosa para favor de Dios. Calatrava la vieja en el actual Carrión de Calatrava tenia su núcleo de control de territorio de la zona oeste de lo que seria el campo de Calatrava después, en el que Valdepeñas no entra, pues todavía estaba en posesión sarracena, con lo que se discrepa que actualmente donde se sitúa la iglesia de la Asunción esta fuese una fortaleza templaria, tal y como lo afirman algunos estudios pocos rigurosos y objetivos(9).

La Orden del Temple en el año 1157 al no ser capaces de defender Calatrava frente al enemigo y por intereses económicos de que no les serian rentable hacerlo, la abandonaron entregándola a la corona, en el que la nueva Orden creada por Raimundo de Fitero hace acto de presencia salvando la situación y por ello se bautizaron de la Orden de Calatrava. Este castillo lo perderían en el año 1195 pero la vuelven a recuperar en la celebre batalla de las Navas de Tolosa en el año 1212, pasando esta vez sí, el territorio de Valdepeñas a manos cristianas.

A partir de entonces se comienza a repoblar la zona unido al avance militar cristiano, tanto de pobladores venidos de la zona norte de Castilla como algunos mozárabes que se desvincularon delas influencias sarracenas en las conquistas cristianas. Las constantes necesidades de habitar una zona venia dada por una fuerte demanda estratégica del lugar de imponer sus criterios sobre el dominio del mismo y consolidarla frente al contraataque musulmán y fortalecerla asimismo en sus disputas frente

a otras ordenes. Según un documento fechado el 14 de septiembre de 1239, en el que se hizo la división de las dos ordenes militares, Calatrava y Santiago " desde Portun de Perales a Monteagudillo"(11), atravesaría el actual casco urbano de Valdepeñas por la calle Real a transición por la de la Virgen, haciendo frontera delineal en este lugar.

En un principio la Orden de Calatrava no tenia previsto la creación de Valdepeñas por situarse en la frontera de las ordenes militares, con lo que el precedente del mismo fue Corralrubio del Jabalón mas al suroeste y en ella se ubicaba la encomienda. Para entendernos, la Orden de Calatrava para tener un control efectivo en recursos de los terrenos que poseía, las dividía en encomiendas y estas articulaban la explotación territorial asignada a su pertenencia para beneficio, estando al mando un comendador ordenado por la Orden. Con la conquista de Montiel en el año 1243 la repoblación va a tener un carácter mas optimo en la zona, en que por entonces la población de Corralrubio del Jabalón tenia iglesia propia dedicada a San Miguel y controlaba la zona suroeste del actual termino de Valdepeñas(12). Este era el núcleo principal, pero se valía de otras cortijadas de menor rango para una mejor explotación territorial de los recursos naturales teniendo bajo su pertenencia pequeños núcleos como Argamasilla, Casa De Rana o Valle de Peñas(13).


Pero la repoblación de la zona no seria un hecho sin que la Orden en su estrategia geopolítica del territorio no asignase ciertos privilegios a los pobladores que se asentaban en el lugar. Por ello la Orden de Calatrava, a pesar de que sus pobladores ocupasen en un territorio cercano a la frontera con los musulmanes y con el peligro que ello suponía ante posibles asedios se valió del Fuero de Cuenca. en ella se recogen las estrategias de repoblación como también lo mas importante de que en este tema concierne en el modo de tratar a las vides. De su primera Regulación vemos lo siguiente de forma traducida
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- No se permitirá que los viñadores no cuiden las viñas hasta la recogida de la uva, o para los que entran en viñedos aunque estos no cogan uvas con penas y multas. Se multará el que vende uva antes de la vendimia o para los que en las viñas vendimiadas entren caballos, bueyes, asnos o puercos.

- Para obtener vecindad es condición indispensable plantar una aranzada de viña (400 cepas) y construir una casa tejada.

-Los nuevos pobladores no pagaran los pechos (impuestos) durante sus primeros dos o tres años."(14).

Todos estos puntos extraídos del libro de leyes del Fuero de Cuenca interesantes para este estudio, confirman la importancia de la vid en la repoblación castellana de aquel periodo de convulsas situaciones militares y de guerra de razzias. La Orden de Calatrava impulsó el cultivo de la vid por todos sus confines territoriales unido a la también cultivo del olivo y el cereal, base tradicional de la trilogía mediterránea. Asimismo esto lo confirma las referencias de la importancia del viñedo en las diferentes cartas pueblas que he tenido la oportunidad de consultar y en el que se fueron dando a lo largo de la edad media en otras poblaciones calatraveñas(15).


Conforme fue pasando el tiempo, la divisiones territoriales cambian dependiendo del poderío y de la economía de cada Orden, del que un ejemplo lo tenemos en la divisoria citada del año 1239, la cual se traslada más al este, a unos 2,5 leguas desde el antiguo camino Real que atraviesa la población cuya calle tiene dicho nombre. Esto dará a la Orden De Calatrava la oportunidad de poder generar una villa próspera como lo fue Valdepeñas, aparte de que se sitúa en un lugar más idóneo que Corral rubio del Jabalón para el cultivo y además que las canteras de donde se extraían la piedra estaba cerca, resultando atractivo para los pobladores de los alrededores, por lo que se van trasladando a este lugar y ocupando su urbe que imparable va en aumento. Esto hizo que la Orden de Calatrava tuviera la posibilidad de consolidar definitivamente el territorio bajo su dominio. Con ello se cita por vez primera la encomienda de Valdepeñas en el año 1313, dentro de un documento de negocio de las minas de Almadén al puerto de Valencia, cuyos carros que trasladan el carbón tenían que pasar por la actual calle Balbuena y calle Maestro Ibáñez, de ahí su denominación de antigua calle principal. A partir de entonces Corral rubio despoblándose se va a convertir en cuestión de un siglo en dehesa. También acogería vecinos de las poblaciones de Chozas del Águila,  Santa María de las Flores ( que seria cortijada aun en el siglo XIX) y el de Aberturas que desaparece como poblado en torno al año 1420(16).

Valdepeñas a parir del siglo XIV forma parte de una villa de hecho y sus habitantes explotarán de una forma eficaz la roturación del terreno para la trilogía mediterránea mayormente. Las condiciones geoclimatológicas ( tierra caliza arcillosa y fríos invierno caluroso veranos) del lugar permitirán un carácter personal a la creación del vino y la orden impulsará su desarrollo. De hecho se sabe que en Valdepeñas a lo largo del siglo XV se le llegaba a conceder el título de ciudadanía a cualquier vecino que probara que tenia casa y Aranzada de viñas(17). Las variedades de uva con los que se realizaba el vino eran el albillo para los blancos y la castellana para los tintos o blancos, siendo los blancos los de mayor preferencia.


--------------------------------------------------------10---------------------------------------------(14). El Fuero de Cuenca es una recopilación de Leyes Medievales reguladas de convivencia, otorgándole el Rey Alfonso VIII a la ciudad de Cuenca a finales del siglo X II. Se compone de 48 capítulos que recogen 950 leyes, tanto de carácter mercantil, civil, penal y procesal.

(15). En las poblaciones calatraveñas aparecen con carta puebla, Almagro en 1222, Almodovar del Campo en 1563, Calatrava en 1153, Ballesteros en 1217, Carrion de los Ajos de Calatrava en 1261 y Miguelturra en 1230. (AHN). Orden de Calatrava tomo I folio 4, tomo II, folio 147, Archivo de los Privilegios de la Orden caja 68, Sevilla Encomiendas y Priorato número 31 y caja 19 L1 número 3. Vemos que todos ellos entre sus condiciones está la de regir el viñedo y su vendimia y no realizar infracciones como robar o pisar viñas ajenas con penas leves hasta incluso graves dependiendo de su contexto.

(16). Aberturas un despoblado de la periferia de la Orden de Calatrava. Clara Almagro Vidal. Año 2011.

(17). Estudio Histórico Topográfico de La Mancha Valdepeñas sección historia día crónica. Folio 2.
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Sobre el viñedo, a diferencia de la actualidad, no existía el monocultivo de la vid, y esta planta empezó a ser mayoritario a finales del siglo XV y principios del XVI. Madrid y Medina indica que su producción solo era equiparable con la de Almodovar del Campo, destacándolo en el contexto de la Orden de Calatrava(18). Pero hubo problemas que con el tiempo se irían resolviendo. Primeramente había una escasez de labradores lo que supuso que la mayor parte de la tierra de pleno dominio de la Orden ya cedidas cono baldíos o propios de los ayuntamientos no se repartiera, siendo solo el 13,5% de la extensión del campo las que pasaron a propiedad particular y algo similar debieron ocurrir en el resto de los territorios de las órdenes. Los ayuntamientos utilizaban grandes extensiones de tierra para usos ganaderos, lo que demuestra que la introducción de la vid por parte de las órdenes no fue muy considerable a pesar de su importancia. Por otra parte las órdenes obtenían una serie de ingresos del vino procedentes de plantación y cercar viñas, para vender vino fuera de su jurisdicción, así como del arbitrio para cobrar un cuartillo por cada pellejo de uva vendida, sin olvidar la preeminencia en la venta de vino procedente de la Tercia. Esto en fin y al cabo resulta un poco contradictorio, pues las autoridades locales se oponían a la llegada de vino procedentes de otras poblaciones cercanas, tal y como lo prueban las diferentes ordenanzas municipales, lo que originó que cada población tuviera su propia elaboración diferenciada del resto para con el vino, teniendo su carácter personal (19).



                                                          5 SIGLOS XVI y XVII

Comenzando por los últimos estertores del siglo XV con la llegada de los reyes católicos se abre un nuevo periodo de prosperidad y esplendor en que las poblaciones castellanas y manchegas en este caso van a tener un acusado aumento poblacional. Valdepeñas no es una excepción. Ya comentado su tradición vitivinícola en el arraiga miento de su historia, por lo que está vez la importancia del vino va a dar un salto cualitativo y cuantitativo en sus caracteres.

Ya a partir de este momento aparece documentación asociada a la orden de visitas efectuadas por los calatrava que se custodia en el archivo histórico nacional, pudiendo observarse en la descripción de un gran número de viñas en este caso pertenecientes a las cofradías que a finales del siglo XV y  principios del XVI existían en Valdepeñas. En 1495 la cofradía de Santiago tuvo un viñedo sin especificar su extensión. El de San Bartolomé concreta 400 vides. En la relación de las capellanías de 1537 de la iglesia se especifica gran cantidad de viñas donadas de los diferentes testadores llegando al centenar de miles de vides en el territorio valdepeñero.


En la época moderna el crecimiento del viñedo conecta con dos problemas centra les de la economía agraria del Antiguo Régimen, las dicótomas entre propiedad privada/propiedad pública y entre agricultura/ ganadería.  Parte de la privatización de tierras públicas (propios comunes o baldíos) a través de roturaciones legales e ilegales van a ser ocupados por el viñedo. Del mismo modo, la aparición de la vid en las mismas cerraba al ganado y a sus propietarios tierras que hasta ese momento les estaban reservadas(21).

Esto fue posible por la incorporación de la orden a la corona, dado el interés preferente de las órdenes por la ganadería se diluyó y buena parte de los ayuntamientos se libraron de su estricta vigilancia. Las nuevas ordenanzas municipales señalan el avance del cultivo de la vid con una estrategia consistorial de auto abastecerse de vino pero sobretodo procurarse mayores ingresos de ahí su interés por favorecerlo,  sustituyendo a otros cultivos.

En Valdepeñas el cultivo llegaba a superar por entonces el 20% de la superficie vides. Abundaban estos en el camino de Almagro, de los Llanos, de En medio,  de Cominar. Un poco menos aparecen en los caminos de Corral rubio, de Castellanos, de Montiel, del Barranco, Aberturas, de Daimiel,  de Moratalaz, de la Membrilla,  y en el camino de Ruidera se localizaba un parral. En definitiva el cultivo de la vid estaba más cerca en contorno de la urbe estando más alejados los del cereal. La vid era cultivada en pequeñas parcelas que aveces superaban las 10 hectáreas y rara vez la superficie dedicada a viñedo o vid alterno con olivo alcanzaba el 10% de la extensión cultivada. Ahora nos parecería limitado el cultivo de la vid, pero en aquel entonces era significativo pues la economía del Antiguo Régimen versaba sobre el cultivo del cereal, base de la manutención poblacional de aquella época.  Además muchas zonas de viñedo era de auto abastecimiento familiar y el mercado local y en muchas zonas era un cultivo meramente residual. Se conoce por la documentación disponible que en el año 1518 existió una plaga de langosta que hace mermar el rendimiento general de los cultivos de la zona, dificultando por entonces y a pesar de la resistencia de las vides frente a plagas, de que sacase el suficiente licor para el consumo local; ejemplo claro del inconveniente de la autarquia local.


A lo largo de la edad media como también de la época moderna, Valdepeñas experimentó un escenario de fuertes tensiones por el uso de las tierras entre agricultores y ganaderos, siendo el eje central los concejos, los cuales redactaba las ordenanzas y se controlaba los bienes propios y comunes. Una disputa importante tuvo lugar a mediados del siglo XVI, con motivo de la Redacción de las ordenanzas de protección de panes y viñas. Los labradores se quejaban de que la presencia en el ayuntamiento de la oligarquía local ganadera a través de la compra de cargos habían frenado los campos dedicados a cereal y viña:


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 " ... después de que los regidores perpetuos vinieron a la dicha villa de Valdepeñas , los vecino de la dicha villa han recibido gran perjuicio a causa que la mayor parte de los regidores y oficiales del concejo son señores de ganados y con ellos se ha comido y comen pan y viñas y dehesas..."(22)

Las ordenanzas a las que se hace alusión entre sus puntos principales destaca de no apacentar ganados en la viñas, no vender el pasto de las viñas, se multa por cortar y hurtar viña ajena, si se cogen racimos por la primera no tendría multa pero a partir de ahí si, nadie podía extraer uvas de noche ni rebuscar viña ajena sin su licencia (23), cuyas ordenanzas fueron redactadas en el año 1551 a petición del Rey FELIPE II, en la cual se considera que en caso de multa por infracción es a "excepción de que los dueños del ganado suelten las bestias o labras sus tierras comieran en ellos libremente frutos maduros como en tierras asimismo ajenas", por lo que se observa que la necesidad de la oligarquía local ante los litigios de ganaderos y labradores, ponían ordenanzas para mitigar en la medida de lo posible los comentados pleitos. Así en el año 1552, el concejo gracias a la escasa presencia de la nobleza (24) en la villa, pasaron a estar dominados por labradores que redactaron otras nuevas ordenanzas basadas en la protección de pan y viñas y el impulso de roturaciones de tierras dedicadas a pasto. Con ello se sentó las bases de consolidación de Valdepeñas cómo una población dedicada al cereal y el viñedo y esto lo confirma los datos que más adelante trataremos.

Con el devenir de los tiempos la villa de Valdepeñas pasa por un trance de declive, con problemas de cultivo en que desde el año 1570 hasta 1574 fueron estériles para las cosechas. Según diversos documentos atacaban a las crías de ganado como de la cosecha de pan. Los valdepeñeros alegan que es debido a que se plantaron más vides de lo normal  aparte de los ganados por el aumento de pastos del territorio. Ello queda reflejado en el documento de las alegaciones de los vecinos de Valdepeñas en la solicitud de anulación de la compra- venta por parte de FELIPE II  al Marques de Santa Cruz en 11 de abril de 1576. Se indica que Alonso de Rosales averiguó la esterilidad de los campos desde 1570, plantando se más de 200000 vides que no llevaban aún fruto, pronosticando que en en años siguientes seria muy grande la cosecha, además que se puede vender por parte del concejo la pampana de las viñas de la villa (25).

 Este panorama fue motivado ya desde diez años antes, en el que el cultivo de la vid en su incremento se específica en el año 1566, donde en uno de los litigios entre ganaderos y agricultores , piden el respeto y la guarde de viñas y otros cultivos que si se hacía" ...habría de cosecha 130000 fanegas de todo pan y 100000 arrobas de vino" con lo que al final se aceptó la propuesta de incrementar las penas de no obedecer las ordenanzas (26). Con el cambio de la capital a Madrid por FELIPE II, y ademas  que los Austrias promocionaran los vinos valdepeñeros, hizo augurar un mercado de los caldos de la localidad de forma pujante.
La iglesia por aquellos tiempos tenia en posesión un gran lote nada pírrico de tierras de viñedos, heredadas de las diferentes capellanías que se la concedían a modo de arrendamiento, pero el clero no atendían a las vides que tenían en su propiedad y estos terrenos estaban muy democratizados, aunque hubo casos de ciertos contratos a jornaleros para el mantenimiento de las cepas y de la cosecha.  Algunos criados labradores o ganaderos tenían un modesto numero de viñas.

En las Aberturas, zona de dehesa desde 1430, se vino desde entonces pleiteando por parte de los diversos pueblos circundantes a su terreno ( Manzanares, Moral, Membrilla y Valdepeñas) para control y uso de su ejido. En 1570 acaeció uno de esos litigios en el que Manzanares se quejó de una de las ordenanzas de los de Valdepeñas sobre el pasto de ese lugar, impidiéndoles con multas "excesivas", alegando Valdepeñas que no gozaban los de Manzanares de aprovechamiento ni comunidad alguna, solo el derecho de pasto baldío y acusa a la demandante de pretender destrozar los cultivos. Al final se resolvió perdiendo Valdepeñas el pleito, pudiendo disfrutar Manzanares de la dehesa de las Aberturas(27).  

Así con todo lo descrito, se conoce que entre 1579 y 1584 el vino, frente al 60% del cereal, ya significaba el 17% del valor de la producción, una cantidad exigua pero elevada por entonces y que explica la demanda de comercialización de los vinos valdepeñeros en los mesones madrileños desde la década de los 70 del siglo XVI.

De la producción agraria en Valdepeñas retirando la ganadera consistía en el 77,4% del total de la producción y sus ganancias, repartiéndose entre el trigo con un 36,34% el mayor de todos, seguido de la cebada con 23,80% y la vid con el 17,26%. El valor del trigo era asimismo mayor que la de la cebada y el vino en proporción de las fanegas de producción que el vino representaba el primer puesto, siendo totalmente un factor inverso. Todo ello se puede concretar en este cuadro esquema:

 PRODUCTO                   FANEGAS                   VALOR                      %

 TRIGO                             13333                          4323667                    36,34

 CEBADA                         20167                          2832333                    23,80

VINO                                37500                         2054167                     17,26


De las riquezas obtenidas en los diferentes estamentos privilegiados del Antiguo Régimen feudal de la época, ésta se valía por parte de la iglesia de la primicia en el que el 1/3 de la misma iba a parar a la dignidad Arzobispal de Toledo y el resto a la parroquia. El diezmo que consistía en el 10% de la producción anual, iba a parar al marquesado 2/3 y el resto a la dignidad Arzobispal. De la dehesa de Corralrubio se encargaba de obtener el diezmo íntegro mientras que el comendador de Manzanares lo obtenía en 2/3 repartidos con el Arzobispado.
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(27). (AHN).OO.MM.AT.Legajo 38044.

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El Marqués de Santa Cruz dueño de Valdepeñas desde 1585, de entre los artículos de diezmos de las diferentes cosechas y productos, la del vino percibía como valor de renta a principios del siglo XVII 494759 maravedies, siendo su valor montante dentro del global en 13,90% en aquella época(28).

La importancia que va adquiriendo el vino de Valdepeñas a finales del XVI y todo el XVII queda patente por las citas de personas que los prueban y sacan a relucir sus sensaciones por escrito. Asimismo podemos observar de forma constatable por lo comentado, de una transacción económica del año 1625 en la que FELIPE IV dicta una Real Provisión para que el comendador de la clave-ria pague al Sacro convento de Calatrava 1200 arrobas de vino de Miguelturra, ya que en caso de no hacerlo debía pagarse con vino de Valdepeñas.

                                    LAS PRIMERAS BODEGAS VALDEPEÑERAS.

En este apartado abordaremos sobre las primeras bodegas cuevas en Valdepeñas sobretodo de las que quedan constancia. La mayoría de las mismas eran de propiedad familiar para autoabastecimiento y localizadas debajo de sus casas. En el subsuelo de la ciudad del vino han existido y existen cuevas donde se almacenaban los caldos que le han conferido tanta fama. Cuevas existen en el Museo Municipal donde esta asentada desde los años 80 en una casa del siglo XVI, que en un principio perteneció a Don Juan Ventura, Hidalgo y fundador de la hermandad de la Santa Veracruz en 1559, pasando con el tiempo a manos de los Trinitarios para posteriormente en la desamortización de Mendizabal de 1833 recayese en manos particulares siendo d. Antonio Laguna Recuero, gran propietario que formaba parte de la élite local de Valdepeñas de aquel periodo. Ya en 1907 su nieto D. Francisco Laguna ostenta el titulo de propietario de dicho edificio.

Otras cuevas lo podemos ver en la casa palaciega que ahora alberga el Museo de la Fundación Gregorio Prieto, cuyos orígenes parecen remontarse a mediados del siglo XVI y en el que se le realiza una remodelación en profundidad en el siglo XVIII con la llegada del administrador del Marqués de Santa Cruz, D. Manuel Basilio Sanz de Velasco, originario de Almagro en que mediados de dicha centuria pasa a manos de la familia Caminero. Más bodegas-cuevas se pueden ver en el actual edificio del Conservatorio Municipal Ignacio Morales, cuyo origen es del siglo XVI. No se sabe a que familia perteneció en un principio ya que no lo he podido averiguar y de lo único que tengo noticia es que en 1907 perteneció a D. Juan Ruiz Cornejo, un modesto productor de vinos de últimos del siglo XIX y que aparece en la guia de ese mismo año.

También en el lugar de la plaza donde se localizó la casa de la Encomienda(29) en su zona sur, hubo una cueva según comenta Ángela Madrid, bodega en el que existían bastantes tinajas de barro en el que se almacenaba el vino y ocupaba gran perimetraje. Efectivamente, en las ordenes de visitas efectuada en el año 1502 se habla de entre la remodelación de esa casa de una cueva- bodega(30). Esta casa con el cambio de realengo a señorío se transforma en palacete de la Administración del marquesado de Santa cruz hasta el año de 1759 fecha de su demolición.

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Otro edificio con cueva cercano a ésta se localiza en la parte oeste de la plaza, en la que dicho edificio perteneció a un Hidalgo, regidor perpetuo a últimos del siglo XVI, llamado D. Pedro de Estrada. El escudo que está como partido a principio de la calle Juan Alcaide en la transición con el soportal de la plaza y que en un principio hacia de esquinazo, pertenece a dicha familia, Por último, donde se construyó la nueva plaza en la parte norte de la iglesia de la Asunción, se hizo una carta arqueológica en el que se estudió diversas galerías y bodegas del subsuelo de esta zona y de los diversos que existieron, estando estos en un principio comunicados por las pruebas dotadas de cerramientos y emparedamientos practicados para dividir las diferentes estancias y el paso entre viviendas. Estas cuevas son datadas desde al menos el siglo XV o XVI, e incluso probable anterior a la construcción de la misma iglesia actual, según me comenta Domingo Fernández Maroto, profesor de la UNED(31).

Todas estas cuevas necesitarían tener en su interior para el almacenamiento de los vinos de una serie de tinajas, por ello la villa de Valdepeñas debía contar con una cantidad de alfareros, en el que el documento mas antiguo que denotan su existencia de forma empírica data de finales de la edad media en el año 1502, cuando la encomienda de Valdepeñas percibía el "diezmo de los barreros " distinguiéndose entre diezmo de ollas y diezmo de cántaros, que unido a ello, los barreros pagaban a la encomienda dos vasijas por cada carga de arcilla extraída(32). De los siglos venideros hasta el XVIII no se hace mención alguna sobre la labor alfarera en Valdepeñas, aunque esto no significa que no existieran. Eso sí lo que tenemos claro es que la arcilla extraída de la tierra valdepeñera, cuyo origen volcánico hace que sea de peor calidad, por lo que en la fermentación del vino en ellos los hacían fácilmente quebrantables, por lo que a pesar de mayor coste, se debían adquirir tinajas de mejor calidad de otras partes. 



Hoy en día podemos observar los avances y cambios que han sufrido nuestras bodegas.Para ello un museo y una calle  nos lo recuerdan.



   

     

         
         
         
   

         
         
         
   

         
         
         
       
         
         
   




   

         
         
         
   

         
         
         






         
         
         




         

         
         
         
   
       

         
         
         
   

         
         
         
       

         
         
         
 
          
   

         
         
         
   

         
         
   
         
         
         


 
         


 


 



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   "POLVO ERES, POLVO SERÁS Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS" génesis.

Trabajo dedicado a Antonio Brotons Sánchez siendo una continuación de su trabajo sobre breves apuntes de los cementerios en Valdepeñas.



    El SENTIDO DEL ENTERRAMIENTO.

    Se conoce que el ser humano empezó con el ritual de enterrar a sus seres queridos desde que su cerebro pensante le permitió ver su propia consciencia de la muerte, con el desarrollo de la parte frontal del cerebro y prefrontal, mayor que el resto de mamíferos, donde reside la conciencia del ser, la anticipación de hechos lógicos donde se razona y reflexiona, las habilidades sociales innatas y en desarrollo por aprendizaje y la empatia. También nos permite conocernos a nosotros mismos y esa zona del cerebro funciona peor precisamente en cualquier trastorno mental, pues es el último que se desarrolla en el crecimiento a la adultez plena ( que no todo el mundo llega) y es el primer afectado en las demencias. Con todo este equipo es natural que el cerebro diera un sentido a la vida cuando por la realidad no lo obtenía, ya que era consciente de que nacemos para morir y el único legado que podemos permitirnos perpetuar por naturaleza es la procreación de otros seres vivos de nuestra especie que contenga nuestro código genético. Por ello se intentó dar un sentido a la vida para responder las preguntas más profundas del ser humano, preguntas como por qué de la existencia tanto de todo lo que nos rodea como nosotros mismos. Ante esta pregunta sin respuesta se crearon las religiones, que consisten en dar respuesta a través de creer en ser o seres superiores creadores del mundo y de los seres vivos. Pero a la par el cerebro tiene otro as en la manga cuyo legado natural es el mecanismo de defensa psicológica al ser conscientes de la destrucción del cuerpo y de nuestro ser consciente, por lo que se puede aceptar el primero pero el segundo no, por lo que provocaba rechazo ante el temor de la incertidumbre de la muerte así que de una manera u otra bien a través de la resurrección o de la existencia de un espíritu tras la muerte, el hombre ha ido forjando su propio significado de la muerte a través de cada tipo de religión y su evolución. Seria un mecanismo para mitigar el estrés y el miedo ante la muerte, aunque dentro de su ser al no ser que fuera fanático en su religión, dejaba por razonamiento dudas sobre la muerte y su preexistencia, si es final o solo tránsito. Yo por ejemplo como un ser humano que soy razono por lógica que la muerte por naturaleza es el final aunque mantengo la esperanza en otro tipo de existencia tras la vida para poder ver el sentido de la creación por un lado y ver mis seres queridos que ya partieron. Como yo y muchos de vosotros, otras personas antes razonaban esta cuestión, que según la historia viene del neandhertal hace 80000 años, pero quizás es mucho más anterior y todavía en vía de probarse desde el homo naledi recientemente descubierto en Krugersorp en Sudáfrica.

Cada religión también poseía sus propios rituales de enterramiento acorde con las creencias que se tenía del más allá, aunque existen similitudes en la forma de sepultar, no es así en la de manifestación de los vivos en su despedida con el ser querido. Se les enterraban acompañándolo de objetos que portaron en vida, que servía según creencia en su utilización al otro lado, que en Egipto cuna de la civilización, las clases más altas con la cúspide, en el faraón su entierro era más complejo considerándolo como un dios en la tierra y creándose para ello hasta pirámides para cobijar sus restos, mientras que las clases bajas la forma de enterrarse era simple y de poco o nada de ajuar. En otras culturas como en la India al emperador se le enterraba en catacumbas acompañado de su servidumbre que fueron sacrificados por si en el más allá lo tenían que defender, situación que cambiaría más adelante sustituyendo seres humanos sacrificados por estatuas representativas y simbólicas. Generalmente los grandes personajes de cada cultura se embalsamaban para mantener sus cuerpos incorrupto y conservados el mayor tiempo posible. Otros tipos de enterramiento paralelamente lo podemos ver en la iberica donde incineraraban a los difuntos o la judía en el que los cuerpos de los muertos representaban una maldición a los vivos por lo que los enterraban rápidamente y en hoquedades cerrados con piedras que era la zona donde se dejaba corrumpir el cuerpo que al cabo de dos a cinco años se extraían los restos óseos para depositarlos en osarios. En un principio la religión cristiana no aceptaba la incineración por considerarlo pagano y por otra se esperaba la segunda venida de Jesucristo para resucitarlos ya que la influencia platónica no había aun calado y no creían en ningún alma sino una tierra renovada con seres resucitados, los justos, bajo el reinado inmortal de Dios. Todo ello en síntesis es el reflejo de la evolución social y religioso de las culturas ante la visión de la muerte y su significado que se verá modificado en la forma de tratar a sus difuntos.

   ENTERRAMIENTOS EN EL TÉRMINO ACTUAL DE VALDEPEÑAS ANTES DE SU CREACIÓN.

Sobre los enterramientos efectuados en el término actual de Valdepeñas se tiene poca o nada de constancia anterior a los iberos, que responderían a enterramientos simples en sepulturas improvisadas en medio de la naturaleza en el paleolítico, siendo ya más concentrado a partir del neolítico con el sedentarismo creándose primitivos poblados a orilla de los ríos.

Con la aparición de la cultura íbera ya con un modo de civilización formado, estos incineraban a sus muertos cuya prueba lo encontramos en el cerro de las Cabezas que en 2013 se descubrió una pira funeraria al pie de dicho cerro, donde cremaban a sus difuntos fuera del poblado y a favor de los vientos dominantes para que el humo y el olor no molestasen a los habitantes de la zona. Los difuntos se colocaban sobre una pira de leña vestidos y con algunos objetos personales. Se reducía a cenizas y estos eran introducidos en urnas de barro que posteriormente pasaba a ser sepultado cuidadosamente en un hoyo. Así el ritual consistía de cremación y enterramiento(1). Los hoyos generalmente se hacían debajo de las casas para tener los difuntos cerca, y en caso de ser niños pequeños estos ni siquiera se incineraban. Es más recientemente se descubrió un plato de sigillata itálica con la inscripción L (VCIVS) TITI (VS), cuyas reproduciones de este tipo de plato se inician desde el 15 d.c. al 40 d.c. y sirvió para tapar una de las 14 tumbas funerarias de incineración del cerro de las Cabezas por lo que parece ser que el cerro de las Cabezas seguía siendo ocupado en época Romana en contra de lo que se pensaba(2). Por otro lado en Octubre del 2010 se realizó un hallazgo de dos esqueletos decapitados que en un principio se atribuyó a un sacrificio ritual, pero más adelante en 2014 bajo un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Madrid se llegó a la conclusión de que los cuerpos hallados son de dos pastores que serian ladrones por lo que las gentes que defendían el poblado a uno le decapitaron y al otro le asestaron un fuertemente golpe en la cabeza muriendo días después y con un profundo corte en las piernas siendo enterrados fuera de la muralla del poblado y sin ritual.

En otros yacimientos encontrados en el término Valdepeñero, se han encontrado también necropolis y tumbas funerarias. En el puente de San Miguel se halló una necropolis extensa conociéndose solo su lado sudoeste,  donde en un terreno de 784 m2 se descubrieron 115 tumbas con colocación de los restos humanos en forma de feto apuntando al sur y mirando a la salida del sol donde se localiza la Meca. Al ser fosas estrechas y por el método de ritual denota carácter musulmán junto con la ausencia de ajuares funerarios. En la cubierta de estas tumbas se recogieron dos tipos mediante lajas realizadas de cuarcita o pizarra y las simples cubiertas de tierra. Por cada dos tumbas cubiertas aparece una sin cubrir, dando la hipótesis en algún tipo de jerarquización(3).


Más controvertido sin duda es la lápida que se encontró en la zona de San Nicasio descubierta en 1784 en unas obras que se efectuaron en la ermita de dicha advocación y que estaba fragmentado por lo que como un puzzle lo unieron faltando piezas y que posteriormente Masdeu lo recogería en su libro traduciendo las inscripciones de la lápida y rellenando a su modo de ver y entender el texto las restantes por lo que es poco fiable. En la citada lápida se recoge traduciendo al castellano a una tal Norbana Matxiense que fue sacerdotisa de Diana y Flaminica de Matxia muriendo de 40 años. Su marido Lucio Accinippo hizo el sepulcro bajo sus expensas, terminando con seate la tierra leve(5). Esta lápida que lo recogería Francisco Norberto de Santa Maria primeramente llegando a noticia del erudito historiador local Eusebio Vasco, con lo que este creyó que en época romana la zona de Valdepeñas fue Maxia o Matxia, y que en la zona de San Nicasio existía en época romana un templo dedicado a la diosa Diana además de rendir culto a los Manes, que serían espíritus protectores de viviendas. Norbana por tanto al ser sacerdotisa fue enterrada en el lugar. Constatando dicha información por la arqueología en la urbe valdepeñera tanto de San Nicasio como en otros no se ha hallado ningún tipo de urbanización romana ni de otras épocas solo algun encuentro de objetos arqueológicos romanos. Es más viable que por tanto la lápida de San Nicasio proceda de otro lugar al menos cercano como la Alameda o incluso más distante dentro de la piel de Toro y que dicha piedra no estuviera enterrada sino formará parte dentro de la construcción de la ermita pues es una lápida del tamaño de lado como de un canto de sillar según me informó Domingo Fernandez.

Cercano a San Nicasio por las notas de Eusebio Vasco, según este, al otro lado de la Alameda se encontró un sepulcro romano a finales del siglo XIX, por el tropiezo de varios jornaleros de una lápida que fue llevada a Valdepeñas siendo expuesta a la vista de muchos curiosos  incluyendo al presbítero D. Ronaldo García Quijada quien facilitó a Eusebio el testimonio, sin copiar nadie su inscripción. Al final sin estudiarse su contenido fue hecha pedazos para afilar las navajas de los jornaleros que la encontraron. Sin pruebas fehacientes el hijo de Eusebio, Fernando Vasco cita como en la zona del Peral se encontró una lápida con todo su ajuar funerario compuesto por brazalete y pasador de bronce con un botón de barro cocido, junto con el ladrillo que servía de tapa sin inscripcion con una medida de 61 X 61 X 7 cm  y un esqueleto que allí se encontró entre la tierra retrotrayendose a época ibera (5),aunque es más viable que fuera romano. De otros enterramientos en el término valdepeñero se sitúan en las Aberturas o en otros enclaves en que se asentaron pobladores en diferentes etapas históricas que están aún por descubrirse mediante los métodos de catacion arqueológica o por intervenciones fortuitas siendo estas últimas las más comunes.

ENTERRAMIENTOS OCURRIDOS DURANTE LA HISTORIA VALDEPEÑERA.

Sobre los enterramientos en el enclave valdepeñero se deduce que desde un principio se enterraban en el lugar sacro cercano a él que seria la primitiva iglesia de Santa Maria donde actualmente se localiza la magestuosa iglesia de la Asunción símbolo de Valdepeñas. No voy a extenderme mucho, pero se conoce que templos cristianos en un principio se construían sobre criptas y mayor importancia tendrían si esta contenía el cuerpo de un mártir. Criptas que a veces llegaban a ser verdaderas catacumbas con dibujos artístico-religiosos en sus paredes y techos. En el caso de Valdepeñas su iglesia no se hizo sobre ninguna cripta y responde al hecho de marcar el territorio cristiano junto con el militar calatravo de la zona. Pero alrededor de ella si se enterraban los primeros habitantes de Valdepeñas, con la creencia de que al estar en un lugar sacro en el momento de la resurrección se haría con más eficacia al estar descansando con el señor, y por otra los vivos podían pedir una intervención de sus seres queridos para una especie de presalvacion o que los fallecidos con el rezo de sus vivos podían llegar al cielo con más facilidad. Sea como fuere hoy día hemos perdido esa creencia ultra religiosa que movió al hombre medieval en su cotidianidad y no es difícil entenderlo a pesar de que constituía un riesgo para la salud el tener cuerpos corruptos cerca.

Pero la primera referencia a través de la documentación nos la proporciona una vez más el orden de visitas efectuado por la Orden de Calatrava. En el legajo cuya fecha data de 1491, en ella se indica que los cuerpos de los fieles están sepultados delante y alrededor de la iglesia y ordenaron que para que los animales no pisen encima de las sepulturas cuya tierra es débil, se hiciera un muro de media altura para señalar el lugar del enterramiento y que los " fieles entrando por el conoscan o sepan ser lugar santificado e agan debocion". Por otro lado el suelo del interior del templo estaba desigual en altura  y en él también se sepultada cadáveres por lo que los visitadores ordenaron que para evitar tropiezos se nivelase y se enladrillara y si se tiene que sepultar se torne en tres días para enladrillarlo(6).

La iglesia junto a las limosnas, capellanias y las multas efectuadas por la orden también obtenía beneficios que se invertían en la fabrica de la iglesia y en la manutención de los miembros eclesiásticos. La venta de las sepulturas en el templo parroquial que era más cara conforme se fuera acercando al altar mayor. El precio de las mismas con el paso del tiempo varía siendo en un principio el precio de una sepultura ni tan cercano ni alejado del altar es decir de carácter medio en torno a 6 ducados incrementándose en el altar de hasta 14 ducados y 4 los más alejados. Los más asequibles para un campesino o vecino humilde eran los que se ubicaban fuera del templo ya que eran gratuitos y estaban dedicados a los más pobres y desamparados que no tenían para pagarse una tumba. Los herejes o excomulgados se enterraban en el campo igual que un animal o se dejaba a la intemperie a merced de animales carroñeros y no se les hacía ritual cristiano fúnebre. Esto también iban dirigidos a pecadores graves como delincuentes, maleantes o asesinos. En el caso de un moro o judío no bautizado corría la misma suerte y la Santa inquisición no permitía hacerle el funeral conforme a su religión.

Siguiendo con la documentación, en 1493 todavía las sepulturas esteriores del templo  no tenían lugar señalado por lo que la Orden mandó hacerla con pena de multa y el interior del templo, en cambio, si la condicionaron como ordenaron. Sin embargo en 1519 se vuelve a mencionar lo barrancoso del suelo y piden que arreglen el enladrillado y que lo paguen del bolsillo de los dueños de cada sepultura(7).

En otras ermitas y especialmente en el convento trinitario  primero en san Nicasio que habilitaron una parcela al lado de la ermita de su advocacion para el entierro de los frailes y al aire libre siendo el prototipo mas antiguo de camposanto en Valdepeñas a partir de 1597  y el construido entre 1613-1636 en la antigua ermita de San Sebastián que cuyos religiosos se enterraban en su interior y más adelante con la creación de la capilla de Ntro Padre Jesús Nazareno y su cofradía muchos cofrades pedían entierro en su cripta. De otras ermitas de la población los miembros de las cofradías que estaban a cargo de su ermita se enterraban en su interior y como mucho fuera alrededor. Asimismo las cofradías tenían algunas mandatos relacionados con el entierro, el velatorio o la forma de tratar y acoger a los moribundos. En algunas como la de la Santa Veracruz, tenia en su primitiva Ordenanza el enterrar a un cofrade con paño, acompañado con crucifijo, llevando el féretro a hombros hasta la iglesia,  que se rece por el difunto diez Avemarías y un Padrenuestro junto con los parientes del finado, se realice una misa de réquiem con sus vigilias con velas encendidas en el templo parroquial, y que el siguiente domingo se le diga misa por su alma. En el caso de la muerte de un pobre las cofradías estaban obligadas a acogerlo para hacer el ritual funerario como llevar el féretro solo con hachas y con el crucifijo hasta la iglesia, enterrandose en la plaza mayor(8). Los que fueran personas con cierta cantidad económica que pudieran pagar el entierro y el funeral y no fuera cofrade, tenían que testar como debía de serlo.

Volviendo a las sepulturas que estaban en la iglesia parroquial, de ello se tiene poca documentación, pero la que existe es interesante y hasta relevante. El lugar de enterramiento para el clero no era el mismo que para la gente del común. Los clérigos tenían una cripta en el altar de la nave de san Lorenzo, cuya nave empezó a edificarse en 1519, y en sus dos fases no terminó hasta 1570. En los trabajos de aderezamiento efectuados en la parroquia en 1893, el 22 de enero de 1894  se abrió la puerta de la cueva de la iglesia y con una profundidad de nueve peldaños, se llegó a descubrir 15 nichos en la testera derecha donde se enterraban los sacerdotes, siendo el último enterrado en 1779(9). Las dimensiones del hueco eran de 2 varas de fondo por 6 de anchura y en él se enterraban clérigos desde el permiso concedido por el concejo en 1602, con el aporte de los cofrades de san Lorenzo por un coste de 523 reales.

 Tambien existió otro lugar preferido por los clérigos que era el coro, que en 1620 el licenciado Andrés Sánchez Gernika, presentó un gasto de 11129 rs de los que 3050 rs era en concepto de tramos parte de materiales y excavación del barranco donde en dos bandos se había abierto 96 nichos. Los 23 hermanos clérigos capitulares se reservaban la propiedad una al lado derecho según se entraba previo pago de 150 rs. Otros 24 fueron vendidos con carácter perpetuo al precio de 120 rsy 12 mrs, pero después quedarían arrendadas a 40 rs. Faltaban por vender 37 cuyo importe esperaba el cabildo el 3 de diciembre de 1787 reintegrar a dos memorias 4279 rs que estaban pendientes de pago. Pero para entonces había un incomveniente, y es que muchos de estos últimos nichos habían cadáveres desde años atrás, cuando fue solada la iglesia, y el mayordomo y el prior permitió sin autorización del cabildo y además de forma gratuita. El cabildo de san Pedro tenia predilección por enterrarse en esta zona debajo del coro, donde existió un altar dedicado al apóstol creado por don Pedro de Morales en 1613 como capellanía. Traían el cuerpo del finado a través de los sacerdotes del cabildo con sobrepellices vestidos y velas encendidas y con una misa solemne si no ese día el siguiente(10). Pero tampoco parece ser que fue uso exclusivo del cabildo, pues tenemos la noticia de que un cofrade de Ntro Padre Jesús, Alberto Lizcano quien recibió los honorarios por su servicio con una sepultura perpetua en el convento, no lo utilizó y prefirió enterrarse en la iglesia parroquial en un nicho debajo del coro(11).

La iglesia parroquial tenia fosas y nichos repartidos por todo el recinto. En 1789 la nave principal de la parroquia de Valdepeñas estaba distribuida en 359 sepulturas repartidas en 23 tramos  pertenecientes a particulares. La nave principal poseía 19, que a su vez se repartían en pequeños barrios conforme fueran cercanos a cada uno de los altares o retablos barrocos que se localizaban por toda la iglesia. Sin contar con la cripta del coro,  el retablo de san Blas tenia en posesión 43 sepulturas y la de San Agustín 46,  que fue el lugar donde en 1723 el Marqués de Santa Cruz hizo una cripta donde tenía predilección por enterrarse los hidalgos Valdepeñeros o familias de alta alcurnia como por ejemplo don Antonio Vasco y Muñoz el 26 de agosto de 1758. Siguiéndo adelante hacia el altar podemos ver que el retablo de la virgen del Carmen tenia 70, la de Ntra Sra de Gracia 78,  el de San José ya en el altar tenia asignado 39, el del Rosario 38, el altar de San Ramón 10 y los más caros pertenecientes a la Asunción eran 35. La nave de San Lorenzo dividida en 11 tramos tenia 153 sepulturas todos pertenecientes al retablo Ntra Sra de las Angustias, que eran propiedad la iglesia y 53 privadas. La más llamativa de todas ellas era la que pertenecía a Don Bernardo de Quintanilla del hábito de Calatrava y comisario del Santo Oficio que murió en 1652(12). Unas lápidas de la iglesia tenían inscripción y otras no, además que algunas se encontraban ocultas bajo el esterado(13).

NICHOS Y TUMBAS EN LA CAPILLA CRISTO DE LA PIEDAD.

En torno al 1590 se efectúa la obra a los pies de la nave de san Lorenzo para acoger una capilla dedicada a los enterramientos de caballeros calatravos(14). En un principio era de carácter privado como lo demuestra la existencia de verjas en sus dos portadas, además que denota la importancia de la orden calatrava con escudos de la misma en los laterales de la base de la verjas, en su clave o en el óvalo del interior a la altura de la línea de impostas de la capilla. Debajo de este último en 1680 se acondiciona para alojar el retablo altar del Cristo de La piedad junto con la imagen de la virgen dolorosa en el embebido de su pared lateral oeste. La capilla fue construida bajo promoción de los hidalgos calatravos como modelo de diferencia de clase y privilegio con el resto de la población. En dicha capilla y antes de la reforma efectuada en el interior de la iglesia en 1974, las lápidas que se colocaron en la altura del zócalo de las paredes del recinto, se ubicaban en el suelo junto con restos de cadáveres que se encontraban en la zona al igual que en el resto de la iglesia y parte de la plaza mayor(15). Las lápidas que actualmente se conservan son algunos, en total 11, de los 49 que hubieron, manteniéndose solo los que en mejor estado estuvieron, llevándose el resto al  vertedero municipal. Los restos de cadáveres que se encontraron llegándose a estimarse pertenecientes a 500 individuos que llenaron dos camiones, se llevaron a la fosa común del cementerio municipal. Aquí vemos claramente que debajo de este lugar se encontró una pequeña cripta, repartidas a modo de sepulturas de gran profundidad, pudiendo llegar a incluso a 3 o 4 metros, de los 49 huecos que habían, dos pertenecientes a la iglesia y el resto a particulares. Al ser sepulturas de carácter perpetuo, en las mondas se sacaban los huesos, se metían estos en saquillos que iban arrojados al fondo mientras que los nuevos cadáveres se aposentaban sobre estos. Eran de carácter familiar y por tanto los hijos se enterraban junto a sus padres y así sucesivamente, encontrándose enterramientos de hasta 6 generaciones, y compartiendo una misma lápida, que a veces no hay que olvidarlo se renovaba. De muchos de ellos no fueron comprobado su pertenencia a ciertos individuos, pero se toleró que los hijos fueran a las sepulturas de sus antepasados, y el precio de las sepulturas que oscilaba los 13 ducados iban destinado a la reparacion y construcción de la capilla.

A través del análisis y estudio que se realizó en 2009 sobre epigrafía heráldica(16), que se hizo un estudio sobre las lápidas y ciertas búsquedas en el archivo parroquial para constatar en parte las lagunas sobre los caballeros calatrava enterrados, se puede observar sobre las lápidas los nombres como Tomás López de Belmonte enterrado en 1670, Gonzalo Muñoz Caro y de Agustina de Vivero y Mexia y herederos 1697, Francisco De la Torre, Andrés Martínez, Gregorio Muñoz, Diego Muñoz de la Fuente, Maria Calero Canuto, Petronila Estrada, Enrique Salamanca y Margarita Galiano y herederos 1610. Otros nombres que aparecen son incompletos y ilegibles en su mayoría pero podemos ver apellidos como Tarasco o Gallego.

 En el estudio mencionado en la búsqueda del archivo podemos observar la relación de clérigos y priores con Diego Muñoz de la Fuente. El rector cura párroco en 1655, fue don Gabriel Muñoz de la Fuente, perteneciente al hábito de Calatrava, pues todos los sacerdotes sobretodo párrocos pertenecían a la citada orden, que murió el 16 de febrero de 1662. Desgranando este primer estudio mostrado, se sabe que don Diego Muñoz de la Fuente era su hermano, que fue alcalde de la hermandad en 1647 y se casó con Maria Calero Canuto. De este matrimonio nacieron varios hijos, mencionandose para este estudio a Pedro y Diego, que fueron presbíteros de la iglesia parroquial. Del primero sabemos que fue capellán de la capellanía fundada por don Juan Ibáñez de Ávila que murió en 1695. Su hermano don Diego moriría el 6 de agosto de 1692, dejando por heredera a su madre Maria Calero. Él no quiso ser enterrado en la capilla calatrava sino debajo del coro perteneciente al cabildo eclesiástico. Sus padres si se enterraron en la capilla, siendo el citado don Diego Muñoz del que existe lápida conservada, al igual que su mujer Maria Calero. El resto de sus hijos Jacinto y Maria Manuela sí se enterraron en la capilla junto a sus padres. Maria Manuela casó con Cristóbal Gijon y en cuya descendencia tuvieron a Maria Rosa Gijon y Muñoz. Ésta última se casó dos veces, primero con Gabriel Cabrero León,  natural de Manzanares y finalmente con Antonio Diaz Cevallos. Se conoce que tuvieron como hija a Isabel Cevallos casándose ésta con Juan Mexia y teniendo como hijo a Alfonso Mexia y Cevallos casándose éste último con Teresa Nieto que tuvo como descendencia a Juan Mexia Nieto que ingresó como religioso de Santiago en 1718(17).

Otra de las familias enterradas en la capilla fueron los Martínez, conservándose la lápida de Andrés Martínez hijo de Asensio Martínez que pidió carta de hidalguía en 1568 en la Chancilleria de Granada.

Los De la Torre empezaron a ser linaje importante en el siglo XVII, donde en una de las lápidas se cita al religioso calatravo don Francisco De la Torre y Manzanares en cuya lápida se ven dos cruces grabados de Calatrava. Parentesco con él tuvieron Bernardo De la Torre Cejudo que se alistó como religioso en 1623 y su hijo Francisco De la Torre y Cejudo lo haría en 1667. Otro personaje seria don José De la Torre Ruiz en 1634. Más adelante en el siglo XVIII aparece don Vicente De la Torre regidor perpetuo en 1752, que se sepultaron en la capilla(18).

Relacionado con los Muñoz, aparecen dos
Lápida perteneciente a don Gregorio Muñoz de Mora.
lápidas sepulcrales, la perteneciente a Gonzalo Muñoz Caro  casado con Agustina Vivero y Mexia y otro de Gregorio Muñoz de Mora este último regidor perpetuo a mediados del siglo XVII. Parece que era padre de Diego y Angel, alcaldes en 1703 y que se enterraron en dicha capilla. A mediados del XVIII, podemos ver a don Ignacio Muñoz de Moya como mayor propietario, siendo alcalde y regidor perpetuo y su hermano don Andrés Muñoz de Moya. Emparentados con ellos estaba Andrés Muñoz Gómez que en 1759 era gobernador de la villa, teniendo todos ellos una relación directa o indirecta con los enterramientos en la capilla, que en análisis de campo sobre el archivo parroquial todavía en investigación, aclarará muchas dudas. Algunos Muñoz se conoce por su relación con la hermandad de Ntro Padre Jesús, por lo que se enterraron en la capilla del convento.

La familia de los Estrada fueron otra
Lapida perteneciente a doña Petronila de Estrada.
familia que tuvieron relación con enterramientos en la capilla. Aparece la lápida de una mujer, Petronila Estrada, cuyo padre era Pedro Estrada, regidor perpetuo de la villa en 1570. Los padres de Petronila con seguridad no llegarían a enterrarse en la capilla pero esta mujer casada con Andrés Sevilla de la Viuda tuvieron a Catalina Sevilla Estrada. Esta última esposa de Alejo Oviedo Luzon quienes tuvieron cuatro hijos, Petronila, Francisca,  Josefa y Ángela Oviedo Sevilla y Estrada. Petronila Estrada tuvo un hermano llamado Pedro, que se casó con Juana Enriquez y tuvieron como hija a Petronila Estrada y Enriquez casada con Abel Messia que posiblemente tuvo como hijo a Juan Martínez Estrada, familiar del Santo Oficio.

Se conoce que la familia de los Castellanos también se enterraban en la capilla, en una sepultura de propiedad familiar. La rama de esta familia como linaje importante se comienza a conocer a partir del siglo XVII,  a través de las diferentes capellanías que existieron. Se fundó una capellanía por don Miguel Castellanos, siendo de carácter colativo eligiendose para su capellán don Antonio Castellanos y se conoce que don Miguel se enterró en la capilla. Más adelante aparece otro descendiente siendo don Alfonso Castellanos Raya que se casó con dña Catalina de Mendoza, siendo una de las familias más hacendadas de Valdepeñas. Tuvieron dos hijos don Pedro y don Antonio Castellanos Mendoza. La familia además tenia oficios gubernamentales en la villa valdepeñense tal y como se refleja en los diferentes documentos. Del archivo parroquial buscado por Francisco Fernández, podemos ver como el 2 de agosto de 1740, fue enterrado don Alfonso Castellanos Raya en la capilla al igual que lo haría después su hijo don Antonio Castellanos  de Mendoza el 30 de octubre de 1765, formando además un codicilo capellanía al Santo Cristo de Burgos(19).

Los Caballería también tenían enterramiento en la capilla y tenían relación con la orden calatrava, pero la mayoria de la familia en Valdepeñas tenían relación con la cofradía de ntro Padre Jesús, por lo que don Lucas de la Caballería y Rosales como otros descendientes suyos son enterrados en el convento trinitario.

Otros de los miembros enterrados en la capilla fueron don Pedro de la Fuente que en 1584 obtuvo el hábito calatravo de caballero y fue sepultado en la misma en 1623, Miguel Caro y Miguel Cejudo o Jeronimo de Merlo también eligieron por su condición de caballeros calatravos el enterramiento en la capilla.

Por lo tanto concretando, hemos observado que los hidalgos de las ramas de los Caballería, Muñoz, de la Fuente, Muñoz de la Fuente, Castellanos, De la Torre, Vivero, Martínez, Estrada, Caro, Cejudo, Merlo, Bel monte o Galiano, tuvieron enterramiento en la capilla ya que algunos de sus miembros del linaje obtuvieron el título de hidalgo




PROBLEMAS DE HIGIENE EN LOS ENTERRAMIENTOS, EVOLUCION CON LA ILUSTRACION Y DESARROLLO DE NUEVOS CAMPOSANTOS.

En cuanto al la evolución y práctica de los enterramientos, podemos decir que en el siglo XVII, a pesar de los períodos en los que en ese siglo las epidemias acontecían, no hubo protestas ni críticas de sepultarse en las iglesias, situación que cambiaría paulatinamente con la Ilustración, en el que dichos gobierno de la España dieciochesca, con la llegada de los Borbones y ante un pensamiento más racional con el lema del progreso y bienestar del ser humano, comienzan a existir desafectos a la costumbre milenaria del enterramiento en el interior de los templos, donde se congregaban mucha gente con asiduidad y por donde había muchas posibilidades de que se enfermaran por el contacto indirecto y cercano de los cadáveres. Los avances de la ciencia daban sus frutos, y se conocía empíricamente un riesgo mayor de infección al viciarse el aire corrupto en un recinto cerrado como es una iglesia, incrementándose la situación peligrosa si hacia mucho calor y además con una gran cantidad de personas. Los olores de hedor absoluto de la descomposición junto a líquidos y fluidos  verdosos ( y bien lo saben los enterradores) de la emanación de los cadáveres por sus orificios naturales, hacia que la situación en la iglesia fuera insoportable y nauseabundo. La fermentación de las bacterias y el olor peligroso para la salud(1), que mayor era cuando en las sepulturas se encontraban grietas por donde se " calaba" el aire, aparte de que ciertos insectos podían transmitir enfermedades a los vivos procedentes de los cadáveres. El peligro de infección aumentaba, si la tumba se tenia que reabrir en poco tiempo y mayor aún en periodos de pandemía. A pesar de los avisos de los Ilustrados, la mentalidad cerrada de las gentes, sumidos a una tradición del hilo conector con la memoria familiar, hacia difícil cualquier cambio. La transformación que pedían los reformistas se debía de hacer de forma radical ya para finales de la centuria, pues los templos al aumento de defunciones y con un bajo índice de sepulturas libres unido todo ello al aumento de población, estaban abarrotados y por tanto condicionaba un verdadero peligro, y en ello Valdepeñas no es una excepción.

Entre 1786-1787, hubo en la zona una epidemia de paludismo que quitó muchas vidas, causa de que en la iglesia de la Asunción se interrumpiera los enterramientos por el incremento y por el poco espacio para seguir sepultando(2). Por ello, el cura párroco de entonces, don Ramón Pineda Ramírez de Arellano  pidió al consejo de Castilla con certificacion médica de construir un camposanto al aire libre, ya que en la iglesia y ermitas no acogían más cadáveres mandando otra notificación al Secretario de Estado. En ellas se refleja el estado en el que se encontraba la iglesia indicando que en ella se sufren olores fétidos que retraen a los fieles, que a veces revientan lápidas ante la putrefacción cadaverica emanando un olor nauseabundo insoportable que hasta el mismo párroco consciente del riesgo, temía por su salud y que al reabrirse en pocos meses las sepulturas que solían ser las mondas de más de dos años antes, depositando en ellas muchos cadáveres en tiempo reducido y moviendo algunos medio putrefactos que en bastantes ocasiones "causaron un fetor intolerable las carnes corrompidas que han sacado de uno para enterrar otro"(3).  A pesar de este panorama las quejas del párroco no dieron fruto. Pero siguió adelante y acordó estimar de mutuo acuerdo con el consistorio el 18 de agosto de 1786 la posibilidad de inhumar en las ermitas solo en los casos de que se tratase de sacerdotes.

Todavía en el año siguiente se seguía enterrando los cadáveres en la plaza mayor, por lo que el párroco preocupado por la situación y por el riesgo alto de infección ante la pandemia de paludismo, pidió un memorial al ayuntamiento y este designó dos comisarios, el alcalde don Antonio Messias y don Juan Antonio Medina regidor perpetuo para poder elegir el lugar más adecuado para la construcción del nuevo camposanto dentro o fuera del casco urbano a fecha de 27 de enero de 1787. Casi un mes después el 17 de febrero, el consistorio recibió una carta Orden de don Pedro Esclavo de Arrieta, escribano de cámara,  para valorar un terreno de particulares con autorización médica situado en el contorno de pueblo. El 3 de abril de ese mismo año se redactó una Real Cedula de Carlos III prohibiendo las sepulturas en las iglesias, lo mismo nobles que plebeyos. En el documento indica que es para evitar enfermedades, epidemias de emanación por aire corrupto de las iglesias y de cualquier filtración o comunicación de las aguas potables del vecindario. También para decoro y aseo de templos y de la salud pública. Sin embargo la iglesia lucharía por mantener la antigua situación dando rentabilidad por las sepulturas.

Mientras se elegía el lugar adecuado para la construcción del nuevo camposanto que se realizó el 4 de mayo, eligiendose lugar contiguo a la ermita del Santo Cristo, el debate de si se podía enterrar en la iglesia estaba en boga desde el 30 de agosto de 1787, mañana en el que el ayuntamiento celebraba pleno aprobando un decreto ordenando sepultar en la medida de lo posible en el nuevo camposanto. El 14 de septiembre 1787, el párroco comentó al alcalde de inhumar  solo en la iglesia a todas aquellas personas que destaquen, no aceptando el concejo. También el alcalde dijo que se entierren en la parroquia a todas aquellas personas que tuvieran propiedad con anterioridad al 3 de abril, fecha de la Real Cedula, pero esta se lo denegó rotundamente.

Con todo ello, el párroco, para evitar ciscos y levantamientos sociales, el 15 de septiembre disertó un discurso sobre el cambio de mentalidad social para aceptar los enterramientos en los camposantos, sobretodo dirigido a los sectores sociales más importantes, que apreciaban enterrarse en la iglesia pues para ellos sepultarse en el camposanto les daba menos diferenciación social al resto de la muchedumbre y muertos de hambre
- decian-. Ante esto  y con enojo el párroco respondió en la misa que es una vergüenza que los ricos tuvieran este pensamiento de considerarse " superiores" y que malgastaran el dinero en sus pompas fúnebres en vez de ayudar a los necesitados, que la muerte no distingue ricos de pobres y recitó un versículo del evangelio en el que Jesús citó que es más fácil que pasara un camello por el ojo de una aguja que un rico en el cielo. Pero el sacerdote, reservaba un sitio al cabildo en cumplimiento de un oficio del 9 de octubre. El gobernador asimismo dio su argumento para que el vecindario no tuviera problemas para enterrarse en el nuevo recinto ni hubiera repugnancia sobre este proceder. Instó a que se renunciara de los derechos que por herencia o compra tenían sobre ciertas fosas y nichos en la iglesia, diciendo que la salud es más importante que la de enterrarse con los antepasados. La muchedumbre aceptó tal propuesta pues hubo firmas de renuncia de sepulturas y que las que tenían pagada les harían un hueco en el camposanto. El vecindario, se enteró del día de la inauguración el 21 de septiembre mediante pregones y edictos. Paralelamente, el Padre Ministro de los trinitarios cerraba su iglesia a los enterramientos en el pavimento y bóveda pese al elevado gasto de la construcción de los mismos y cuyos sepulcros recibía no pocos intereses(4).

EL NUEVO CAMPOSANTO DEL CRISTO Y LAS DIFICULTADES DEL CABILDO PARA ENTENDER LA NOVEDAD DEL ASUNTO.

 Dos días más tarde domingo 23 de
Ermita del Santo Cristo con el Cementerio.
septiembre de 1787, después de la misa mayor a la que asistieron los tres cabildos ( secular, regular y municipal ), se dirigió el párroco junto a la comunidad de religiosos trinitarios, los cabildos, las cofradías y mucha multitud de gente al nuevo camposanto en procesión cantando la letanía de todos los santos y una vez allí, procedió a la bendición por todo el recinto del cementerio. A su conclusión volvieron a la iglesia cantando la letanía y con mucha pompa y toque de campana. Al día siguiente falleció Lorenzo Sánchez Cacho, conocido del alcalde, que hizo visita en su casa acompañado del escribano Patricio Pozuelo Cañizares. A la mañana siguiente acompañaban al cadáver al nuevo camposanto por el cura teniente don José Gonzalo Villaquiran junto a una comitiva de cofradías que entonaban los Salmos. Como todo difunto que se sepultaba a partir de entonces en este camposanto, tenía que pasar por la ermita del Santo Cristo, celebrándose ceremonia mortuoria, la cual terminada se dirigía el cadáver al cementerio ya que la única entrada al mismo se procedía a través de dicha ermita. El primer citado cadáver se enterró en la segunda fosa del primer tramo desde la pared sur y oeste hasta la del norte(5). Estaba acompañado de mucha gente curiosa que no se querían perder el momento pudiendo ver asimismo al lado izquierdo de la puerta de entrada al camposanto tres lápidas sepulcrales propiedad de don Antonio Messias de la Puerta ( alcalde), de doña Maria Ana de la Cuba y don Andrés Muñoz Solance (regidor perpetuo). Esto se hizo para dar ejemplo y que no se tuviera reparos a la hora de enterrarse en el nuevo camposanto, pero como en todo, hubieron personas que siguieron discrepando.

El 28 de septiembre de 1787 el cabildo de San Pedro representado por don Miguel Muñoz Vivero y don Juan Luis Castellanos contestaban a la carta que remitieron el 18 de septiembre trasladándole que no había excusa para seguir enterrandose en la parroquia ya que el Consejo de Castilla no dictaminó lo contrario por lo que solicitaba que se enterrara en las dos bóvedas, la del citado cabildo y la del Marqués. No se opuso el consistorio, por lo que dicha circunstancia originó disputas entre el cabildo y el párroco de la Asunción.

Como a los obispos el gasto era mayor enterrarse en los camposantos y un numeroso clero parroquial temerosos de perder antiquísimos derechos de sepultura, esto generó no pocos problemas, que en el caso de Valdepeñas fue realmente sonado. El párroco de la Asunción colerizado ante la negativa del cabildo de la nueva situación de enterramiento, hubo no pocas reyertas verbales en el que los insultos por parte de éste era el pan nuestro de cada dia. Por otra parte también quitaba privilegios y libertades a su antojo hasta que no indicará lo contrario, como por ejemplo los sacristanes tenian que dar un solo recado los días de precepto para decir misa, habiendo toda la mañana y forzosa única en las ermitas. Pidió al Padre Ministro trinitario que no permitiera al cabildo de San Pedro y San Pablo celebrar misa en su iglesia. Con todo ello el cabildo para evitar desavenencias con el párroco no asistían con él al sepelio debido a que el 18 de enero de 1788 murió Antonio Pérez Falcón presbítero del cabildo de San Pedro, dando una negativa el párroco ante la propuesta de que se enterrara en una bóveda del templo. En el día del entierro, el párroco que se encontraba muy enfermo se llegó al levantar de la cama para acompañar al cadáver hasta el cementerio y reírse de él cantándole una copla tirana, y insultando al cabildo, lo que alarmó de sobremanera por tratarse de un sacerdote. El párroco despechado por la negativa de algunos integrantes del cabildo, no les permitió reunirse en la sacristía, ni celebrar en la parroquia, entre otras prohibiciones, así que los expulsó quedando él solo con un teniente cura. Pero el cabildo no se desanimó y siguieron oficiando solo en las ermitas, con lo que el párroco llamándoles de escandalosos no les dejó tampoco, por lo que durante un tiempo perdieron derechos de sufragios y ciertas memorias pías(6).

Así que el cabildo no desanimandose, solicitó el 7 de marzo una Real Provisión que le permitiera exhumar el cadáver del presbítero y llevarlo a la bóveda de la parroquia y que el párroco respetase la concordia. El Consejo de Órdenes para aceptarlo nombraron un inspector para solucionar este problema enrevesado.  El 17 de abril llegó a Valdepeñas el alcalde mayor de Manzanares don Francisco José Coll y Puig para atender las diferencias desterrando de la villa al comisario del santo oficio, don Antonio Sánchez Vidal, don Francisco Merlo, don José Chicharro, presbíteros y don Manuel Megia, teniente graduado y retirado de caballería. Les acusaban de alterar los ánimos al vecindario el día 24 de marzo con amenazas presentando instancia para mantenerse en el derecho de posesión y uso de sepulturas. En los informes reflejaba que los diputados, estaban de acuerdo en enterrarse en la iglesia siempre y cuando no hubiera epidemia.

De paso el alcalde de Manzanares el 20 de abril, visitó la iglesia de la Asunción, en el que observó el altar de san Lorenzo, su cripta, con nichos tabicado y a la izquierda un féretro descubierto. En la del coro había nichos también tapados y al fondo a mano izquierda llamaba la atención un cadáver puesto en pie arrimado a la pared. Pero ambos subterráneos no tenían ventilación y una ventana situada en el testero de la segunda bóveda detrás del coro estaba emparedada recientemente. Sin respiradero era normal que el aire corrupto se apoderara de la iglesia(7).

Todavía los problemas y diferencias con el párroco continuaban por lo que se hizo un juicio y por una parte se dictaminó que en el templo jamás se enterrara cuerpo alguno sea de la clase que fuera y por otra los desterrados podían volver a Valdepeñas.
La posterior normativa de Carlos IV hizo que definitivamente en España para evitar contagios y infecciones se enterrara todo cadáver en los camposantos  y se terminara con la costumbre antiquísima de sepultarse en el interior de los templos.

En la iglesia de la Asunción entre los años 1788-1790 se procedió al la monda de cadáveres para trasladar algunos cuyas familias pedían la petición,  para trasladarlo al camposanto, otros fueron a parar al osario. De hecho no se hizo general en todo el templo y solo lo fueron los de sepultura temporal los perpetuos como los de la cripta y capilla penitencial cobijaron cadaveres hasta pasado el siglo XX.

En el camposanto se enterraban todos los individuos fueran seculares o eclesiásticos, y de hecho fue el primero de los construidos en el corregimiento de Ciudad Real con suficiente capacidad, dando al oeste y al norte de la ermita y equivalente al actual perímetro del templo nuevo del Santo Cristo, con un enterramiento de sentido general ajustándose a lo dispuesto por la Real Cedula del 3 de abril de 1787, cosa que no se hizo con la de Almodovar del Campo o Manzanares que aunque fueron construidos antes que este, no tuvieron el cumplimiento de las normativas vigentes (8). En el mismo informe se comenta que asimismo el convento trinitario por entonces cerrado ya a los enterramientos, se veían nichos y sepulturas de Santos y religiosos en la bóveda del convento. Cita al religioso don Francisco Muñoz Burdan muerto en 1636 con fama de santidad que estaba sepultado en bóveda nicho 20 tercer tramo.

Centrándonos al camposanto del Cristo, este tendría una duración de cerca de un centenar de años. Ya a mediados del siglo XIX, hablan de este camposanto varios autores valdepeñeros  o no de entonces. Norberto Francisco de Santa Maria en 1840 nos habla de que en la villa se seguía sepultando en ella " todos los cadáveres de sus vecinos". La opinión de Ambroz y de Madoz sobre el cementerio, debido al aumento de población por la parte oeste, cerrando al cementerio en la urbe, condicionó de que no estuvieran de acuerdo de su ubicación en ese lugar. El primero aduce que debido a las casas en la parte poniente de la villa hace que la " circunstancia que el cementerio sea menos insalubre, aunque sería de desear se situase más lejano". Madoz en su conocido diccionario alude que el " cementerio estrecho y malo por cuya razón son algún tanto insalubres los sitios más cercanos a él"(9). Con lo que nos proporciona una visión del camposanto en el que ya apenas cabía más sepulturas y el terreno se encontraba desgastado embarrandose y encharcandose en días de lluvia.

Años después, debido a la epidemia del cólera morbo en el que se cobró la vida de 429 personas, acontecido en la población del 18 de julio al 15 de octubre de 1855, hizo que el cementerio del Cristo estuviera a rebosar de cadáveres y que en término medio al día llegaban a morir de 10 a 15 personas en los últimos días de julio y gran parte de agosto, coincidiendo con el periodo más caluroso del año(10). Por esta situación muchas sepulturas tenían que reabrirse en cuestión de poco tiempo, representando un verdadero peligro por la epidemia en la salud de los vecinos. Por ello, el día 1 de agosto el alcalde de Valdepeñas, Juan Alfonso de Castro, ordenó la creación de un cementerio en un cercado cercano. Esto fue motivado por la declaración del cura ecónomo de la villa, Vicente Megia y el teniente cura Benito Hervas, expresando al ayuntamiento ese mismo día que teniendo ocasión junto al enterrador de abrir una sepultura para enterrar un cadáver,  observaron que el cuerpo del que ocupaba anteriormente la sepultura estaba jugoso y semidescompuesto a pesar de haber transcurrido poco más de un año. La Corporación Municipal acordó debido al poco espacio en el cementerio, "sin levantar mano" a reparar el cercado de Pedro Ruiz de León situado a la salida del camino de Almagro en el paraje " calar del periquito" para habilitarlo como camposanto(11). Este cementerio improvisado fue inaugurado el 6 de agosto siendo su primer cadáver de una niña llamada Maria Toledo de 4 años de edad, víctima del cólera morbo. Ya en su primer día este recinto contenía una veintena de cadáveres al terminar la jornada. Por lo tanto hasta la fecha de los años 70 del siglo XIX, el cementerio del calar del periquito era el lugar donde se enterraban el común de los vecinos, mientras que en la del Cristo, en la parte del corralillo, se enterraban a indeseables, es decir a asesinos o delincuentes como a muertos en extrañas circunstancias, como el caso del crimen del cura Benavides,  en el que Teresa Rivas, el Ranchero y el propio cura fueron sepultados en la misma el 26 de septiembre de 1862(12). En otras zonas de este viejo camposanto se seguirían enterrando en este caso a personas que tendrían pagadas sus sepulturas con anterioridad y a sacerdotes de la población, mientras que en el interior de la ermita se enterraban a hermanos cofrades del Santo Cristo y algunos clérigos.(13). De hecho hasta el año 1885 se iba haciendo, y familias importantes de la élite valdepeñera de entonces elegían el mismo para su descanso(14).  Por último en el cementerio calar del periquito fue enterrado el filántropo Vicente Ambroz Panill, médico titulado en Valdepeñas, quién hizo una explendida labor en el cólera de 1855. Debido a un catarro pulmonar crónico, falleció por  insuficiencia respiratoria el 31 de mayo de 1865 siendo enterrado al día siguiente tal y como él quiso con las víctimas de esa pandemia diez años antes (15).

LA CREACION DEL CEMENTERIO DE SAN PEDRO.

Antes del mismo, tal y como dijimos en Valdepeñas, hubo enterramientos en el calar del periquito, que tenía poca capacidad y la del Santo Cristo que estaba lleno. De ello y por una situación de salubridad deficiente según la élite política local, en el que en periodos de epidemia corrían el riesgo de contagiarse, porque todavía los enterramientos se estaban efectuando en el interior del casco urbano, el entonces alcalde don Diego Elola, manifestó al gobernador civil durante su visita a Valdepeñas, la necesidad de la construcción de un nuevo cementerio "para alejar el peligro de una epidemia que fácilmente puede desarrollarse siguiendo por más tiempo dando sepultura a los cadáveres en el que existe con tierra saturada dentro de la poblacion" con fecha de 11 de abril de 1859 (16). La única solución viable que se hizo en aquel entonces fue el ampliar el cementerio calar del periquito para acoger a mayor número de cadáveres, encontrándose la misma en pésimas condiciones.

La situación de enterramiento se hizo más complicado con la llegada del ferrocarril en Valdepeñas, cuya inauguración fue realizada el 24 de mayo de 1861 con el paso de la primera locomotora, y ahora a partir de entonces la población valdepeñera va a experimentar un acusado aumento, con un hacinamiento del proletariado y las fábricas muy cercanas a los camposantos en la nueva urbanización del barrio del Santo Cristo, que de forma progresiva va a crecer. Además en el paraje calar del periquito va a instalarse al otro lado de la vía férrea el barrio de San Pedro lo que dificultó grandemente que se siguieran enterrando de forma contigua a ese lugar. El ayuntamiento viendo el problema por higiene, determinó hacer un estudio del terreno más alejado en el mismo camino de Almagro para la instalación del nuevo y precedente camposanto al actual. Ya que el límite poblacional por su parte oeste lo enclavaron en la línea vía férrea, se eligió una zona llana lo suficientemente alejado de la urbe cuyas gestiones fueron iniciadas en 1867. Se habilitó para ello un pedazo de tierra siguiendo el mismo camino de Almagro, cuyo cementerio fue bendecido el 24 de agosto de 1873 a las 6 de la mañana, inaugurándose dicho camposanto con el enterramiento de su primer cadáver que fue de José Felipe García.  Con ello el camposanto del calar del periquito comenzaria sus exhumaciones  ese mismo año y tres años despues en 1876, Cirilo Vara y Soria proyectaria en ese mismo lugar lo que fuera la carcel del partido.Además a pesar de acondicionar otro sitio merecería la pena pues por vez primera el camposanto de la localidad estaría organizado las sepulturas constando de grandes cuarteles en total nueve, separados por paseos que se cruzaban al centro, poseyendo una zona para párvulos y otra para adultos. En su entrada además había una pequeña capilla dedicada al Apóstol San Pedro, en el que existía una imagen de él portando las llaves del cielo(17).

 Aunque la élite hizo un buen trabajo inicial con la creación de este camposanto repartiéndose las sepulturas con una cierta ordenación, con el tiempo al no existir reglamento conllevó que la situación de este lugar sacro tuviera asimismo sus problemas. Ya a fecha de 1887, en las descripciones del mismo se veian cruces tiradas por el suelo, ataúdes vagando por el terreno, hiervas que impiden el paso, lápidas rotas y desencajadas y la vista de restos humanos. El Panteón que había a la entrada no estaba adecuadamente decorado y no había conserje para la vigilancia de la misma( Defensor de Valdepeñas 30 -7- 1887). Por otra parte se precisaba de la construcción de coches fúnebres para facilitar la conducción de cadáveres debido a la lejanía del camposanto desde el pueblo, teniéndose que dejar el ataúd varias veces al suelo por esta circunstancia( Defensor de Valdepeñas 23-10-1887). Esta situación fue solventada el 4 de marzo de 1892 en el que se realiza el primer entierro con coche fúnebre, portando el cadáver de Pedro Valle y Gómez de 32 años de edad. En cuanto al cementerio del Santo Cristo el final de sus inhumaciones fue en el año 1885, y un año después se proyectó las reformas del hospital contiguo a la ermita del Cristo, para obras de adaptación y capacidad aun mayor del mismo el 17 de abril de 1886. Con esta situación el ayuntamiento acordó que se empezaría con las exhumaciones cuando pasaran 5 años del último enterramiento pues en ese año hubo una nueva epidemia de cólera morbo(18). Por ello se alargó en el tiempo esta reforma del hospital, y a partir del año1892 no se comenzaron a efectuar las mondas de restos cadavéricos por parte de algunas familias que pidieron su traslado siendo el primero de un presbítero, llamado Ildefonso Valiente el 20 de abril de ese año. Las exhumaciones tendrían lugar hasta el año siguiente y el 2 de febrero de 1894 no se finalizaría la reforma del hospital comunicando dicho recinto a través del coro de la ermita, donde las monjas Franciscanas que estaban a cargo del cuidado de los enfermos oían misa.

EL CEMENTERIO DE LAS TEJERAS.

Conocido popularmente como el "cementerio viejo" y que muchos confunden como el precedente del actual, con el aumento del ateísmo y del laicismo, el ayuntamiento acordó la creación de un cementerio no católico el 14 de febrero de 1875 en una sesión plenaria llevada a cabo(19).Se eligió para ello un pedazo de tierra conlindante al antiguo camino de la Calzada para el entierro de los que fallecen fuera de la religión católica. El cementerio seria inaugurado el 12 de abril de 1875. El cementerio perduraria hasta el año 1906 en el que en dicho lugar no se enterraban solamente a los no creyentes al catolicismo, sino también a personas criminales, suicidas o cualquier tipo de delincuencia que hacía repudio a la iglesia. Al ser en aquel entonces el catolicismo la religión oficial española, hacia que cualquier desafecto a ella era motivo de excomunión y por tanto las personas no se podían enterrar en un camposanto, sino en un cementerio que el ayuntamiento proporcionó. Los enterramientos en el mismo no eran celebrados previamente y en la mayoría de los casos la colocación de las sepulturas dejaba mucho que desear teniendolas decentes solo aquellos que la pagaban, pero eran pocos. El recinto de este cementerio consistía en una caseta de osario, carecía como es lógico de capilla, y por otra el cerramiento del mismo era de un muro de media altura siguiendo con una verja. Fue cerrado a principios del año 1906 procediendose a la limpieza del terreno con las exhumaciones cuyos restos fueron a parar al actual cementerio municipal y conlindante a ésta se construyó en esa fecha la central electrica. Ocupaba el perímetro de lo que hoy es la escombrera "venta del aire" y cuyo montículo fue formado a raíz de la riada del 1 de julio de 1979 debido a la inutilización del lugar por ser zona antigua de enterramiento aprovechándose para ello y rematandose en lo alto por una cruz de hierro para recordar de lo que fue su pasado. En el año 2006 y con la recuperación ambiental de escombreras, bajo mandato del alcalde Jesús Martín Rodríguez se hizo las gestiones para hacerlo  un mirador y camuflar así la fealdad de la zona que tuvo anteriormente.


PROCESO PARA LA CREACION DEL NUEVO CAMPOSANTO VIRGEN DE CONSOLACION Y PROBLEMAS SANITARIOS DE LOS ANTERIORES CEMENTERIOS.

Para la creación del nuevo camposanto, se debía de ajustar a las condiciones de salubridad que se demandaba, por lo que se creó un Reglamento que recogiese la regulación de inhumaciones y exhumaciones principalmente. No todo en Valdepeñas se ajustaba a estos mandatos pues hasta la fecha del 30 de diciembre de 1931 no se dejaron de enterrar en el convento de las Agustínas los cadáveres de las monjas(1).

En las cuestiones de limpieza de restos en el casco urbano podemos verlo en el convento trinitario, las exhumaciones fueron ordenadas por el consistorio para el adereza miento del interior del mismo. Se procedió para ello a abrir los nichos de la bóveda para la extracción de los restos a principios del año 1890. Se sacaron al menos restos óseos de 800 trinitarios entre los últimos enterrados la mayoria del siglo XVIII. Pero cual fue la sorpresa que al proceder a abrir el nicho el 30 de marzo de 1890, perteneciente al trinitario del Padre Fray Francisco de los Reyes, natural de Villarrobledo, que fue enterrado el 5 de enero de 1687, éste se encontraba incorrupto, signo inequívoco según tradición católica de olor de Santidad(2). Por otro lado la normativa impidió cualquier enterramiento en el interior de la urbe. En la calle Castellanos, se sitúa la casa de la familia Castellanos, en el que cobija a su lateral una capilla dedicado al Santísimo Cristo de Burgos, realizado por Antonio Maria Vasco y Gallego, hijo del que uniría la antigua capellanía familiar a la citada advocación, Antonio José Vasco y Castellanos. Se edificó la capilla en 1893 y 1894 realizándose debajo del altar una cripta para el entierro familiar de Antonio Maria Vasco y Gallego y su mujer Maria Teresa Vasco y Santa Maria, que al final no pudo utilizarse pues los reglamentos lo impidieron por cuestiones de salubridad.

En la creación y desarrollo del actual cementerio, el consistorio acuerda habilitar un pedazo de tierra propiedad del municipio por lo que se eligió en el camino del Cristo para que dicho camposanto esté acorde con las ordenanzas del Reglamento General Español de Enterramientos(3). Con todo esto y con el estudio de la situación del cementerio de San Pedro como el de las Tejeras, estos no reunían condiciones adecuadas a las aprobadas por la Nación. En un informe del 23 de abril de 1892 indicaba que no tenía ninguna condición acorde con la salud pública,  por estar relativamente cerca de la población ( 500 metros de la línea ferrea y 50 el segundo), y encima en el lado poniente por el que más frecuencia viene el aire a la urbe. El cementerio además tenia mala calidad de terreno con mucha piedra y poca cal, y con poca extensión ambos de recinto utilizable en el que cabían bien alineadas apenas 800 sepulturas. El problema era aún mayor cuando no era seguro seguir utilizándolos pues ni había capillas, ya que la que existía estaba en pésima condición, ni habitación para el conserje, ni deposito de cadáveres, ni señalizacion de zonas ni el debido espacio entre las sepulturas teniéndose que pisar sobre ellas con el consiguiente riesgo de caer en una fosa (Voz de Valdepeñas 1 de octubre 1892). El de las Tejeras se convirtió en un verdadero vertedero de carne putrefacta, una auténtica fosa común con tierra muy saturada y removida. La visión era por lo menos dantesca, con huesos tirados, cajas por todos lados de antigüedad menor al lustro, en una fosa varias cajas amontonadas, exhumacion de restos a medio pudrir y tapando los restos óseos con tiras de carne jugosa y sepulturas hundidas por carros y personas que pasan por encima. Idéntica situación se vivió al del San Pedro. Por ello el Reglamento creado rezaba que el nuevo cementerio tuviera al menos una superficie de 9 hectáreas o 14 fanegas de marco real, para la realización de todas las dependencias que se prescribe en la Real Orden del 17 de febrero de 1886, para evitar que en 30 años se haga otra mansión de muertos. Según la Real Orden de 16 de julio de 1888 en sus artículos número 2 y 8, el cementerio para evitar malos aires tienen que estar a 1 km lejos al menos de la última casa de barrio y que se ubique al norte entre la carretera de Madrid, cercano al camino de Membrilla y del Peral. Se lleve asimismo el control de las exhumaciones, la medida adecuada de profundidad de la fosa y de las dimensiones de la sepultura entre otras. Además se ordenó exhumar a todos aquellos cadáveres del cementerio de San Pedro y de la Tejera, para trasladarlo al nuevo y darle digna sepultura, viciado de las anteriores. Las familias asimismo,  interesadas podrían adquirir propiedad de terreno abonando los derechos correspondientes a la sepultura o sepulturas que ocupen (4).


REGLAMENTO DEL CAMPOSANTO.

Con fecha 6 de junio de 1902, para el control de cadáveres y el cumplimiento y deber del capellán y de los enterradores se redactó el Reglamento para el régimen y administración del cementerio, que seria imprimido en la localidad en 1903 por la imprenta José Hurtado de Mendoza. Este documento interesante tiene la principal característica de ser un derivado de la General Española de finales del siglo XIX. Entre los puntos principales del mismo y que resultan curiosos para entender el mecanismo de regulación mortuoria de principios del siglo XX, este se divide en 17 capítulos y de ellos proceden 179 artículos más las tarifas por sepulturas perpetuas o temporales, inhumación y exhumación,  pagos extras del capellán, guardas o sepultureros entre otros.

De los puntos principales del citado Reglamento, se indica primeramente que dicho camposanto denominado Ntra Sra de Consolación pertenece al ayuntamiento y este debe velar por toda su conservación además que es de carácter católico con una zona de entierro para los que fallecieron fuera de ella o en pecado de excomunión. En el siguiente capítulo nos dice que el camposanto estará abierto de día cerrándose de noche, que por motivos de salubridad se prohíbe la construcción de toda clase de edificios y pozos de beber 600 metros a la redonda como la venta de artículos de consumo a esa misma distancia y la prohibición de plantaciones de árboles cercano al recinto que impidan la libre circulación de aire. Los carruajes no pueden entrar en el recinto mortuorio lleven cadáveres o material de construcción. Se deben guardar compostura y silencio bajo pena de expulsión y no se permite entrada de animales.

Los siguientes del capitulo son relacionados con las lápidas en las que las incripciones deberán de tener permiso del Consistorio o del Cura Párroco para cualquier tipo de manipulación, la inutilización de cal en cadáveres embalsamados o que están en doble caja, evitar amontonar tierra dentro del cementerio limpieza absoluta del mismo, la colocación de flores o arbustos de solo un metro de elevación,  la prohibición de objetos sobre lápidas salvo velas flores o crucifijos. La capilla del camposanto servirá para las misas de difuntos con o sin cuerpo presente y sin licencia como en todo del alcalde o párroco no podría entrar objetos de ninguna clase.

El capítulo 3 habla de clases de enterramiento como inhumación o exhumación  de cadáveres, habiendo en el recinto Panteón familiar y cinerarios de carácter perpetuo, Bovedillas o nichos con pago de tasa perpetua o sin ella, sepulturas de fábrica y de tierra de misma pertenencia según pago, fosa común y osario. En el carácter de exhumación se renovarán cada 5 años cuando no existiera pago perpetuo. El traslado al osario se realizaría si la familia no pagase la citada tasa. Las cajas mortuorias son de un solo uso y quemadas en la exhumación. En los panteones serán perpetuos y las medidas serán 2 metros superficiales mínimo y 16 máximo si no existiese permiso de más por pago extra, inhumándose en ella tanto los cadáveres como cenizas o restos. Serian de carácter familiar directo consanguíneo, y si se amplíase fuese a petición de la familia. Las cofradías también podían hacer un panteón y solo se enterrarian sus cofrades. La separación de cualquier clase de sepultura debía mediar medio metro. La construcción de las sepulturas del cementerio correría a cargo del ayuntamiento, y se haría por enterradores. Los fetos pueden enterrarse en un ataúd párvulo con derechos oportunos. Las sepulturas perpetuas no servirán para temporal y todo cadáver debe de certificarse su defunción para ser enterrado cuando pasase 24 horas del óbito(5).

En el capítulo 4 se habla de sepulturas gratuitas perpetuas a Eclesiásticos pobres, monjas de clausura, personas distinguidas de la localidad, concejales y enterradores de diez años de antigüedad.

En el 5:nos habla del cuidado de los monumentos, lápidas , epitafios y jardines. El 6  del tiempo de un cadáver insepulto siendo 24 horas sin epidemia, campanilla o llamada de auxilio ante la posibilidad de catalepsia, para aviso del personal a socorro, existencia de una zona limpia y aseada de autopsias, cuya sala debe servirse de facultativos en la materia. El capítulo 7 trata de la conducción de cadáveres que entre artículos destacaremos: la aprobación por 50 pesetas de tasa el permiso del ayuntamiento con previa licencia de conductor de carruaje. Deben llevar gratis a los pobres, no conducir más de un cadáver adulto a la vez y dos si son párvulos, de conducir por el tránsito que designase el consistorio, habría carruajes de primera con coste de 25 ptas, 15 la segunda y 4 la tercera (2 en párvulo). Los carruajes de primera irían con elegancia acorde con la clase social del difunto, edad mínima requerida del cochero 18 años y con aptitud necesaria y los carruajes deben estar en el cementerio durante la inhumación.

Los dos siguientes capítulos hablan de las permutas de sepulturas y de la inspección por la comisión del cementerio para valorar el correcto funcionamiento a través de este Reglamento. El décimo trata del capellán siendo un religioso que tiene las llaves del camposanto, vive en unas dependencias al lado de la capilla de entrada al recinto, vela por todo y es el superior de todos los enterradores, asiste y reza todas las inhumaciones y exhumaciones, cumple los deberes del Reglamento y respeto del recinto. El 11 habla de los guardas; en el que podía haber uno o varios que vigilasen el recinto y no permitiese ninguna infracción en contra del decoro y respeto del lugar y 12 los sepultureros que son dos en su trabajo en enterrar e desenterrar según reglamento, aseo del cementerio, decorarlo según normativa como también hacer sepulturas de cinco pies de profundidad como mínimo para un cuerpo.

En el 13 se habla de libros de contabilidad, de pago de enterramiento entabladura familiar, de sepulturas, plano de cementerio y el capellán tendría:  libro de registro de cadáveres, de entabladura, de sepulturas, croquis del terreno indicando lo que se vaya ocupando, índice alfabético de los cadáveres inhumados y libro donde se registre las comunicaciones con las autoridades. El 14 se habla de las agencias de enterramientos, en el que tendrán que hacer todas las diligencias del entierro y accesorios, cuentas justificadas de dichos funerales visadas por el párroco para el sello de los derechos parroquiales y por el alcalde el derecho de enterramiento.

Los siguientes tres últimos se trata de las tarifas generales de derechos, parte penal por incumplimiento del Reglamento, y las disposiciones generales, que este último tenemos como interesantes: la prohibición de lectura de discursos en prosa o verso en la inhumación, solo poner luces en el cementerio de cera o de aceite de oliva o en queja de los empleados o solicitud, siempre hacerlo en conducto del presidente de la Comisión.

El citado Reglamento empezaría a funcionar cuando se comenzaría las inhumaciones. Realizado en Valdepeñas 6 de junio de 1902 por el alcalde, Carlos Caminero y el secretario, Patricio Solance. El Reglamento fue utilizado hasta el año 1984 (6), el siguiente de 1985 tiene idénticas características al actual que para no excederme me remito a su búsqueda para los interesados, en Internet en que ciertos artículos fueron revisados el 1 de octubre de 2013 y modificados digitalizado en pdf.


LA CONSTRUCCION DEL NUEVO CAMPOSANTO VIRGEN DE CONSOLACION.

En la construcción del nuevo camposanto, acorde con el Reglamento, como se indicó, se eligió un pedazo de terreno en el camino del Cristo, al noroeste de la población en el que los aires no son dominantes hacia la urbe y a una lejanía de 2 kms de la última casa del pueblo. Para el proyecto se eligió al arquitecto, José Marcia Cuenca. No sólo se quería construir un camposanto idóneo y salubre sino que también el camino que se dirigia a él,  como lo demuestra el hecho de que el miembro de la Comisión,  don Onofre Cornejo, insistía a la Corporación Municipal la construcción de un paseo al cementerio, paralelo izquierda del camino del Cristo, exhortando a todos los concejales para la decoración y cultura de la Ciudad, cuyas obras son necesarias, además de expropiar fincas conlindantes para hacer la carretera del Cristo (7).

En cuanto a las obras del camposanto, estos durarían desde 1902 hasta 1905, en el que la cantidad de tiempo en el que se demoró se debió a que el ayuntamiento consideró que no debía recibir la obra, pues el constructor cometió una falta que no se reflejaba en el contrato cambiando la naturaleza de las mezclas empleadas en las murallas. A principios del año 1905 se terminó las obras del nuevo camposanto, pero durante todo ese año no se enterró cadáver alguno, por lo que la población alarmada y los avisos de las autoridades estaba en boga, debido al riesgo de contagio al seguirse enterrando en los antiguos cementerios. Es más, el encargado denunció al ayuntamiento por el motivo de que los sepultados no se consumían, que ya no había más fondo de tierra donde inhumar, que se debían extraer cadáveres medio mondados para dejar hueco a los nuevos y que el osario es un montón de huesos y esqueletos con adherencias putrefactas capaces de producir una letal infección.  De ello el periódico local El Porvenir hizo un extenso informe en el que se protestaba dicha situación.( Ver fecha 2-12-1905).

Más adelante la Junta Provincial de Sanidad, ante el panorama presentado, se ordenó al ayuntamiento la remisión para la Junta de un informe de las juntas de Policía urbana y de Sanidad de Valdepeñas en que haga constar sobre el estado del viejo cementerio y si se procede o no a su clausura y cierre, así como si el nuevo tiene todos los requisitos necesarios, orientación,  distancia a la Ciudad, y extensión superficial para el censo de población,  con la finalidad de terminar con la utilización inadecuada de dar reposo a los difuntos en un cementerio que es un corralizo de cuatro paredes ruinosas , por lo que se debía de abrir pronto el nuevo cementerio. Esto provocó que en días posteriores se acelerase los trámites del proceso de clausura y apertura del nuevo. El 21 de diciembre de 1905 en Valdepeñas se personó en la Junta Municipal de Sanidad el Presidente doctor Federico Fernández para tratar sobre la cuestión del cementerio, acordándose lo estimado para clausurar el antiguo y abrir el nuevo(El Porvenir, 19 y 21 de diciembre 1905).

Todavía quedarían varios meses de ajustes, ordenanzas, reuniones, acuerdos para terminar y dictaminar políticamente el cambio de cementerio municipal. En la sesión extraordinaria del 7 de febrero de 1906, se aprobó por unanimidad el acta levantada por la comisión de policía urbana y rural en unión del señor alcalde presidente, don Ramón Román Cejudo y el arquitecto municipal José Marcía Cuenca para la recepción definitiva y liquidación de las obras del cementerio y acuerdo del cambio de los camposantos junto con el señor Gobernador (8). Días después el ayuntamiento en su Pleno indica la aprobación y acuerda autorizar al "ayuntamiento a contratar sin las formalidades de subasta, el servicio de conducción de cadáveres al nuevo cementerio , es decir, ante la clausura del antiguo cementerio, los cadáveres que según Reglamento quedaban en dicho camposanto con una antigüedad menor de 5 años serán trasladados al nuevo cementerio"(9). Dicha subasta para la conducción de cadáveres en la clausura además de los nuevos fallecimientos al nuevo cementerio todavía estaba en alza el 22 de marzo del mismo año, en el arrendamiento de la subasta pública creandose dicho servicio para hacerlo realidad y efectivo. La subasta se celebró el 13 de abril a las 11 de la mañana. Además por otra parte todavía el ayuntamiento tenia que proceder a cerrar el antiguo camposanto y abrir el nuevo ( El Porvenir 22-3-1906). El 1 de mayo de 1906 se bendice la campana y campanilla del nuevo camposanto y de forma general en el recinto el 3 de la mano del párroco don Canuto García Barbero. La clausura del antiguo cementerio de San Pedro fue el 8 de mayo, preparándose todos los trámites para el traslado de cadáveres y su correcta honra en el nuevo camposanto(9). Al día siguiente se enterró el primer cadáver que fue de una niña de 3 años y 5 meses de edad llamada Andrea Jiménez Yemenes, cuya sepultura está localizada justo donde se situa la Cruz de los Caídos en el patio de Consolación(11).

Tras todo esto, el arquitecto José Marcia Cuenca recibe los honorarios por realizar el camposanto y las obras de los grupos escolares aparte de otras mejoras en el cementerio municipal(12).

VICISITUDES DEL CAMPOSANTO DESDE SU INAUGURACION.

Comenzando por las anécdotas, tenemos varios sucesos ocurridos en el devenir del cementerio. En la sesión celebrada por el consistorio el 12 de noviembre de 1910, indicó que el sueldo del capellán era elevado discutiendo entre ellos  enormemente. El señor Gómez puso fin al asunto aduciendo que el capellán cobraba 1 peseta por cada muerto y las colocaciones de panteones y cruces era suficiente (13). También podemos observar ciertas desavenencias religiosas y de creencias en considerar a los fetos seres humanos. En esta situación, el capellán negó el enterramiento de uno de ellos con el pretexto de que no llevaba los requisitos necesarios para su admisión, discutiendo el ayuntamiento por si había falta o no del capellán, considerándose que sí, reflejado en el artículo 60 del Reglamento, por lo que sería el primer feto enterrado en el camposanto el 5 de enero de 1911. El capellán por su parte seria reprendido y avisado en la deliberación y sentencia en el pleno:

" y que no quiso admitir el feto era solamente porque no llevaba licencia eclesiástica, cosa que en este caso no era precisa, por no haber tenido que intervenir aquí la iglesia y a más para estos casos hay destinado en el cementerio una parcela de tierra y que con los documentos que llevaban del ayuntamiento que es aquí en este caso único soberano como demuestra leyendo otros artículos del Reglamento, que el capellán tiene la obligación de cumplir el citado documento, como en muchas otras cosas esta constantemente infringiendo este Reglamento con escándalo del vecindario, además -dice- ha faltado a las obras de misericordia y aquí donde si es severo con los empleados del municipio, el ayuntamiento en este caso no tiene el valor para imponer castigo a este capellán dejando en mal lugar la potestad civil y si lo hace los liberales, demostrarán no ser descendientes de aquel gran hombre que se llamó Mendizabal (...), imponiendo al Pontífice Romano la soberanía del poder civil. El concejal Crespo impone para ello una multa no inferior a 25pesetas y no pase de 150 "(14).

En otras sesiones podemos observar que el ayuntamiento ante los problemas que están situados los pobres , el concejal Republicano Gómez, pedía que a los que mueren en esta condición y no lleven ataúd,  el ayuntamiento les coste uno por lo que se entabló una discusión interviniendo los concejales Rubio, Gómez, Peñasco ( don Juan Martin) y la presidencia si esto era viable hacerlo (15). Otros de los asuntos que se trataron fue la discusión sobre el control de los perros por el guarda del cementerio, en el que el señor Caminero rogó al alcalde para que estos no profanen los lugares sagrados del mismo y que tuviesen bozal cuando pasasen por el pueblo por los incidentes que pudieran provocar, por lo que la presidencia se comprometió a avisar al guarda de ello (16). En el año 1928, el concejo se presentó en la sesión del ayuntamiento, en el que se acuerda por la autoridad civil y eclesiástica, la monda del cementerio clausurado de San Pedro en el que se procedería a su limpieza, arreglo y exhumacion de restos que quedasen para prepararlo como escombrera (17). El 2 de agosto de ese mismo año por otra parte, se trasladó el deposito de cadáveres que antes se localizaba en el hospital(18). Las siguientes Actas para no alargar el trabajo, en resumen, se tratan cuestiones del pago de los trabajadores del cementerio, algunas quejas de la situación del recinto para su arreglo construcción de capillas o ampliación del que ya mencionaremos en el apartado de sepulturas, o de las infracciones que se pudiesen cometer.

PATIOS Y SEPULTURAS DEL CEMENTERIO EN SU DIACRONIA.

Empezando por el factor día crónico,  tenemos las primeras noticias de la realización de sepulturas desde el año 1905 en el que los enterradores comienzan por el centro del cementerio y desde aquí a la parte norte del recinto. En el año 1910 vemos la primera mención de albañiles contratados en el que realizaban sepulturas conforme a la ley del Reglamento y el ayuntamiento seguiría con su autorización de la continuación y aprobación del pago de los mismos(19). El 21 de noviembre de 1927, en un fragmento del periódico Eco de Valdepeñas, se comunicó a los vecinos y sobretodo a los interesados, que se acordó proceder a la exhumación de restos depositados en el cementerio en las sepulturas temporales de la calle 4 del patio del Santo Cristo y en la 3 del de San Luis ( parvulos), dando plazo hasta el 1 de enero del año siguiente para que se pudiera hacer el traslado oportuno por las familias que así lo desearan y pidieran (20). El 6 de enero de 1932, el ayuntamiento pidió una plaza de peón más en el camposanto y se procediera asimismo a enumerar los patios conforme se tiene acordado. Más adelante el 2 de mayo de ese año el señor Abad De la Torre pide al consistorio que se construyan sepulturas en los patios 3 y 1 del cementerio municipal mediante concurso acordado. Se realizó por tanto la cantidad de 10 sepulturas por el constructor don Gabino Guzmán, adjudicándose mediante subasta el coste de 300 pesetas el trabajo aprobándose en Pleno dos días despues. Más adelante se aprobó la construcción de 40 sepulturas sacados a concurso(20).

En los patios también se concentra que en la década de los 40 y 50 en el patio de San Joaquín, que la mayoría eran sepulturas temporales al pasar 10 años se exhumaron los cadáveres para trasladarlos al osario del cementerio. Con el paso del tiempo otros patios más cercanos a la entrada del ala sur se van llenando de sepulturas hasta completar el aforo. Se empezó al comienzo de la existencia del cementerio por el patio de San Joaquín y de Santo Tomás que contienen enterramientos hasta el año 1939, aunque el primero como contábamos se realizó la exhumación masiva a mediados del siglo XX. También en el patio del santo Cristo se comenzó desde el inicio y fue el primero en el que se realizó la exhumación de cadáveres para dejar paso a otros en los años 20 y otros tantos entre los años 30 y 40. Otros patios como el de San José, Ntra Sra de Consolación, San Luis Gonzaga y Jesús Nazareno se enterraron gente desde 1906 perdurado hasta 1952 y menos la última,  las demás fueron exhumados algunas sepulturas entre los años 50 (21).

En el patio de San Miguel empezó a realizarse sepulturas a partir de los años 30, en el que se construyen y reparan sepulturas con coste de 195 pesetas y 50 céntimos. Don Cecilio Martínez fue el constructor de dichas sepulturas costando cada una al consistorio 35 pesetas(22). En la de niños dichas sepulturas fueron realizadas desde el inicio del propio cementerio, especialmente en el patio de San Luis y a partir de los años 30 y40, se procedió en el actual patio de Consolación y San Ignacio, aunque se repartía en diversos lugares según el lugar elegido para enterramiento en el patio de niños que hoy consta de 4 divisiones. En esta zona para niños se enterraban sobretodo bebés que antiguamente antes de la aparición de la penicilina morían muchos por enfermedades o por pocos avances en el paritorio, algunas madres morían en el parto, no olvidando que en Valdepeñas a principios del siglo XX llegaban a morir más niños de hasta 10 años que adultos. Por otro lado en el patio de San Joaquín es la zona donde se encuentran sepulturas de beneficencia para indigentes y fetos.

Del patio de Santiago Apóstol en esta zona se abrieron sepulturas en los años 40, que aunque algunos cuerpos fueron exhumados todavía quedan algunas lápidas que datan de los 50. A su lado estaba localizada la fosa común en el que en la guerra los ejecutados fueron a parar aquí, donde posteriormente en 1942 se construiría el Panteón de los Martires. En la galería de los nichos podemos observar lápidas que incluso datan desde 1877, traídos del anterior cementerio, siendo además una zona donde se enterraban familias importantes.

Hasta los años 60 llegaba en el patio de nichos el límite del camposanto, que sufriría una ampliación primera en 1956, creándose el actual patio de San Cristóbal y con los años la de las Nieves y San Pedro, la primera en ladrillo y la segunda en tierra. Al otro lado de las galerías de nichos se construiría otra fase que acabaría por el año 1990. En este lugar el último patio construido y finalizado fue el de San Juan en el extremo del ala oeste del cementerio comenzando en 1992 y terminando el primer tramo y construyéndose más sepulturas conforme se fueran necesitando hasta el año 2010 y completándose asimismo el último tramo del patio de San Pedro, en el que se añadieron 176 y 222 sepulturas respectivamente a últimos de 2009 con una inversión de 200000 euros. Por esas fechas aparte de las sepulturas, se procedió al ajardinamiento del interior de los muros, con un muro de mampostería de 150 metros en los jardines exteriores, creación de dos nuevos jardines interiores, sustitución de la cal por la pintura plástica de los muros y otro tramo de nichos al sur del patio de San Juan.

El 2 de noviembre de 2009 se intervino en una ampliación importante en el ala este del cementerio cuando se adquirió los terrenos contiguos que se cerraron en un muro que ocupa 53000 metros cuadrado, costando 630000 euros la obra y dentro de ella hasta la fecha están construidos un pequeño tramo de 200 sepulturas, que en total llegarán en la provisión de 640 junto a 32 panteones 3380 nichos y 1200 columbarios para los que se incineren. Esta fase de duplicación del camposanto se estrenó el día de todos los Santos del año 2013. Junto al ello el saneamiento del 20% de todos los terrenos y nuevas instalaciones para los operarios del cementerio. También acometió la ampliación de la capilla lo que unida al anterior que cabía 120 fieles, con el nuevo tienen también alojamiento otras 50 personas más, trabajado en ello por los operarios del cementerio Municipal, costeando el ayuntamiento en 15000 euros en materiales. Se realiza igualmente el asolado de terrazo de 200 metros cuadrados en la entrada principal y la mejora de los alrededores del camposanto, por lo que la acondicionan para un mayor mantenimiento de la misma acorde con lo esperado en pleno siglo XXI, embelleciendo en todo lo posible (23).

PATIOS DEL CAMPOSANTO DESCRIPCION.

El cementerio consta de 17 patios en la parte vieja y 1 en la nueva de ampliación. Comenzando por el lado este del cementerio se nos presenta los siguientes patios y sus características.

SAN JOAQUÍN.  Tiene 17 pasillos con 1190 sepulturas de tierra. En este lugar desde 1906 se vienen enterrando y en los años 40 tuvo una gran exhumación por lo que actualmente las sepulturas por norma general datan desde los años 60 hasta los 80, siendo las sepulturas más nuevas la del ala sur. En algunos pasillos las taras que se realizan son muy trabajados debido a su estrechez en el patio. Se pueden encontrar también sepulturas de beneficencia para indigentes, fetos y miembros de mutilaciones entre otras. Era muy común que pasados 10 años se exhumasen restos para su traslado en el osario. Medidas largo 93 m ancho 45 m 1,3 m de ancho calle principal 2,5 m de anchura.

SAN JOSÉ. Posee 15 pasillos con 923 sepulturas construidas de ladrillo aunque la mayor parte son de tierra. En este patio se encuentran algunas estatuas muy valiosas, pertenecientes a familias acaudaladas del siglo XX. Se han enterrado en esta zona desde los inicios del cementerio, aunque hubieron algunas exhumaciones de sepulturas temporales. La mayor parte actualmente de los sepulcros son desde los años 20 a los 90, aunque en las familias ricas van desde los 20 a los 50. Medidas largo 91 m ancho 45 m pasillo 1,9 m de ancho y calle principal 2,5 m de ancho.

SANTO CRISTO. Son 16 pasillos con 1162 sepulturas de tierra siendo de patio común o de sepulturas temporales. En ella se efectuó exhumaciones en los años 20 hasta los 60, ya que se utilizó desde el principio del camposanto en 1906, aunque por las extracciones de restos actualmente el rango de años de las sepulturas en ella son desde los 40 hasta los 80 inclusive.

SAN MIGUEL. Son 15 pasillos con 1080 sepulturas de tierra. En la primera calle se encuentran tres capillas, cuatro panteones subterráneos siendo pertenecientes a las familias Crespo Barrios, Maroto Crespo, Pacios Navío y Peñalver Serramalera. En este patio se encuentran sepulturas que van desde los años 30 a los 60. Medidas largo 95 m y ancho 46 pasillo 1,7 m de ancho y calle principal 6 m de ancho.

SAN LUIS ( ADULTO). 50 sepulturas de tierra con rango entre los años 60 a 80 inclusive.

CONSOLACION ( NIÑOS). 886 sepulturas de tierra que van desde la abarcación de los inicios del cementerio en el que hubo algunas exhumaciones concretándose hoy día desde los 30 a los 50.

SAN IGNACIO ( NIÑOS) 600 sepulturas de tierra. Se ven desde el origen del cementerio y comienza a aparecer sepulturas de entre las décadas de los 20 a los 80 mayormente. Medidas 85 m alto 46 ancho. Los patios están juntos en uno mismo.

CONSOLACION ( ADULTOS). 174 sepulturas de ladrillo realizados de hormigón y rellenados de tierra. Los rangos de las sepulturas van desde los años 60 a los 80 inclusive. En el extremo norte del mismo aparecen sepulturas de niños y cerca de la cruz de los caídos que adorna el centro del área del recinto mortuorio antiguo, se ve la primera lápida que data de 1906 perteneciente al primer enterramiento efectuado en el cementerio.

JESÚS NAZARENO. Consta de 14 pasillos de 1152 sepulturas de tierra que van desde los inicios de los enterramientos del cementerio pero se realizaron exhumaciones que hace que hoy día se presente mayormente sepulturas que van desde los años 20 a los 40 inclusive. En él se encuentra el monumento de los caídos donde se encuentra los restos que cayeron en combate por el lado republicano. Tiene 4 capillas que son de las familias de Ruiz Bailón y Megia,  Carvajal Cano, de los Izarra y de los Rojo. Medidas largo 92 m y ancho 46 m pasillo 1,7 m de ancho y calle principal 2,5 m de ancho.

SANTIAGO APÓSTOL Y AMPLIACION. Consta de 14 pasillos con 806 sepulturas de ladrillo y en la ampliación se encuentran 25 sepulturas de tierra. El rango de edad de las sepulturas son desde los 80 a los 90 inclusive mayormente. Existe además sepulturas que donó el ayuntamiento el 3 de septiembre de 1990 a los ancianos desamparados del Hospital Residencia. Por otro lado, también en un lateral del patio se puede ver 22 sepulturas propiedad de las monjas que van desde los años 20 a los 90 inclusive y 1 perteneciente a las Franciscanas que están enterrados en ella varias monjas que van desde 1894 hasta la última que data de 1982. Al lado se encuentra el panteón de los Mártires de 1936-1939 en el que reposan según documentos 450 fallecidos de los cuales 268 fueron reconocidos del bando Nacionalista. Medida largo 85 m y ancho 40 pasillo 1,7 m de ancho y calle principal 2,5 m.

SANTO TOMÁS. Consta de 17 pasillos con 1054 sepulturas de tierra. En ella se observa que en el patio en el que se conserva las sepulturas y restos de enterramientos que van desde el inicio del cementerio hasta 1939. Algunas sepulturas son de los denominados corralillo.

NTRA SRA DE LAS NIEVES. Con 14 pasillos y 504 sepulturas de ladrillo con rango de edad desde los 90 hasta la primera década del siglo XXI. Medidas largo 92 m y ancho 23 m pasillo 1,9 m de ancho calle principal 5 m de ancho.

SAN CRISTOBAL. Son 10 pasillos con 645 sepulturas de tierra y dos calles de ladrillo. El rango de la edad de las sepulturas van desde los 60 hasta los 90 inclusive. Medidas largo 71 m y ancho 38 m pasillo 1,5 m de ancho. Existen en este patio sepulturas comunes.

SAN PEDRO. Son 11 pasillos con 529 sepulturas de tierra, con rango de edad que va desde el año 2000 hasta posterior del año 2010. Medidas largo 71 m ancho 36 m pasillo 1,8 m de ancho y calle principal 5 m de ancho.

SAN JUAN. Son 9 pasillos con 208 sepulturas de ladrillo. Rango de edad de las sepulturas desde 2000 al 2015. Medida largo 60 m ancho 1,9 calle principal.

PABELLON NICHOS. Tiene de longitud de 75:metros y 6 de ancho con 312 nichos calle principal 4,5 m de ancho con una cubierta y otro pabellón nuevo construido en 2011(24).

PATIO SAN FRANCISCO DE ASIS. Ampliación del cementerio por su ala este en 2013,Constando hasta la fecha de 200 sepulturas cuyas inhumaciones en ella comenzaron a efectuarse en 2015.


PANTEONES DEL CEMENTERIO MUNICIPAL.

La burguesía valdepeñera no era muy dada a los monumentos funerarios ya que el camposanto de Valdepeñas tenga muy pocas edificaciones de estas características. Las capillas son monumentos de estilo modernista y ecléctico que son fundadas y construidas por sus respectivos dueños. En el interior se muestra un altar y a veces la lápida sepulcral indicando el nombre y los señores del difunto. La cripta de enterramiento se sitúa en el interior debajo de esos monumentos funerarios colocados en los alrededores, donde los subterráneos se conjuga con los nichos del que se distribuyen en una sala dispuesta para tal fin.

En el cementerio Municipal que data de desde 1906, podemos encontrar un paseo transversal convergiendo en la parte central del recinto donde se han colocado estos panteones.

1 PANTEÓN DE LA FAMILIA RUIZ Y BAILON Y MEGIA.
Se conoce que dicho panteón fue erigido a costa de la familia Ruiz Bailon y Megia siendo del matrimonio entre don Francisco Ruiz Bailon y Valiente y doña Juana Megia Sánchez Ballesteros. Dicha familia fue muy devota de la imagen de Ntro Padre Jesús Nazareno. Tuvieron un hijo que fue don Sandalio Ruiz Bailon Megia que nació en 1883. Fue abogado y perteneció a la hermandad del Nazareno. Además fue alcalde en 1930 sustituyendo a don Luis Palacios. Llegó a ser Diputado a Cortes ganando las elecciones en reñida candidatura al conde de Romanones.  Fue altruista y ayudaba a los más necesitados. Falleció el 11 de noviembre de 1930 a los 57 años de edad. Fue su voluntad ser amortagado con la túnica de la cofradía y enterrado en cortejo fúnebre hasta la capilla familiar. 
Otros descendientes de Ruiz Bailón fue doña Polonia Ruiz Bailón y Galán que nació el 9 de noviembre de 1871 y se casó con 25 años con don Vicente Caminero Cejudo, teniendo numerosa descendencia. Todos ellos tendrían en el futuro una estrecha relación con la imagen de la Soledad del convento y cofradía del Nazareno. Murió a los 41 años el 26 de abril de 1913. Al menos todos estas personas comentadas se encuentran enterradas en dicho panteón. Vivían en la calle del Paseo de la Estación. El panteón fue construido por el arquitecto Vicente Molinero en el año 1914 sufragado por el matrimonio Ruiz Bailón y Megia. El panteón es ecléctico por la combinación de estilos mudéjar, gótico, renacentista y barroco. Podemos observar partes también de columnillas clásicas con disposición neo gótico y modernista. Se corona de forma geometrico escalonado, con un óculo haciendo de rosetón y un amplio friso de decoración mudéjar esquematizado,  junto al arte bizantino de la arquivolta 
y gesto de la escultura del frontón de la puerta concede al conjunto unos rasgos que la acercan a los postulados del arte nuevo. En su interior podemos observar una virgen con el niño en brazos.



2 CAPILLA CARVAJAL CANO.



Es de factura más moderna constando simplemente de mármol y de base cuadrangular con una gran puerta rectangular cuya hoja es de cristal. En el interior se nos presenta un simple altar y una vidriera en su parte superior con una virgen orando al Espíritu Santo.

3 PANTEON DE LA FAMILIA MAROTO CRESPO.



Fue construida por el matrimonio formado por don Victoriano Maroto Megia y doña Ana Crespo Barrios en 1916, hijos de don Manuel Maroto y de Joaquín Crespo respectivamente que fueron los que formaron parte de la élite local en la segunda mitad del siglo XIX en Valdepeñas. Según reza en las lápidas que se encuentran en el interior don Victoriano murió el 29 de octubre de 1924 y doña Ana el 19 de febrero de 1938.
La arquitectura del Panteón es también muy interesante en el que podemos ver un acceso con arco apuntado donde encima se sitúa en cartel novelda el nombre de sus propietarios. Todo ello bajo un frontón de medio arco flanqueada por dos pináculos en el que nacen del arranque de pilastras de los laterales del acceso, detalles en la moldura del remate del frontón y remate con basa de un crucificado. En su interior sobre altar podemos observar un retablo de madera de tres vanos, la central la principal con la figura de la virgen a madera y de un San José con el niño a su izquierda.



PANTEÓN DE NTRA SRA DEL CARMEN.

Perteneciente a María Rojo, hija de Pedro Rojo que formaba parte de la élite local política de Valdepeñas a últimos del siglo XIX. Pertenece a la saga del linaje de los Rojo, familia importante ya desde el siglo XVII. El Panteón que mandó construir está dedicado a Ntra Sra del Carmen y su construcción lo llevó a cabo el constructor don Loreto Donado Mazarron que contrató a varios italianos para su ejecución en 1908 a 1911 cuyo arquitecto es don Telmo Sánchez. Se conoce que el 12 de noviembre de 1925 se dio solemne sepultura a su propietaria enterrándose junto a los restos de sus familiares.

En cuanto a la arquitectura del recinto se presenta un Panteón muy decorativo en que en las esquinas podemos observar plintos con figuras de motivos florales arrancando de ellas pilastras pareadas de factura corintia sustentado a su vez un friso con decoración de modillones y  sobre ella una cornisa moldurada con remate de balaustrada, todo esto en mármol de novelda. En las mismas esquinas de la balaustrada se presentan sobre basa de pedestal la localización de cada uno de los cuatro evangelistas. En la parte de la fachada de entrada esta es un arco de medio punto encerrada en un alfiz donde haciendo juego con el arco se inserta tallado el nombre de la propietaria. En los laterales, en las ventanas que existen se decoran con una especie de cortina con simulación a terciopelo. En las fachadas se ven zócalos y la capilla se cubre con una cúpula en la cual cuyo remate es un pedestal con Jesucristo con una símbologia de un espacio de planta cuadrada cuya cúpula significa el cielo en el que está el hijo de Dios y los evangelistas que nos enseñan a los mortales el evangelio, todo ello edificado con mármol de novelda.
En su interior se presenta un simple pedestal dorado en el que arranca un retablillo en el que se coloca la virgen del Carmen con el niño Jesús sostenida por ángeles.


CAPILLA JESÚS DE LA PASIÓN.



Panteón perteneciente a don Dionisio Crespo Barrios hermano de doña Ana Crespo Barrios del panteón número 3. Se conoce a este señor que vivía en la calle cárcel vieja número 7 y que era agrimensor en 1907. Se costeó el panteón en el año 1923 dedicado a Jesús de la Pasión.

La arquitectura de dicha capilla consta de una entrada de arco de medio punto en el cuya fachada del que se localiza se remata por un frontón triangular cuya decoración interna es inserto en un circulo el Sagrado Corazón de Jesús. En las esquinas del mismo podemos ver balaustradas cortas rematados en su lateral de juego con las esquinas del conjunto con unas antorchas. El remate del frontón triangular es un basa con una cruz.En el interior de la capilla se observa sobre pedestal un Cristo en figura policromada.

CAPILLA L-PACIOS NAVÍO.

Capilla de construcción más reciente perteneciente a la familia Pacios Navío, cuya familia construyeron el edificio de la Plazoleta Balbuena ente los años 1960-1963 en el que se habilitó en un principio en su sala baja para consulta medica y en ella vivían personas con Carrera de derecho, medicina,  veterinaria etc.

En cuanto al la capilla esta construido en mármol y en su interior se puede observar un altar con una cruz de cristo dando ala ventana trasera de cristalera decorada.

CAPILLA FAMILIA PEÑALVER SERRAMALERA.

De idéntica factura que la anterior que posee una puerta con marco resaltado simple cuyo dintel está la inscripción de la familia a la que pertenece. En el interior se encuentra un altar y detrás una ventana con una vidriera con un símbolo de cruz.

En cuanto a los panteones particulares que iban a ser construidos pero que al final se truncaron por diversos motivos, se localiza la perteneciente a la familia Rojo De la Torre, cuyos proyectos se encuentran en la diputación pertenecientes al arquitecto Telmo Sánchez en 1908 y que por falto de fondos no se llevó a efecto. Otra Capilla que al final no se realizaría seria la perteneciente a la familia Izarra ya que desde 1935 don Silvestre Izarra hizo petición para la realización de las obras del Panteón de su propiedad, cuyos restos mortales de sus antepasados pasaron a una sepultura accidentalmente para acometer las obras. Al año siguiente todavía se solicitaba el permiso de edificación de dicho panteón a la vez que solicita se le ceda terreno en un extremo a cambio de ceder en la misma cantidad de terreno en otro extremo con el fin de que sea cuadrado. El informe de la petición pasa a comisión pero al poco de comenzar la guerra el proyecto que se le tenía asignado quedó en nada (25). Existen otros panteones en sepultura de cripta pertenecientes a las familias de Marín Perona o de Madrid Sánchez.

PANTEÓN DE LOS MARTIRES.

Este Panteón esta dedicado a los caidos en la guerra en el bando Nacionalista cuyo edificio fue construido en el periodo del régimen Franquista. Los Mártires de la guerra fueron personas que por sus ideas más conservadoras acabaron ejecutados injustamente por ello, por el brazo de la República. Los inicios de la guerra en Ciudad Real estuvieron marcados por el terror y el anticlericalismo, comenzando en la Provincia con el objetivo de liquidar físicamente a los que se consideraban enemigos de la República, comenzando este infierno el 18 de julio. Hemos de decir que algunas personas que eran republicanos fueron ejecutados de forma equivocada ya que algunos cayeron víctimas por envidia siendo acusado de desafecto al gobierno de Azaña, siendo exterminados, incluso cualquier cosa que dijeras que fuera mal interpretado te pondría a juicio con tortura que si no la pasabas con exito al hoyo.

Los primeros tres meses de la guerra en la provincia ciudadrraleña y contando Valdepeñas, se produjeron incontables asesinatos y ejecuciones a todo aquel contrario aparentemente de la República. El mandato de la República de liquidación, hizo que los milicianos se ensañasen con sus enemigos empleando en la mayor parte de los casos las tapias del cementerio municipal de la localidad para sus fusilamientos. La represión que se armó ocasionó 191 victimas de la guerra en Valdepeñas casi tanto como en la propia Capital (195), y siendo la mayor localidad de la provincia de existencia de ejecuciones. Dichas ejecuciones consistían en diferentes métodos de tortura y de la forma de matar más dolorosa posible en algunos casos. Estos eran desmembraciónes, violación de mujeres y en el arte de matar el más rápido era el fusilamiento directo, pero no siempre era así, pues se ha recogido casos de sepultaciones de personas vivas, aplastamiento con camiones o cualquier otra vejación que ni la imaginación llega a alcanzar por su alto contenido atroz. Lo peor en estos casos es que se mataba a gente que no se le dio la oportunidad de defenderse cuerpo a cuerpo con la misma oportunidad, siendo muchas veces víctimas inocentes de una masacre que rozaba ya los límites de la locura y el fanatismo, que al través del raciocinio no tiene sentido (26).

En un informe de la causa general habla de dos checas, retén y concordia, donde fueron asesinados o torturados varias personas. Otros fueron en el cementerio, donde eran víctimas del paseo realizado desde las checas o desde sus domicilios en un vehículo incautado a la panadería Santa Teresa (27). Posteriormente eran arrojados al pozo existente en su interior. En el citado informe en Valdepeñas fueron asesinadas 153 personas de la localidad y un total de 400 entre los trasladados de los pueblos limítrofes siendo Torrenueva,  Santa Cruz de Mudela, Castellar de Santiago y Moral de Calatrava, haciendo un total de 553 fallecidos en Valdepeñas, tanto lugareños como forasteros.

Al final de la guerra acontecido el 1 de abril de 1939 el bando Nacionalista se hace con Valdepeñas, comenzando ese día las actas del ayuntamiento por el nuevo gobierno paralizadas desde el 21 de febrero de la anterior política. De la sesión del 1 de abril, comienza a designarse el nuevo ayuntamiento y por tanto de arreglar lo básico que dejó tras de sí la guerra que se hace en el prólogo del 29 de marzo. A partir de entonces podemos ver diversas peticiones que hacen los vecinos de Valdepeñas y entre ellos el recuerdo hacia los caídos en la guerra por parte del bando Nacionalista como es lógico, mientras ellos hacían esta vez lo mismo contra los republicanos que quedaron durante la década de los 40 con la represión provocada por la Dictadura de don Francisco Franco, Jefe de Estado. El 10 de septiembre de 1939 en la sesión se aprobó la honra de todos aquellos funcionarios muertos por los marxistas autorizando al obispo de la Diócesis para la celebración de una misa en el salón de sesiones en memoria y sufragio de las almas de aquellos mártires. Esto es un ejemplo de lo que querían y deseaban los familiares de los caídos en la guerra. Poco antes, el 6 de junio en el Pleno se dio lectura de una carta de don Alberto Bermudez y de Tomás Caro Patón, solicitando la cesión gratuita de todo el terreno que comprende el cementerio civil conlindante del católico, donde se enterraron todos los mártires, vecinos de la localidad y de los pueblos del partido judicial asesinados por los republicanos y en cuyo sitio piden que se eleve un Panteón para honrar la memoria de todos aquellos caídos. La corporación lo aceptó (28).
Otro de los asuntos que se trató fue la instancia hecha por Martin Munguez García Filola, en la que ofreció al ayuntamiento un pedazo de tierra conlindante al cementerio católico, es decir el lugar donde luego se ampliaría el cementerio por su lado oeste y que un año después ya fallecido este señor la comparecencia efectuada ante el alcalde por doña Ageda,  don Manuel, don Lorenzo, don Martín, y doña Fernanda Munguez de la García de la Calera, asistida esta última por don José Maria Rodriguez para el ofrecimiento de dicho terreno que se cerró ese dia (29). Con ello se ampliaría el lugar de donde tiempo después se construiría el Panteón de los Mártires,  lugar donde antes en el periodo de la guerra era parte del cementerio donde se enterraban a los que morían fuera de la religión católica siendo la zona en el que se encontraba la fosa común en el que los ejecutados, sobretodo sepultados vivos, fueron a parar aquí como víctimas sin sepultura digna. Otros cadáveres que podían ser cerca del centenar, eran entregados a familiares y sepultados según rito vigente.

En recuerdo de toda esta masacre es la construcción del Panteón de los Mártires de 1936-1939 y encima de la antigua fosa común se hizo una explanada cerrándose dicho barranco y consignando un responso sepulcral común a los fallecidos por la causa. El Santuario de los Mártires empezó su construcción en febrero del año 1942 contratándose para ello al constructor de Valdepeñas Francisco Fuentes Sánchez y el coste de la obra total ascendía los 84024,92 pesetas de las de entonces, tanto en material como en mano de obra. Las obras del Panteón surgirian sin problema hasta en agosto del año 1943 en que para la terminación de la misma hacia falta 60000 pesetas, cuyas 25000 pesetas fueron sufragados por los familiares de los fallecidos. Para solventar de la mejor manera dicha situación, se propuso la formación de un crédito tomándose el superávit de liquidación presupuestaria del año 1943 por el ayuntamiento, en el que la comisión del Panteón se recaudó por donaciones particulares. El ayuntamiento al conceder dicha subvención tendría el derecho de fiscalizar obras y proyectos del Panteón. Pero todo ello no sería fácil pues en los últimos tres meses del año 1943 surge el problema de que el ayuntamiento no pudo llevarlo a efecto por falto de fondos estudiado por el señor Interventor lo que dictaminó éste que se incluyera la ayuda ya para el año 1944 cuyo acuerdo del Pleno se llevó a cabo el 19 de enero de 1944, debido a la petición formulada el 6 de diciembre anterior para que el ayuntamiento continuase las obras con el gasto que quedaba que era de 56024,92 pesetas para su completa terminación. Más adelante el 8 de marzo de 1944 existe una celebración por la comisión Municipal donde se da a conocer que el gestor señor Fernández García Rabadan manifestó que tiene conocimiento de que algunas familias querían aportar más dinero para el Panteón en la ayuda de la carencia de dinero que estaba haciendo estragos en el seguimiento de la obra del Panteón en el que ya el 4 de marzo se consiguió los 25000 pesetas aportadas por los familiares y estos enterándose de lo ocurrido, algunos querían sufragar más cantidad en lo que pudieran y vieran oportuno (30).

El 11 de agosto de 1944 el señor García Rabadan pide al ayuntamiento suspender temporalmente las obras del Panteón por falta de material y mármol necesario para el mismo y dio un aviso al sindicato de Monovar (Alicante), para que no se demore en remitir el nuevo material, cuyo traslado de ese mármol se completó el 20 de septiembre y comenzó por solicitud del ayuntamiento y del proceder del señor Gestor para reanudarse de nuevo la obra.

Ya para mayo del año 1945 la capilla está casi finalizada faltando el cemento para su terminación definitiva y el 30 de agosto el ayuntamiento pide que se retire los escombros y grava de detrás del Panteón,  restos que quedaban de la obra efectuada. En septiembre terminó las obras de la capilla quedándose ejecutadas y el 31 de octubre de 1945 se realizó la bendición de la cruz del Panteón y su inauguración para el día de todos los Santos de ese mismo año, en el que el obispo Prior de las órdenes Militares Emeterio Echeverria, el gobernador civil y Jefe Provincial de aquel entonces, estuvieron presentes en dicha ceremonia junto con otras Autoridades y Jerarquías en el que se hizo la primera misa en el recinto en recuerdo de los mártires,  asistiendo gran afluencia de público al ver la ceremonia. En la misma visita del señor obispo, la cruz de los caídos de mármol que campearía en la Plaza, fue bendecida también ese mismo día.  Dicha cruz fue trasladada al cementerio el 16 de agosto de 1978 para colocarlo en la parte central del cementerio que fue realizado para tal fin.

Las obras del Panteón de los Mártires ya terminaría, pero todavía quedaban algunos retoques y mejoras de desperfectos de su estructura, y el 29 de abril de 1946 el señor Espinosa, Gestor de entonces, solicitó un ligero repaso en el Panteón junto con la conservación y ornamentación del monumento, además de la creación de la nueva Comisión de Pro-Mártires compuesta por el párroco de la Asunción don Eleuterio García Cid, el del santo Cristo don Antonio Sánchez Barba del Rio, Delegado local de Excautivos don Joaquín Artega Zulueta y representación de los familiares de los caídos, siendo vocales de representación, don Abel Tarancon Rodero, don Francisco López Lerma Moreno, doña Josefa Santa Maria Recuero y doña Dolores Camacho Caminero, cuyo expediente del mismo fue aprobado el 23 de julio de dicho año. Toda la comisión se formaría para el cuidado y mantenimiento de dicho Panteón. Su trabajo en los primeros años fue la reparación de unas goteras de la cúpula el 26 de julio de 1946, la terminación de las vidrieras de los ventanales, aunque ésta la primera vez vino defectuosa y se tuvo que repetir la operación por la empresa contratada de Vidriera Artística S.A de Madrid, con un coste de 14280 pesetas en abril de 1947. Al año siguiente se vuelve a colocar el alumbrado del Panteón ya que fue retirado para la colocación y arreglo de cristales en el mismo. En febrero de 1947 fue reparada las escaleras y repaso de Juntas de los ventanales, aunque con ello la obra no queda finalizada pues el 19 de junio de 1950 se informa de desperfectos en la vidriera del Panteón cuya propuesta lo hizo el consistorio al señor López Manzanares.

Con el paso del tiempo el Panteón tendría algunos problemas que debían ser solventados, como el deterioro que sufría en marzo de 1957, cuya situación lo calificaban de "lastimosa" y podría llegar al extremo de sufrir derrumbe si se demorasen en los trabajos, pero no surtió efecto ya que en octubre de ese mismo año todavía había problemas en su estructura teniendo que contratarse al Aparejador Municipal para supervisar la misma y realizando informe para efectuar la obra por la cúpula,  que era la zona más dañada de todo el edificio (31).


En cuanto a su arquitectura consta de planta de cruz latina en cuya entrada la fachada se alza por sus laterales en forma de escalinata hasta conformar la bóveda de cañón a la altura del acceso. En la parte alta de dicha entrada que es de forma en dintel, podemos observar el resalte donde está colocada las letras en mayúscula de "MARTIRES" y debajo 1936-1939. La decoración superior consta del águila imperial de la dictadura de Franco y encima de éste una Cruz. En los brazos de dicha planta del edificio en cruz, idéntica factura a la de la fachada de acceso podemos apreciar, componiendo éstos de ventanales con dintel parecido a la puerta principal pero a la que desde dentro sirve solo para la iluminación debido al desnivel del suelo del interior a diferencia con el exterior. Encima del ventanal que da al lado norte existe el símbolo de la cruz de Borgoña mientras que en su lado opuesto se sitúa el símbolo de la Falange. En el centro de la planta de cruz latina se remata por una cúpula elevándose octogonal cuyo cada lado se abre un ventanal con arco de medio punto. Se cubre ésta con una bóveda rematandose con una cruz de piedra. En el interior del edificio se presenta una bóveda de cañón desde la entrada que va a morir en la cúpula donde se abren los cuatro
arcos torales y donde se localiza el altar de la capilla. Detrás de ella se accede a la pequeña habitación trastero, en el que en su parte alta se puede ver la vidriera con el descenso de la cruz de Jesús sostenido por ángeles. En los laterales y en diferentes lugares del edificio se pueden ver placas con los nombres de los mártires fallecidos en la guerra contándose un total de 268 reconocidos.

OBELISCO DE LOS CAÍDOS POR LA LIBERTAD.

También se encuentra otro monumento este más modesto para recordar a los caídos por parte de la República de los que cayeron tanto dentro de la guerra con el "batallón Félix Torres", como los que fueron reprimidos y perseguidos en la pos-guerra.

Durante el Franquismo,estas víctimas estuvieron sepultadas en el patio de San Joaquín entre las calles 11 a 15 de los que cayeron ejecutados entre 1939-1941. De lo que se grabó como inscripción en dicho monumento, según reza, el 9 de enero de 1966, un ciudadano con coraje y valentía, a pesar del yugo de la dictadura, exhumó los restos de tres ejecutados de sus tumbas. Ya en la Transición Política de España, en marzo de 1979, los familiares de los ejecutados abrieron las sepulturas de fosas comunes, crearon una lista y trasladaron los restos al lugar del obelisco con permiso de la Sentencia del Tribunal Militar, pero 24 de las 468 víctimas no fueron a parar a este lugar. En el Pleno del 10 de diciembre de 1984 se acuerda rendirles homenaje a los difuntos fallecidos caídos por la libertad y cuyo símbolo material fue inaugurado el 14 de abril de 2006 con motivo del 75 Aniversario de la proclamación de la II República, sufragado por los familiares y amigos de los caídos del bando izquierdo, para que como reza en el obelisco "¡ QUÉ SUS NOMBRES NO SE BORREN NUNCA DE LA HISTORIA Y DE NUESTRA MEMORIA!"

En el obelisco cuya cúspide la campea una paloma blanca y realizada todo de mármol,  podemos ver apuntados los nombres de los caídos de diversas localidades aparte de Valdepeñas, como Moral de Calatrava, Castellar de Santiago, Torre de Juan Abad, Viso del Marqués, Pozo de la Serna, Ubeda, Torrenueva, Santa Cruz de Mudela, Alcubillas y Manzanares.

CAPILLA DEL CEMENTERIO.


Fue proyectada en 1901, por el arquitecto José Marcía Cuenca y construido entre esa fecha y cuya finalizacion ocurrió en 1903. A sus laterales se adosaron las dependencias del capellán y enterradores.

En cuanto a la arquitectura, ésta consta de un zócalo de mármol novelda en el que fue realizada por la empresa " Lola y Llorens ". Las fachadas se reparten en tres tramos, la central la principal de la que trataremos al final, y sus laterales de idéntica factura y orden arquitectónico con zócalo mencionado elevándose de ésta un paramento de ladrillo con resalte de grecas. De cada una de ellas existen tres vanos, dos ventanas y una puerta en medio de arcos rebajados dentro de un alfiz a modo de moldura de decoración.  En la parte baja de las ventanas podemos observar en el alféizar decoración de moldura tallada, arcos de herradura. Todo ello dando un estilo arquitectónico donde entronca el neo mudéjar y el clasicismo, éste último en su mayor expresión en la fachada de la capilla. La fachada de la capilla en su estructura es igual a la de los anteriores, pero su diferencia radica en que es más decorativo, teniendo en sus laterales pilastras de orden corintio, al igual que las del alfiz de la portada principal. Dicha portada es de arco de medio punto y en su clave podemos observar el año de 1903. Existen conforme se eleva uno por la fachada, dos molduras, a baja altura sobre zócalo y en la intercesión de las pilastras con los capiteles corintios. Los capiteles sostienen un arquitrabe neoclásico rematando sé por cornisa en el que se abre un frontón triangular.
En dicho frontón triangular se inserta en el tímpano una decoración en mármol de novelda de un frontón curvo cuya parte interna se nos presenta un símbolo tallado de un reloj de arena flanqueado por dos alas y hachas de guadaña, cuyo significado es que la vida es efímera y cada segundo nos acercamos a la desaparición total con la muerte. En su zona alta, de remate existen motivos florales y en la clave del frontón triangular una concha de mármol. Se remata el conjunto con una cruz de mármol, detrás vemos una construcción de hierro a modo de caseta donde se alojó la campana del cementerio. En los laterales del frontón triangular podemos observar dos antorchas, como símbolo de bienvenida del difunto al mundo de los muertos.


En el interior podemos apreciar un recinto de planta rectangular dividido en tramos de pilastras corintias, en el que se encierra con un altar, estando detrás de ésta un crucificado a tamaño natural y en uno de sus lados en miniatura sobre pedestal, una réplica de la Virgen de Consolacion. En 2013 se amplió el recinto con otra pequeña sala para acoger más gente en el que se encuentra figuras de vírgenes y cristos de baja factura policromada. Por último como detalle, las hojas de la portada de entrada a la capilla fueron realizadas de hierro con cristalera por el herrero valdepeñero Domingo Navarro en 1903.


BREVE SINTESIS DE LA MORTANDAD EN VALDEPEÑAS EN EL PASADO Y NUMERO DE FALLECIDOS DEL CAMPOSANTO EN SU HISTORIA.

Antiguamente en Valdepeñas y observado en el archivo parroquial que se custodia en la iglesia parroquial de la Asunción y que data el primero desde 1655, por día moría la vecindad un promedio de 3 a 10 personas sin contar con enfermedades y pandemias en diferentes momentos históricos, incrementándose perfectamente la cifra de 15 a 25 personas por día en los periodos de más actividad infecciosa por diferentes causas, en una población que rondaba los 4800 habitantes. Todas estos problemas de mortandad por enfermedades infecciosas y otras ya de causas menos víricas o bacterianas, empieza la ciencia médica a ir solucionando los mismos con el avance del conocimiento sobre la salud, los medios de infección y contagio, nuevos medicamentos etc, que hizo que la sociedad aprendiera a tener más higiene para evitar contagios oportunistas, como también el avance de las estructuras urbanas con la llegada del agua potable, mejorando la calidad del agua, esta vez con potabilización que elimina muchos germenes,  que en el pasado era el causante de muchas enfermedades y problemas sanitarios. La primera medida higiénica fue el echar cal en las fachadas de las casas, e incluso en los cuerpos de los difuntos en las catástrofes, pues se comprobó que reducía la posibilidad de infección.

Antes del siglo XX la tasa de mortandad por año podía estar en torno de 700 a 1200 muriendo casi dos veces niños que adultos en edad inferior a 10 años, ya que no existían tantas vacunas para fortalecer las débiles defensas pueriles, como existe hoy día en países desarrollados. Por otro lado el aseo de las zonas urbanas fueron mejorando ya a mediados del siglo XIX, aunque en poblaciones más pequeñas como la de Valdepeñas, no fue habitual este medio de higiene hasta entrado el siglo XX.

Centrándonos en la localidad valdepeñera, la tasa de mortandad como dijimos por día oscilaba de 3 a 10 personas sin epidemia. Esta casuistica era habitual en el siglo de la ilustración en el que la villa de Valdepeñas tenia en torno de 7500 almas, y ya en el periodo fabril con 11000 personas. Las guerras sucedidas por un gobierno inestable y de ciertos períodos endémicos aumentó durante ese siglo XIX de forma exponencial el nivel de decesos, a la par, que con la llegada del tren se incrementó el doble la tasa de habitantes.

Desde la creación del cementerio municipal Virgen de Consolación en 1906, podemos ver que la tasa de mortandad anual rondaba de 500 a 650 personas, lo que fue un "pelin bajo" comparado con la centuria anterior, debido a pequeños avances en la medicina y los medios higiénicos. De hecho estudiando la situación en el periodo de 1906 a 1939 la media de muertes anual estaba en 590 individuos. Observando el registro de fallecimientos se comprueba algo insólito dentro de ese periodo, ya que desde el 9 al 18 de junio de 1923 no se registra defunción alguna en esos 9 días y no se vuelve a repetir de forma seguida nunca más hasta la actualidad.

Más adelante en el tiempo sucede un periodo  de inflexión con la guerra civil en el que se nota un aumento paulatino de defunción. Del año 1936 se registra 480 defunciones, pasando en 1937 a 749 personas y así en los 3 años posteriores, 868 en 1938, 888 en 1939 y llegando al cenit de defunciones en 1940 con 900 fallecidos, debido a ejecuciones hacia los republicanos cuando ya había acabado la guerra y el duro hambre y miseria en la que estaba inmersa España en general y Valdepeñas en particular. Se puede constatar asimismo que el último año donde se comprueba la mayor tasa de fallecidos hasta hoy es en 1941, con 854 decesos y con un total de ejecuciones hacia los republicanos en 189 víctimas. A pesar de la crudeza de los años 40 con la autarquia y la represión principalmente, se ve una disminución considerable de fallecimientos, situándose en esta década una media anual en 465 muertos y esto es debido a las mejores condiciones de higiene del hospital municipal en los cuidados y la aparición de la penilicilina bajando por vez primera la tasa de decesos infantil comparada con la adulta llegando hasta la década de los 80 con la muerte de un niño diario en valdepeñas. Conforme fue avanzando la ciencia médica, contribuyó a un descenso de muertes que en la actualidad ronda los 280 anuales.

En comparación con el padrón de habitantes de la localidad en 1907, se sitúa en 20690 habitantes, llegando en 1945 a 30606, lo que en fallecimientos vemos que el primer año representa el 3,29% del total de la población y para el segundo que fue de 352 fallecimientos (el 1,15%del total) lo que denota un claro descenso de fallecidos en comparación con la población. A partir de 1942 la situación de la mortandad va disminuyendo, habiendo en torno de 450 a 300 fallecidos como término medio hasta el año 1952, ya que en 1954 se da el descenso más acusado hasta la fecha de entonces con 261 decesos, bajando la media de la década de los 50 en 306 fallecimientos para una población que se situaba en torno a 28000 habitantes, representando el 1,09% de la población de aquel entonces. Con ello podemos observar una mejoría asistencial sanitaria a parte de un tímido avance social con el fin de la autarquia y la represión. En las siguientes tres décadas irá en descenso la mortandad siendo la media de la década de los 60 de 383 a los 269 de los 80, coincidiendo con un declive del padrón de habitantes en Valdepeñas impulsada principalmente por el éxodo rural, en el que la oportunidad de trabajo era mayor en las grandes ciudades más pujantes que la valdepeñas,  lo que el descenso de mortandad viene motivada por ello (26000 habitantes en los 60 representando el 1,92% y 24500 en los 80 igual al 1,08%)

En los 90 se incrementa el número de almas de 25000 a 26500, teniendo una media anual de fallecidos de 295 lo que representa el 1,15% del total de los habitantes de Valdepeñas, lo que indica que la variación desde los 60 y con el aumento de la esperanza de vida, 79,5 años, no tuviera mucha diferencia y en la entrada del siglo XXI con una media anual en la primera década de 268,7 para una población de 27949,6 habitantes nos da una disminución de mortandad en 0,96%, lo que se interpreta de la concienciacion de una calidad de vida con hábitos saludables para evitar enfermedades coronarias, o del control de las diabetes u otros evitables, unido a avances tecnológicos de la ciencia médica hizo bajar la estadística de fallecidos por día y de una mayor esperanza de vida. No debemos olvidar que cada vez más se realiza el acto de la incineración, por lo que algunos fallecidos no son registrados en el camposanto si no eligen columbario. La estadística del porcentaje por este motivo continua bajando al 0,88% en los primeros 5 años de la segunda década de este siglo a pesar de una población con mayor tasa de vejez.

Por último como datos de importancia sobre los fallecidos registrados en el camposanto, vemos que el año con más decesos fue en 1940 con 900, doblando al término medio de entonces. En 1967, mientras que la media se situaba en torno de 300 a 450 entre los años 50 a 70, ese año se observa un aumento en 663 muertes. Por otro lado están los años más "benévolos" en cuanto a tasa de fallecidos, acontecido en 1987 y 2001 con tan sólo 253 muertes en esos años siendo la cifra más baja hasta ahora registrado en el fichero del cementerio. Terminando, el cementerio desde su primera inhumación acontecida el 9 de mayo de 1906 hasta el 31 de diciembre de 2014 se estima fueron acogidas al menos 46000 personas, que de ellas 44524 están registradas hasta esa última fecha.


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      SIGNIFICADO DE LAS RELIQUIAS.
En su definición destaca parte de un cuerpo de un santo o objeto que por haber tenido contacto con un santo es digno de veneración. Las reliquias han existido en todas las épocas y en todas las culturas, no siendo objeto exclusivo del cristianismo. Para diferentes estudios científicos sobre psicología y su evolución en el hombre, la reliquia sirve para romper con el concepto de la muerte, perpetuando la energía impregnada de ese ser y por ello hay que rendirle culto. A nivel psicológico se necesitan ya que son prueba de que ha habido alguien con poderes mágicos o bien con personalidad singular y es por ello que son prueba de fe de que nosotros podemos serlo. A parte son prueba física que demuestra la existencia de lo que creemos, evitando que se decaiga la fe. Asimismo la reliquia es un objeto de poder donde se le atribuyen poderes milagrosos hacia las personas. Aquí por tanto, es donde juega un papel fundamental la sugestión, pues si el milagro alcanza a todas las personas, seria auténtico, que sin embargo no es el caso, pues seria debido realmente a la sugestión somática del individuo reforzado por la creencia de ese poder mágico del objeto. Otros estudios abarcan que dichos objetos pueden emanar energías estudiadas por el efecto Aura, que hacen que el estado emocional de una persona cambie drásticamente a mejor, debido a cambios bioquímicos y bioeléctricos.  

 HISTORIA DE LAS RELIQUIAS EN EL CRISTIANISMO.
En la historia del cristianismo, se llaman reliquias a restos de los Santos. En los primeros siglos del cristianismo, las reliquias no existían, pues no se menciona en ninguna de las fuentes Bíblicas Canónicas o Apócrifas, debido a que existía un tabú hacia la muerte , donde todo lo que es del muerto o es tocado por él, está maldito, cuya herencia es de la creencia judaica. Otra cuestión es la venida inminente de Jesús, en la que creía fielmente los primeros cristianos, con objeto de salvar a los pecadores, con lo que a estos primeros cristianos no les hacía falta poseer reliquia alguna. Con ello nos valemos en el estudio sobre la veracidad de dichos objeto, ya que se asevera que las reliquias de Jesús como de María,( claro está solo en objeto, pues se supone que ambos cuerpo y alma reinan en el cielo), o restos y objetos de los apóstoles, son totalmente falsos. Solo podían haber algunos verdaderos, como los de los mártires a partir del siglo III d.c. En la persecución llevada a cabo contra los cristianos, estos ademas no se arriesgarían a recoger los restos de sus compañeros mártires, ya que si les pillaban también serian ejecutados y de nada serviría el esfuerzo que ademas por las enseñanzas instruidas por Jesús de Nazareht este indico que el cuerpo no vale para nada, lo mas importante es el espíritu y alimentar su madurez con buenas obras. por norma general y segun normas llevadas a cabo por los romanos, a los criminales se les enterraba en fosas comunes y ese era el final para muchos cristianos en la época de la represión.
Pero a partir del siglo IV todo cambió, y es por tanto cuando la religión oficial del Imperio Romano comenzó a ser la cristiana, a raíz de una visión que tuvo el Emperador Constantino apodado "el Grande". Ademas según la tradición, su madre Santa Elena, encontró la Cruz de Lignum Crucis y el tablero del INRI en Jerusalen, trayéndolo a Roma una parte y otra dejándola en el lugar de su aparición.
  
El primer resto documentado para la veneración como reliquia es la de San Esteban ( protomártir) y a partir de ahí fue creciendo el culto a las reliquias de los mártires, muy venerados por su entrega y valentía en el amor de Dios. Además tenían tanta importancia, que no podía existir capilla sin construirla sobre una cripta, y en los Concilios y Asambleas cristianas se debía realizarla según costumbre con un cuerpo de mártir delante. En el siglo IV se decreta por los teólogos la teoría de que un simple trozo del cuerpo de un mártir mantiene toda la esencia y poder divino y por tanto milagroso, comenzando la practica de fragmentar los cuerpos y repartirlos por todo el orbe cristiano.
La reliquia mas famosa y el que más mitos contiene, es la del Santo Grial, que fue conocido popularmente a partir del siglo X. En España está la de Valencia, el Gallego o el de Burgos, que parece ser este último el más certero. Otro Grial fuera de la Nación está en Antioquía. Así con ello las reliquias se irán convirtiendo en algo preciado por toda la cristiandad y el tráfico de los mismos se convertirá rápidamente en un negocio que tenía sus más burdos fraudes. El poseer una reliquia por aquel entonces era forma directa de poseer beneficios. Un gran señor que tendría alguno de ellos su riqueza aumentaría ostensiblemente a base de que en la zona donde pusiese dicha reliquia, en este caso en su mansión o castillo recibiría muchas peregrinaciones que daban gran rentabilidad, incrementándose su poder y riqueza. Por otra parte, muchas personas fervorosas hacían todo lo posible por obtener una reliquia, con lo que los timadores y estafadores traficantes de estos objetos se aprovechaban de esta situación, cobrando igualmente grandes sumas de dinero por ello. hasta el siglo XIII en el que la iglesia toma cartas en el asunto sobre su autenticidad, por toda la cristiandad estaban moviéndose reliquias de todas clases hasta de las mas indefendibles por su veracidad como por ejemplo el estornudo del Espíritu Santo o las alas de un Ángel. A partir de ahí, cada reliquia tenía que ser catalogada por el Vaticano y por tanto expedir y certificar su autenticidad, aunque este medio era poco estudiado debido a la falta de recursos para comprobar la veracidad del objeto, que por otra parte unido a la estrategia de la iglesia de incrementar o reforzar la fe, hacían inviable asumir que se preocupaban por las reliquias y su autenticidad.    
Pero no todas las reliquias poseen el mismo grado de categoría, unas son más importantes que otras, que claro está los de primer orden está los de pertenecientes a Jesús, los de segundo nivel los pertenecientes a los Santos y Mártires, por un lado su cuerpo y por otro de menor importancia los objetos que tuvieron en vida.
    LAS RELIQUIAS EN VALDEPEÑAS.
En la villa de Valdepeñas no faltaron reliquias con sus correspondientes Bulas, traídas por dos religiosos a partir del siglo XVI, siendo Don Pedro de Vivero y Novoa y Don Pedro de Morales, y que fueron custodiados en la iglesia parroquial de la Asunción. No obstante en la Edad Media tardía no era habitual que en las iglesias y parroquias tuvieran reliquia alguna pues solo se daban en casos de expediciones en otras tierras que hacían los religiosos y es por tanto que al recoger varias reliquias las trajeran a su pueblo natal, en la parroquia de la misma para su veneración bajo permiso del Papado. Podemos decir sin ningún tipo de tapujo, que en el caso de Valdepeñas, esta albergó un número mayor que otras zonas del Campo de Calatrava a excepción del Sacro convento calatravo(1). En Valdepeñas se ha llegado a contabilizar 107 piezas en la parroquia entre enseres de Cristo y la Virgen como de partes y restos de Santos y Mártires, sin contar los que hubo en el convento trinitario que más adelante trataremos. Hasta mediados del siglo XVI Valdepeñas no tendría entre sus pertenencias ninguna reliquia ya que no se menciona en ningún orden de visitas desde 1491 a 1537, entre las posesiones que tenía varias cofradías o en la misma iglesia por lo que habría que esperar hasta el año 1546.
Antes de tratar sobre las reliquias mencionaremos lo que sabemos sobre los dos religiosos antes citados. Empezando por Don Pedro de Vivero y Novoa, este era hijo de Don Francisco de Vivero y de Doña Catalina Novoa. Estudió para ser presbítero y que por sus méritos y cualidades llegó a ser Deam de la Santa iglesia de Granada. Carlos V Emperador de Alemania y I rey de la casa de Austria de España, lo eligió para ser su capellán. En las campañas de Alemania, Roma, Flandes y otras partes para erradicar el protestantismo, en el viaje se llevó como acompañante a Don Pedro de Vivero del que por ello recibió un lote de reliquias, imágenes y otros objetos religiosos en el año 1546 de varias iglesias de los lugares defendidos y atacados. Del lote de reliquias una parte la segregó para la parroquia de la Asunción y otra para el Sacro convento de Calatrava la Nueva(2).
Aparte de todo ello y para la conservación de las reliquias, este religioso fundó un patronato para estudiantes y doncellas de su linaje, dotado con varias heredades y tierras, destinado a la custodia y protección de las reliquias por un capellán, que había de ser de la familia, aprovechando el privilegio al efecto. Su capellanía tendría varias tierras y olivares de su propiedad que dejó encargada a sus descendientes por linea familiar directa, bien sean hombres o mujeres. Tras el fallecimiento de Don Pedro de Vivero, pasó a sus hermanos la capellanía: Jacinto de Vivero casado con Ana de Merlo, María de Vivero con Miguel Sánchez de Belmonte y Catalina de Vivero casada con Diego Gutiérrez de la Caballería de Covarrubias y de estos últimos a sus descendientes(3).  
En el año 1697 tenemos la documentación de la capellanía fundada por Don Diego Francisco de Morales, cuyo capellán era Don José de Vivero, cuya descendencia se ve que atendían a las necesidades de la iglesia en los siglos posteriores. Sabiendo que la extirpe de los Vivero, muchos de sus integrantes se dedicaban a las labores eclesiásticas, tenemos la noticia ya en los últimos periodos del siglo XVIII y entrando el siglo XIX, el patronato iba perdiendo razón de ser y es por tanto donde se ven a los últimos herederos por parte de Novoa los siguientes: Antonio Vicente de Santamaría y Vasco y su esposa Doña Josefa Santamaría Molina y de Catalina: José Gutiérrez de la Caballería Muñoz Gijón y doña María Benita Muñoz Serrano Díaz Araque.
En cuanto a Pedro de Morales, Vasco cita que nació en Valdepeñas a mediados del siglo XVI, estudió leyes en la universidad de Salamanca y las practicó hasta que ingresó en la compañía de Jesús en 1582. Hizo la profesión en el colegio de la ciudad de los Ángeles en Nueva España llegando a ser Rector.En México enseñó teoría moral y fue consultor junto a Pedro de Ortigosa en el Concilio Mexicano Tercero celebrado en el año 1585. El Papa Clemente VIII le confió la dirección de las Indias de Filipinas que se habían reducido al cristianismo y la conversión de los demás por lo que le concedió facultad de legado(4). Además consigue el Decreto de la Bula La te ríen se, la unión de la iglesia parroquial de la Asunción de Valdepeñas con la iglesia de San Juan de Letran de Roma, cabeza y primera iglesia del orbe católico , comunicándose todas las gracias, indulgencias, y otras inmunidades que expresa dicho Decreto, dada en Roma a fecha de 21 de diciembre de 1594 (5). Junto a ello entregó al Prior de la iglesia Valdepeñera un lote de reliquias con sus Bulas correspondientes. Don Pedro de Morales era escritor y hizo varios libros religiosos uno de ellos indicando la traída de las reliquias de la ciudad de México por los jesuitas.
Don Pedro de Morales erudito expositor murió el 6 de septiembre de 1614. Don Pedro de Morales antes de ello fundaria una cofradía de San Pedro que se celebraba el 29 de Junio, bajo una heredad de Cabildo Eclesiástico junto con la comunidad de los Padres Trinitarios y desde entonces esta tradición se celebraba en Valdepeñas hasta el siglo XX (6).
Para el estudio de las reliquias en Valdepeñas tenemos que basarnos primeramente en el trabajo de Felipe Mexia de Valdivieso, que en 1645 dejó constancia de las reliquias que existieron en la iglesia y que sin él,  difícilmente podríamos hacer hoy este estudio. Además gran parte de su trabajo se basa en enumerar y mencionar las reliquias, por lo que se centra en su importancia para  con el Marqués de Santa Cruz, cuya obra le dedica. Se ha llegado a enumerar 63 piezas que trajo Don Pedro de Vivero en 1546.

Sobre la colocación de las reliquias  por este religioso muy bien lo explica Mexia en el que extracto lo siguiente:

" Don Pedro de Vivero de vueltas da las jornadas trajo una gran porción de reliquias con la Bula correspondiente apostólica dada y concedida por Don Geronimo Serraldo Corresponsal (ilegible) y III en Alemania y todos los reinos del Emperador Carlos V y subdelegado de la te ría con fecha de diez y ocho de julio de mil quinientos cuarenta y seis. Estas reliquias fueron colocadas por Don Pedro de Vivero en un hueco que tenia en el altar de la sacristía con su puerta y dos llaves de que (hoy tiene) el Prior de la parroquia y el otro el patrón del patronato que dejó el mismo Don Pedro de Vivero para estudiantes y doncellas de su linaje. Dentro de dicho hueco había un arca dorada donde están las reliquias y la Bula Pontificia. Al mismo tiempo depositó también una porción de las reliquias que traía en el convento de Calatrava donde los dejó también con su Bula auténtica.
El catálogo de las reliquias es la siguiente:
De la túnica de Cristo, de la túnica de la virgen, del sepulcro de Cristo, del cíngulo de Cristo, de la cruz de Cristo, de la corona de Cristo, de San Martín ,Santiago, Geronimo, Valeriano, niños macabeos, santos mauros, san Pedro, san Bartolomé, san Martín,  Jorge, Bernardino, Eustaquio, Gedrón, Ambrosio, de los vestidos de nuestra Señora,  de San Matías,  Juan Bautista, Barbara, Matías apóstol, Esteban protomártir, Andrés, san Lorenzo patrón de la villa*, del brazo de san Silvestre, Águeda, Benito Abad, Catalina, de la cabeza de san Fermin, Simón apóstol, Ana, Santa Maria Magdalena, san Gregorio, Bernardo, Eugenio, niños inocentes sangre, San Felipe, Nicolás, Agustín,  Petronila, huesos de santa Ursula, Jacobo, niños inocentes un brazo y un hueso, del polvo de tierra de san Bernardo, san Pablo , san Judas, Jacobo otra, Vicente, otra de Santiago apóstol,  Leonato, Apolonía, san Neber un hueso, once mil vírgenes tres cabezas de estas y un grupo de reliquias que no estaban identificados y que sólo se sabe por qué tiene escritos sus nombres que son de santa Úrsula y compañeros encontrándose en una caja dentro del arca.

En la Bula que acompaña a las reliquias se dice que ganan indulgencia plenaria todos los fieles confesados y comulgados que visiten los días del nacimiento de nuestro señor Jesucristo y el tercer Domingo de Pascua de Resurrección desde las primeras vísperas hasta los siguientes inclusive"(7).
Estas reliquias se conservaron en el relicario de la capilla llamada sacristía que en un principio estaba ubicada debajo del retablo mayor y hasta el año 1570 cuando se finaliza la actual sacristía  adosada a la nave de san Lorenzo, no se cambió de lugar. Por un documento de visitas de 1747, se sabe que el relicario de la sacristía servía el velatorio del Jueves Santo, por ordenamiento de la capellanía de Vivero, que custodiaba las mismas y lo sacaban cerca del altar mayor. Este relicario se conservó hasta la llegada de la guerra civil de 1936 en el que fue destruido junto con las reliquias.
 Había además otro lote de reliquias traídas por el jesuita Don Pedro de Morales en la última década del siglo XVI. Haciendo uso del manuscrito de Mexía indica lo siguiente:
" Don Pedro de Morales recibió reliquias del Cardenal Torre nova, formando parte de un conjunto mayor que fue traído de México a Roma a mil quinientos setenta y siete años por los jesuitas. El jesuita valdepeñero Don Pedro de Morales fue dotado de privilegios y honores por su Santidad Clemente VIII para el traslado de las reliquias que lo colocaron en la capilla o altar que le pareciese mejor para su culto y honra.

Le concedió el Papa Bulas expedidas en Roma el veintitrés de diciembre de mil quinientos noventa y tres y veinticinco de febrero de mil quinientos noventa y cuatro, cuyas Bulas quedaron en el archivo parroquial y las reliquias en el altar de san Lorenzo. Don Pedro de Morales dejó al Prior de la iglesia valdepeñas un importante lote de los mismos que se guardaron en un relicario guarnecido con molduras de ébano dorado y estofado, cada reliquia con su vitral de cristal, muchos de ellos con cadena de plata cuyas reliquias son las siguientes.

Una cruz hecha de madera de nuestro señor Jesucristo sirviendo campo de Agnus Dei bendito por Pio V, del velo de la virgen con que se envolvió el niño Jesús el día de su nacimiento, velo de San José en que en tanto fue envuelto el niño Jesús,  una imagen de Nuestra señora del Pincel con muchas indulgencias, reliquia de san Pedro apóstol,  de la túnica de san Juan Bautista, de San Juan apóstol, de San Judas apóstol, de San Beritedema, de San Marcos evangelista, de Santa Ana Madre de la virgen,  de Santa María Magdalena, de Santa catalina de Sima virgen, de San Jerónimo, de santo Tomás de Aquino, de Santa Buenaventura, de San Francisco Javier, de Santa Lucía, de San Luis, de San Pablo apóstol, de San Felipe apóstol, de Santiago apóstol, de santo Tomás apóstol, de San Matías apóstol, de San Mateo apóstol y Eva, de San Joaquín padre de la virgen, de Santa Marta una, de San Agustín, de San Gregorio, de San Ambrosio, de San Ignacio de loyola, de San Blas obispo mártir, de Santa Inés virgen mártir, de Santa Petronila, de Santa Isabel de Roma, de Santa Anastasia, de Santa Victoria virgen mártir, de Santa Juana virgen mártir, de Santa Clara virgen, de Santa Florentina, de Santa Margarita, de Santa Beatriz virgen mártir, de la Santa casa de lo reste.

En la Bula expedida se ganan indulgencias todo el año con sus misas y plenarias y todos los demás aparte de los jubileos"(8).

Se sabe que Don Pedro de Morales hizo una cesión de reliquias y relicario en la parroquia de la Asunción el 4 de mayo de 1590(9). Hasta que no consiguió la Bula correspondiente no se pudo levar a efecto, con sumándose el 23 de diciembre de 1593 y 25 de febrero de 1594, donde lo pondría en el sagrario del altar de San Lorenzo Este lote de reliquias que según el manuscrito de Mexía llegaba a 43 piezas. Concurrían así de varios pueblos a adorarlo y ganar Indulgencias tal y como estaba estipulado en el Bulario del relicario.

La existencia de dichas reliquias perdurarían hasta la llegada de la guerra civil, aunque estas como las anteriores mencionadas no estuvieron exentos de profanaciones a lo largo de su historia como la acontecida en la guerra de la independencia en la que los franceses cometen un robo en el interior del templo robando algunos enseres y entre ellos reliquias ornamentos y extravíos del archivo parroquial a fecha de 28 de octubre de 1809.

Entre las historias de las reliquias de la iglesia de la Asunción aparte de su profanación y destrucción definitiva, vemos como a fecha de 25 de noviembre de 1802 se da licencia para que en la parroquia de la Asunción se pueda utilizar un Rescripto de la sagrada congregación de Ritos referente a la Sagrada Espina de la corona de Cristo que se guardaba en su relicario(10). Por otra parte de hechos milagrosos o sobrenaturales de dichas reliquias no he encontrado nada referente por los escasos documentos que he podido encontrar.

EN EL CONVENTO TRINITARIO...

En el convento de los padres trinitarios que como sabemos fue fundada en 1596 por san Juan Bautista de la Concepción, situándose primeramente en la ermita de San Nicasio y que posteriormente se trasladó al actual emplazamiento a principios dela siglo XVII, podemos ver a través  del trabajo de Mexia la existencia de reliquias en la misma. Del documento podemos ver lo siguiente:

"...El P. Fray Juan de la Asunción,  procurador general en Roma de la Descalcez trinitaria, confesor del Emmo Francisco Barbetine Na pote,  consiguió del Papa Urbano VIII, la autorización necesaria para sacar del cementerio de San Calixto con intervención del Vicario General de Roma y sus ministros , los cuerpos de algunos Santos Mártires y enriquecer con ellos las iglesias de la Descalcez.

Fueron traídos a España a fecha de 1641, y el Nuncio apostólico viendo con forma auténtica los recados con que venían, dio sentencia firme, en favor de su identidad y mandó con pena de excomunión, que bajo ningún tiempo se sacasen estas santas reliquias, ni parte de ellos, de los conventos en que se colocasen.

Bajo permiso del general Fray Isidro de San Juan, fueron destinadas varias reliquias a Valdepeñas. De ello se hizo un autorizado recibimiento el seis de septiembre del año pasado de mil seiscientos cuarenta y cuatro cuya colocación se hizo en Valdepeñas de los gloriosos mártires San Mauro mártir y de Santa Concordia virgen y mártir, como se hace ver en los autos de la Nunciatura en el momento de su presencia, que fueron sacados del cementerio de San Calixto en Roma con autoridad apostólica.  En el convento fueron construidos dos urnas doradas de madera y cristales para contener los referidos cuerpos, colocándose a los lados del sagrario. Los cuerpos de los mártires fueron recibidos el segundo Domingo de Septiembre de mil seiscientos cuarenta y cuatro, por fray Gastar de los Reyes, y con singular veneración se le festejaron con la máxima solemnidad. La noche anterior víspera le precedió luminarias, fiesta de pólvora,  y repique de campanas. La misa del día siguiente predicó en ella el Padre fray Isidro de San Juan que fue ministro general retirándose el año pasado al convento de Infantes. Los religiosos de santo Domingo, San Agustín y San Francisco que se hallaban en Valdepeñas accidentalmente, recogieron limosnas, cooperarán con esta función haciendo altares por donde pasaba la procesión esa tarde" (11).

Sobre las vicisitudes de estas reliquias, se sabe que después de un tiempo de estar colocadas a los lados del Sagrario, pasaron a su colateral para posteriormente en 1712 trasladarse a la capilla de Jesús Nazareno Rescatado, a los lados del arco del altar. Para finales del siglo XVIII, los cuerpos de los santos cambian otra vez de sitio e incluso por un tiempo salen del convento aunque esta circunstancia fue temporal pues se conoce que volvieron a la capilar de Jesús Nazareno tiempo después.

La veneración de estos santos tenían sus días señalados y de ellos desde entonces se cantaba Misa y se rezaba en el convento con rito doble por razón de la reliquia más que insigne. A finales del siglo XVII, se dejó esta costumbre con motivo de ciertas declaraciones de la Sagrada Congregación de Ritos, referentes a poner excepciones A la Regla General de que se puede rezar los santos, cuyas reliquias se veneran en las iglesias.

Bajo los mandatos de los Padres Fray Francisco de Santa Ana y fray Francisco de la Asunción,  provincial el primero y general el segundo de la orden, hizo que los trinitarios del convento de Valdepeñas guardase sus cuerpos incorrupto en cajas muy decentemente adornadas, colocándole en el hueco o cripta del altar mayor de su iglesia.

Sobre otras reliquias, se conoce que existió un hueso de un brazo de san Pantaleón  mártir del tamaño de un dedo que trajo Don Matías Carlos de los Ríos con la autenticidad Papal el 28 de Mayo de 1677. Una cruz de ébano adornadas de reliquias con en gastes de plata que regaló al colegio V.M María del Castillo y este se colocaba en el altar mayor en los días festivos. Una reliquia de San Blas. Otro de San Próspero mártir donada al convento el año de 1738 por el P. Fray Juan de San Agustín(12).

Todas estas reliquias existían en 1792 en el convento tal y como lo cita Messías de la Puerta, cuyo documento lo mandó al geógrafo Tomás López. Las reliquias sufrirían problemas primero en la guerra de la independencia en el que el convento se convirtió en cuartel y en la expulsión trinitaria acaecida a fecha de 20 de septiembre de 1835 por el comandante Don Carlos de Villapadierna dentro de la época de la guerra carlista. Así que desde entonces se pierde el paradero de dichas reliquias no mencionándose en ningún otro documento. Como anécdota la reliquia de San Juan Bautista de la Concepción visitó Valdepeñas el 12 de abril de 1961, en el que se quedó durante tres días para que la gente la visitase y tuvo desde luego buena acogida siendo muchos los fieles los que lo vieron además de los que no podían ir al convento por algún impedimento físico la misma reliquia  fue llevada por los trinitarios en ciertos momentos del día visitando las calles de la población. 

Para terminar diremos que también con motivo del año jubilar Trinitario el 15 de junio de 2013 se hizo una salida procesional portado por la Asociación de costaleros de Pata Negra, de la Santa Reliquia del santo, que cuando terminó, la reliquia se expuso a la devoción popular dentro de la iglesia del convento.
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EL MITO DEL PALACIO EN VALDEPEÑAS

La creencia en muchos historiadores sobre el asentamiento del palacio en Valdepeñas viene motivada principalmente por la denominación del primer tramo de la calle virgen como cuesta del palacio. Además la tradición antigua aseguraba en el siglo XIX, que en esa zona inmediata y edificado en las cercanías de la plaza mayor se asentó un palacio mandado edificar según unos Isabel la Católica y según otros El Marqués de Santa Cruz(1).Por otro lado el cronista Eusebio Vasco indicó que en Valdepeñas existía la creencia extendida de que el nombre de la cuesta del palacio procede de que en su sitio el marqués trató de edificar su palacio que después levantó en el Viso, pero él matiza que era errónea debido al dicho popular de "por que pudo y por que quiso hizo el palacio en el Viso" sirvió según Vasco que en Valdepeñas cabía la posibilidad de que efectivamente existiese dicho palacio. Además según creía, en un principio bajo sus cimientos existió la torre atalaya o fuerte que estuvo en la plaza y que posteriormente pasó a edificarse como casa de la encomienda y después el mismo palacio del marqués siguiendo la línea de Inocente Hervás(2). Vasco menciona la ubicación de dicho palacio que era justo enfrente de la iglesia parroquial, asimismo dice que tenía dos fachadas, una en la plaza y otra en la calle virgen(3).

Más adelante otros autores afirmaban lo mismo que Vasco, de que en el fuerte de la reconquista se edificó la casa de la encomienda y más adelante el palacio del Marqués, tal y como se puede ver en Ángela Madrid o Manuel Corchado(4).

En la historia de Valdepeñas mencionada en Wikipedia, podemos observar que dice basándose en el autor Praves, que en el periodo del séptimo Marqués, el palacio de Valdepeñas era la principal corte, tenía salones de estilo francés donde se reunían para juegos cortesanos, fiestas dode hacían banquetes, tertulias, representaciones de teatro y críticas literarias. Buscando la cita he podido ver que en el palacio de Valdepeñas existía una verdadera corte marquesal a causa de la ayuda militar y clerical en los frentes bélicos donde se hacían fiestas según la estampa de Praves(5). Todo esto parece que corresponde más a pura conjeturación que de un dato directo fidedigno sobre el palacio, mezclando mito con realidad.

La cita de Mexía Valdivieso  ni de lejos menciona dicho palacio que de existir como tal, sin duda la habría indicado o incluso, como es habitual en su trabajo, la habría elogiado(6). Con ello concluyo que efectivamente existió un palacio, pero no como muchos historiadores locales han creído, ya que el único palacio residencia del Marqués está situado en el Viso, y no hubo otro en Valdepeñas, siendo este el centro de la administración de la casa Marquesal cuando Valdepeñas empezó a pertenecer al señorío en torno a 1585 cuando consiguió definitivamente la villa.


DE LA CASA ENCOMIENDA AL PALACETE DE LA ADMINISTRACIÓN

Entonces hasta aquí surge una inevitable pregunta ¿por qué si no hubo un palacio la cuesta hasta la plaza se denomina del palacio? esto a primera vista no tendría sentido si yo explico de la inexistencia de dicho palacio y por tanto todo está confuso y contradictorio, pero tiene una fácil respuesta, antes del hipotético palacio Marquesal se ha mencionado que hubo una edificación que era de la encomienda, pues bien, este al tener una fachada más noble se le denominó como la del palacio, tal y como se puede ver en otros lugares del campo de calatrava en el que era habitual esta premisa. También me apoyo por los valdepeñeros que en siglos anteriores mencionaron que fue edificado por la reina Isabel La Católica por lo que dicho palacio ya se la denominaba antes de la llegada del Marqués. Así que el término de palacio era para designar una casa noble en material y ostentidad.

Tratando primeramente d la casa encomienda de Valdepeñas se tiene primeras noticias de ella en 1326 por lo que a principios del siglo XIV fue edificada. Sobre su comendador, casi un siglo más tarde, en 1407, recayendo en frey Pedro González de Ynestrosa y recogido por Corchado  en sus estudios sobre el campo de calatrava(7). Pero adentrándonos sobre la edificación de dicha casa de la encomienda, se tiene noticias directas en el siglo XVI gracias a los trabajos de Ángela Madrid, aunque ya antes de esa fecha el edificio tendría algunas reparaciones cuya documentación no se conserva. Pero en ese siglo XVI sí, debido a la orden de visitas que efectuaba la orden de Calatrava en ese periodo, describiéndonos  el estado de la villa en cada visita que hacían sobretodo a templos religiosos y edificios importantes cuando se tenia que hacer alguna reforma aparte de que recogían la riqueza de la encomienda como del templo y cofradías, indicándonos de algun modo la vida religiosa y económica de cada momento histórico junto con arreglos y modificaciones del lugar.

Se puede ver la obra efectuada en el año 1502 bajo mandato del Freyre Luis de Figueroa, en el que hizo una reparación a fondo presentándose un edificio de dos cuerpos, con planta centralizada y galerías contando con otras dependencias como horno, caballerizas, pajar y bodega, corral y jardín junto con un subterráneo en el que servía este de bodega.En 1509 por el Freyre Juan de Ynestrosa se acomete el enlucimiento de la puerta, revoco de paredes, arreglo del corredor del patio, puerta de la caballeriza, cubrir el horno, cosa que solo hizo a medias toda la obra por lo que en 1537 se encontraba el edifico en semi ruina interviniéndose en el enfoscado de la fachada, reparación de ventanas de la noria y del estanque del jardín y arreglo de la huerta , jaula para aves, la escalera, reparación de cimientos por la puerta exterior del huerto, las paredes del corral, nueva caballeriza, fuente del patio y realizar una puerta de entrada al corral, siendo comendador Diego de Osorio. Con todo ello tenemos datos de las intervenciones que necesitó dicho edificio para su manutención.

Con el cambio de realengo a señorío,  el Marqués de Santa Cruz poseía la potestad de poder edificarse en Valdepeñas su residencia, que sin embargo no lo hizo, y la casa de la encomienda que se situaba en el lado sur de la plaza sirvió posteriormente como palacete de la administración del Marquesado, motivado por el traslado del mismo, efectuado por el hermano de Don Álvaro de Bazan y Guzmán en 1989, Alonso de Bazan, cuando se realizó las reformas de la administración mandadas hacer por el Segundo Marqués en la línea sucesoria Don Álvaro de Bazan y Benavides hijo del anterior Marqués,  cuando este último murió un año antes. Así con ello, dicho Marqués realizó la reconstrucción del nuevo palacete para tal fin en torno a 1590. Con este nuevo edificio durante siglos se dieron cita administradores y regidores de la villa, cargos designados por el Marqués.

No he encontrado datos referentes a dicho palacete salvo en cartas mandadas al Marqués pero son citas vagas que proporcionan pocos datos sobre su fisonomía, que sin duda tendría idénticas directrices a la anterior casa de la encomienda. Ni el catastro del Marqués de la Ensenada en 1752 en su capítulo 25 en la pregunta de los edificios del común solo se menciona el ayuntamiento, la cárcel y carnicería. De las casas que había indica además que existían mil habitadas y otras sin habitar y que en ninguno de ellos tiene derecho el Marqués, por lo que se deduce claramente que no existió ninguna residencia en Valdepeñas para el Marqués(8). Solamente él tenía casi doce hectáreas de varios pedazos de secano en aquel momento. Más adelante en el tiempo, se realizó una carta que se mandó al gobernador de Castilla,  que al su vez el Monarca Felipe VI ordenó hacer, en el que todas las personas al mando de cada población elaborasen un cuestionario sobre los efectos  del terremoto de Lisboa acaecido el 1 de noviembre de 1755 para saber la magnitud de dicho fenómeno en diferentes puntos del país. En el caso de Valdepeñas los gobernadores, Juan Jigón y Juan de Molina hicieron el cuestionario y en ella se menciona que a las 9 y media empezó el terremoto encontrándose la gente en la iglesia dentro de la festividad de todos los Santos. Ante el susto salieron a la calle y vieron el meneo de todos los edificios, que a pesar de sufrir fuertes  sacudidas durante 8 minutos, solo una cornisa del dormitorio de los trinitarios se cayó, en el que no menciona nada sobre los efectos en el palacete, deteriorándose a mayor velocidad a partir de entonces a consecuencia del seísmo en el que cuatro años después, en una carta mandada al Marqués por Andrés Muñoz Gómez en el que indica el estado deprobable del mismo al punto de la ruina. Debido a ello y sin más dilación se procedió a su derribo(9). Pero al poco tiempo concretamente en el año 1762, la casa de la administración se trasladó al lugar del actual ayuntamiento, donde antes se ubicaba el auditorio viejo. Consistorio y administración compartían mismo techo, quizás antes ocurría lo mismo en el lugar de la casa de la encomienda pero carezco de datos para afirmarlo. Esta sala de administración de Marqués perduraria hasta la abolición señorial ocurrida en 1837 en el que Valdepeñas pasa a pertenecer al Estado de Provincia. En la zona del antiguo palacete se habían construido varias casas tal y como lo afirma Ambroz en 1843, y hasta el año 1864 cuando se hizo los soportales de la Plaza por el arquitecto Cirilo Vara y Soria no fue ocupada por dicho edificio tal y como se encuentra hoy día.

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    EL CHAPITEL DE LA IGLESIA DE NTRA SRA DE LA ASUNCIÓN DE VALDEPEÑAS A LO LARGO DE SU HISTORIA.

 1 FUNCIÓN DE LOS CHAPITELES ECLESIÁSTICOS Y SU EVOLUCIÓN.

Empezando por su simbología, el chapitel (1) se asemeja al falo (2) consagrado por los antepasados, ya que los cananeos y los judíos hacían panes alargados, lo que serian barras, en simbología de este falo que la bendecían en el momento de la comida. Posteriormente este icono  lo trasladarían a los postes altos y obeliscos en diversos puntos focales para el culto y de ello beben las iglesias cuando se extendió por la región, hundiendo las raíces de los chapiteles en las iglesias en la época de Constantino en el siglo IV, empezando a ser la religión cristiana la oficial del Imperio Romano.

En el cristianismo la simbología del chapitel principalmente servían para ahuyentar a los malos espíritus, como también de proclamar una potencia militar, con equivalencia de punta de lanza significando un fuerte o fortaleza. También era un vinculo de unión cielo-tierra, siendo la aguja alta el símbolo de piedad, como también símbolo de riqueza y prestigio de quienes encargaban su construcción.

En el estilo y forma del chapitel, esta se atiene a los diferentes momentos históricos, junto con los materiales en los que se realizaba, siendo muy habitual los de perfil piramidal de base cuadrangular u octogonal. También existen chapiteles cónicos ( con base circular) o bulbosos ( con perfil ondulado).Puede terminar en forma de flecha aguda, siendo mas destacable en el arte gótico, como culminación de la visión de Dios.

Pueden estar formados igualmente por un solo cuerpo principal o por una sucesión de pequeños cuerpos decrecientes o escalonados, con material de ladrillo la pizarra o la piedra, o revestimiento de cerámica vidriada, con pequeños azulejos bicromados. Algunas veces se decoraban con gargolas.

En españa las iglesias visigoticas compartian esta particularidad, pero no eran muy grandes, ya que no eran torres sino cúpulas o capilla con cúpula que lo sustentaba sobre la linea de impostas. En el periodo musulmán la existencia de las iglesias eran difícil pues estas fueron saqueadas o manipuladas para albergar la creencia del rito de Alá. Pero en los periodos últimos de los musulmanes en la era del Califato en España, para ellos Al-Andalus, se comenzaba a construir mezquitas con altísimas torres que terminaban en forma de punta de cruz, siendo toda la misma en piedra.

En la época de la reconquista y con el sistema feudal, en los siglos XI y XIV, las catedrales góticas tendrían la principal referencia en el arte gótico del momento con forma de obelisco, todo ello en piedra y una altura colosal para llegar metafóricamente al cielo.

Ya en el caso de iglesias de las villas más modestas, no tendrían estos recursos económicos para la construcción de una imponente catedral, siendo sencillos y edificios rectangulares con o sin torre, que en este caso servia de defensa en la parte sur de la península. Estas torres en la época de los reyes católicos, bien desaparecían o se aprovechaban como torres- campanario. El perímetro de las iglesias para dar cabida a todos los feligreses que iban en aumento, se incrementaba a la par. Las torres en un principio no se remataban con chapiteles, sino con tejados a cuatro aguas rematados por una cruz. Conforme fuera pasando el siglo XVI, en algunos casos las torres fueron restauradas o cambiadas dependiendo de la economía de la villa, y ya en poblaciones mas pudientes podían permitirse un chapitel como lo fue en Valdepeñas. Desde ese siglo el corte herreriano de los chapiteles van a ser reflejados en lo alto de las torres eclesiásticas en el que ya en el siglo XVIII se generalizan, con decoraciones típicas de este arte con exuberancia decorativa pero manteniendo las trazas primigenias.

2 EL CHAPITEL DE LA PARROQUIA DE LA ASUNCIÓN DE VALDEPEÑAS.

No se tiene conocimientos referentes de la primigenia torre de la iglesia, que por entonces estaba dedicado a Santa María sin ninguna advocación concreta, en cuanto a su fisonomía, que sin duda seria cuadrangular de unos 20 a 30 metros de altura con cada vano en cada cara de la torre que en 1491 tenia una campana dedicada a Santa María de Gracia propiedad de dicha cofradía. Dicha torre estaría rematado con un tejado a cuatro aguas y rematado a su vez  por una simple veleta. La torre mencionada es sustituida por otra poligonal proyectado en torno 1530 por el arquitecto Alonso de Covarrubias. En 1568 se seguiría con las tasaciones de la torre para completar su obra con remate de chapitel que entre otros elementos como clavazones y remate de tejado de las naves que alcanzaría el montante de 140152 maravedíes. Esta obra lo quiso acelerar el bachiller frey Francisco Ordoñez ese mismo año pero por falto de fondos solo se llevaría a efecto los tejados de la nave principal y la de San Lorenzo(3). Por tanto hasta el año 1605 no se llevó a cabo el remate del chapitel de la torre del templo valdepeñero con corte herreriano dentro del circulo de Juan de Herrera que estaba en auge y por el renacimiento se había hecho posible la construcción de chapiteles de varios cuerpos, con presentación de chapiteles de faldón linterna cruz y veleta. Así el primer chapitel de la torre octogonal de Valdepeñas tendría estas características y fue mencionado por Mexía en 1645 en el que indica que es de construcción de piedra o pizarra y que posee una enorme bola(4). Seria idéntico en su forma y estructura con el paso de los siglos con faldón, linterna , cruz y veleta y decoracion tales como buhardillas en cada lado del mismo y remates de pináculos en sus diferentes partes. Este chapitel tendría su destrucción en 1680 por la caída de un rayo que destrozó gran parte de él incluyendo otras zonas del templo y que en la declaración lo hicieron cinco valdepeñeros sabios y de avanzada edad. El consejo de Castilla pidió los informes pertinentes sobre el estado del templo en el que se refleja su ruina inminente si no se actuaba como es debido y con premura. Se recabó la ayuda económica de diezmos y primicias de la parroquial así como las mesas maestrales de Almagro y Villanueva de los infantes. Pero otra vez persisten los problemas económicos entroncando con la decadencia española de ese siglo con los últimos Austrias y se aplaza el arreglo para el año 1692 en el que se hacen diversos informes sobre las necesidades del arreglo del templo por diversos maestros de albañilería, cantería y el arquitecto Leonardo Ramirez de Arellano. Este arquitecto se comprometió a realizar el arreglo de la escaleras del campanario,  el campanario y todos sus remates incluyendo las campanas(5).

El nuevo chapitel perduraría hasta el año 1749 en el que parecía se había finalizado los diversos reparos efectuados en las naves a principio del siglo XVIII, para que en una rogativa contra la langosta efectuada el 11 de julio de ese mismo año un cohete de lagrimas impactase en el chapitel y ocasionase un tremendo incendio en el que las imágenes del templo debido a la voracidad de las llamas  fueron sacadas a toda prisa del mismo dirigiéndolas en la cuesta del palacio. Los vecinos mientras miraron espantados como la torre ardía y estuvieron atentos  por si algunas casas colindantes sufrían asimismo el incendio, implorando a la virgen y a Dios que no se ocasionase mas daño ni en el pueblo ni en las eras(6)

En los informes del Concejo y mayordomo, este lo atribuían a una desgracia no especificándoles cual era sin negar ni afirmar nada, ya que si comentaban que la causa era provocada por una imprudencia, no podían obtener la ayuda que necesitaban. El 3 de Agosto pidieron la solicitud a los preceptores de diezmos y rentas para su reparación, diciendo que el chapitel desapareció reducido a amasijo de hierro y ceniza y que el ultimo cuerpo de campanario se encontraba en mal estado teniendo prisa para su aderezamiento.Hasta el 18 de octubre no habían dado respuesta y el Consejo de Castilla nombró juez privativo al corregidor de Ciudad Real Don Juan Moreno Vallejo para hacer el informe del estado y necesidades del templo. Se pidió que ayudasen las administraciones de la encomienda de Membrilla y Manzanares, debido a su relación con aberturas junto con Valdepeñas. En el nuevo modelo del proyecto del chapitel, este seria mas bajo que el anterior, ademas de que la torre se rebajaría casi 5 metros en su ultima cornisa, lo que denota que dicha torre en comparación con la actual era mas alta ganando de media unos 7 metros lo que podía alcanzar los 60 metros total de altura siendo equivalente a la torre de la parroquia de la Solana considerada la más alta de la provincia ciudarraleña y por norma en la antigüedad lo seria la de Valdepeñas.

En la nueva reconstrucción de la parte alta de la torre y el chapitel se contrataría al maestro de obras don Juan Alejandro Nuñez de la Barreda. Él hizo la planificación de los arreglos conforme se pedía de base por el cabildo eclesiástico municipal y del mayordomo intentando ahorrar costes con magnificencias y decoraciones innecesarias dejando el chapitel conforme lo era en un principio.
En los comienzos de la obra Juan Alejandro no pudo estar presente y por tanto se lo deja a su compañero Juan de Arenas, debido a que estaba alzando el primer cuerpo de torre de la iglesia de la villa de la Solana en el año 1749 y 1750, hasta que tomó el rumbo de esa obra Miguel de Mestanza y Juan Alejandro podría finalizar el remate de la torre con el chapitel en la parroquia de Valdepeñas entre 1752 y 1753. Según una carta que menciona Vasco, el 5 de julio de 1761 estos dos maestros piden cada uno mil reales por las obras efectuadas al Marques de Santa Cruz(7). De hecho el 24 de octubre del año 1756 se cayó la veleta y cruz del chapitel por su poca resistencia debido al terremoto que sucedió un año antes, concretamente el 1 de noviembre de 1755. Poco después debido a esta circunstancia se volvió a contratar a Juan Alejandro para su reparación.

Así quedaría el chapitel hasta su reforma en el año 1897, no sin antes aclarar que esta sufrió otra vez una caída de un rayo en 1804 que la dañó parcialmente y fue restaurada en 1806(8). Casi un siglo después, debido al deterioro en el que se encontraba el chapitel, se mandó por la Real Cédula renovar y cambiar el chapitel el 16 de mayo de 1890. Entre Septiembre y Octubre de ese mismo año se hicieron varias subastas bajo el tipo de las 5000 ptas de entonces, pero sin éxito debido a la falta de fondos y de puja para llevarlo a cabo. Con el tiempo el señor Diputado de entonces Don Manuel Prieto de la Torre consiguió 10000 ptas para llevar a cabo la reforma  junto con su concesión, pero al final se truncó por la falta de un voto de otro diputado de un pueblo vecino ya que el señor Torres no se lo agradecía y por tanto este se hechó atras en 1893. El reparo tardaba y por tanto el chapitel amenazaba ruina, con lo que la Real Cédula pidió apresuramiento de su reforma con lo que se inició las gestiones y los fondos económicos necesarios en 1896 para empezar con el nuevo trazado del chapitel. Para ello se contrató al arquitecto de obras Don Vicente Hernández  para estudiar el nuevo arreglo del chapitel. Debemos de destacar otro arquitecto Sebastian Rebollar afamado arquitecto ciudarraleño, había proyectado una torre en la zona del ayuntamiento para albergar el reloj que fue adquirido por el consistorio en 1878, y que la corporación municipal desestimó, aprovechándose el reloj para alojarlo en el chapitel de la torre en vez de la torrecilla sobre ayuntamiento.

Las obras del arreglo del chapitel comenzaron oficialmente el 6 de Julio de 1897 cuando terminan de colocar la empalizada del andamio y al día siguiente comienzan con la armadura del andamio que duró 10 días. Mientras tanto el 12 de Julio destapan el reloj que había adquirido el ayuntamiento unos años antes para revisar su funcionamiento.A partir del 18 de julio comienzan a desmontar los materiales del viejo chapitel ( pizarras, madera, cruz y veleta). El 19 de Julio quitan la cruz la veleta, bola y barrón y lo adquiere Don Eusebio Vasco para su biblioteca museo Valdepeñense. El día 23 quedó terminado el derribo del chapitel bajando a la plaza todos sus materiales. Al día siguiente fue pública la altura de la torre, y esta posee 36 metros y medio desde el suelo hasta la última cornisa de piedra y el chapitel viejo tenia de altura 16,38 metros lo que se traduce en un total de 52.88 metros.
el día 27 llevaron a la plaza la madera necesaria para el nuevo chapitel y el 29 de julio comienzan a subir los materiales durando la obra hasta octubre de ese año de 1897. Este nuevo chapitel seria de madera en su esqueleto y por encima de su estructura interna se utilizarían placas de plomo de forro remachadas, simulando la pizarra. El 10 de Septiembre suben a la torre la campana del reloj, las cuatro columnas de hierro y los antepechos. Al día siguiente un carpintero de la obra se hiere con la azuela en una pierna. El 10 de octubre, siendo domingo se colocan en su lugar la campana del reloj de la torre, a las 9:30 de la mañana y el 15 colocan el remate de barrón cruz y veleta. El ángel cruz y barrón nuevos lo hizo el herrero Domingo Navarro tal y como estaba inscrito en la bola mirando al lado este del chapitel. Siguiendo el curso de las obras los meses desde octubre a diciembre se procede a retirando el andamio y cuando se finaliza se procede el 27 de diciembre a subir las esferas del reloj y dos días después su maquinaria armándola un relojero local experto. Se terminó y se engrasó toda la maquinaria a la que diariamente tenia que darle cuerda una persona todos los días siendo su estreno el 6 de Enero de 1898 a las 12 del mediodía terminándose la reforma del chapitel. Con la llegada de la luz eléctrica el 5 de noviembre de 1898 se enciende por vez primera el alumbrado eléctrico del reloj y de las calles(11). Como anécdota histórica, diremos que a fecha del 10 de marzo de 1899 al repetir la hora de las 5 de la tarde, la campana solo da cuatro campanadas cayendo el mazo al suelo de la calle en el casi alcanzó a una mujer con sus tres niños saliendo ilesos del mismo y quedando solo en un susto.  El ayuntamiento al ver la agitación de la madre y sus criaturas, este les concedió un refresco a cada uno de ellos. El mazo de la campana seria restituido con una mejora en la sujeccion y más segura el 22 de marzo de ese mismo año dando las doce del mediodía.

Este chapitel se mantendría con sus elementos originales casi durante todo un siglo, salvo algunos reparos en las esferas del reloj, como también de la maquinaria y electrificacion del mismo,  sobretodo en la restauración efectuada en 1978.

Pero la intervención más profunda del chapitel fue llevada a cabo en julio de 1994, cuando se realizaron la colocación del andamiaje y su empalizada desde el campanario, retirando las campanas de su lugar para la restauración del chapitel. La empresa contratada para tal fin seria construcciones "Rafael Romero" de Ciudad Real. En los trabajos a desempeñar por la empresa estaba el cambiar el forro del chapitel renovandolos por peligro de putrefacción de la madera causado por la humedad y condesacion y el refuerzo de adereza miento de las maderas de la estructura del chapitel, por peligro de derrumbe. El presupuesto en un principio por la obra del chapitel estaría en torno a 15 millones de las antiguas pesetas.

Durante el plazo de las obras, este se prolongaría debido al retraso de la llegada del material necesario. A finales del año 1994 la parroquial y el ayuntamiento que trabajaron en conjunto para sufragar los gastos era de 6 millones pesetas. La ayuda a la parroquia por diferentes organismos ascendían a 4 mil  pesetas. El 9 de febrero se procedió a la extracción del andamio finalizando se todos los trabajos. Por entonces se debía instalar el reloj las esferas y la nueva maquinaria, que serían colocados el día 13 de febrero de 1995 y realizadas por la empresa Valer de y se procedió a su funcionamiento. Las esferas la subvencionó el ayuntamiento mientras que su maquinaria que esta vez iba a ser digital seria pagado por la parroquia junto con el consistorio. La antigua maquinaria ya no viable en su funcionamiento se puso en el Museo Municipal. La compra e instalación del reloj costaría 1200000 pesetas pagándose en el transcurso de la obra tanto por el consistorio como por la parroquia. Ya para verano de 1995 la junta Económica hizo pública las cifras del coste del chapitel contribuyendo en ello además del ayuntamiento y la parroquia, el obispado el coral maestro Ibáñez, ayudas de los fieles, como diversas cofradías relacionadas con la parroquia, siendo el montante recaudado de 9314627 pesetas. En la concesión del préstamo, la parroquia pidió ayuda a la caja de Castilla la mancha y solo pudieron extraer 3349251 pesetas que tuvieron que solventarla pagando los intereses en cinco años llegando a la cifra de 12664578. Las cuentas de los bancos y cajas de ahorros lo dejaron abiertas para que si algún valdepeñero estuviera interesado en contribuir a los gastos que lo hiciera. Por la escalera de subida al chapitel este valía 1 millón de pesetas. Así para el 1 de abril de 1995 quedaría terminado toda la obra inaugurándose con el toque de las campanas(12).

 Las obras de envergadura en el chapitel no se volvieron a realizar hasta cerca de unos 18-20 años después. Los reparos menores fueron la maquinaria del reloj debido a averías y el cambio del mazo de la campana de las horas por desgaste en primavera de 2001. La intervención última efectuada en el chapitel no fue premeditado ni acordado y esto se debió a los descuelgue de las esferas del reloj ya que uno de ellos cayó al suelo a principios del año 2012 lo que hizo que el anterior párroco Angel Al mansa echara un vistazo y comprobó la situación lamentable en el que se encontraba el chapitel que debido al la poca corriente de ventilacion por un lado, la condensación provocada por la humedad y por la entrada de agua por los resquicios del forro del chapitel hizo que las maderas del chapitel se pudrieran y por tanto no era resistente estando quebrado uno de los lados aparte de que la caseta de la campana tampoco se encontraba ya en condiciones, encontrandose en mal estado por oxidación e incluso desencajada. Esto hizo que el ayuntamiento en conjunto con la parroquia decidieran retirar la caseta el 22 de agosto de 2013 para evitar accidentes en las concurridas fiestas del vino que se celebrarían días después aunque en el edil reflejara que en caso de caer la caseta, esta lo haría en el interior de la torre.

Se expidió un informe sobre el estado del chapitel y de las obras que harían falta realizar en el mismo por la arquitecta municipal Gloria. El permiso de obra demoró unos meses pero al final en abril de 2014 se procedió a su reparación. Se colocó la nueva escalera para el acceso al chapitel y se inspeccionó la zona por la arquitecta observando que casi la totalidad de la armadura del chapitel tenia que ser renovado menos las cuatro vigas de sustento principales. En la sala de relojes para que los operarios pudieran trabajar mejor se colocó otra plataforma intermedia. Se hizo una ventilación en su parte inferior y superior para evitar que se volviera a condensar el interior dela chapitel. En los trabajos de la madera se contrata a la empresa Ciorraga. En la de la caseta en el que se renovó todas las piezas y se pulió la campana fue a cargo de la empresa herrera Lillo. Fue sufragado todo ello por el ayuntamiento en el contrato de estas dos empresas de la localidad con un coste de 28000 euros. La maquinaria del reloj fue realizada por la empresa de Tradición con un coste de 7000 euros renovándose la maquina y las esferas del reloj cuyo funcionamiento se hizo el 28 de noviembre de 2014. Al final la caseta del chapitel cuando se terminaron los trabajos fue colocada el 26 de marzo de 2015, aunque fue prevista para el día anterior pero por el fuerte ventoral no se pudo llevar a efecto. La campana del reloj fue estrenada el 9 de abril de ese año y el foco de luz de iluminación de la caseta el 10 de junio.
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               EL ORIGEN POLÉMICO DE VALDEPEÑAS                                                                                      
 1. EL ORIGEN DE VALDEPEÑAS SEGÚN DIVERSOS HISTORIADORES LOCALES
fotografía más antigua de la panorámica de valdepeñas en 1878.
Empezando por este estudio, comenzaremos por los diversos historiadores que trataron con la historia de valdepeñas y sobretodo del origen de la misma, que a falto de documentación es una parte de la misma algo oscura y misteriosa por lo que solo se tratan de meras especulaciones.
El primero del que por ahora se conoce que habló sobre el origen de Valdepeñas es Felipe Mexía de Valdivieso, que en 1645 escribió un trabajo sobre la fundación de Valdepeñas dedicada Marqués de Santa Cruz, concretamente al III en la línea sucesoria D. Álvaro de Bazán y Manrique de Lara que acababa de ser ese mismo año Marqués tras la muerte de su antecesor. El autor del libro, el mencionado Mexía de Valdivieso, procedía de una de las familias hidalgas de la población que destacaron en el siglo anterior en ciertos puestos importantes de la política valdepeñera. De hecho Felipe Mexía era a la sazón Abogado y Regidor perpetuo de Valdepeñas a mediados del siglo XVII siendo elegido Regidor en 1629 sustituyendo a D. Marcos Arias. D. Felipe Mexía era un hombre culto, pues sabía latín como se demuestra en su trabajo cuando habla de la interpretación histórica de autores clásicos para tratar a su entender, de las poblaciones romanas que existieron en el término de Valdepeñas con objetivo de ensalzar su origen romano ante su señor, el Marqués de Santa Cruz(1). Esta es una prueba irrefutable de su alta alcurnia, ya que solo en el Antiguo Régimen las clases altas tenían acceso al saber.                                
Adentrándonos de lleno en la interpretación de su trabajo, y ya empezando sobre la época de reconquista del siglo XIII tras la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, en el que esta zona de Valdepeñas es conquistada definitivamente por las tropas cristianas, Felipe Mexía habla que en 1242 y 1243, y basándose de la tradición oral de los valdepeñeros, la reina Dña. Berenguela estuvo por estas tierras en esa fecha para dirimir un pleito suscitado entre D. Fernando Ordoñez y D. Juan Gómez de Manrique que ambos se disputaban el Maestrazgo de Calatrava esperando a su vez para su solución a su hijo D. Fernando el Santo(2). Durante el tiempo de su estancia en la zona, Dña  Berenguela al ver la zona de valdepeñas con varias poblaciones, que según Mexía eran Miróbriga, Mata de Valnoliva, Castilnuevo, Corralrubio del Jabalón y Valpeñoso que se encontraban en ruina, decidió unirlas a la antigua ciudad de Luparia romana, donde su interpretación lo ubica en el lado sureste de valdepeñas urbano basándose en la cartografía de Claudio Ptolomeo sobre Hispania (3). 
Para demostrar su teoría indica que a partir del año de 1243 se menciona la encomienda de Valdepeñas en detrimento de la de Corralrubio, teoría del que más adelante trataremos en profundidad, junto con la representación del escudo valdepeñero que estaba enmarcado en la portada sur de la iglesia de la Asunción donde se representaban las armas Reales, signo de fundación Real o Monárquica (siendo realmente el símbolo de los Reyes Católicos en cuya época fue construida la iglesia, y no de lo que este señor nos quiere dar a entender).
Por otra parte, habla además que en la misma plaza delante de la iglesia parroquial se encontraban los restos de una antigua torre y algunas casas, rebajados a cimientos, cuya torre servía de protección a un antiguo linaje llamado De la Torre, que se escondían ante el asedio musulmán antes de la fundación de Valdepeñas. De hecho es probable y viable la existencia de una atalaya en medio de la plaza ya que la misma es un punto alto de la población, pero tendremos que atenernos a la prospección arqueológica pendiente en la zona para demostrarlo empíricamente. 
  
Así que la teoría de Mexía resumiendo, citó que Valdepeñas fue fundada por Dña Berenguela en 1243 uniendo a varias poblaciones de los alrededores del término valdepeñero en una sola, para una mejor administración del territorio y orden poblacional.
Otro de los autores posteriores que trató sobre el origen de Valdepeñas fue Vicente Ambroz Panill de profesión médico y originario de Valencia que empezó a vivir en Valdepeñas hasta su muerte desde  los años 20 del siglo XIX. Este señor escribió otro trabajo hablando sobre la historia de la localidad con el objetivo de facilitar con su búsqueda el acercamiento de su pasado a cuantos se interesaran sobre la misma. Su trabajo que data de 1843 comienza con el estado de valdepeñas en diversos puntos sean del entorno natural, la producción como político o religioso de aquel entonces, idéntico a lo que hizo el conocido diccionario de Madoz. Según su teoría sobre la fundación de Valdepeñas, esta fue fundada por D. Urraca en el siglo XII basándose en la diferencias arquitectónicas notables de la iglesia parroquial, aunque yo por mi teoría no llego a comprender el motivo de la misma a través de la interpretación del origen de Valdepeñas con la arquitectura de la iglesia. Siguiendo con el trabajo de Ambroz, a mitad del mismo habla sobre la teoría de Mexía y con sus propias palabras, copia la fundación de Valdepeñas por Dña Berenguela, pero la novedad de su trabajo reside en que ubica específicamente en el término valdepeñero las poblaciones que se unieron para fundar Valdepeñas, sirviéndose de los cimientos que existen dentro del territorio de la ciudad del vino y que por aquella época eran mas visibles que actualmente pues todavía no se había dado una evolución en intensidad de las artes agrícolas con la implantación de maquinaria en la labor del campo(4).     
Las poblaciones que cita son tanto de época romana como del medievo siguiendo  al trabajo de Mexía Valdivieso, pero la novedad aquí es que menciona el lugar de ubicación de cada una de ellas dentro del término valdepeñero, no poniéndose de acuerdo con el estudio de Mexía pues cita este último que las ciudades del entorno de Valdepeñas según los estudios de diversos planos generalmente clásicos están a 5 leguas(5) alrededor de Miróbriga, estando este situado al sur de la actual Valdepeñas según este autor. Ambroz en este caso ubica a todas las poblaciones sean romanas o medievales dentro del territorio de Valdepeñas. En forma resumida mencionaré sus ubicaciones sacada de Ambroz: Miróbriga (situada al sur de Valdepeñas a una legua al este de la carretera de Torrenueva), Noliva o Mata de Valnoliva ( legua y media al este de Valdepeñas dividiéndola el río Jabalón), Castilnuevo ( a tres cuartos de legua al oeste de Valdepeñas), Corralrubio ( a una legua al sur inmediato al puente de San Miguel) y Valpeñoso ( al este de Valdepeñas en la antigua Alameda, nacimiento del arroyo de la veguilla).

 En el caso de las poblaciones romanas del entorno valdepeñero, podemos ver lo siguiente: 
Varreto, que en el trabajo de Mexia indica Oreto, ( en el cerro de los Horneros, sur de Valdepeñas), Laminio (al noroeste de valdepeñas en el molino del palomar), Noribia ( al noreste de valdepeñas legua y media donde está el lugar conocido como Santa Maria de las Flores), Emiliana (al suroeste, en el lugar llamado Argamasilla la Baja, legua y tres cuartos) y Mentesa de los Oretanos (al noroeste una legua inmediato a los baños del Peral). Todos estas últimas poblaciones dice que estaban totalmente arruinadas en la época de la fundación de Valdepeñas, es decir despobladas desde la invasión musulmana en el año 711(6). Menciona asimismo la aldea de Almazán y Santa María sin especificar su lugar y que data de época romana, que según Brotóns del que haremos más adelante mención, dice que estaba situado en el paraje de las Aberturas.
 Por la misma época otro escritor habló sobre el pasado de Valdepeñas, siendo en este caso Norberto Francisco de Santa María en 1840, siguiendo idénticos caracteres sobre el origen de Valdepeñas que el mencionado por Mexía, lo que demuestra la repercusión de este trabajo en autores posteriores como estamos viendo en el caso de Ambroz y Norberto. Asimismo cita el origen del nombre de valdepeñas, debiéndose a una etimología de fundación en un valle sobre peñas(7) y que difiere a lo en aquella época se pensaba y que lo recogió en este caso Antonio Jose Vasco Santamaría, indicando que el nombre de Valdepeñas proviene de un capitán con el nombre de Peñas que tenia como posesión la torre atalaya ubicada en la plaza de España actual en el periodo entorno de la creación de la localidad y que los actuales descendientes se apellidan Peñas(8). Yo por mi parte no he encontrado ninguna referencia a este supuesto señor dentro los miembros de la orden de Calatrava, aunque muchos documentos de esta orden están desaparecidos, pero aun así me inclino por lo citado de Norberto, siendo más coherente dentro del contexto histórico en la teoría de que el nombre de Valdepeñas tiene un origen topónimo por la relación de su actual ubicación.  
Quizas esto influyó en la denominación de "Torre Capitán" por parte de Ambroz de la atalaya de la plaza como también del compuesto común de este apellido en algunos valdepeñeros en el siglo XIX, creyendo fielmente en que eran sus descendientes directos. En el caso del apellido Peñas por los estudios que realicé sobre el mismo, o bien proceden del norte peninsular concretamente de Castilla la Vieja y Cataluña donde se ubican muchísimos peñascos, o es un apellido autóctono de la misma valdepeñas recogido por algunos vecinos para indicar el lugar de donde habitaban, aunque me decanto  por la primera cuestión por la sencilla razón de que no es un apellido común. En el caso de su compuesto "Capitán" este era un método entre los plebeyos y la clase humilde de dar más importancia su apellido y parecer que procede de familias nobles ante los demás. En el caso de Peñas no  existe relación de ningún parentesco con la hidalguía de la localidad como otros apellidos que también en los siglos tardíos decidieron hacerlo compuesto(9).  
Volviendo otra vez al tema en cuestión, seguiremos con el trabajo de otro autor valdepeñero que trató sobre el origen de valdepeñas siendo en este caso Blás Sánchez Ballesteros poeta y periodista, director de los periódicos "El Trabajo" y "Patria Chica" de finales del siglo XIX y principios del XX. Si digo la verdad, sus apuntes sobre el origen de valdepeñas le fueron suministrados por otros autores amigos del periodista, recayendo en este caso a D. Tomás Caro Patón y D. José Maroto Mejía con la intención de Blás Sánchez de publicar los apuntes de estos dos señores en 1907, junto con otros que asimismo tratan de manera diversa sobre la valdepeñas de principios de siglo, siendo por tanto una recopilación de trabajos e historias intercaladas en sus páginas con anuncios de los negocios de la localidad de aquel entonces aprovechando la publicación de este periódico titulado Guía de Valdepeñas(10). En ella y  solo siendo de su elaboración propia están las estadísticas que hace sobre Valdepeñas al modo de Ambroz o Madoz. Siguiendo con la parte que nos interesa  Blás Sánchez sacando a la luz los trabajos de sus amigos Tomás y José, se puede ver que estos copiaron gran parte de la historia de valdepeñas de Ambroz e incluso con las mismas palabras, para terminar con los hijos ilustres de la ciudad. Por lo tanto estaban de acuerdo con la teoria de Mexía, y esto demuestra además que los artículos de Mexía y Ambroz pasaban de mano en mano entre los erúditos y fanáticos de la historia de Valdepeñas a principios del siglo XX. Además copia el trabajo de Antonio Carrasco que alude que Valdepeñas no tiene historia debido a la falta de documentación referente a él(11), aparte que existe un articulo cómico-fantástica que dice, claro está sin pruebas constatadas, de que "Valdepeñas se fundó el día 6 de agosto de 1243, a las siete menos cuarto de la mañana y a la orilla del pueblo conforme se entra a la derecha" viendo una vez más la teoría de Mexía en el origen de Valdepeñas para los historiadores de la localidad(12). 

El siguiente historiador contemporáneo a los anteriores, erúdito de entre los erúditos, primer cronista oficial, y de los que nos dedicamos al pasado valdepeñero es cita obligada la consulta de sus trabajos, tanto para el cronista de papel como para el arqueólogo en el conocimiento del entorno valdepeñero para facilitar la prospección del entorno en busca de yacimientos, que como ya suponéis, los que como yo os dedicáis a la historia local, estoy hablando de D. Eusebio Vasco y Gallego. No voy a entrar en su biografía que para eso ya lo ha estudiado Carlos Chaparro Contreras muy acertadamente, (pues se merecía un homenaje en recuerdo a su labor en el avance de la historia de valdepeñas de una forma más científica)  y por tanto a su trabajo me remito. Solo me centraré en su conocimiento sobre el origen de Valdepeñas, que de hecho en parte la acepta, pero por otra la rechaza sobre la teoría de Mexía. Estuvo de acuerdo que el origen de Valdepeñas sucedió en 1243 y indica que aparece citado el comendador a partir de esa fecha sin especificar de donde saca esta información, pero es de notar que lo copia del manuscrito de Mexía. Sigue diciendo que las poblaciones de los alrededores fueron perdiendo habitantes, ya que no tenían la prosperidad de Valdepeñas, y se fueron asentando en este último donde las condiciones de poblamiento eran las más idóneas, ganando muchos habitantes y igualando cuando no superando a otras poblaciones del contorno en el siglo XIII. Por tanto, a través de esta afirmación, se puede saber que Vasco directamente no estaba de acuerdo con el despoblamiento de la aldeas vecinas de forma directa bajo el mandato de Dña Berenguela en la Fundación de Valdepeñas, sino que esta ya existiendo y viendo su auge económico y de su zona de asentamiento,  las poblaciones de los alrededores se fueron trasladando a ella a lo largo del siglo XIII y primera parte del XIV. Por otra parte, las poblaciones que menciona Vasco, cuyos habitantes se trasladaron a Valdepeñas no coincide con el Mexía, siendo Aberturas, Santa María de las Flores y Corralrubio las que cita. Además comenta el error de Mexía al ubicar Miróbriga dentro del territorio valdepeñero cuando en la realidad las dos Miróbrigas que existen están localizados una en Extremadura  y la otra en Castilla y León. Quizás al ver estos errores de Mexia, él se basaría para mencionar las poblaciones circundantes que perdieron habitantes a favor de Valdepeñas a los avances del factor arqueológico de la zona(13). Más adelante, su hijo Fernando Vasco Merlo edita un libro en 1959, donde copia las partes más importantes de los estudios históricos sobre la localidad que hizo su padre, siendo un referente este libro para la consulta del pasado histórico de Valdepeñas a mediados del siglo XX(14), iniciando por ejemplo a Antonio Brotóns a su afán por la historia de Valdepeñas.        
El señor Inocente Hervás y Buendia que escribió un diccionario sobre la provincia de Ciudad Real e incluye como es lógico a la ciudad de Valdepeñas, quejándose primeramente a la falta de documentación referente a esta localidad y por tanto se basó en lo poco encontrado que llegó a sus manos. Sobre el origen de Valdepeñas que lo ubica a últimos del siglo XIII y principios del XIV, comenta algo curioso que no hay que dejar pasar, indicando en lineas generales que Valdepeñas no consiguió vecinos por el despoblamiento y traslado de los habitantes de los pueblos de los alrededores, sino que opina que esas poblaciones se despoblaron mucho tiempo después ya que cada uno de esos núcleos tienen intereses asignados por la orden, de ahí sus creaciones, y por tanto no desaparecen repentinamente y sí paulatinamente con el paso del tiempo. Además afirma que solo en el tiempo de la fundación de Valdepeñas existía Corralrubio, denostando por tanto las demás poblaciones que cita Mexía o Ambroz(15). Por tanto a nuestro juicio nos parece una teoría mas elaborada que las que hemos visto hasta ahora y que en última instancia señalaremos.

Siguiendo con otros historiadores mencionaremos a D. Antonio Merlo Delgado, segundo cronista oficial detrás de Eusebio Vasco. Este señor era escritor y colaboró en diferentes medios periodísticos, y en el factor histórico del que nos centraremos no realizando una innovación frente a las hipótesis planteadas en aquel entonces por otros cronistas, sino que opina lo mismo de siempre, que Valdepeñas fue fundada por Dña Berenguela en 1243, que tuvo ya importancia la localidad en el siglo XIII y que surgió de la unión de otras poblaciones de los alrededores siendo las que menciona Ambroz, todo ello lo refirió en su tiempo como cronista oficial en las diversas conferencias que disertó no avanzando por su parte ninguna hipótesis nueva sobre el origen de Valdepeñas que a su motivo era debido a la siempre queja de la falta de documentación(16).

Llegamos ahora a hablar de D. Cecilio Muñoz Fillol, autor polifacético que dominaba muchas áreas del saber y de eso se puede buscar en su biografía del que me remito. Tratando sobre su teoría de la historia de Valdepeñas, este tenía mas bien matiz literario que de científico, por lo que sus avances en el pasado de la localidad eran meras hipótesis de un hombre con una agilidad mental e imaginario inusual, sacando preguntas donde otros ni lo huelen. Gracias a él, y tengo que decirlo, he podido estudiar la historia de Valdepeñas con un campo más amplio y rico en detalles. Estaba de acuerdo en parte, aunque a él, no le convencía del todo la teoría de la Fundación de Valdepeñas por Felipe Mexía, intrigándole desde siempre. Opina que la poblaciones que perdieron habitantes a favor de Valdepeñas eran las mismas que mencionó en su día Eusebio Vasco denostando otros como Valpeñoso del que dice que no pasa de ser legendario. Ademas como última referencia dice que el nombre de Valdepeñas procede de Valdespera es decir del paraje valdepeñero del Peral o del valle de los perales del Viso del Marqués(17).

Antonio Brotóns Sánchez el último cronista oficial de Valdepeñas se dedicó a la historia de Valdepeñas desde que tenía 19 años sintiéndose atraído por el libro que editó Fernando Vasco Merlo donde despertó su interés sobre el pasado de la ciudad. Hizo un avance general a temas inéditos hasta entonces de varias facetas de la historia de Valdepeñas, aunque en este apartado solo me dedicaré sobre su hipótesis del origen de Valdepeñas. Su teoría sobre el mismo es muy simple ya para el tiempo en el que lo desarrolló no sacando teorías elaboradas y mencionando no con pocos errores quizás por lo deprisa de la realización del libro preparándolo de los apuntes que tenía para su posterior edición cuando el ya se encontraba muy enfermo. Él estaba convencido de que Valdepeñas se funda en 1243, creándose bajo la unión de diferentes aldeas de los alrededores en el mandato de Dña Berenguela, basándose de la teoría de Mexia. Pero comete un error importante en señalar las poblaciones que se unieron, que mientras que dice él que lo recoge de Mexía, en realidad lo copia de Ambroz, no especificando si proceden de época romana o medieval como lo hace este último y colocándolos todos como pertenecientes al periodo de la reconquista o fundación de Valdepeñas. En la localización de estos sigue la misma tónica a la de Ambroz ya antes mencionado, cambiando mínimos caracteres, siendo para él los siguientes: Noliva, Miróbriga, Castilnuevo, Valpeñoso, Onreto, Laminio, Norivia, Emiliana, Mentesa de los Orebanos, Portun de Perales, Corralrubio del Jabalón y Almazán y Santa María, este último ubicándolo en las Aberturas(18).  

En el caso de Manuel Corchado Soriano cuyo historiador es un verdadero ejemplo de rigurosidad y constatación de documentos siendo su premisa más importante en su tesis doctoral sobre la Orden de Calatrava tratando como no de Valdepeñas, y ciñéndome en su teoría sobre el principio de la misma,  este afirma basándose como hipótesis la construcción de la iglesia de la Asunción en el siglo XIV (cuando en realidad es un siglo después, construida sobre otra de menor factura), de que para la realización de dicha iglesia en su magnificencia necesitaría al menos un siglo su población para conseguir los fondos suficientes para poder llevarla a cabo, situando el siglo de inicio de Valdepeñas en el XIII. Ademas en sus avances sobre la documentación referente al archivo histórico nacional, afirma que Valdepeñas no aparece aún en 1245 y sí Corralrubio del Jabalón, que aunque a pesar de ello, estaba convencido de que ya existiría un antiguo poblado primigenio asentado alrededor de una antigua torre atalaya basándose a su vez de la teoría de Mexía y Ambroz indicando que sobre sus cimientos se construyó el Palacio del Marqués de Santa Cruz(19).

Otra historiadora que se atrevió con el pasado de Valdepeñas, es Dña Ángela Madrid y Medina, Hija predilecta de Valdepeñas en 2014 por la labor cultural que a realizado sobre la localidad. Fue alumna de Cecilio Muñoz siendo el quien la introdujo en el sendero de la investigación histórica sobre Valdepeñas junto con su labor como Doctora en Historia. No voy a entrar en su vida profesional y basándome a los estudios sobre la historia de Valdepeñas, (siendo un referente para mí investigación facilitándome mucho la labor y satisfaciendo mi curiosidad sobre Valdepeñas), me centraré sobre su teoría de la fundación de Valdepeñas. Ella bebe de los avances profesionales que se van realizando para dicha elaboración, siendo la mas constatada hasta la fecha. En un principio editó tres libros sobre la historia de Valdepeñas de forma divulgativa, recogiendo diversas teorías sobre otros historiadores y por tanto de lo que la historia oficial indicaba. La última edición de su trabajo trata sobre el origen de la localidad para después centrarse en el momento histórico de la época de los reyes católicos y siglo XVI. Ella indica que el precedente histórico de la población en Valdepeñas es Corralrubio de Jabalón en el siglo XIII por situarse más al oeste dentro del limite del territorio de la Orden de Calatrava, y por tanto en una zona mas alejada del frente musulmán. A partir de la segunda mitad del siglo XIII se puede ubicar el inicio de la historia de Valdepeñas cuando los Calatravos promueven la llegada de pobladores para ocuparla como un medio de estrategia geopolítica y por tener mejores condiciones debido a un lugar más idóneo para el asentamiento(20).

Con estos datos que hemos expuesto de los diferentes autores tratando sobre el origen de Valdepeñas, ahora vamos a proceder a comentar los avances que de ella tenemos en la actualidad.

     2. EL ORIGEN DE VALDEPEÑAS  A LA LUZ DE LOS AVANCES DE INVESTIGACIÓN

 Antes de comenzar este apartado, debo recordar que no es fácil abordar este tema por la falta de documentación fidedigna referente al origen de esta localidad, y solamente nos basamos por métodos hipotéticos ante los avances y la metodología utilizada en la historia para poder vislumbrar cual fueron los primeros momentos de Valdepeñas a través de las diferentes medios de investigación sea cual sea su temática relacionada con el periodo de la reconquista  (de la Orden de Calatrava sobretodo), para poder acercarnos de un modo más realista a esa ardua verdad que como he dicho, solo de momento es accesible a través de las hipótesis por los documentos indirectos relacionados con la fundación de Valdepeñas y de los diferentes estudios de investigación efectuadas por profesionales en historia.

Mi objetivo en este trabajo no es comentar todo el avance histórico que sobre el periodo medieval se tiene, ya que para eso precisamente es consulta obligada ver los trabajos de Dña Clara Almagro Vidal como de Dña Ángela Madrid y Medina para hacernos una idea aclarando dudas de mi conclusión sobre el principio de la ciudad del vino. Además es atractiva la hipótesis planteada por García Consuegra, tratando sobre el término de Valdepeñas y su evolución con el paso de los tiempos(21).

Con esta documentación y con el avance metodológico encima de la mesa, procederé a efectuar con más o menos suerte según se mire, para hablar de una forma más acertada sobre el tan reiterado origen de Valdepeñas. Primeramente comenzaremos tras la reconquista definitiva de la zona por los cristianos en 1212 en la batalla de las Navas de Tolosa y por el otorgamiento de la misma a la Orden militar de Calatrava, este comienza un periplo por consolidar y definir su territorio frente a otras órdenes como la de Santiago y San Juan en diferentes acuerdos realizados en ese siglo. El más importante de ellos y el que entra dentro del actual término de valdepeñas, es el efectuado por la Orden de Santiago y Calatrava en 1239 en un acuerdo entre ambos en que pasase la frontera de divisoria de estas dos Órdenes desde el Portum de Perales a Monteagudello atravesando la actual calle Real y calle Virgen, antes antigua vereda de ganados, y en el que hubo hasta mediados del siglo XX un hito de piedra en la fachada este de la iglesia de la Asunción recordando esta circunstancia(22).

A partir de esta fecha será clave para conocer el estado primigenio de Valdepeñas y poder redefinir su situación. En 1245 por el Bulario de Calatrava conocemos que la única Encomienda que se cita en el término es Corralrubio del Jabalón y no Valdepeñas, tirando por los suelos la hipótesis que planteó en su día Felipe Mexía cuando citó que a partir de 1243 aparece la encomienda de Valdepeñas y que posteriormente muchos historiadores siguieron esta línea. Cerca de esa divisoria en la etapa de la reconquista pudo estar la torre vigía donde actualmente está la plaza de España(23), vigilancia necesaria para poderse preparar ante los contraataques musulmanes que por aquel periodo se sufría, resistiéndose los afectos a Mahoma a perder el territorio arrebatado. No me parece ni descabellado pensar que alrededor de esa torre se instalase un corto número de vecinos cuyas labores eran el pastoreo para tener más protección en caso de asedio amparados por la Orden de Calatrava. Esta pequeña población seria una aldea perteneciente a la cabecera del territorio que era la población de Corralrubio, que tenía asimismo a la luz de la arqueología por aquel entonces la aldea de la Mata
(que es la Valnoliva de Mexía) y Argamasilla. Todavía la zona de Aberturas no pertenecía a Corralrubio como tampoco Santa María de las Flores.

Esa población primigenia a la actual casco urbano de Valdepeñas podría ser perfectamente bautizado (¿ por Dña Berenguela?) como Valle de las Peñas o Valle de Peñas y sería un conjunto de chozas de pastores, tal y como lo cita Bernardo de Balbuena basándose por la tradición oral, cercano a un arroyuelo que será la veguilla con el paso del tiempo y que por aquel entonces era un lugar ameno por el manjar de ver un lugar lleno de flores, frutos, arboles y otras plantas, gracias a la humedad de dicho arroyuelo que era más caudaloso por aquel entonces. Dicha aldea perteneciente a la encomienda de Corralrubio estaba lindando con la frontera de la Orden de Santiago, y su población modesta no crecía más allá de ese límite para no generarse disputas con dicha Orden. Este modo de generar poblamientos de menor rango dependientes de un núcleo principal como se ha dado en muchas poblaciones de la Orden de Calatrava viene motivada para una mejor explotación del territorio asignado de una encomienda para un mejor rendimiento administrativo y económico. Por lo tanto la teoría de la unión de varias poblaciones par unir Valdepeñas a todas luces es casi imposible que estuviera en la mente de la Orden, no siendo practica habitual en ella.

Cuando comienza a atisbarse Valdepeñas como tal es a partir de la siguiente centuria, concretamente en 1326 cuando se menciona su Encomienda pero no su Comendador. El producto inicial sin duda alguna de la creación de la villa de Valdepeñas está en la consolidación de pertenencia del territorio por parte de la Orden de Calatrava frente a la de Santiago, como ya lo haría por ejemplo con la villa de Manzanares a finales del siglo XIII. Valdepeñas por tanto al estar en otro lugar estratégico y con los cambios geopolíticos que fueron no tan rígidos a partir de la nueva centuria con la divisorias trasladándose en un momento indeterminado del siglo XIV más al este la frontera marcada en 1239, determinó que la Orden de Calatrava tuviera una nueva táctica de mantener esta zona bajo su dominio con la creación de Valdepeñas. Por tanto se creó su Encomienda a principios del siglo XIV en un periodo ya tardío de la reconquista debido a que esta localidad no necesitaba de muralla externa como si lo llegó a tener por ejemplo Manzanares, aseverándose ser Valdepeñas de fundación posterior en relación a Manzanares, aparte de que la distribución del trazado de las calles no comparte para nada semejanzas con las típicas calles medievales estrechas y angostas, siendo reticuladas naciendo en el casco urbano antiguo, desde la plaza. El nacimiento de Valdepeñas siendo una nueva estrategia de la orden llegaría a ser realidad poco antes de la fecha de 1326 cuando ya está su Encomienda compartiéndose junto a la de Corralrubio por entonces todavía vigente. Esto denota a todas luces una población fundada y estable creciendo en apogeo en detrimento  a la de Corralrubio ya en ese nuevo siglo. Los vecinos de Corralrubio se fueron trasladando a Valdepeñas debido a unas condiciones de asentamiento más idóneos de donde procedían. Se dan diversos factores como el tipo de suelo más cuarcítico en el de Corralrubio y por tanto más dificil de cultivar que en la zona valdepeñera, por la cercanía asimismo de unas adecuadas canterías principalmente ubicadas en el este de la misma, que facilitaban su transporte de esa piedra berroqueña de la que está construida la iglesia de la Asunción, siendo muy resistente para esas construcciones de casas de vivienda de aquel entonces, como también de la facilidad de explotar caleras en la inmediaciones de Valdepeñas, para la unión de estos cantos.
Se da también asimismo la circunstancia de anegación de terreno de Corralrubio ante las crecidas del río Jabalón muy asiduos en esos siglos y que era en menor medida que de la de la veguilla afluente de la misma a pesar de los problemas que ha ocasionado la veguilla a lo largo de su historia cuando existe Valdepeñas.

La Orden de Calatrava por su parte realizaba una oferta nada desdeñable con su estrategia de repoblación como dar un quiñón de tierra ( 30 hectáreas de terreno para labor con rotación bienal) a todos aquellos pobladores que se asentaran en su zona de influencia y no pagar pechos (impuestos) durante al menos los primeros dos años. Aparte de esto, tendrían protección de la Orden. Con esto y otros métodos, la Orden de Calatrava fomentaba el aumento de población en Valdepeñas, aunque se daba también en Corralrubio, es de notar que la mejor posición para habitar era la de Valdepeñas no teniendo dificultad para su realización y estrategia consolidando su territorio de forma eficaz. Al no estar ya situada la zona de frontera en la vereda de ganados, era mas fácil efectuar con total facilidad la fundación de una población en crecimiento como era la de Valdepeñas teniendo gran acogida desde sus comienzos y vertiginosamente vendrían una gran cantidad de vecinos dispuestos para habitarla. En un comienzo en su zona central tendrían la antigua torre atalaya que tenia enlaces visuales con otras torres de la zona convergiendo unas con otras con eje principal en el castillo de Dueñas. En esta torre en su aledaño se construiría una modesta capilla, precedente de la actual iglesia de la Asunción en torno a mediados del siglo XIV, satisfaciendo las necesidades espirituales de una población fervorosa y creciente. Dicha capilla no solo servía de cobijo espiritual sino también de refugio ante cualquier acometida del enemigo. Con el paso del tiempo la torre que la acompañaba no tendría razón de existir ya avanzada la centuria y fue objeto de demolición para dar paso a una plaza, siendo desde entonces centro neurálgico de Valdepeñas, con tradición romana de lugar de reunión, como del árabe de mercado.

Por otra parte la creación de la Encomienda de Valdepeñas viene dada por un negocio que hizo el entonces maestre García López de Padilla con el desarrollo de la minería de Almadén firmando una compañía con mercaderes valencianos por 1313 trasladándose los productos de la mina hacia el reino de Valencia, por lo que pidió el apoyo de ciertos núcleos, es decir los que pasaban por su ruta, tocando en este caso al actual calle de Balbuena pasando por la plaza que es donde se situaba la casa Encomienda y siguiendo por la de Maestro Ibáñez de ahí su apelativo de antigua calle principal(24). Desde entonces en la zona de Valdepeñas pasaba un camino principal, situación que no se daba antes de ello, y influyó de manera directa en el desarrollo de la misma, con una riqueza generada a la encomienda por el apoyo demostrado en que esta ruta se llevase a efecto y ganando en privilegio frente a la de Corralrubio, comenzando el cambio de importancia entre ambas en esta zona, siendo la de Corralrubio dependiente de la de Valdepeñas al compartir territorio aunándose en una sola en medios administrativos y en asignación de terreno llevada a cabo por la Orden Militar de Calatrava en el principio de la existencia de Valdepeñas(25).








                    LAS CAMPANAS DE LA PARROQUIA DE LA ASUNCIÓN CRONOLOGÍA        
                                       
                                           LAS CAMPANAS EN GENERAL

Se han realizado pocos estudios dedicados a ellos, sobretodo existen algún que otro relacionado con el Campo de Montiel(1), pero inexistentes sobre el campo de calatrava con lo que de momento su historicidad está sujeta a perderse. En este estudio solo me centraré a la de Valdepeñas y desde aquí invito en que se realice un estudio pormenorizado sobre este importante instrumento en el cristianismo antiguo, perdiéndose actualmente esa esencia que tenía tanto para eventos civiles como religiosos siendo un instrumento de comunicación en una población, cuando no existía otro medio a distancia para hacerlo hasta entrado incluso el siglo XX.

En su definición es un dispositivo simple que emite un sonido siendo este de percusión y es una simple copa invertida(2) y ahuecada que resuena acústicamente  y vibra al ser golpeada con otro material del mismo elemento, siendo un badajo tradicionalmente y está colgada en la parte interior del hombro de la campana, generalmente por el asa a la que sobresale al exterior para sujetarla por el yugo. El badajo termina en bola para dar mayor efectividad a la percusión del instrumento. Últimamente se está implantando mazas o electromazos en la parte externa de la campana a la altura del pie para que su sonido sea mas potente.

Las campanas se fabrican generalmente de metal fundido, pero el más común es el bronce en las proporciones de 78% de cobre y el 22% de estaño. Existen ademas pequeñas campanas decorativas de cerámica pero para el trabajo que nos ocupa solo citaré sobre las campanas de los templos que son de mucho peso, llegando a toneladas. Las campanas están asociadas con los rituales religiosos aparte de un medio de comunicación laico o civil. Cada campana dentro dentro de un campanario no están hechos al azar, sino que están moldeadas con su volumen y peso especifico para dar un toque y melodía propia que se hace necesario que está en consonancia con otras melodías de otras campanas, sobre todo en los repiques de campanas en momentos de fiesta. De hecho es el grosor del material el volumen y la forma del badajo la que determina el sonido y allí reside su dificultad, ya que el contraste, las campaneros tendrían que realizar las campanas tal y como les pedían las iglesias, siendo su equivocación mínima. Otra característica que hacia únicas las campanas era el material y su aleación con la que estaban hechas, cambiando el sonido de una campana a otra de la misma factura y peso, solo por el elemento con el que estaban hechas. De un taller a otro de campanero tenía su propio toque de campanas por las diferentes aleaciones que residían unas a otras, aunque el margen es mínimo por lo comentado en su porcentaje siendo este mas duradero.

Con el paso del tiempo, las campanas también se deterioran por lo es necesario refundirlas, ya que empiezan a agrietarse por los cambios de temperatura y por el desgaste de los toques, perdiendo una buena calidad melódica.

El instrumento de la campana, siendo de otros nombres anterior al siglo VII, se conocían en pequeñas dimensiones y de formas más toscas por los egipcios y romanos. En la iglesia católica es utilizarlo desde sus orígenes, siendo llamado en un principio signum porque servirían para la llamada de la congregación. A partir del VII se empezaron a denominar campanas por los escritos de la época y esta ha ido evolucionando, pues eran por entonces pequeños de centenares de kilos, hasta llegar a la época del XIII en el que se fundieron en grandes dimensiones y ya de grandes tamaños de varias toneladas en el siglo XVI en pleno renacimiento.

En el toque de campanas existen tres formas, la de volteo, donde la campana da una vuelta completa sobre su eje y este por tanto necesita que un contrapeso en su yugo para facilitarlo, el balanceo donde la campana se mece para que el badajo percute en su copa y el repique donde por métodos mecánicos o de mano como se hacía antiguamente mediante un mazo de a la copa para su toque (3).

En el caso de La Mancha en el año 1243, existían torres defensivas que posteriormente con el paso del tiempo, es decir dos siglos después, se sustituyen por campanarios, donde se alojan las campanas. Eran realizados por artesanos especializados, con el nombre de maestros campaneros o simplemente campaneros que pueden valer este último con el fabricante de la campana, como el quien los toca, aunque tradicionalmente eran los monaguillos de los pueblos los que percutían y volteaban las campanas, como también los sacristanes y mayordomos.

La ubicación de las mismas no solo estaban adosados a lo alto de los campanarios, sino también en espadañas de iglesias y ermitas. El toque de las campanas se procedían bien en el mismo campanario o debajo de él mediante unas cuerdas que salían del orificio del suelo debajo del lugar de percusión, que bien podía ser de manos y pies para hacerlos simultáneamente con el juego de dos campanas.

En cuanto a los toques de campana, bien en el caso de los profanos estos podan ser el reloj para las horas, de fuego cuando sucedía un incendio en la villa, toque de a tino para en caso de niebla no se despisten los viajeros al llegar a la villa, como tambien para anunciar cualquier evento importante en la villa con otros toques el del concejo, el de la comida etc, ya que antes no se tenia reloj de pulsera.


En caso de religiosidad existían diferentes tipos de toques de oración, de la luz del ángelus, vísperas, ánimas etc, como de sacramentos, sean de bautismo hasta el funeral y los toques de Misa o del Rosario. Con ello también convivían toques supersticiosos contra los brujos o tormentas por ejemplo.

                               LAS CAMPANAS EN VALDEPEÑAS

En el caso de la iglesia de la Asunción de Valdepeñas, ya en 1491 se nos presenta la primera documentación referente a una campana grande colocada en lo alto de la torre de la parroquial perteneciente a la cofradía Santa María de Gracia. Este campanario anterior era cuadrado y esta campana estaría dando al sur, siendo la principal y la única que por entonces existía. Cuarenta y seis años después se sabe de la existencia de cuatro campanas, dando cada una en un punto cardinal cuyas visitas efectuadas por la orden no dicen nada sobre su origen o fundición(4). Junto a estas cuatro campanas se cita un esquilón, que era un cencerro grande.

Ya para 1550 cambia la fisonomía de la torre con el cuerpo poligonal, manteniendo posiblemente estas cuatro campanas y el esquilón que se cita.

En el siglo XVII, las campanas llevan una restauración de sus yugos, trabajando en ello posiblemente artesanos valdepeñeros en la reparación, pues se citan que están deteriorados por los ventorales que perfilan la torre ya a finales de la anterior centuria. Se conocen pocos datos, si se refundieron las campanas en el siglo XVII o tuvieron nuevas reparaciones hasta llegar al año 1680, que ante la caída de un rayo, dejó maltratada la torre parroquial. Leonardo Ramírez de Arellano se comprometió a realizar el arreglo de la torre y el caracol, junto con el piso del campanario. En el caso de las campanas su telar de tocas estaban podridas y 9 tocas de tercia y cuarta de 8 varas de longitud para levantar las mismas campanas(5).
Con ello se deduce que a lo largo del siglo XVII no se hizo ninguna intervención en las campanas ni en el campanario, que junto con la caída de la centella lo dejaría en una situación de ruina. En la visita del año 1742 se cita en la torre cinco campanas, la última de ella fundida en 1665 y denominada del tránsito(6).

El 11 de julio de 1749 por la noche la torre sufre un incendio donde por la fuerza de las llamas se refundieron hasta las campanas derritiéndose o mejor dicho fundiéndose, quedando solo la del reloj(7). El campanario alto se encontraba gravemente deteriorado y hasta el 18 de julio la población se quedó sin campanas en su torre, por lo que por ser un instrumento de importancia la población no se enteraba de los eventos que se iban dando en la villa ya que era el único medio de comunicación  a distancia por aquel entonces. Mientras se realizaban las nuevas campanas, la ermita de la Veracruz junto con la de la Magdalena dejan sus campanas en la torre parroquial provisionalmente con fecha de 19 de julio y colocándose en el campanario bajo de la iglesia(8).

A lo largo de 1749 a 1752 se estaba reconstruyendo el campanario alto. Se acordó en el presupuesto que el telar de las campanas seria similar al desaparecido, de cuatro vigas de tercia y cuarta, sostenidas por cuatro pies derechos de sexma y andamios de tirantes. Asimismo harían falta tablas, percante y aparejos ( maromas, maromillos, lías tornas, trócolas, cubos, clavos y otras menudencias), todo por valor de 5230 rs.

En el presupuesto de las campanas, fue el maestro José de la Cuesta, en el arzobispado de Burgos, natural de Isla, que dijo que había forjado dos en 1743 y 1745, una de 20 arrobas y otra 58. El peso de otras dos campanas era de 70 y 40 arrobas, pesándose asimismo los pedazos que no se derritieron faltando 30 arrobas, 150 rs cada una importando un total de 4500 rs.

En la fabricación de cuatro moldes, materiales y cuencos, con un peso de 4700 libras al precio de 1 real y una cuartilla la libra, llegaba a valer 5875 rs, siendo el monte total de 10375 rs. El maestro carpintero Antonio Abad Pardo, le solicitaron el presupuesto de cinco yugos de madera para las campanas. Agustín Muñoz Serrano, valoraba el hierro para esas cabezas en 442 rs, con la suma de los siguientes elementos: 2 abrazaderas para codillo 30 rs, 7 longanizas 100 rs, 1 barrón 10 rs, calzado y atornillado de 38 longanizas a 4 rs total 142 rs y clavos calzado de lenguas o badajos con ajustes de otros hierros 150 rs(9).

La iglesia tenía un presupuesto del quinquenio del año 1742-1747, con un extraordinario para una campana de valor 2941 rs, ya que uno de ellos se estaba deteriorando, cosa que al final no daría tiempo realizarse por el incendio(10). Al final por el alto precio del arreglo del chapitel, solo quedaría para la colocación de una campana, llamada de la Asunción y situado al sur de la torre de 80 arrobas. Será por tanto la campana mas grande de los que luego se fueron colocando en el posterior siglo conforme el presupuesto fuera permitiendo colocarlos y contratar a los campaneros.
 El 14 de julio de 1831 se colocó en la torre de la iglesia una campana con peso de 75 arrobas, llamado San Rafael y colocado en el lado oeste de la torre, con solemne ceremonia de bendición por parte del párroco. Dos meses después el 24 de septiembre se colocaron dos campanas pequeñas para entierro de niños, una en el lado oeste y otra suroeste. Ya más adelante en el tiempo a finales del siglo XIX, dentro del periodo de restauración del interior del templo, se colocó el 5 de febrero de 1894, el lunes segundo día de carnaval, en la torre las campanas llamadas Sagrado Corazón de Jesús y Sagrado Corazón de María. Estas se estrenaron con repique el día 15 de marzo en la llegada del Santísimo de la ermita de la Veracruz y la patrona virgen de Consolación desde su capilla del convento para entrar en la parroquia. Ya en el siglo XX se contrata al taller de Linares en Carabanchel Bajo para una campana. El 16 de julio de 1904 suben esta vez a la torre la campana Santa Cruz de 50 arrobas fundida en 1902(11).


campana Asunción a principios del siglo XX.
Estas campanas durarían hasta la guerra civil en el que se extrajeron de la torre para material de guerra. En el acta del 18 de junio de 1937 se indica lo siguiente:

´´Se dio cuenta de una comunicación del Delegado de Armamento del Ministerio de Marina y Aire con residencia en Puertollano, participándole de la competencia que le atribuyen de llevar a cabo la requisa de todas las campanas existentes en los pueblos de esta provincia debiendo consignarse la remesa a la Fabrica Nacional de Armas de Sagunto.

La Corporación por unanimidad, acordó facultar a la Presidencia, para llevar a cabo este servicio´´(12).
                                                                                                                             





No se sabe con certeza si de la torre de la Asunción se extrajeron las campanas antes o después de este mandato, pero es probable que alrededor de esa fecha, la torre y el campanario quedaría sin campanas. De lo único que tengo conocimiento es que en el momento de la extracción, la campana sur dedicada a la Asunción cayó rompiendo el edificio situado debajo de la torre conocido como establecimiento de tortas "Aguaducho" llevándole a su definitiva ruina(13).

Las campanas de los diferentes templos de valdepeñas fueron retirados para material de guerra. El coste ascendía las 100000 ptas de entonces(14).

La torre en la posguerra y durante la primera década no tendría campanas, y por la pobreza y material de metal faltando, no se pudo llevar a efecto de permitirse la compra de alguna campana. En 1942 el párroco de Valdepeñas solicita que se pueda llevar a cabo el presupuesto a los fieles con sus donativos para el sufragio de poder obtener alguna campana. Remitió una carta a la Vicaria de C. Real solicitando que se le ayudase en esta ardua tarea(15).

La Vicaria de la Provincia remitió posteriormente un lote de 15000 ptas para poder ayudar en lo posible a la obtención de campanas, ademas de contratar a maestros campaneros y a talleres especializados en este instrumento. Se pidieron cuatro campanas, todas de diferentes tamaños, siendo la mayor de 897 Kilos y la menor 552 Kg. Las otras dos serian respectivamente 635 y 708 Kg y de ella se contrataría al taller de los Roses, Manuel Roses, mientras que los del resto serian contratado al taller andaluz "VICENTE ROSES" con un presupuesto de 76235 ptas aportando los feligreses y la parroquia con ayuda de la Vicaria. La feligresa que mas destacó en esta labor fue Dña. Antonia Caminero Ruiz Bailón conocida por entonces entre los valdepeñeros como "Antoñina" pagando por restablecer el culto y sus elementos en Valdepeñas una gran suma de dinero. La fundición de estas campanas se realizarían entre los años 1942 y 1944.


muestra de las campanas en la plaza de españa 
A fecha de 23 de marzo de 1945 se hizo una solemne ceremonia para la instalación de las campanas en lo alto de la torre de la Asunción.
En la plaza se congregaron personas que vieron por vez primera las campanas colocadas a modo de muestra, junto con banderas y vivas al Franquismo.

En esta exposición, el entonces párroco D. Eleuterio Garcia Cid bendice las campanas con los siguientes nombres dependiendo de las diferentes advocaciones importantes que se realizaban en el templo.
(Sagrado Corazón de Jesús, Sagrado Corazón de María, consolacion y Asunción.)


Al día posterior de la muestra de las campanas en la plaza de España se procedió a subirlas y colocarlas en lo alto de la torre contando con la ayuda de valdepeñeros, elevándolos para su instalación a través de maromas, garruchos y empalizadas. Las nuevas campanas serian estrenadas el 3 de abril en una ceremonia de bienvenida. En su toque que era manual, todos utilizaban el balanceo menos la principal dedicada a la patrona de advocación del templo que era diseñado para el repique.

Pocos meses después, el señor don Francisco Merlo Calero(16) dona una campana que lleva el nombre de su mujer "ANTONINA" siendo fundida en Carabanchel Bajo Proveedores de la casa de Madrid, por campaneros hijos de Olivares colocada en lo alto de la torre en Julio de 1945 y al ser de mayor peso se instaló en el mismo ventanal sur que la otra que se tenía pensado en un principio ser la principal, colocándose por tanto esta última en el ventanal oeste, y desapareciendo por estar rajada y muy deteriorada sin que quiera nadie refundirla a últimos de la década de los 50.

En los años 60, se colocaron las empalizadas en los yugos de las campanas para evitar mayor deterioro de las jambas de los ventanales del campanario. Se dejaron de tocar las campanas a últimos de los años 80. En 1994 se hizo una inspección de las campanas y dos de las cuatro no valían pues se encontraban rajadas.

Coincidiendo con la reparación del chapitel efectuada es mismo año, se extrajeron todas las campanas menos la del reloj. Las dos que se encontraban deterioradas una la sufragó para su refundición la hermandad virgen de Consolación, siendo la principal. Se proyectó otra, la más pequeña que servirá de volteo, que en este caso la paga el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valdepeñas (CRDO).

Así desde mayo de 1994 hasta marzo del año siguiente se estaba realizando la bajada, la fundición y la vuelta a instalarla cuando se finalizara los trabajos con las campanas y del chapitel. Al final financió el coste de las campanas, una la hermandad de Consolación por 650000 ptas, y la otra el ayuntamiento por 610000 ptas. En el caso de la tercera la más pequeña por el CRDO con coste de 500000 ptas(17).

El pago por la instalación en la torre fue de 420000 ptas realizándose el 23 de marzo de 1995 tras las obras del chapitel, siendo bendecidas por el entonces párroco de la Asunción D. Julián Ramirez Manzanares, en la que una grúa elevaba hasta la torre las dos refundidas y la pequeña de volteo, una novedad en el toque de las campanas (18). A parte de ello se renovaron los electromazos siendo el toque eléctrico con un control remoto, en el camarín de la sacristía. todo pudo realizarse gracias a los donativos que dejaban los fieles como también la recaudación de carácter benéfico que se realizó en una obra de teatro. Dicho control remoto tenia los siguientes toques, con sus respectivas melodías, relacionadas con las teclas en su puesta en marcha:

A= Repique lento y volteo.                        E= Volteo
B= Repique ligero y volteo                        F= Repique lento
C= Difuntos                                                G= Repique ligero        (19).


dos campanas de la iglesia de la Asunción vista desde el campanario.  
La nueva campana de volteo se estrenó el 1 de abril de 1995, tocando el Ángelus por mediodía y las Ánimas por la noche o tarde noche (12:00 y 19:00 horas respectivamente). Las demás campanas en los días festivos tocarían el repique o el transito en caso de funeral.

Durante al menos una década estuvo funcionando correctamente los toques de las campanas y debido a la dejadez se fueron deteriorando, hasta que aprovechando el arreglo del chapitel en el año 2014 la parroquia decidió contratar a la empresa especializada en campanas, recayendo en Tradición de relojes y campanas de torre en Albacete donde se han restaurado las campanas. Por tanto, el día 25 de marzo de 2015 se extrajeron las campanas de la torre y a partir de ese momento en el taller de dicha empresa han utilizado medios profesionales de limpieza de diferentes capas de polvo, grasa y demás con productos que ellos utilizan y que no compromete al material de la campana, además de un acabado de pulido que la deja impecable y con un brillo dorado que denota a nuevo. Aparte de ello se han renovado los yugos de las campanas con madera de iroko que es resistente a la putrefacción y a los insectos y además fácil de trabajar originario de Sudáfrica y del que en su transporte se demoraron al menos dos semanas, pero en definitiva no será un óbice para su estreno en el Corpus. Mientras tanto en las jambas del campanario se hizo una restauración para el correcto ensamblamiento de las campanas a mediados de abril  e incluso se puede observar la preparación de los ventanales norte y noroeste para quizás en el futuro se coloquen nuevas campanas.

Entre tanta preparación, al final el 1 de junio se procedió a subir y instalar las campanas en sus respectivos lugares y durante el día siguiente se procedió a la colocación de electromazos y badajos y su prueba durante la tarde con el ajuste del control remoto. Estos nuevos toques repicarán en los días de fiesta y el ángelus a las doce que cada día.

                        INSCRIPCIONES DE LAS CAMPANAS

CAMPANAS EN LA PLAZA DE ESPAÑA DE VALDEPEÑAS DURANTE SU EXTRACCIÓN DE LA TORRE PARROQUIAL EN MARZO DE 2015 Y PREPARADAS PARA SU POSTERIOR TRASLADO Y TRATAMIENTO.
Las campanas que actualmente decoran la torre de la iglesia de la Asunción datan de después de la guerra civil (1936-1939), en el que cuatro de ellas fueron realizadas en 1942, bajo propiedad de la cofradía de Consolación como del consistorio y de la parroquia. Tenían los siguientes nombres y empezando desde el ventanal este eran los siguientes, Sagrado corazón de Jesús, Consolación, Sagrado corazón de María y Asunción. En 1945 Francisco Merlo dona una nueva campana con una decoración floral más exuberante e incluso de mayor peso del que hasta entonces era la dedicada a  Sagrado corazón de María 897 kg frente a los 970 kg del nuevo y del que este último se colocó en el ventanal sur, mientras que el otro fue colocado en el lado oeste y desaparecido por los años 70. En 1995 el Consejo Regulador dona la campana más pequeña que es colocada en ese mismo ventanal del desaparecido ese mismo año.

Estas campanas tenían sus yugos de hierro característicos del régimen franquista hasta la última intervención en ellos en 2015, y que sólo destacaremos la cabeza que simboliza la gárgola que en la antigüedad se creía tenia la finalidad de expulsar los espíritus malignos y del que el taller de los Roses era su principal impulsor. Ahora trataremos sobre las inscripciones de las diferentes campanas para su conocimiento:

"SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS" Campana fundida en 1942 por los talleres Vicente Roses, sin decoración destacable y con una inscripción que cita lo siguiente: "Reinare en España y con mas veneración que en otras partes. Donación del Excmo Ayuntamiento de Esta Muy Heroica Ciudad siendo alcalde y Jefe local de FET y de las JONS  Miguel Pop Albert y Cura Ecónomo D. Eleuterio García Cid" . Su peso con el nuevo yugo de madera ronda los 1360 Kg. Localizado en el ventanal Este.

"CONSOLACIÓN" Campana fundida por Vicente Roses en Torredonjimeno en 1942. Su peso con el nuevo yugo ronda los 1030 Kg y localizado en el ventanal sureste. Es el que da los cuartos del Ángelus.

"ANTONINA" La principal, es la que posee una exuberante decoración floral al largo de su copa. Fundida en 1945 por los hijos de Olivares proveedores de la Real Casa de Madrid en Carabanchel Bajo. Fue colocada siendo Cura Ecónomo D. Eleuterio Garcia Cid y Coadjutor Pedro Muñoz Fernández Párroco de la Asunción de Valdepeñas en 1945. Campana donada por el matrimonio de Don Francisco Merlo Calero y Doña Antonia Madrid Jiménez. Su peso con el nuevo yugo ronda los 1240 Kg. Se localiza en el ventanal sur.

"ASUNCIÓN" En un principio fue realizado en 1942 y en 1995 por encontrarse rajada se tuvo que refundir bajo subvención de la Hermandad de Consolación. En su copa destacan motivos florales sujetas por una especie de lazos y un lagarto símbolo del buen augurio y de la magia del que se quería atribuir a dicha campana y del que tengo conocimiento que lo tuvo desde el principio(20). Fue realizada por Vicente Roses en 1942 y refundida en 1995 por el mismo taller en Torredonjimeno, Manuel Roses. Con el nuevo yugo su peso ronda los 950 Kg. Se localiza en el ventanal suroeste.

"CONSEJO REGULADOR DE LA DENOMINACIÓN ORIGEN VALDEPEÑAS" Fundida en 1995 por los talleres en Torredonjimeno, Manuel Roses. Es la campana más pequeña de la torre y localizada en el ventanal oeste. Su peso con el nuevo yugo ronda los 290 Kg y es el que voltea en el ángelus


CAMPANAS DE LA ASUNCIÓN TRAS LA INTERVENCIÓN RESTAURADORA EN JUNIO DE 2015.

   









                                                         LOS RETABLOS

La iglesia desde sus primeros comienzos, vio en el arte el vehículo mas adecuado para transmitir la fe al pueblo, que durante siglos, las gentes aprendieron el credo a través de las imágenes. Los capiteles de los claustros de los monasterios, los tímpanos y las arquivoltas de los templos, los ábsides y paramentos de las iglesias y ermitas eran donde aprendían el catecismo, que después de tantas miradas, se terminaba de grabar sin darse cuenta. Fue la biblia de los pobres. En este sentido el retablo jugó también un papel esencial, sobre todo a partir del renacimiento y el Concilio de Trento, que es cuando los fondos de las iglesias se llenaron con grandes retablos cargadas de imágenes y pinturas doctrinales e inteligibles a los feligreses. Para entenderlo hay que tener presente que hasta el Concilio Vaticano II, la misa y eucaristía se oficiaba de espaldas al pueblo y en latín, desarrollada en forma de misterio, lo que requeria como contrapartida un escenario claro y evidente para la feligresia.
                         
                           EL RETABLO MAYOR DE LA ASUNCIÓN
  Ya dentro de la época del concilio del Trento (1546-1563) se va realizando el retablo renacentista para la parroquia de la asunción y en el que en el libro de visitas de la orden de calatrava del año 1537 se dirige con ello en estos términos ´´e supimos que ansy para la facer como para un retablo que se face para el altar mayor de ella muy suntuoso e rico avogo ayudado e favorecido e todo lo que habeys podido ansy algunas cofradías como otras personas´´(1) por lo tanto el retablo fue sufragado por algunas cofradías generalmente relacionadas con la iglesia parroquial y que de tenía su sede.

No se sabe la fecha de inicio, pero no debe ser anterior al año 1519, pues en aquella fecha no se indica nada al respecto. Parece que pudo efectuarse por la década de los 30 del siglo XVI conociéndose por tanto la fecha de finalización siendo según estuvo grabado en el óvalo del lado de la epístola con fecha de 11 de octubre de 1553, y a este sentido no se explica como Eusebio Vasco se equivocó en la misma citando en su libro a fecha de 8 de octubre de ese mismo año(2).

Según García Alcázar(3), el origen de este retablo era una obra que perteneció a un templo de Granada. Durante el mandato de Isabel II fue encargada un nuevo retablo para la iglesia granadina en

cuestión y ante las buenas relaciones que la reina mantenia con Valdepeñas, la obra recaló en la iglesia del municipio. No se conoce de donde proviene esta afirmación pero por su importancia nos obliga a reseñarlo.


En 1645 Mexia de Valdivieso elogia el retablo con estas palabras´´el altar mayor y la gran riqueza y hermosura de su retablo y en pinturas excelentes es de los mejores de España´´
(4).

En ningún documento antiguo, ni en el de visitas, ni este último nos dice algo sobre la autoría del retablo, que bien podría ser anterior a correa de vivar, pertenecientes a la escuela de Yañez en Almedina, discípulos de Rafael, entroncándose con un renacimiento puro. Las diferentes tablas que aun hoy se conservan, nos indica diferentes pinceladas, es decir probabilidad de que lo realizase más de un maestro o pintor, involucrados en influencia italiana y afincados en Almedina.


A lo largo de los siglos este retablo estaría presidiendo el altar mayor, pero desde su origen, en palabras de Ángela Madrid Medina, no resistió o no llegó hasta su destrucción en la guerra civil de 1936, por lo que en parte fue restaurado o renovado con otros materiales. El mismo cronista oficial Cecilio Muñoz Fillol a mediados del siglo XX, saco un informe que reafirma lo dicho ´´parece que existió un primitivo retablo gótico que fue sustituido en el siglo XIX por otro plateresco, destruido durante la ultima guerra civil´´(5).

Sea como fuere, sabemos por la documentación del líbrico de curiosidades que en 1816 se hizo una reforma en el retablo y posteriormente otra en 1900 y 1907 en mil efemérides  pero no explican nada más.

En la documentación de Messias de la puerta en 1790 y recogido por Jimenez de Gregorio en 1940 del diccionario de Tomás López (1795) se puede ver en lo referente al retablo de la asunción lo que sigue

    ´´En el abside  de la nave central se adorna con el retablo de tres cuerpos, de orden corintio, algo mixtificado, cada cuerpo consta de ocho columnas pareadas, de seis pies de altura: en las intercolumnas se ven imágenes del colegio apostólico en sus respectivas hornacinas.
En el primer cuerpo una imagen de nuestra señora del sagrario, vestida.El cuerpo central esta cubierto por un arco de mala traza, moderno, cerrado con cristales que se colocaron en 1775.
En el tercer cuerpo se venera la virgen de consolación titular de la parroquia. Columna toda la tracería un ático, que se encuadra en una composición formada por el cristo y su madre de tamaño natural.
El arco central aparece sostenido por cuatro pilastras pareadas sin capiteles y entre ellos dos efigies de santos.Tiene su representación en el gigantesco retablo la pintura con seis tablas, de dos varas de altura y de algún merito artístico. Figurando la Anunciación Resurrección y Ascensión, al lado del evangelio, el nacimiento Transfiguración y venida del Espíritu Santo en el de la epístola.
En un intento de restauración y limpieza llevado a cabo a efecto por artesano incompetente, en el año 1779 quedando las pinturas muy dañadas. Se desconocen los retablistas imagineros y pintores que realizaron la obra (...) Es de suponer por la grandiosidad del artificio y dedicada ejecucion escultórica y pictórica intervendrían meritorios artistas. En uno de sus ovalos que adorna una columna del lado de la epístola se lee (ACABOSE A XI DE FEBRERO AÑO DE MDLIII)´´(6).

Este es el documento más detallado que se hace en aquel siglo, aunque hubo otros que poco antes también tratarían sobre el retablo como D. M. Verdes Montenegro en el que indica el retablo mayor
´´ de tres cuerpos y su coronación con muchas efigies de relieve o medio relieve´´(7) o otro del año 1747 hablando esta vez ser´´ de cinco cuerpos con el pedestal y dorado, poseyendo el apostolado en talla y otra talla de la virgen de la Asunción, sedente y vestida(...) coronaba el retablo un cristo crucificado´´(8).

En estas informaciones se nota que el retablo a lo largo del tiempo ha ido configurando nuevas formas y añadiéndole otras, llegando hasta la fecha después de la guerra de la independencia. En 1813 se realiza una obra de bastante envergadura, mejorando maderas, la entronización de la virgen de la Asunción, también como nuevos agarres en el encasillamiento del retablo contra la pared terminándose de dorar en 1814. En esta obra al renacimiento del retablo, le añadieron modelos de imitación plateresca, con motivos de seres mitológicos, según indica la documentación, pero que en las fotos por su antigüedad de principios del siglo XX  no se ven con claridad.

Ya posteriormente, tras las obras efectuadas para la renovación del estuco del interior del templo hacia 1893- 1894 junto con la colocación del ristrel para el entarimado del suelo el 5 de enero de 1894, se decidió a 25 de junio de 1900 la restauración del retablo, ascendiendo a 4799 ptas  presentado por D. Donato  Sanchez dicho presupuesto. Así que la restauración se llevo a cabo desde 1901 a 1906. El 27 de octubre de 1907 se hizo la procesión de la patrona y ultima novena, que no se celebraron antes del 8 de septiembre por estar estofando o dorando el retablo mayor(9).

Este retablo no perduraría mucho tiempo pues en la guerra civil es pasto de las llamas y del destrozo. Tenemos un documento que testifica lo ocurrido.

LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN. ´´ Fue destruida totalmente, quedando el edificio que fue destinado para vivienda de evacuados. De este templo se recupera solo la cabeza de la virgen de consolación en mal estado. La destrucción de parte de las estructuras de la iglesia y quitadas las campanas, 6 párrocos fueron asesinados ´´(10).

En la guerra civil la iglesia sirvió como almacén y hacían hogueras en el interior utilizando objetos crematísticos para tal fin. Junto con los retablos, las imágenes relicario y otros objetos litúrgicos con propiedad de combustible fueron a parar a la hoguera. Esto ha ocasionado una pérdida considerable del patrimonio artístico y al estudio del arte religioso que se precie. De toda esta destrucción se salvó parte de la virgen de consolación por Eusebio Vasco, el archivo parroquial y del retablo mayor las tablas pictóricas. Durante la guerra fueron depositadas boca abajo en la parte del coro con una rareza tal que fueron salvadas por el simple olvido de los profanadores.

Dentro de la política de protección del patrimonio artístico creado el 5 de abril de 1937, antes de ello, el 10 de marzo, el consistorio recibe un telegrama, que procede del gobernador civil de Ciudad Real donde se ordenó que se proceda a enviar a C. Real  cuantos efectos religiosos haya en su poder procedentes de iglesias y de incautaciones a desafectos.(11) Posteriormente, la caja de reparaciones entró en contacto el 14 de julio indicando la importancia de hacerles llegar cuantos diversos objetos litúrgicos y artísticos tenga en su haber juntos con otros de importancia para salvarlos de la guerra y utilizarlos en caso de necesidad(12).

Tambien llegó una carta de 10 de octubre de 1937 de Juan Blanco Gallardo ( consejero de cultura) indicando que considera inestimable la colaboración republicana para la protección artística  con la custodia de todas las obras de la provincia y que hagan un inventario cada alcalde perteneciente a cada localidad. El consistorio valdepeñero  desolló estas suplicas de la junta(13).

Al final de la guerra el Bando Nacionalista toma posesión de la localidad  y hace un listado del patrimonio aquí en valdepeñas en el mes de mayo del 1939 presentando un informe de la situación de la iglesia que antes resumidamente transcribimos en parte. Describe los objetos que había varios cuadros las tablas del retablo y parte de la artística presente en ciertos muros del interior del templo como la grisalla de la sacristía.

Pero en lo concerniente al nuevo retablo no llegaría esta a ser comentada hasta 1948 ocupando desde la finalización de la guerra un águila imperial ocupando la desnudez de la cabecera de la iglesia. El 12 de noviembre de 1948 se dio a conocer la instancia del entonces señor cura párroco de la Asunción para lo que solicita se le conceda superávit del ejercicio del ayuntamiento, para la restauración de la parroquia acordando la corporación por unanimidad (14) en el que más adelante, solicita al párroco para la atención sobre la reparación de altares y retablos, bancos destruidos por los marxistas, con entrada de 5000 ptas.(15). El ayuntamiento daría un donativo a la parroquia de la Asunción por la colecta del Romano Pontífice, estando muy agradecido D. Antonio Sánchez  Barba del Río  párroco con entrada de 150 ptas(16). El costo total de la reproducción de la iglesia para su religión llegaba a la suma de 1500000 ptas acordado por el ayuntamiento, con el gasto de 10000 ptas para el altar en cuestión(17).


A finales de 1950, el párroco de entonces Sánchez  Barba, solicitó asimismo la construcción de un retablo que el ayuntamiento estaba de acuerdo con el mismo reflegado en su sesión del 24 de noviembre de 1950, para la subvención de su arreglo, acordado al año siguiente con una cantidad de 10000 ptas que donó el consistorio en su adquisición tras la prueba de que el párroco tenia escrituras sobre la madera que lo conformaban.

Aparte de ello, la parroquia dio una escritura días antes indicando que en otras poblaciones en lo concerniente al culto estaban manos a la obra arreglando su patrimonio, mientras que Valdepeñas todavía no, siendo vergonzosa la situación en la que se encontraban los objetos y enseres de culto. En otra remisión indica el precio que la parroquia hizo al consistorio para la construcción del retablo, siendo de 388,645 ptas, y firmado por el párroco Sánchez Barba del Río, acelerando que los actos de los días posteriores se realizasen un capítulo al mismo, y el precio final sería acordado por el consistorio(18).

El día 27 de noviembre de 1950 se expidió una remisión del ayuntamiento recordando los actos del día 24, hacia la parroquia para conocimiento de la misma(19), hacia la concordancia para la adquisición del retablo.

Con todos estos datos, del consistorio y la parroquia, se da la circunstancias sobre la necesidad del retablo, pero que el precio no era el mismo. El consistorio como era evidente hizo un esfuerzo por subvencionar los gastos de su nave, de los objetos de culto y de los enseres, y la parroquia con la ayuda de los creyentes iba adquiriendo fondos aparte de la subvención de la Falange para llegar hacer realidad la construcción del retablo y de la estructura interna de la parroquia.
.
Dos años después se volvería a dar otra solicitud sobre el retablo mayor. El 28 de diciembre el mismo párroco Antonio Sánchez  Barba del Río expidió una carta en le que indicó la situación tras la guerra de la iglesia de la Asunción  con lo cual la Comisión del ayuntamiento acordó por unanimidad dar 5000 ptas para su restauración  sobre ese retablo dictado 28 días después.



Tras todas estas solicitudes, la parroquia consigue los fondos suficientes para la adquisición de su retablo, Su diseño estaba a cargo de Dña María Lanza, profesora de dibujo del instituto de Bernardo de Balbuena en el que se remite una carta a la parroquia sobre el mismo eso sí la base eran las fotografías del retablo anterior a la guerra. El párroco lo aceptó, contrataría en 1954 al escultor D. Luis Marcos Pérez. El diseño tendría algunas diferencias con el anterior retablo, aumentando una calle vertical en sus extremos y añadiendo dos cuadros más a los existentes


El retablo nuevo fue inaugurado en 1958 siendo su bendición el 16 de noviembre de ese mismo año por el obispo D. Juan Hervas Benet en su visita a Valdepeñas bendiciendo las imágenes del mismo junto con el párroco de la Asunción. Ese día el obispo habló con elocuencia en un auditorio que abarrotaba las dos naves de la iglesia.

Una restauración más reciente se hizo a las tablas renacentistas del retablo que presentaban deterioro. Siendo párroco D. Julián Ramírez  Manzanares decidió junto con el ayuntamiento que los mismos fueran restaurados sin demora alguna. En septiembre de 1999 se comenzó a la extracción de las tablas con dirección a un taller de pintura. Las tablas presentaban desfiguraciones debido al polvo, al humo, a la oxidación de la pintura según el edicto que sobre ella hicieron, ademas de grietas por el movimiento del soporte de madera. Otro problema era el repinte que tras la guerra se hizo a los mismos por el deterioro de su policromía

Se realizó además un ajuste en la colocación de las tablas que en el arte estaban mal colocados siendo ajustados de orden desde arriba hacia abajo y de izquierda a derecha ( Ascensión -Resurrección Pentecostes- Tranfiguración- Natividad- Anunciación ), pasando al orden del ciclo ( Ascensión-Pentecostes-Transfiguración-Resurrección-Anunciación-Natividad ). Se procedió a mejorar los huecos del retablo en medida estandar 166x122 cm que en muchas ocasiones dejaban ocultos gran parte del cuadro llegando a 35 cm.El cuadro mayor 199,5x122,8 cm y la más pequeña 168x122,5 cm se tuvo que adaptar al hueco para el alojo de los mismos, cortando mayor holgura para que las tablas se vean completas. Con ello mejoraron otros aspectos de los cuadros y el retablo para su durabilidad.
En el mismo se hizo mejorías en la tabla de madera de pino curado con 130x12x4 cm sirviendo como sustento de la obra y cubre la necesidades estéticas y de espacio.



             Al tablón se le imprime cola orgánica  y carbonato de calcio. La policromía y con acrílico, con entonación de la parte baja de la tabla. La colocación de la misma tabla en el reverso del retablo se realizó a través de 4 tirafondos. Entre el tablón y la tabla policromada existe un espacio debido a la irregularidad del borde de la tabla.

En los huecos donde van colocadas las tablas se colocan ángulos de acero inoxidable atornillado por el reverso evitando así su deterioro tanto de la obra como del retablo. Para sujetar la tabla al retablo se colocan los travesaños de aluminio al reverso del retablo para que los movimientos  no interfieran ni deterioren la obra, como para facilitar su desmontaje (20).                                                                                        

                           OTROS RETABLOS QUÉ EXISTIERON

      Al igual que el retablo mayor, antes de la guerra civil española, en el templo parroquial existían otros retablos de menor factura, al igual que en otras iglesias de la comarca, producto del sentimiento religioso imperante y a las diferentes devociones que a santos se tenían como patronos de diferentes curas a sus respectivas afecciones que sufría el ser humano desde siempre. En una esquina a otra se presentaba un retablo, la mayoría construidos en época barroca, donde el arte juega un papel determinante en la evocación de la imaginaría popular y las iglesias se iban llenando de estos elementos enriqueciendo el ambiente en un inmenso fervor religioso, santoral y mariano.

En la visita de 1747 se hizo una descripción detallada de los retablos, altares e imagineria que existía en la Asunción en aquel período. Al principio indican las medidas de la nave mayor y menor con un perímetro de 3744 varas (312,62), asimismo habla de la puerta principal (la del sol) bajo una ventana todo perfecto, como también la portada norte de piedra labrada y la portada pequeña (la de los catecúmenos) indicando su factura también que está bien. El resto de los párrafos se dedica hablando de la piedra sillar de la construcción del templo, como también de la torre(21), siguiendo con el sistema retablístico del interior de la iglesia. No menciona problemas en ella, pero Montenegro dijo  en 1742 al referirse a la iglesia que el lugar ´´sagrado está muy destrozado, siendo lo mejor del templo, la capilla del santísimo cristo de la piedad, situado a los pies de la nave menor con sus pechinas y media naranja bien adornados y retablo de buena ejecución, tiene la capilla confesional al lateral de la nave de San Lorenzo (...)´´ (22).


Con toda esta información nos hacemos una idea de la situación de la iglesia a aquel periodo, su ventilación como se indicaría después en 1780 en una inspección se realizan en la parroquia. En la distribución de los retablos, en aquella época existían bastantes, muestra de la religiosidad y el fervor que sentían los valdepeñeros hacia sus santos. interpretando la visita de 1747 y comenzando por los pies de la nave mayor, sus veían la siguiente retablística, junto con altares diseminados a lo largo del mismo(23).

Debajo del coro alto (existía otro en la nave mas bajo, con tapielexos de yeso con cornisa y molduras de ocho varas de longitud y seis y media de diámetro) había una alacena en la pared para poner los libros del coro y el altar de San Pedro. Todavía este existía en la época de la República , pues Vasco cita que el 13 de junio de 1932 hubo un alboroto en el interior del templo, a las 6:30 de la tarde, al fundirse un cable, situado entre el coro y el altar de San Pedro(24).

En la parte del evangelio se encontraba el retablo altar de San Blas, entre el coro alto y el acceso a la capilla penitencial. Enfrente de él, en el lado de la epístola se encontraba la de San Agustín. Conforme se fuera acercando a la cabecera de la nave, en el lado de la epístola se encontraba el retablo de Ntra Sra de Gracia, cuyo retablo estaba clavado componiéndose de dos cuerpos sobre pedestales y en el primero seis columnas. La imagen de Ntra Sra de Gracia era de vestir, corpulenta con corona y media luna de plata.

Este retablo estuvo tapando la hornacina que se descubrió en 1940, con motivos de unas reformas en la misma. Esta se destapó, con gran belleza  y el estilo del gótico flamígero, siendo el embebido de la pintura de D. Julián Campos Carrero. Al destaparse se encontró una caja con unos documentos que hablaba de la virgen y a su lado una talla. Era un busto con un corpiño y blusa de encaje y los ojos no eran de cristal sino pintados(25).


A su lado existía el altar de San José, debajo lateralmente del retablo mayor en el lado de la epístola, con su imagen de talla. Se encontraba otra talla en sus inmediaciones de San Francisco. Al otro lado del retablo enfrente de la de san José la virgen del Rosario. Ambos altares según indica el documento, eran de forma de retablo, construidos con yeso y poseía molduras.

Entre el cancel sur y el retablo de la virgen de Gracia, se construyó otro dedicado a Ntra Sra del Carmen, colocándose dicha talla el 22 de noviembre de 1767 y sacándose a su vez de la casa de D. José Muñoz uno de los hijodalgo de la población(26).  






Ya en la nave menor en su cabecera se encontraba el retablo, segundo en importancia tras el mayor de la iglesia, dedicado al antiguo patrón de la villa, San Lorenzo. Este tuvo dos retablos uno de factura barroca que en 1747 indica que ´´ tiene retablo antiguo de dos cuerpos, dorado, con dos columnas salomónicas a los lados y en la coronacion se guarnece de una fabrica de yeso moldeado para guarnicion de dicho retablo´´

Este retablo debió de restaurarse posteriormente al año 1747, ya que en 1790 y durando hasta la guerra civil se encuentra otro nuevo, con mayor monumentalidad, en el documento se indica lo siguiente:

´´ Es obra de merito de estilo neoclásico, de gran monumentalidad, en donde las columnas arcos y frontones rotos le dan carácter. Las principales lineas son de estuco, utilizándose la madera en la escultura y detalles ornamentales, se compone de tres cuerpos. El primero se encuadra por dos grandes columnas de 18 pies de altura, sobre altos pedestales, que sostienen el arco, con dos ángeles músicos, amplio cornisamiento y frontón partido, sobre las dos columnas dos figuras de tamaño natural, que representa la religión y la fortaleza.

El segundo cuerpo lo constituyen dos columnas compuestas en las que se apoyan un frontispicio que se adorna con dos figuras desnudas, recortados. Entre las columnas un relieve de San Gregorio diciendo Misa, de tamaño natural.

Dentro del arco que forma el primer cuerpo hay un retablillo de madera dorado, constituido por tres partes, la primera de orden jónico, con seis columnas estriadas, las cuatro centrales pareadas; la segunda se integra por igual número de columnas corintias; la tercera de cuatro columnas pareadas, compuestas.

En el centro un relieve del bautismo, sobre las columnas un cornisamiento partido, ocupando el centro el Padre Eterno, y dos medallones con relieve de Santos Mártires.

Completa el gran retablo un sagrario, de tres cuartas de altura, cuatro columnas jónicas, arco con relieves de San Benito y San Bernardo, motivos pictóricos de Isaias, Miqueas, Elias, San Pablo. En el zócalo figuras en relieve de San Sebastián, San Francisco Santo Domingo, los cuatro Doctores y otros Santos

Por último cuatro lienzos de San Lorenzo en otros tantos momentos de su vida; repartiendo limosnas, compareciendo ante el tirano; azotado y quemado´´ (27).


   Cercano a este retablo dedicado a San Lorenzo, que sin duda fue importante en la religiosidad valdepeñera, ya que se le dedica la capilla a él, el retablo, altar y una hornacina en la entrada de la puerta umbría, siendo patrón de la villa, estaba el altar de San Ramón, que en el documento dice que es ´´nuebo´´  y su retablo era blanco sosteniendo un pedestal a la talla del Santo, como los demás altares de Santos particulares, la mayoría eran estucos y de yeso, en el sostenían a sus titulares.

En el colateral de la nave de San Lorenzo, se presentaba el retablo y altar de la virgen de las Angustias cuya talla era de madera y su retablo estofado y dorado, con dos cuerpos y catro columnas en su altar. En su embebido estaba la titular ya indicada.

Ya sorteando la pilastra y cerca del cancel portada norte estaba el retablo de Santa Lucía, con su altar de yeso y de sencilla factura. Al otro lado del retablo de las Angustias se presentaba el de Santa Catalina con identificación de ser de la misma factura.
El retablo de las Angustias fue retocado en 1784 con poco gusto según documento de 1790 (28).



Al lado del cancel del norte y en sus proximidades había un pozo. Ya dentro de la capilla del Cristo de la Piedad, (actual Penintencial) se veían dentro de un arco un retablo de yeso y con escultura de diferentes molduras en blanco de dos cuerpos sobre pedestal, siendo nuevo en 1747. Poseía un altar dedicado todo ello junto al retablo al Santísimo Cristo de la Piedad.

A un colateral había un embebido en la muralla, cuyo arco había un dibujo en guarnición de pintura. En ella se ubicaba la talla de Ntra Sra de la Soledad.




En cuanto a la parte de la sacristía, esta poseía el Sagrario que serviría al Jueves Santo ya en 1747. Más adelante en el 1775 se instaló un nuevo tabernáculo, retirándose de la sacristía el antiguo de hierro bien trabajado, albergando otro de madera. El nuevo figuraba un templecito pentagonal con cuatro columnas frontales, con estrías que sostienen un arco y en su clave al padre Eterno. Sobre la cúpula que cubre la construcción, una imagen de la Fe. La puerta que cierra el tabernáculo se accionaba de arriba a abajo por un torno. Abierto, se descubría en el interior cinco columnas iguales a los exteriores que decían que: ´´con el aumento que causan cuatro cristales que tiene el intermedio de estas, causan un aumento grande´´.

En ella estaba dedicado inicialmente al relicario y fue destruido en la guerra. Las reliquias  que se conservaban en la parroquia dataron del siglo XVI siendo traídas por D. Pedro de Vivero y por D. Pedro de Morales en 1546 y 1593 respectivamente cuyas reliquias que se conservaban en la sacristía correspondía al primero, mientras que el de Morales, estaban guardados en la nave de San Lorenzo. Los documentos que hablan de las reliquias son los de Felipe  Mexia  en 1645 y del doctor Ambroz  en 1843 contándose un total de 105 reliquias(29).

Con este trabajo quiero dejar constancia de la existencia de antiguos retablos de la iglesia de la Asunción que fueron destruidos en la última contienda civil rescatándolos del olvido  y de la importancia de las mismas en la religiosidad valdepeñera cuyo fervor santoral fue modificado en el II Concilio Vaticano prohibiéndose realizar altares y retablos que no tengan como advocación a Jesús o María en las iglesias católicas.                            








IGLESIA PARROQUIAL NTRA SRA DE LA ASUNCIÓN                                             DE VALDEPEÑAS                                      Hace un tiempo hice un libro dedicado a la iglesia parroquial de la asunción de valdepeñas en el que aun no se ha editado por lo que en este blog basándome en el factor histórico de la misma en cuanto a su conclusión tenemos lo siguiente:                                    1, DE TEMPLO PRIMITIVO A SUS PRIMERAS INTERVENCIONES:                                                                         La iglesia parroquial de la asunción como muchos templos parro-     quiales tuvieron un edificio primitivo donde dar el sacramento. Sería una nave sencilla realizada a base de mampostería y cubierta  de madera a dos aguas que seria construida en los orígenes de valdepeñas como población que debió ocurrir a finales del siglo      XIII o principios del XIV concretamente en 1326 donde comienza a aparecer el nombre de la encomienda de valdepeñas no así su    comendador por lo que se deduce ya una población fundada y estable. Ante esta situación y de la necesidad de un lugar de culto para los primeros considerados valdepeñeros se realiza esta pequeña capilla o eremitorio para cubrir las necesidades espirituales. En ella se daba cobijo a un modesto numero de feligreses.Su construcción  abarcaría con más acierto entre 1330- 1370 es decir a mediados del siglo XIV.Como en muchos otros lugares estos templos no solo servían para la oración sino de resguardo y refugio ante las posibles acometidas musulmanas que todavía aun en el siglo XIV asediaban la zona aunque con mucha menor asiduidad que el siglo anterior, conforme fue avanzando la reconquista(1).Por ello no es de extrañar que al lado de esta capilla existiese una torre vigía en lo que actualmente es la plaza de España y cuyos cimientos según el escritor Felipe Mexia que escribió un tratado sobre la fundación de valdepeñas aun se veían en medio de la (plaza maior)(2), a mediados del siglo XVII, fecha de ese manuscrito (1645).La verdad todavía falta confirmarlo a la espera de una carta arqueológica en la misma plaza que a todas luces es probable que sea veraz. 

Ya a partir del siglo XV, con la época de los reyes católicos y debido al aumento de la población valdepeñera, que según algunas fuentes su demografía equivalía a la misma cabecera de la orden (almagro) o de villareal (actual ciudad real) se  hizo necesario la construcción de un nuevo elemento edificativo, más pudiente y amplio para dar cabida a todos los feligreses.
Era una época en la que entroncaron aires completamente góticos en su ultima fase siendo en este caso de tendencias tardías o       flamígeras, que se plasman en su construcción de la nave principal
tal y como se puede ver en la evolución plateresca de los nervios de las diferentes bóvedas que recorren toda la nave en sus ligaduras y terceletes y de la decoración de figuras mitológicas y florales de la puerta principal del sol en arco trilobulado, unas de las caracteris- 
tícas del gótico.Durante mucho tiempo se ha dado la tesis de que al ser esta nave peculiar en su lado externo ya que contiene contrafuertes decorados, adosados al muro propusieron que se trataba de una construcción militar, mas que de espacios dedicados al culto religioso.Con ello avalaron hipotéticamente que del torreón-vigía antes mencionado,una parte de la misma se segregó aprovechando su construcción para ser recinto clerical, hipótesis que cae por su propio peso y por tanto esa arquitectura correspondería al sello plasmado del circulo toledano traído del monasterio san Juan de los Reyes por el maestro de obras Juan de Guas, y promovido por los reyes católicos ya que tenían estima y aprecio a la villa de valdepeñas.Se sabe por la documentación existente que sobre la iglesia se tiene, comenzando en 1491(3), que ya por entonces se estaba construyendo la nave principal no especificando  el maestro de las mismas pero es probable que fuera el valdepeñero Juan de Baeza aunque no puedo aseverar si desde el principio estuvo ya que otro documento fechado en 1519(4), indica por vez primera el nombre de este maestro y agrega que es el que construye la iglesia, por lo que se vislumbra que parcial o totalmente levantó la nave principal.En ello asimismo me baso en que este mismo maestro trabajó desde el año 1480 en la parroquia de santa catalina de la solana sobre otro tramo menor es decir edificio anterior construido según Molina por Aliseda en 1420(5).Los trazos principales de la nave mayor de la iglesia de la solana comparado con la de valdepeñas nos indica  idéntico artificio de obra en el gótico flamígero.
 Para la construcción de la iglesia este se valió de tres medios principalmente en lo que a economía se refiere, por una parte, las penas y multas impuestas por la orden de calatrava cuando no se cumplía las ordenes y mandatos por los diferentes fuerzas valdepeñeras de aquel entonces sean políticas o religiosas, por el pago de las sepulturas que realizaban los vecinos en el templo parroquial ya que por aquel entonces se enterraban dentro y fuera alrededor de la iglesia y era mas cara contra mas cercano estuviese al altar debido a la creencia que se tenia sobre  la resurrección y por otro lado de las limosnas que daban la gente para poder salvarse o hacer favores a sus santos para obtener beneficios espirituales y suerte en la vida, contando con todo ello a las capellanías que se realizaban para poder adquirir la salva-      ción mediante misas pagadas por testamento mandadas por el difunto con sufragios y rentas.
Así tenemos ya para finales del s.XV una torre con una única  campana para los toques ceremoniales propiedad de la cofra-
día Santa María de Gracia cuya torre es precedente de la actual y cuyo origen me es desconocido citándose en el año 1491 aisladamente entre el inventario de dicha cofradía, esta torre es posible que fuera mas baja que la actual y seria de construcción
cuadrada no ochavada.Gran parte del muro estaba realizándose, no abortando el culto sino que mientras estaba haciendo lo nuevo  se  estaba dando culto en lo viejo, este dato es importantísimo pues confirma a todas luces que la nueva construcción se realizaba sobre otro templo anterior. La construcción de esta nave se                 prolongaría hasta la segunda década de la siguiente centuria.
La puerta principal  se abrieron en este siglo con arcos conopial ojival y lobulados en su arquitectura imperante  del momento, como así una modesta puerta en el lado norte.El primer campanario estaría rematado por un tejado a cuatro aguas con cruz y veleta.El muro sur saliente de los contrafuertes de la zona este de la iglesia se realizaría por esta época con una inscripción gótica que muchos han confundido con el mahometano ya desaparecido, enmarcándose en una hornacina que da al contrafuerte, inmediato a él esta localizado un reloj de sol plasmando las tendencias toledanas con estos elementos.
Del siglo XVI es la última crujía de la nave principal  es decir su lado de poniente ya que las iglesias empezaban por la cabecera o ábside y se orientaban de este-oeste pues tenían un marcado  carácter de dirigir los fieles la mirada a tierra santa.
Este último tramo de la nave todavía no estaba terminada en 1519, cuando se vuelve a contratar al maestro de obras Juan de Baeza  quizás por su solvencia para el proyecto de la capilla nave de san Lorenzo en su primera traza es decir abrir un brazo en el lado del evangelio y otro que se situaría en el lado de la epístola cuyo proyecto aun estaba previsto en 1567 traza habitual del gótico para que las iglesias queden su plano en cruz latina, que al final se frustró ya que quitaba perímetro a la plaza mayor y las fuerzas gubernamentales no lo aceptaban.                                                        2 AMPLIACIÓN:
Concretando, desde 1500 a 1655 en la iglesia se produce un factor de reparos y ampliación de las naves ya que vertiginosamente valdepeñas crecía en habitantes empezando a conceder la ciudadanía de valdepeñero quien probara que tenía casa y viñedo.El primer tramo de la nave de san Lorenzo fue finalizada en 1537.Desde luego con los primeros Austrias: Carlos I, Felipe II y Felipe III, generalmente en la iglesia se realiza una amplitud de su traza original tergiversando la pureza de su arquitectura.A la finalización de la nave mayor se procede a construir el coro alto en los años 20 del siglo XVI, por sus pies, con un arco escarzano de única pieza al igual que la catedral de toledo.Mas adelante en 1537(6) la orden manda realizar el retablo mayor que finalizaría el 11 de octubre de 1553, no se sabe de su autor aunque mantiene semejanzas con el renacimiento de las pinturas de sus cuadros al palacio del Marqués de  Santa Cruz en el Viso, con lo que induce a pensar a un autor anterior a Correa de Vivar, procedente de la escuela de Yañez en Almedina y posible discípulo de Rafael. La pila bautismal a los de la orden les pareció que estaba en buen estado encontrándose separado por una verja al resto del edificio y en el mismo lugar o cercano a la actual, en la sacristía que se encontraba en un hueco reducido en la zona del altar mayor, necesitaba unos cajones para evitar el deterioro por el polvo y tierra de los ornamentos y ropas que ahí se custodiaban, el órgano (realejo y sencillo) se había quitado de su tribunilla con motivo de las obras del coro alto y piden la agilización de que lo pongan en su sitio, ademas de intervenir en un quiebro de un salmer de la puerta del sol ante el peligro de aporrear a alguien. La obra de suprimir las escaleras que accedían a la sacristía también lo mandaron igualando el suelo de la sacristía con el del altar.En la torre primitiva se ve que se alojaban cuatro campanas y un esquilón.                                    Por 1540 se comienza en la realización de la torre parroquial por el artífice maestro del renacimiento pionero en su estilo Alonso de Covarrubias proyectando y construyendo la torre de base cuadrada y elevación ochavada habitual en la zona del campo de calatrava con la peculiaridad de tener dos cuerpos campanario. La diferencia del estilo arquitectónico de ambos sugiere que se realizó en épocas algo distanciadas siendo el superior en un estilo escurialense traído  por Juan de Herrera cuando se cumplió la década de los 60.
Así para el año 1567(7) ya se había completado el segundo tramo de la torre parroquial, con sus cinco cuerpos a 130 pies de altura teniéndose que rematar con un chapitel cuando se consiguió los fondos suficientes en 1605.Otras intervenciones importantes fue la ampliación en su segunda crujía de la nave de san Lorenzo donde se ven ciertas técnicas mudéjar, prueba de ello es la construcción de la plementería en ladrillo de su bóveda(8), como también el arreglo de tejados y cubiertas del templo tergiversando la originalidad que tenia en un principio de ser azotea con especie de almenas en la cresteria en cuanto a la nave mayor. En la arquitectura se ven la austeridad dentro de la nave de san Lorenzo de decoraciones florales o de otros adornos indicando su construcción en el periodo herreriano. Asimismo indican en 1567 que la sacristía se está construyendo adosado a la nave de san Lorenzo por su cabecera, por lo que se deduce que iniciaría su proyecto algunos años antes. A parte de todo ello se sanea y reparan algunas grietas que empezaban a salir en la primera crujía de la nave de san Lorenzo y la escalera externa para subir a la tribuna en el lado de la umbría por tres maestros de Almagro Enrique Delgado cantero, Alonso Hernandez albañil y Cristobal Perez carpintero.Posteriormente se realiza en técnica de grisalla la pasión de cristo crucificado junto a Dimas y Gestas atribuido dentro de la escuela del maestro Andrés de Vandelvira en la sacristía donde estuvo en su día el relicario.
Entre 1567 y 1610 se realiza la capilla contigua de la nave de san Lorenzo por sus pies dedicado antiguamente al Santo Cristo de la Piedad actualmente capilla penitencial donde servía para enterramientos de caballeros calatravos con carácter privado por la existencia de verjas en sus dos puertas cuyos apellidos de linajes que se enterraban allí fueron principalmente de los Castellanos, Muñoz y de la Torre(9).En este tramo en su parte externa esta labrado en ladrillo estilo mudéjar y en su interior denota carácter manierista a evolución del barroco tal y como se pueden ver en las figuras geométricas de su bóveda de media naranja en cuyas pechinas se ven a los cuatro evangelistas enmarcados en medallón con exuberante decoración floral y alado.  3,REPAROS Y ARREGLOS
   Durante el siglo XVII por faltos de fondos no se conoce con exatitud las obras y reparos que se llevaron a cabo.El orden de visitas baja considerablemente, y ademas en el archivo parroquial y municipal no se conserva nada, pero parece ser que desde la construcción de la capilla Cristo de la Piedad no hubo mas ampliaciones ni obras de envergadura, pues ya valdepeñas ademas estaba servida por otros clérigos como los trinitarios, que realizaron su convento en el actual emplazamiento después de estar en san Nicasio en 1613-1633(10).
Viendo en otros archivos como los del marqués se sabe que entre los años 1660-1663(11) se arregló la nave de san Lorenzo, ademas de intervenir en la torre y chapitel por el maestro de obras Melchor de Perales. Poco duraría esta obra pues en el año 1680(12) cayó un rayo en la torre que destrozó el chapitel, la subida al campanario y parte del campanario alto siendo reparado con premura pues amenazaba ruina, cosa que no se conseguiría hasta el año 1692.
En el año 1700(13) se realiza un segundo coro o bajo, ya que el numeroso cabildo eclesiástico eran muy mayores y tenían achaques para poder acceder al alto mediante las escaleras,  este coro duraría   hasta el año 1876(14).
En 1730 la capilla de la nave de san Lorenzo y la bóveda de la nave mayor presentaban deterioro. El maestro de obras encargado de su aderezamiento seria Juan Alejandro Nuñez de la Barreda arquitecto natural de Membrilla y afincado en valdepeñas desde muy joven(15). En 1736 se colocan los canceles de las portadas para evitar daños internos de la iglesia que se sufría anteriormente debido al viento y tierra, consiguiéndose definitivamente en 1740(16). 
Todo parecía finalizado y terminado en la iglesia a mediados del siglo XVIII cuando un cohete de lágrimas procedente de unas rogativas contra la langosta impactó en el chapitel de la torre destruyendo los dos cuerpos superiores de la misma(17).En los años 1749-1753 seria reparado por el maestro Juan Alejandro Nuñez por una parte, el cuerpo superior de campanario hasta 1751 y los dos años posteriores el chapitel réplica del anterior con faldón linterna cruz y veleta en estilo herreriano con cuatro buhardillas(18). Como anécdota baste decir que por la esbeltez y belleza de la torre esta se llamaba por los labriegos la buena moza de la mancha.Poca vida tuvo su cruz ya que ante el terremoto de 1755 parte de la misma se descolgó y al año siguiente se cayó al suelo, con lo que sería reparado en 1759 por Juan Alejandro Nuñez y Juan de Arenas(19).En 1788 se hizo una inspección en la iglesia por el alcalde José Coll de la villa de Manzanares, viendo que estaba escasa la ventilación de la nave, se arreglaron los canceles de las portadas y se hicieron diferentes aberturas a lo largo de la nave(20). A finales del siglo XVIII se termina con la tradición de enterrar a los difuntos en las parroquias y ermitas de la localidad, situándose el primer cementerio adosado a la ermita de santo cristo de la misericordia y al aire libre en 1787 por lo que se deja de enterrar en la parroquia. En el siglo XIX fueron pequeñas las reparaciones, paramentos y cornisas de la iglesia. En 1804 cae otro rayo al chapitel dañando parte de él y destrozando el coro y altar de san Pedro que se encontraba debajo siendo reparado hasta el año 1806(21).

En el año 1891 son retiradas las pilas bautismales por rotura y en 1893 se blanquea y se arregla el estucado del interior de la iglesia


En el año 1897 se restaura y interviene en el chapitel hacia un modelo neoclásico donde se aloja el reloj para dar las horas en la plaza bajo el arquitecto Vicente Hernandez.     
  
 El reloj de la plaza fue inaugurado el 6 de Enero del año 1898 a las 12 del mediodía y la luz eléctrica de las esferas del reloj el 5 de Noviembre de ese mismo año.La verdad hubo problemas y desajustes con ciertos elementos del reloj en un principio, como la caída del       




badajo de su campana ocurrido el 10 de Marzo de 1899 y que no mató de milagro a una mujer con sus tres niños.

Este badajo fue repuesto el 22 de ese mismo mes con mejor sujeción  
Otro de los accidentes ocurridos fue que un barreno al hacer zanjas para el alcantarillado de la plaza disparó una piedra y rompió la esfera del reloj bajo, del emparedamiento del primer campanario dando definitivamente su final el día 24 de septiembre de 1934.   El retablo mayor fue restaurado su dorado en 1907(22).  

En el periodo de la guerra civil, la iglesia sirvió como nave de almacén en el que fueron destruidos todas las iconografías y elementos religiosos del templo ante el fanatismo desaforado que sirvió al ser crematísticos para la hoguera. Solo se pudo salvar partes de la virgen de consolación sobre todo su cabeza por el cronista don Eusebio Vasco y seis tablas renacentistas del retablo mayor.Los demás retablos y hubo muchos de la época barroca fueron destruidos.El órgano barroco del s. XVIII  por mandato del marques de santa cruz en 1752, también corrió la misma suerte(23).
Al terminar la guerra se emprendió la empresa de restaurar la iglesia según diversos informes del archivo municipal.El nuevo retablo  fué construido en 1958 por don Luis Marcos Perez y bendecido por el obispo Juan Hervas Benet. El nuevo órgano fue costeado por suscripción popular.
Otra de las intervenciones en la iglesia de gran calibre, se realizó en los años 70. Entre los años 1971-1974 se quitó el estuco del interior del templo dejando sus piedras desnudas y perdiendo belleza artística a la vez que se reformó el suelo y se extrajo los últimos enterramientos de la zona de la capilla penitencial.Todo supervisado por dña  Juana Moreno. Al finalizar esta obra se pensó tras conseguir el templo ser Bien de Interés Cultural en reponer y restaurar el exterior del templo en 1978 por la Empresa Monumenta S.A, extrapolando parte de su estructura original como son los pináculos de los contrafuertes,pero hicieron una gran labor en reformar y reforzar zonas de la iglesia ya deterioradas por el paso del tiempo por un parte y por otra de las vicisitudes a la que se tuvo que enfrentar.
En el año 1994 se hizo una restauración en el chapitel de la torre renovando el forro de pizarra y las esferas del reloj empezando a funcionar de nuevo en marzo del 95(24).
En 2001 le llegaron el turno a las pinturas del retablo reparando algunos desperfectos y colocandolos convenientemente en el retablo, ademas de la restauración del exterior de la nave de san Lorenzo, descubriéndose una ventana en su lado oeste(25).

EL FERROCARRIL DE VALDEPEÑAS A PUERTOLLANO


Hace apenas unas semanas, la Diputación de Ciudad Real ha editado un libro, obra de Miguel Antonio Maldonado que, bajo el título El ferrocarril en La Mancha, el "trenillo" de Valdepeñas a Puertollano, 1890-1963, analiza la historia de este singular ferrocarril, el de mayor recorrido en España con el ancho de vía de 750 milímetros entre las caras internas de sus carriles.
Locomotora Nº 3 del ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano. Fotografía de Martin Von Simson
El completo trabajo de investigación realizado por Miguel Antonio Maldonado ha suscitado mi interés, no solo por la completa descripción de la historia de este pequeño gran tren, sino también por un hecho realmente inusual en la historia del ferrocarril del País Vasco. En efecto, aunque a muchos pueda sorprender esta afirmación, esta línea de vía estrecha que recorría los Campos de Calatrava, tenía origen vasco, ya que su promotor no era otro que Pedro Ortiz de Zárate, empresario, industrial y terrateniente, propietario de una extensa finca agropecuaria en la comarca. Ortiz de Zárate fue capaz de movilizar a diversos inversores de su ciudad natal, Vitoria, para financiar la construcción de este ferrocarril manchego, algo que llama verdaderamente la atención si se tiene en cuenta que, a finales de siglo, la capital alavesa apenas contaba con poco más de veinte mil habitantes y carecía de grandes industrias. Es más, en los mismos años en que estos inversores emprendieron su aventura ferroviaria en La Mancha, se paralizaron los trabajos de construcción del ferrocarril Anglo-Vasco-Navarro, que albergaba el propósito de unir Vitoria con Estella, por una parte, y con Bergara y Bilbao, por otra.
Ante la escasez de tráfico, la mayor parte de los servicios ferroviarios de la línea de Vadepeñas a Puertollano eran asegurados por trenes mixtos de viajeros y mercancías. Fotografía de Martin Von Simson
Como acertadamente relata Miguel Antonio Maldonado, en principio, Pedro Ortiz de Zárate se propuso construir un ferrocarril de vía estrecha y 42 kilómetros de longitud, desde la localidad manchega de Calzada de Calatrava hasta la de Valdepeñas, punto donde se podría trasbordar la carga y los viajeros, a los trenes de vía ancha de la línea, explotada entonces por MZA, que enlaza Madrid con Andalucía. Este primer trayecto entró en servicio el 22 de diciembre de 1893.
Locomotora Nº 3 fotografiada a la cabeza de un tren. Fotografía de Martin Von Simson
Los resultados de explotación de esta primera sección no fueron los esperados por los promotores del ferrocarril y de hecho, la media de viajeros transportados por cada servicio no superaba a los 38 pasajeros, mientras que el tonelaje anual movilizado era de unas 5.000 toneladas. En la actualidad, sería más que suficiente contar con un camión y un autobús para poder transportar estas cifras de viajeros y mercancías pero, claro está, a finales del siglo XIX la carretera no era alternativa. En todo caso, ante cifras tan bajas, tampoco podía ser viable un ferrocarril. No obstante, Pedro Ortiz de Zárate y sus socios, lejos de amilanarse, optaron por ampliar su negocio con la construcción de una nueva sección, de 34 kilómetros de longitud, con el propósito de llegar con sus vías hasta Puertollano.
Vista de una composición del ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano a su paso por una trinchera. Fotografía de Martin Von Simson
La prolongación a Puertollano se inauguró el 24 de febrero de 1903 pero su explotación no contribuyó a mejorar la situación económica de la empresa promotora. Por el contrario, la demanda, tanto de viajeros como de mercancías, fue siempre reducida y, en consecuencia, el negocio ruinoso. Además, como por otra parte era habitual en esta clase de iniciativas, para la construcción de la línea se recurrió en exceso al endeudamiento, hasta el punto que, en 1906 fue preciso alcanzar un acuerdo con los acreedores de la Compañía que tomaron el control de ésta, apartando de su dirección a su promotor inicial: Pedro Ortiz de Zárate. Curiosamente, unos años más tarde se iniciaría un singular tráfico de mercancías: agua potable, desde diversos pozos propiedad de la Compañía situados en Moral de Calatrava, para abastecer a la población de Valdepeñas.
Coche de viajeros C-51, construido por Carde y Escoriaza en 1926 para el ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano. Su compra fue financiada con la ayuda de la Caja Ferroviaria del Estado. Archivo Histórico Provincial de Zaragoza
Como bien recoge Miguel Antonio Maldonado, el ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano fue un negocio ruinoso, con una explotación que apenas permitía más que mantener un precario servicio, sin recursos para poder mejorar su material móvil o, incluso, para garantizar la seguridad de los trenes, como consecuencia de la rápida degradación de la vía. Finalmente, la Compañía concesionaria no tuvo más alternativa que abandonar la explotación, que fue asumida en 1932 por el Estado.
Una de las pequeñas locomotoras de vapor del ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano, fotografiada en los talleres de esta línea. Fotografía de Martin Von Simson
La incorporación del ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano hizo albergar esperanzas de una pronta modernización de las instalaciones y el servicio de este pequeño tren. Incluso se llegó a estudiar, primero el cambio de ancho de vía para implantar el normal español y, más tarde, tras la integración en la Explotación de Ferrocarriles por el Estado de la línea vecina de Peñarroya a Puertollano, el establecimiento de la vía métrica. Finalmente nada se hizo y, en consecuencia, ante el imparable desarrollo de los transportes por carretera, el pequeño tren recorrió por última vez los Campos de Calatrava el 31 de agosto de 1963.
Buena muestra de la carencia de medios con la que funcionó el modesto tren de Valdepeñas a Puertollano la ofrecen sus degradadas cocheras. Fotografía de Trevor Rowe
En definitiva, el recomendable libro que nos ofrece Miguel Antonio Maldonado, de la mano de la Diputación Provincial de Ciudad Real, nos permite conocer con detalle el devenir histórico de este pequeño ferrocarril manchego. Todos los interesados en su adquisición, pueden dirigirse al kiosko del conocido amigo del ferrocarril asturiano Ramón Capín (kioscoplaza@telecable.es)
 
     Fotografía




Locomotora nº 2 “Calatrava” sobre el puente del Río Jabalón. Mayo de 1893.

Anónimo.
Archivo de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles



Grupo de trabajadores en la estación de Valdepeñas en el año 1941.
Foto:
Manuel Racionero Ruiz


Tren correo nº 920 a su salida de Puertollano.
18 de noviembre de 1960.
Foto:
Rueda Villaverde



Tren mixto arrastrado por la locomotora nº 6 "Asturias", tipo 0-3-0 fabricada por Orenstein & Koppel en 1903,
en la estación de Calzada de Calatrava.




Material abandonado antes de su desguace en la estación de Moral de Calatrava.
En primer término, una de las tres locomotoras Couillet tipo 0-3-0 con las que contó el Ferrocarril, probablemente la nº 3 "Bélgica".

                                   
                

Paseo de la Estación, Valdepeñas 

 


Hubo un sitio que me llamó la atención en la primera visita a Valdepeñas, que fue el Paseo de la Estación. Antes del viaje fuimos un día a Valdepeñas con Alex y Auxi para ver a Nacho en persona, para hablar de la organización de todo y conocer un poco la ciudad que nos iba a acoger y me llamó ya la atención este paseo. Así que quería enseñártelo. Lo hemos visto en la visita que hemos hecho a la ciudad, que ya te lo enseñaré todo, pero este quería que lo vieras. Es un paseo peatonal en la que era la calle noble de la ciudad. Aquí se vinieron a vivir los ricos de la región cuando Valdepeñas empezó a tener importancia y se construyeron sus mansiones y las casas señoriales. Hoy en día esto se ha perdido, pero la mayoría de las casas siguen y es una buena oportunidad para ver las rejas y balcones modernistas. Te presento el Paseo de la Estación de Valdepeñas.
Paseo de la Estación

Es una calle de paseo, con los carriles para el tráfico a los lados y una zona central peatonal rodeada de árboles. No es como los grandes bulevares de Madrid o Barcelona, es a escala, pero con un patrimonio muy rico y que no te esperas, que el modernismo llegase hasta Valdepeñas
Paseo de la Estación
Es una zona de paseo que antes era la zona para hacer vida social, los hombres paseaban por una acera y las mujeres por otra y era el sitio para ver y dejarse ver, para ligar e insinuarse a la mujer amada o por lo menos pretendida. El lenguaje de la seducción, los mensajes con abanicos... este era el sitio de todos esos recuerdos románticos (que hoy en día arreglamos con un WhastApp). 
Paseo de la Estación

Paseo de la Estación
Y este paseo tiene una peculiaridad que nunca había visto y me ha resultado muy curiosa. 
Paseo de la Estación

Paseo de la Estación
En mitad del paseo hay un kiosko de música pero en vez de estar en mitad, a nivel del suelo como es lo normal, está en alto, sobre el paseo, para que los músicos toquen mientras la gente pasa por debajo. Algo que nunca había visto antes y me ha llamado mucho la atención. Esto funcionando tenía que tener un montón de encanto. 
Paseo de la Estación
Y estas son las fotos de las casas para que te fijes en las rejas y balcones y veas como el modernismo llegó hasta Valdepeñas. 
Paseo de la Estación

Paseo de la Estación

Paseo de la Estación

Paseo de la Estación

Paseo de la Estación
Mucha gente comenta cuando le dices que vas a Valdepeñas que allí qué hay que ver, pues todos hemos descubierto que es mucho lo que esta ciudad tiene que enseñar a los viajeros, que está llena de historia y lugares con mucho encanto. 
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LA GUERRA CIVIL EN CIUDAD REAL

Durante la Guerra Civil,  la ciudad de Ciudad Real vivió sus horas más bajas, perdió todo su tejido empresarial y socioeconómico, sufriendo la pérdida de más de 300 de sus habitantes de forma violenta sólo en Ciudad Real, sin contar con las cuantiosas pérdidas humanas de hombres jóvenes en los Frentes de Combate de casi toda España.
La Guerra Civil comenzó en Ciudad Real el día 19 de julio de 1936 con un tiroteo entre un grupo de Falangistas y un grupo de Socialistas en la Fábrica de Corchos que había en la calle Calatrava esquina con la calle Elisa Cendreros, con el resultado de varios muertos y heridos, tras esto vendría un largo rosario de asesinatos,  venganzas  y fusilamientos durante el verano y el otoño del año 1936 y las represalías y juicios sumarios con fusilamiento de la primavera de 1939 después de acabada la Guerra Civil. Como consecuencia de esto el cementerio fue llenado debido a que traían a los asesinados de la comarca y a la vez a los muchos caídos en combate en los frentes. En 1936 el cementerio fue profanado y algunas de sus tumbas rotas a la vez que arado para arrancar las lápidas.
Lugar donde comenzó la Guerra Civil en Ciudad Real Casa de los Corcheros Hoy
Ese mismo verano de 1936, entre agosto y septiembre, los partidos políticos los sindicatos de izquierdas crearon en Ciudad Real tres Batallones de Milicianos, los Batallones Adelante, José Maestro (por el ex alcalde socialista fusilado) y José Serrano (por el Gobernador Civil y heróe miliciano).
 Desfile del Batallón Adelante camino de la estación para Madrid El Batallón de Milicias “Adelante”, desfila por Ciudad Real camino de Madrid en el verano de 1936. Fuente “El Pueblo Manchego”.
 En el plano militar, en octubre de 1936 se formó en Ciudad Real cumpliendo las órdenes del Ministro de la Guerra, la 2 Brigada Mixta, una unidad militar de combate, formada por los ferroviarios de Ciudad Real, entonces de la empresa MZA, que fueron a luchar como infantería, junto con tropas de Madrid al frente de la Ciudad Universitaria en noviembre de 1936. Más tarde parte de sus Batallones serían traspasados a la 10 Brigada Mixta, y ésta renombrada como 101 Brigada Mixta, que intervendría en los combates de Jarama, Quijorna, Brunete, Belchite o Teruel y que serían evacuados al Hospital de Castellón.
Grupo de soldados de la 2 Brigada Mixta en un estudio fotográfico de Madrid 1936 Grupo de Soldados de la 2 Brigada Mixta en Madrid en 1936
Soldado de la 101 Brigada Mixta en Sagunto verano Soldado 101 Brigada Mixta en Sagunto 1937
Soldado de ametralladoras de la 10 Brigada Mixta en un estudio Fotográfico en Madrid 1936 Soldado de ametralladoras de la 10 Brigada Mixta en un estudio Fotográfico en Madrid 1936.
Milicianos de Ciudad Real en Madrid en 1936. ABC.
Algo más tarde, a finales de 1937 se crearían la 16 y 17 Brigadas Mixtas, también a principios de 1937, sería constituída la 103 Brigada Mixta, en la que se integrarían los Batallones José Maestro y José Serrano.
 En total en dichas unidades militares sirvieron varios miles de Ciudadrealeños, pudiendo estimarse la cifra entre 3.000 y 4.000.
Ciudad Real será desde finales de 1938 el Cuartel General del Ejército de Extremadura, situado en el Casino, así como la base de varios Hospitales de Campaña de dicho Ejército, contará en la carretera de Piedrabuena y en la de Toledo con 2 Bases Aéreas del 5º Cuerpo de Aviación, con bombarderos rusos Tupolev SB 2 “Katiuskas”.
El Ejercito de Extremadura, bajo el mando del General de la Guardia Civil Antonio Escobar Huertas, abarcara toda la provincia de Ciudad Real, con su jefatura en Ciudad Real y diversas bases en las cabeceras provinciales, tales como Daimiel, Piedrabuena o Manzanares, compuesto por 3 Cuerpos de Ejercito Dividido cada uno en Divisiones y estas  en Brigadas Mixtas de Infanteria: CE VI: Div. 26, 36: Brigadas Mixtas: 46, 47 , 113, 148, 175 y 192,  CE VII:  Div. 37, 41,  51: Brigadas Mixtas: 4, 20, 66, 81, 91, 109, 115, 193, 210. CE VIII: Div. 38, 63, 68: Brigadas Mixtas: 25, 61, 86, 88, 103, 114, 189, 191, 194. Junto a esto estaban la Brigada de Caballeria 3, la 200 Division de Guerrilleros, la 12 Brigada de Guardias de Asalto y la Brigada de Blindados 2.
El Casino en Memorias del General Escobar Recreacción del final de la Guerra en el Casino de Ciudad Real, utilizado como Estado Mayor del Ejército de Extremadura, en la película “La Guerra del General Escobar” 1984.
Entre las pérdidas gran parte de los empresarios y los obreros cualificados, y la práctica totalidad de la intelectualidad; quedando destruida la vida social de la ciudad durante muchas décadas. Además, le fue cambiado el nombre de Ciudad Real por del del Ciudad Libre hasta el fin de la Guerra.
Ciudad Real sufrió un gran aumento de la población, pasando de 27.000 habitantes en 1936 a 40.000 habitantes en 1939, debido a las oleadas de refugiados de toda la provincia y también de la de Toledo, por los refugiados del Frente de Talavera de la Reina para una ciudad que ya tenía problemas de vivienda y salubridad fue un duro golpe para sus infraestructuras y su urbanismo, pues entre el uso de muchos de los viejos edificios religiosos como cuarteles, como el caso de los Marianistas, los bombardeos y el nulo mantenimiento de algunos de estos edificios como el Hospital de San Juan de Dios, muchos edificios históricos o de uso público quedaron tan dañados que hubieron de ser demolidos tras la guerra.
En este tiempo fueron incautadas todas las fincas particulares así como todas las empresas, siendo después colectivizadas por los Sindicatos CNT y UGT. Algunas fábricas, como la de Chocolates Barrenengoa, que fue dinamitada, fueron destruídas.
Fábrica Barrenengoa Fábrica Barrenengoa
Durante la Guerra el Ayuntamiento, como hicieron otros muchos, emitió billetes y monedas:
Billete Ayuntamiento de 1 Peseta de 1936 Anverso Billete emitido por el Ayuntamiento de Ciudad Real en 1937
También se perdieron gran parte de los tesoros artísticos religiosos y culturales reunidos en más de 700 años y que eran seña de identidad de Ciudad Real, tales como el Portapaz de Uclés El PortaPaz de Uclés
o varias tallas de la Semana Santa, de valor artístico incalculable
El Ecce Homo 1926
, además de la imagen de la Patrona, la Virgen del Prado,
La Virgen del Prado en 1927
talla románica de gran valor artístico y sentimental;
puerta del camarín  destrozada Puerta del Camarín con Escudo roto en la Guerra Civil

pues además todas las iglesias quedaron incautadas por orden del Gobernador Civil desde el día 25 de julio de 1936;  así como los fondos de la Biblioteca, los documentos antiguos de los archivos Parroquiales o del Ayuntamiento. Las iglesias fueron incautadas por las Milicias Comunistas y Anarquistas y en especial los Batallones Comunistas Torres de Valdepeñas y de Puertollano destrozaron gran parte del Patrimonio religioso de Ciudad Real, como por ejemplo el interior de la parroquia de San Pedro, durante el mes de ocupación que estuvieron en Ciudad Real.
La Guerra, empezó con un tiroteo y acabó en una batalla entre facciones de un mismo bando el 11 de marzo de 1939, al tomar por asalto el Palacio del Obispado que era la sede del Partido Comunista de España, por parte de las fuerzas socialistas del Ejército Popular de la República que habían situado ametralladoras en las torres de la Catedral y de la iglesia de San Pedro, lo que desencadenó un tiroteo entre ambos contendientes que acabó con el asalto al Palacio de 2 carros de combate, con el resultado de varios muertos y prisioneros los principales dirigentes del PCE y JSU de Ciudad Real, su jefe, Benigno Cardeñoso fue fusilado en el patio del Palacio del Obispado después de su toma.
 Carro de Combate ruso T-26 igual a los empleados en el asalto del Palacio Episcopal
Impactos de ametralladora en las rejas del Palacio del Obispado
Impactos de ametralladora en las rejas de la planta baja del Palacio del Obispado de Ciudad Real resultantes del asalto del 11 de marzo.
Ametralladora Maxim-Vickers_mk1Ametralladora Rusa Maxim del tipo con el que se hicieron los impactos.
Impactos de ametralladora en rejas del Obispado del asalto de marzo del 1939Detalle de los Impactos del Asalto de marzo de 1939 en Rejas del Obispado
Tras tomar el control de Ciudad Real en el llamado “Golpe de Casado”, el 26 de marzo el General Antonio Escobar Huertas, jefe del Ejército de Extremadura se rendía al General José Yagüe Jefe de la Legión en las cercanías del Matadero Municipal en el camino de Sancho Rey a las afueras de Ciudad Real.
Ese mismo día sucedieron unos hechos cuanto menos extraños, reunidos unos 20 camiones en la Plaza del Pilar, fueron llenados con bultos sacados del cercano Banco de España, para una vez cargados enfilar la calle Toledo y salir de Ciudad Real. Todo esto visto por varios transeúntes.
El día 29 de marzo acababa la Guerra Civil en Ciudad Real con la entrada de las tropas de Regulares por la calle Toledo.
Al acabar la Guerra, comenzaron las represalias, las venganzas y los juicios sumarios basados en la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939.
Las Cárceles, como la de Ciudad Real, se llenaron y fueron muchas las sentencias de muerte por fusilamiento que en ella o entros edificios de Ciudad Real, como la Granja, que llegó a funcionar cómo Prisión de Ciudad Real nº 2 o la Plaza de Toros, se llevaron a cabo.
Nada más acabar la guerra fueron fusilados en las tapias del cementerio de Ciudad Real, en mayo, varios camiones con hombres, muchos de Miguelturra y del resto de la provincia de Ciudad Real.
Esta ha sido la tragedia más grande vivida por Ciudad Real en sus más de 700 años de Historia, las heridas que causó tardaron todo el siglo XX en cicatrizar.
Internos en la Prisión Provincial de Ciudad Real 1 en 1940 en una visita de Cruz Roja Internacio
Foto cedida por Doña Josefa Mohino Serrano
Foto de los internos de la Prisión Provincial de Ciudad Real nº 1, durante la visita del Comité de la Cruz Roja Internacional para el trato de Prisioneros, en el día de la Patrona de las Prisiones del año 1939.
Dicha prisión se llenó con los presos de Ciudad Real y comarca en su mayoría, hasta el año 1940 en que fueron juzgados.
Después fueron enviados a prisiones en Valdenoceda (Burgos), el Penal del Dueso en Cantabria, o el de Tabacalera en Bilbao. Otros fueron sentenciados a muerte y ejecutados por fusilamiento.
LISTA DE FALLECIDOS EN EL MUNICIPIO DE CIUDAD REAL ENTRE 1936 Y 1939
 Lista de fallecidos Victimas de la Violencia entre el
18 de julio de 1936 y el 27 de marzo de 1939:
Total: 180
Fernando Acedo Rico Jaraba (Político Monárquico) (Hermano Conde de la Cañada)
Rafael Acedo Rico Jaraba  (Conde de la Cañada)
Fernando Aguinaco Blanco (Falangista) (Julio 1936)
Manuel Aguirre Navarro (Político Monárquico) (Médico)
Federico Aguirre Prado (Familiar de un Político Monárquico)
Eugenio Alonso Sánchez
Otilio del Amo Palomino  (Sacerdote Claretiano)
Jesús Aníbal Gómez  (Sacerdote Claretiano)
Manuel Arévalo (Miembro del Partido Comunión Tradicionalista)
Julián Arredondo Mateo (Abogado) ( Director del Periódico Vida Manchega)
Sebastián Arredondo Mateo (Familiar)
Antonino Arredondo Viñas (Familiar)
Ángel Ávila Delgado (Presidente Audiencia Provincial en 1929)
Ricardo Ayala Cuevas (Terrateniente)
Demetrio Ayala López (Terrateniente) (Industrial)
Ricardo Ayala López (Familiar de Terrateniente)
Fernando Ayala Sanz (Familiar de Terrateniente)
Celestino Barreda Ferrer de la Vega (Requeté 1936)
Francisco Barreda Ferrer de la Vega (Familiar de Requeté)
Luis Bascuñana de Castro
Andrés Bellón Balbuena
Primitivo Berrugoso Meíllo
Antonio Burgos Grande (Requeté 1936)
Daniel Burgos Grande (Jefe Requetés de Ciudad Real ) (Agosto 1936)
Manuel Calatayud Gil (Requeté y Falangista 1936 Relojero)
Jesús Calero Escobar (Capitán Sedicioso del Ejército) (Noviembre 1936)
Cándido Canalá Lasala
Domingo Cantisani Córdoba
Fernando Cañizares Heredia (Miembro del Partido Unión Patriótica) (Agosto 1936)
Fernando Cañizares Palacios (Familiar de político) (Agosto 1936)
Pascual Carda Soporta (Sacerdote)
Filiberto Carrillo de Albornoz
Luis Castellanos Caravaca (Canónigo Catedral 1936)
Luis Cilleruelo González (Cirujano) (Agosto 1936)
Tomás Cordero Cordero
Ignacio Corrales Camacho
Ramón Costi Álvarez (Requeté 1936)
Carlos Crego Muñoz
Gonzalo Cuesta Velázquez
Gregorio Daimiel Sánchez
José Delgado Dueñas
Juan Miguel Delgado García
Cesar Díez Hurtado
Antonio Díez Millán
Eduardo de Dios Villacañas (Sacerdote Catedral 1936)
Luis de Juan López (Industrial) (Diciembre 1936)
Manuel de Juan López (Familiar de Industrial)
Gregorio de la Iglesia (Sacerdote Claretiano) (Julio 1936)
Emilio Enríquez de Salamanca (Comunión Tradicionalista)
Juan Enríquez de Salamanca Ibarrola (Familiar)
Carlos Eraña Guruzeta (Jesuita Director del Seminario) (Septiembre 1936)
José María Escobar Cuevas
Juan Escobar
Ricardo Escribano Aguado (Capitán Sedicioso de Ejército) (Noviembre 1936)
Manuel Espadas Bermúdez (Requeté) (Presidente Afirmación Monárquica 1936)
Manuel Espadas López (Comunión Tradicionalista)
José María Espadas López (Requeté 1936)
Narciso de Estenaga Echevarría (Obispo de Ciudad Real) (Agosto 1936)
José Expósito Bolaños
Mauricio Fernández (Sacerdote) (Septiembre 1936)
Victoriano Fernández Aceña
Victoriano Fernández Gómez Rico
Francisco Fernández Granada (Canónigo Catedral de Ciudad Real 1936)
Mauricio Fernández Hez
Alejandro Fernández de Julián
Gregorio Ferrer Úbeda
Faustino Ferrero (Sacerdote Claretiano) (Julio 1936)
Fidel Fuidio Rodríguez (Sacerdote) (Octubre 1936)
Leonardo Garay Armentia (Sacerdote)
Francisco García de Castro (Comunión Tradicionalista)
Abelardo García Palacios
Félix García Santiago Ibarrola (Miembro de Renovación Española 1936)
Ramón García Valdelomar
Manuel García Valencia (Falangista) (Julio 1936)
Jacinto García  (Sacerdote Claretiano) (Julio 1936)
Francisco García  (Sacerdote Claretiano) (Julio 1936)
Francisco García (Sacerdote)
Raimundo González Díaz
Felipe González Heredia
Manuel González Ortega (Requeté) (Relojero) (1936)
Manuel González (Jesuita)
Diego Guzmán Gómez
Juan Antonio Guzmán Gómez
Juan José Hernández
Leoncio Hernández
Vicente Hernández Ruiz de la Sierra (Miembro de Comunión Tradicionalista)
Eugenio Hernández Santamaría
Pantaleón Herráiz Vera
Julián Herrero Carrero (Sacerdote 1936)
Jesús Hita Miranda
Olayo Hornero Hornero
Marino Huélamo Martínez
José Antonio Huertas García
Francisco Huertas González
Fermín Isasi Gondra (Sacerdote de la Catedral 1936)
Domingo Ibarlucea (Jesuita) (Septiembre 1936)
José Jerez
Bonifacio Lafuente Gómez
Gaspar Lambea Pérez
Antonio Lasa Villureta
Manuel León Montalbán (Noviembre 1936)
Fernando Lillo Moya
Lucio López Beberide
Luis López de Haro (Miembro del Somatén) (Concejal en Ciudad Real 1929)
Ángel López Martínez
Eladio López Martínez
Luis López Oliver
Conrado López Pérez
Enrique López Peña (Sindicatos Católicos) (Contable)
Jesús López Prado (Falangista) (Noviembre 1936)
Jesús Lorca Ruiz
José Lorca Ruiz
José Lorente Sánchez (Terrateniente)
Jorge Llacer (Comunión Tradicionalista)
Primitivo Maíllo (Sacerdote)
Bernabé Maroto García
César Martín Esteban (Comunión Tradicionalista)
José María Mateo la Iglesia (Miembro del Partido CEDA) (Abogado)
Amadeo Mayor Macías (Jefe Provincial Falange) (Diputado) (Julio 1936)
Isidoro Mayor Macías (Familiar)
José María Mayor Macías (Familiar)
Mateo Mayor Macías (Familiar)
Julio Melgar Salgado (Sacerdote) (Agosto 1936)
Manuel Messía de la Cerda (Presidente Renovación Española) (Agosto 1936)
Daniel Mondéjar Fúnez (Presidente CEDA y Partido Agrario) (Abogado)
Críspulo Morales Pavón
José Mulleras Villar
Jesús Muñoz Campos
Amador Navarro Lorente
Manuel Navas Aguirre (Jefe Ciudad Real Renovación Española)
Enrique Navas Aguirre (Familiar)
Manuel Noblejas Higueras (Director Pueblo Manchego)
Cristóbal Noblejas Higueras (Abogado) (Familiar)
Gabriel Núñez Sánchez Grande (Diciembre 1936)
Mariano Núñez Fernández
Policarpo Oca Sanmartín (Sacerdote) (Octubre 1936)
Jesús Ortuño García
José Ortuño García
Luis de la Osa Rivero
Cecilio Palacios Araus (Sacerdote) (Septiembre 1936)
Agustín Palomino Fornier
Miguel Peco Hervás
Zoilo Peco Ruiz (Diputado Directorio en la Diputación 1925)
Anselmo Pineda Pascual (Septiembre 1936)
Agustín Pradax de la Fuente
Manuel Prado González
Tomás Ramos (Sacerdote) (Septiembre 1936)
José Recio Rodero (Director de la Revista Vida Manchega) (Abogado)
Ismael Ríos García (Capitán, Jefe Guardias de Asalto  Ciudad Real julio 1936)
Jaime Rosas Padilla (Sacerdote)
José Ruiz Cuevas (Falangista) (Noviembre 1936)
Ruiz de Matías (Sacerdote Claretiano Julio 1936)
Ángel Ruyra Ruescas (Requeté 1936)
Antonio Ruyra Ruescas (Familiar)
Federico Ruyra Ruescas (Familiar)
Manuel Ruyra Ruescas (Familiar) (Julio 1936)
Juan Sánchez Ballester
Francisco Sánchez Cantalejo Serrano
Pedro Sánchez Cruzado Rivera
José Luis Sánchez Gómez (Terrateniente)
Ramiro Sánchez-Izquierdo del Campo (Protegió al Obispo de Ciudad Real en su casa)
Saturnino Sánchez-Izquierdo Muñoz (Protegió al Obispo de Ciudad Real en su casa)
Prudencio Sánchez (Requeté)
José Sánchez Oliva (Director del Seminario)
Gaspar Sánchez Pérez (Alcalde de Ciudad Real entre 1934-1936)
Antonio Sanchíz (Jesuita) (Septiembre 1936)
Tomás Segura Ávila
Fernando Segura Bermúdez (Miembro de Comunión Tradicionalista)
Emilio Serrano Arredondo
Andrés Serrano Serrano (Industrial) (Diciembre 1936)
Pedro Simón González (Presidente de la Cámara de Comercio Diciembre 1936)
Francisco Sojo García (Jesuita)
Eleuterio Tamayo Pereda (Sacerdote)
Juan Manuel Treviño Aranguren (Marqués de Treviño) (Político) (Terrateniente) (Industrial) (Diciembre 1936)
Antonio Tomás Martínez (Relojero)
Clemente Velázquez (Miembro de Comunión Tradicionalista)
Fernando Vázquez Úbeda (Presidente de Comunión Tradicionalista)
José Vellosillo Aragoncillo
Fernando Villajos Ortiz
Gregorio Yaner Poblador (Teniente de Alcalde de Ciudad Real en 1929)
CIUDAD REAL
 Lista de fallecidos Victimas de la Represión desde el 1 de abril de 1939:
Total: 160
 Eugenio Acena Molina (1940)
Juan Aguilera Álvarez  (1939)
Jesús Alba Camacho      (1941)
Jesús Alcázar García             ( CNT Policía) (1939)
Fausto Alonso Cantón          (1939)
Venancio Álvarez Vaquero   (1939)
Ramón Aragonés Castillo          (Diputado JSU Diputación 1937) (1943)
Marcelo Arenas Barahona        (1940)
Hilario Arévalo Martín               (1939)
Manuel Arévalo Melgar               (1939)
Milagros Atienza Ballesteros         (CNT FAI) (1939)
Salomón Ávila Andarías             (1941)
Francisco Ayuso Martín             (CNT)  (1939)
Carmelo Baeza Patón                  (1941)
Manuel Barón Solís                       (1939)
Mariano Bartolomé Carrasco         (Secretario JSU Ciudad Real) (1939)
Carmelo Bastante Lozano                (1939)
Vicente Briñas Martín                    (1939)
Isidro Buitrago Rincón                   (1941)
Francisco Bustamante Rincón      (1943)
Antonia Cajido                      (CNT)
Francisco Camacho Domínguez    (1939)
Desiderio Cambronero Ramírez    (1940)
Francisco Campillo Sánchez           (1941)
Luis Campos Solís                                (1940)
Paulino Campos Tena                        (1940)
Sagar Campos Vielfa                           (1939)
Benigno Cardeñoso Negretti  (Secretario Provincial FTT, Miembro UGT, Jefe de Milicias)               (1939)
Manuel Cargas Gálvez                   (1939)
Octavio Carrasco Martínez          (1939)
Restituto Castilla González           (1940)
Manuel Cejudo Carranza       (CNT FAI)   (1939)
Francisco Colás Ruiz de la Sierra (UGT Director Periódico Pueblo Manchego) (1939)
Conrado Crespo Cañas         (1939)
Simón Cuevas Martín             (1939)
Conrado Cuevas Mohedano   (1939)
Ramón Delgado Pérez de Madrid    (1939)
Francisco Díaz Fúnez                          (1939)
Ramón Díaz Martín
Juan Gualberto Díaz
J. Orovio Díaz Moreno        (CNT FAI)
Manuel Donoso Recio
José Estévez Lázaro
Fernández Calvillo
Manuel Fernández Pozo
Antonio Fimias López
Ángel Fúnez González
Pablo Galán Garzo
Carlos García Benito             (PSOE) (1940)
Manuel García Burgos
Esteban García Anguita      (CNT FAI) (1939)
Rafael García González
Gregorio García López
Gualberto García Moreno
Anselmo García Ruiz   (Concejal FLSU en el Ayuntamiento de Ciudad Real) (1939)
Tomás García Serrano
Ángel Gascón Rodríguez
Esteban Gertrudis Rodado
Francisco Gijón López
Dionisio Gil Llanos
Cesáreo Luis Giménez García
Antonio Giménez Moreno
José Gómez Márquez
Matías Gómez Mora
Salvador Gómez Pérez
Vicente Gómez Rico   (Miembro del Partido Acción Republicana 1931) (1941)
Eulogio González Muñoz
Andrés González Paredes
José Grande de Haro
Blas Guardiola Fernández
Baldomero Herrera Hervás
Diego Herrera Serrano
Julián Herrera Zapata
Cándido Herrero Aceña
Laureano Hervás Belda
José Hoyo Mata
Nicolás Hoyo Molino
Francisco Jiménez González
Manuel Jiménez
Félix Lama Ortega
Concepción Limón y Rasero
Bautista López Cabra
Germán López del Castillo       (Secretario PSOE Ciudad Real, UGT) (1939)
Manuel López Gascón
Luis López Martínez
Encarnación Lorenzo Freire
Gregorio Lozano Rodríguez    (Miliciano en los “Paseos”) (1939)
Eugenio Lozano Rodríguez (Familiar de Miliciano) (1939)
Vicente Lozano Rodríguez (Familiar de Miliciano) (1942)
Alfonso Madrid López de Prado
Eugenio Maldonado Briñas
Antonio Maldonado Plaza
Antonio Manzanares Morales
Timoteo Martín Buitrago
Octavio Martín Díaz
Victoriano Martín Lozano
Antonio Martín Peral
Francisco Martínez Bravo
Leopoldo Mascaraque Ramírez   (Testigo acusador en el Juicio a los Falangistas) (1939)
Antonio Mena Poblete
Manuel Menchén Bartolomé       (Miliciano CNT) (1941)
Jesús Menchén Manzanares          (PSOE) (1939)
Agustín Mendiola Laguna
Domingo Merino Villanueva
Mingallón de la Osa
Tomás Montero González
Tomás Mora Gutiérrez
Ramón Moraga Díaz
Vicente Moraga Gutiérrez
Rosario Fausto Morejudo López
Cesáreo Moreno Ruiz
Cayetano Murcia Cuellar
Miguel Navarro Gómez
José Navarro Melero
Félix Nieto Seco
Nicolás Ocaña González
Enrique Ors Sandinos
Antonio Ortega Vergara
Antonio Ortiz Soto               (Concejal FLSU) (1940)
Francisco de la Osa García
Mateo Panadero Sánchez
Manuel Pastor Seva
Juan Alfonso Patón Romero (PCE)
Julián Pavón Herrera (JSU)
José Antonio Peco Huertas
S. Peláez Corsino Casado
Calixto Pintor Marín (PSOE Alcalde de Ciudad Real) (1940)
Antonio Plaza López
Eduardo Pozuelo Naranjo
Esteban Prado Bonales
Delfino Quisalte
Celestino Revilla Olmo
Estanislao Rodríguez Delgado
Manuel Rodríguez Pérez
Anastasio Rodríguez Tristán
Heriberto Rodríguez Vega
Angel Ruíz Mena
Manuel Salcedo Calero
Justino Samplabo Gónzalez
Crescencio Sánchez Ballesteros (Jefe PCE de Ciudad Real) (1940)
Eufemio Sánchez García
Felipe Sánchez López (Concejal PSOE en el Ayuntamiento de Ciudad Real) (1940)
Pedro Sánchez Piedra (Médico Militar Denunciante de la Quinta Columna) (1939)
Ramón Sánchez-Sevillano Sánchez (Jornalero)
Francisco Santos Carrasco
Vicente Segovia Sobrino
Teófilo Selas Rubio
Ernesto Sempere Beneyto (Pte. Del IRA en 1933 Unión Republicana Tcol. 36 Bón.) (1940)
 Felipe Solera Arroyo
Camila Solís Bellón
Felipe Terol Lois (Miliciano que ordenó fusilar al Obispo de Ciudad Real) (1939)
José Tirado Berenguer (Secretario FAI Ciudad Real, Ferroviario) (1940)
Moisés Torres Aparicio
Pelayo Tortajada Marín (PCE) (1944)
Gregoria Elena Tortajada Marín (Familiar) (1939)
Gonzalo Tristán Rubio
Agustín Vacas Moreno   (Miliciano participante en los Paseos con Fusilamiento) (1939)
Antonio Vargas Giménez  (CNT Alcalde de Ciudad Real en 1936) (1939)
Florencio Velasco Morales
Manuel Velasco Rodríguez
M. Velasco Sánchez de la Nieta
FUENTES:
Vaciado de Revistas y Periódicos del Ayuntamiento de Ciudad Real y de folletos editados por empresas y particulares entre los años 1915 y 1933 en Ciudad Real. Entrevistas con supervivientes y testigos, visitas al cementerio de Ciudad Real. Los libros La Causa General y de Francisco Alía Miranda: “ La Guerra civil en retaguardia. Conflicto y Revolución en la provincia de Ciudad Real (1936-

Museo de la Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas


Valdepeñas ha sido una sorpresa tras otra. Elegimos esa ciudad para la reunión, por una cuestión de conveniencia geográfica y por ser tierra de vinos. Pensando en que nos venía bien a la mayoría de cordobeses y madrileños y que no era muy mala para barceloneses y gaditanos. Era más el dónde celebrarlo, que el por qué allí. Al final ha resultado ser todo un completo acierto. Valdepeñas es una ostra con muchas perlas escondidas. Una de estas sorpresas ha sido el  Museo de la Fundación Gregorio Prieto. Gregorio Prieto es el artista más conocido de la ciudad, miembro de la generación del 27 es un artista polifacético y que tiene en la ciudad un gran museo, muy completo en cuanto a su obra y con unas instalaciones excelentes. 


Gregorio Prieto fue uno de esos artistas revolucionarios, que pasó por todas las corrientes de vanguardia. Nacido en Valdepeñas viajo por todo Europa, sobre todo estuvo en el París del nacimiento de todos los "ismos" que marcaron la pintura contemporánea. Como un gran artista del Renacimiento, tocó casi todas las vertientes del arte, no se limitó a pintar, sino que hacia escultura, collages, diseñó decorados de obras de teatro, crítico de arte, presentador de televisión en la BBC y hasta ilustrador gráfico. 
Gregorio Prieto
Yo no conocía a este artista, aunque al ver alguna obra si que las he reconocido de la carrera, pero seguramente sea más conocido fuera de España que dentro, ya que se formó en Francia, Grecia e Italia y al estallar la Guerra Civil se refugió en Londres, donde era muy popular y fue crítico de televisión. A partir de los años 70 empieza a ser conocido en España y obtiene la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1982), la Medalla de Oro de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y le nombraron Académico Honorario de la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando (1990).
Hemos tenido la suerte de tener un buen, digo muy buen, guía para la visita, que es algo fundamental. Alguien que conoce la obra, la historia y sabe transmitirla con entusiasmo. Francisco José nos ha enseñado la ciudad, que luego te enseñaré más cosas de las visitadas, pero quería hacer una entrada para el museo de la Fundación Gregorio Prieto, por que me ha encantado y es muy recomendable si visitas Valdepeñas. 
El Museo está en una gran casa solariega que fue elegida por el propio Gregorio Prieto para ser acondicionada como su museo. Los fondos del museo son de más de 5000 obras de arte, sobre todo pinturas y dibujos, aunque la mayoría son suyas también hay obras de Pablo Picasso, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Giorgio de Chirico, Max Ernst, Henri Matisse, Marc Chagall o Francis Bacon.
Gregorio Prieto
La visita es muy chula, por el contenido y por el continente. La obra de Gregorio Prieto es espectacular y la casa que alberga toda la colección es muy chula, muy bien acondicionada y que hace la visita muy cómoda. El museo tiene el tamaño perfecto, para ver una cantidad de obras muy representativa sin llegar a cansarte. 
Gregorio Prieto
Gregorio Prieto pasó por todas las corrientes artísticas de principio de siglo, cubismo, puntillismo, expresionismo, surrealismo, etc. Hasta llegar a obras que son una auténtica locura de la Movida Madrileña.  Fue un artista con mayúsculas. 
Gregorio Prieto
La entrada al museo es gratis y el horario es de Martes a Sábado, de 10 a 14 y de 17 a 20 h. (en invierno) o de 10 a 14 y de 18 a 21 h. (en verano). Domingos y festivos, de 11 a 14 h. Lunes: Cerrado. 
Gregorio Prieto

Gregorio Prieto
A mi ya sabes que me encanta el arte, así que no me sorprende que me haya gustado, pero varias personas del grupo que no son muy de visitar museos, se han sorprendido de que les haya gustado, de lo que llama la atención su obra y como además pasa por tantas etapas diferentes, algo hay que te va a gustar. Javi se enamoró de un cuadro que ahora te enseño más adelante y creo que no fue el único. 
Gregorio Prieto

Gregorio Prieto
Estos son los dos hermanos que nos han cuidado en nuestra visita al museo y a la ciudad, Gloria y Francisco Jose, amigos de Nacho, nuestro super organizador del viaje.
Y Francisco Jose es mejor fotógrafo que Nacho, jejejejeje Aquí haciendo la foto con la que empieza la entrada y Nacho les ha sacado a ellos borrosos.
Nos ha ido explicando todo con Gloria metiéndole prisa para que cumpliésemos el horario, ya hemos visto como funcionan estos hermanos. Francisco Jose se habría pasado el día entero contándonos cosas y su hermana es la que va marcando el ritmo. 
El museo tiene obras de toda clase, desde cuadros super modernos a escultura religiosa.
Gregorio Prieto

Gregorio Prieto
Francisco Jose con las explicaciones nos ha acercado a todos a este pintor y todos hemos terminado muy atentos a las explicaciones y luego mirando con detalle las obras. 

Gregorio Prieto
Los "caris" en un museo.. ¡Que ilusión! (jijijijiiiji)
Gregorio Prieto tiene muchos paisajes mpresionistas, puntillistas y expresonistas, que es algo que nos suele gustar a todos, con unos colores muy bien trabajados. Muchas obras de estas que las ves y piensas "esto quedaba genial en mi salón".
Gregorio Prieto

Y este ha sido uno de los cuadros más admirados, el favorito de Javi.
Es un paisaje impresionista y no es nada llamativo, como ves los colores son muy suaves, pero el resultado es un cuadro que transmite mucha serenidad y prácticamente todos se quedaban parados mirándolo al pasear. 
Gregorio Prieto
Aquí tenemos a Felix que no termina de ver el cuadro bien.. por aquí... no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...no, por aquí...
Feli y Pibona mirando uno de los dibujos que le regalo Federico García Lorca a Gregorio Prieto y que él lo tenía puesto en el cabecero de su cama.
Ha habido un momento muy curioso en el que estábamos mirando sus obras y hemos llegado a una zona con dibujos como estos. 
Gregorio Prieto
Estaba con Christian y justo nos hemos mirado los dos a la vez y hemos dicho "¿Este hombre era gay verdad?" y justo en ese momento se acerca Verónica y nos dice "¿Esta claro lo que era este hombre, no?" y nos hemos echado a reír. 
Gregorio Prieto
La expresividad que este hombre le da a los ojos en los retratos de los hombres es una pasada. Son unos cuadros muy sensuales. Justo al minuto el guía nos decía que efectivamente era homosexual, aunque nunca ha sido reconocido oficialmente... bueno ni falta que hace, es obvio.
Gregorio Prieto
Este es un retrato de Rafael Alberti, con quien Gregorio Prieto mantuvo una relación, aunque su gran amor fue Federico Garcia Lorca al que conoció antes de la Guerra Civil y cuando lo asesinaron se quedó muy afectado. Su obra está llena de mensajes hacia él.
Gregorio Prieto
Este es el cuadro más famoso de Gregorio Prieto: "Luna de miel en Taormina" que yo estudié en la carrera. Por lo que te contaba antes, sus personajes son intencionadamente andróginos, no sabes si son hombre o mujer. Esto es algo habitual en sus cuadros en una de sus etapas, la más tocada por el futurismo y el surrealismo.
Gregorio Prieto
Y como te decía tiene obras ya muy modernas que te quedas mirando sin saber ni qué decir, como este collage:
Gregorio Prieto
Todo el museo ha sido una grata sorpresa y nos ha gustado, no sabíamos qué íbamos a ver y ha sido muy intenresante. No era raro ver a alguien del grupo perdido mirando los cuadros.
También hay obras religiosas.
Gregorio Prieto

Gregorio Prieto
Este collage es otra de las obras que ha llamado mucho la atención, que te parabas a mirarlo, parecía la portada de un disco de los Beatles.
Gregorio Prieto

Las instalaciones del museo son muy buenas, muy modernas y bien mantenidas. Desde el punto de vista de la museografía está muy bien estructurado para ir viendo las obras según evolucionan  por etapas, que se hace muy ameno por ver como va cambiando y lo entiendes mejor. 
Gregorio Prieto

Gregorio Prieto
Si vas a Valdepeñas, mételo en la ruta, por que es un museo muy ameno de ver, muy interesante y muy cómodo, a todos nos ha gustado mucho y ha sido una muy grata sorpresa. 
Gregorio Prieto
Nos lo hemos pasado muy bien.
Gracias a Gloria y Francisco Jose por enseñárnoslo y a Nacho por traernos. 
Museo Gregorio Prieto Calle Pintor Mendoza 57 13300 - Valdepeñas Ciudad Real - Teléfono 926 324 965. Si vas de visita Hoteles en Valdepeñas (aquí) y Restaurantes (aquí).












Calle Ancha, esquina calle Escuelas y Caldereros

Calle Ancha
Conocida antiguamente como Ancha Alta, a la izquierda se puede observar parte de la casa de don Carmelo Vasco, después un conocido hotel, y al fondo la casa de Perico López-Tello construida hacia 1909 sobre el viejo solar del mesón de Juan Jijón y destruida hacia 1961 con alguna voz en contra. A la derecha la esquina de la calle Escuelas donde se ubicó el antiguo mesón del Sol Dorado.











Calle de la Virgen

Calle de la Virgen
Conocida desde el siglo XVIII como calle los Mesones. Al fondo a la izquierda se puede observar el viejo mesón o posada. En primer lugar destaca una vivienda popular con alero y balcón de madera. Sobre las puertas dinteles de madera y ladrillos dentados tal vez de influencia mudéjar.
                                       Valdepeñas - Iglesia Ntra Sra de la Asunción

                                                  Valdepeñas . Plaza Mayor

                                                  Valdepeñas - Plaza Mayor

                                         Valdepeñas - Soportales de la Plaza Mayor

                                                  Valdepeñas - Plaza Mayor

                                      Valdepeñas - Museo Fundación Gregorio Prieto

El museo se emplaza en una casa típica manchega del S. XVIII. Se inauguro en febrero de 1990 por S. M. El Rey Juan Carlos I. Hay una colección de mas de 3.000 obras, la mayoría de las obras de Gregorio Prieto y otras de diversos pintores del siglo XX, como Picasso, Vazquez Diaz, etc, y dibujos originales de Federico García Lorca y Rafael Alberti.


                                      Valdepeñas - Monumento a Bernardo Balbuena

                                              Valdepeñas - Paseo de la Estación

                                                 Valdepeñas - Estación de tren

                                                  Valdepeñas - Estación del tren

Durante los siglos VII al III a de C. hubo un poblado ibero en el Cerro de las Cabezas. También hay vestigios romanos. En el medievo, Valdepeñas, nace de la unión de varias aldeas. En el año 1582, Felipe II vende al Marques de Santa Cruz la villa, dejando de pertenecer a la Orden de Calatrava. El 6 de junio de 1808, los valdepeñeros se opusieron a la entrada de las tropas francesas en su camino a Bailen, destacaron  famosos guerrilleros como Juana "la Galana" y Francisco Abad Moreno "Chaleco". En base a estos acontecimientos, Valdepeñas posee el titulo de "Muy Heroica Ciudad". En los siglos XIX y XX los valdepeñeros cultivaron la vid para ofrecernos su mas preciado tesoro, EL VINO


                                             Valdepeñas - Bodega Albali Reservas

                                                Valdepeñas - Bodega Aruspide

                                      Valdepeñas - Museo Fundación Gregorio Prieto

                                            Valdepeñas - Museo de los Molinos

                                            Valdepeñas - Molino Gregorio Prieto

                                                   Valdepeñas - Calle Real

                                                Valdepeñas - Avenida del vino

                      Valdepeñas - Avenida del vino, popularmente Paseo de las Tinajas.

                          Valdepeñas - Avenida 1º de julio - Monumento a Aldonza Lopez

                                             Valdepeñas - Avenida 1º de julio

                                                Valdepeñas - Avenida 1º de julio

                                  Valdepeñas - Monumento a los héroes del 6 de junio

                                             Valdepeñas - Monumento a la Galana


                                                Valdepeñas - Museo del Vino

                                                 Valdepeñas - Museo del Vino


                                                Valdepeñas - Museo del Vino


                                                  Valdepeñas - Museo del Vino

                                                  Valdepeñas - Museo del Vino


                                                  Valdepeñas - Museo del Vino

                                  Valdepeñas - Museo del Vino - Utensilios de labranza

El Museo del Vino se alza sobre la antigua bodega de Leocadio Morales construida en 1901 y en funcionamiento hasta los años 70. Se ha respetado el fondo y el lateral derecho y con buen tino y arquitectura  que no desentona, se han hecho las salas de audiovisuales y las salas donde nos dan a conocer las diferentes uvas que se producen en la D. O. de Valdepeñas.

El Ángel de la muerte:

El franquismo, como enemigo que era de cualquier tipo de belleza, se dedicó a llenar la geografía española de fealdad. Ya sea mediante planes urbanísticos desquiciados, mediante la aniquilación de una parte importante del patrimonio histórico y artístico, o diseminando por la península todo tipo de monumentos de dimensiones ciclópeas de aspecto severo y aterrador. El franquismo se dotó de una serie de artistas de cámara que llevaron por todos los rincones del país la Buena Nueva  mediante una férrea consigna de fealdad. Uno de los artistas que se aplicó con mejor eficiencia a esta labor fue el escultor extremeño Juan de Ávalos, autor de una obra absolutamente imprescindible: el grupo escultórico del Valle de los Caídos, la definición en piedra de todo lo que significó el Franquismo, la mejor representación plástica que se haya realizado jamás del Terror. En el Valle de los Caídos encontramos el talento de Ávalos proyectado hacia un estrepitoso apoteosis.
Megalomania fascista y monumento único en el mundo. Foto: Wikipedia.
Megalomania fascista y monumento único en el mundo. Foto: Wikipedia.
Sin embargo, en contra de lo que se piensa, Ávalos no fue franquista. En su juventud fue militante del PSOE, en el año 1940 fue depurado por su escasa afección al régimen y se le prohibió dar clases o ingresar en cualquier institución artística, lo que provocó su exilio a Portugal y América Latina. No obstante, en 1951 decide presentarse al concurso público para las obras del Valle de los Caídos y resultó ganador, lo que constituyó una auténtica broma del destino. Contemplando su obra en el Valle, nos parece absolutamente increíble que alguien que no fuera un “creyente” en la causa nacional-católica metabolizara de esa manera tan fiel la esencia del Régimen. ¿Es posible que alguien que no fuera nazi filmara ‘El triunfo de la voluntad’? ¿Es posible que alguien que no fuera fascista hasta el tuétano esculpiera El Valle?
Pero olvidémonos del archiconocido Valle de los Caídos porque existe un obra de Ávalos que vale una visita y que ha tenido una existencia, como mínimo, azarosa: es el Ángel de la Victoria de Valdepeñas o, como le llaman algunos, el Ángel del Fascismo. Se trata de una descomunal escultura flanqueada por dos haces verticales situada en lo alto de un cerro desde donde se domina la ciudad manchega de Valdepeñas. En el año 1976 la organización terrorista GRAPO quiso volar este símbolo franquista con un artefacto explosivo, pero tuvieron tan poca pericia que el terrible ángel soportó la explosión aún a costa de sufrir una impactante mutilación: toda la figura de piedra -con la excepción de las manos y la empuñadura de la espada- saltó por los aires, pero se mantuvo en pie la estructura metálica de su interior. De esta manera, el hierático y marcial ángel se convirtió en una obra de vanguardia, un puzzle metálico que todavía se eleva suspendido como por milagro, convertido en una nube metálica a punto de caer.
La historia de esta escultura nos demuestra que ninguna imagen es inocente y que cualquier forma de expresión artística está cargada de política -el Arte es política, como el futbol, como cualquier expresión humana-. No obstante, treinta y cinco años más tarde, la ruina del Ángel no significa nada. A día de hoy prácticamente nadie sabe qué significa o qué demonios es exactamente esa cosa.
Así era el monstruíto de Valdepeñas antes de la intervención final del GRAPO.
Así era el monstruíto de Valdepeñas antes de la intervención final del GRAPO.
Es aconsejable, antes de hacer una parada en Valdepeñas para observar el estado actual de la estatua, echarle un vistazo a fotografías del Ángel anteriores al atentado. Si se incluyen las palabras ángel y valdepeñas en el buscador de internet Google encontraremos algunas fotografías interesantes, como las que realizó durante la década de los sesenta del pasado siglo el manchego Carlos Sánchez González. En su blog, este fotógrafo nos muestra tres imágenes estremecedoras del Ángel. El aspecto se ajusta a todos los cánones de la estatuaria fascista: se trata de un mazacote de piedra de enormes dimensiones, monstruoso, flanqueado por dos haces verticales -símbolo muy querido por el fascismo italiano- y que continúa la iconografía terribilista inspirada en los dioses vengativos del Antiguo Testamento, concentrado en su papel de miembro armado de la milicia celestial en postura de firmes, hierático, vestido únicamente con una larga túnica, rostro impasible, mentón alzado al más puro estilo mussoliniano, alas desplegadas y manos extendidas con las que sostiene una espada con la punta girada hacia el suelo. No es un Ángel de la Paz. Se trata, clarísimamente, de un Ángel de la Victoria, de un Ángel armado, amenazador, de un Arcángel San Miguel, jefe de los Ejércitos Celestiales dispuesto a levantar su espada ante quien discuta su autoridad o la de su Dueño y Señor. Una obra violenta, pesada, enfática, fea, monumental. Una obra impactante y, a su manera, subyugante. Una obra tan agresivamente fascista que el GRAPO decidió volarla.
El ángel, hoy. Fotos: D.V.
El ángel, hoy. Fotos: D.V.
Treinta y cinco años más tarde del atentado, los restos del Ángel continúan coronando el cerro de Valdepeñas, aunque su acceso no está señalizado y el camino es casi impracticable. En mi caso, pasé de largo un par de ocasiones y, durante casi una hora,  estuve dando vueltas autovía arriba y autovía abajo buscando infructuosamente el desvío de entrada. Aviso para visitantes: la única forma de acceder al Ángel es tomando la autovía A-4 en dirección sur-norte, rodear la ciudad sin perder la referencia visual del cerro y, una vez ya hemos superado la última entrada a Valdepeñas, hay que estar atento y girar por un sendero de graba que surge a la derecha de la carretera. Repito: la entrada no está señalizada. Una vez encaminados, ya no tiene pérdida.
El panorama que nos espera al coronar el cerro es desolador. Unas torres de comunicación rodean al Ángel y afean el conjunto. El suelo está lleno de porquería: brics de vino, botellas, restos de cigarrillos, vasos de plástico y otras inmundicias que nos indican que estamos en un sitio escogido por algunos jóvenes valdepeñenses para hacer botellón. Incluso se ven algunos preservativos. Un ambiente de pobredumbre general parece contagiar al antiguo Ángel victorioso, convertido ahora en un extraño, bizarro e incomprensible puzzle de hierro. Contemplada in situ, la ruina mantiene un magnetismo y una capacidad de sugestión abrumadora. Los dos haces que enmarcan al Ángel permanecen intactos, pero la estatua está prácticamente desaparecida y de las placas de cobre originales sólo sobreviven las manos y la empuñadura de la espada, que parecen flotar en el aire. La estructura de hierro del Ángel, con sus alas inmensas abiertas hacia atrás, parece un espectro misterioso e irreal. Es como el fantasma de las Navidades pasadas, pero aquí reconvertido en el fantasma del Fascismo.
Sí, da mucho miedo.
Sí, da mucho miedo.
Para las autoridades municipales de Valdepeñas, el Ángel filonazi es como uno de esos regalos que nos hacen los suegros y que desearíamos tirar a la basura pero, como nos resulta imposible, decidimos guardarlo en un cajón que jamás se abre, en el rincón más oscuro de un armario o en la estantería menos visible de la casa, donde esperamos que un piadoso manto de olvido lo vuelva invisible a nuestros ojos. No se ha hecho nada para restaurarlo pero tampoco se ha aprobado su demolición. Se han instalado unas feísimas antenas a su lado, se ha permitido la degradación de su entorno y no se ha hecho nada para limpiar ni restaurar su base. A su manera, el Ángel es como un símbolo del Régimen. Algo que está desubicado, fuera de sitio, que no encaja, que no pinta nada, pero que, a la vez, es demasiado grande como para no nos sintamos aludidos. Sin embargo, su invisibilidad a ojos de los valdepeñenses también puede servirnos de metáfora de lo que es el franquismo para muchos españoles: algo que no existe porque, sencillamente, o no se había nacido cuando existía o se era demasiado joven como para acordarse. En el pueblo, la polémica sobre si el Ángel debe retirarse o no, no interesa a nadie. Con la excepción de una minoría politizada, para los ciudadanos de Valdepeñas el Ángel, sencillamente, no existe.
Dicen que toda forma de expresión artística o arquitectónica esconde detrás una dimensión ideológica. Nada es inocente. Una línea recta no sólo es una línea recta, también nos indica una dirección, un punto, un lugar al que mirar, una dirección que seguir. Cuando España necesitó reafirmarse como Imperio ante las potencias que le amenazaban en el siglo XVII, optó por el lenguaje estético que dominó aquella época, el barroco, una estética basada en grandes tamaños y curvas retorcidas y crispadas, un estilo que desde entonces se ha ligado indisolublemente al Nacionalismo Español. El fascismo, en cambio, es un hijo del siglo XX y la Europa de entreguerras y encontró su propio lenguaje en las formas puras de la arquitectura racionalista, despojándole de toda la dimensión humanista que le había aportado la escuela Bauhaus.
El sueño de la razón manchego.
El sueño de la razón manchego.
El franquismo intentó una síntesis imposible entre ambas estéticas y el régimen vivió violentas disputas entre falangistas y integristas católicos. A partir de los años cincuenta, la única ideología del Régimen fue la conservación del Poder, y por este motivo la grandilocuente estatuaria de Ávalos se asemeja a una gesticulación inútil, al envanecimiento fútil del borracho de taberna, a un aullido de victoria hecho piedra que ya no pretende convencer a nadie sino, a lo sumo, recordar el horror. No olvidemos que, a mediados del siglo XX, una avenida no era ancha sólo para que pasaran más coches sino para ofrecer el escenario perfecto para un desfile.
¿Es posible despojar completamente a este Ángel torturado de cualquier significado político y contemplarlo solamente como la ruina que es? Parece que sí, que la mayoría de ciudadanos de Valdepeñas lo han conseguido. Sumido en estas reflexiones, contemplo el paisaje que me brinda el cerro: Valdepeñas y sus área polígonos industriales. Más allá, la llanura infinita.
Museo del vino:

Museo del Vino




Museo del Vino de Valdepeñas Ciudad Real